Job
1La vida intachable de Job
1 En el país de Uz había un hombre llamado Job. Era honesto e intachable, respetaba a Dios y no le hacía mal a nadie. 2 Job tenía siete hijos y tres hijas. 3 Tenía, además, siete mil ovejas, tres mil camellos, 500 yuntas de bueyes, 500 burras y muchos siervos. Era el hombre más rico del oriente.
4 Los hijos de Job tomaban turno para hacer banquetes en la casa de cada uno de ellos, a los cuales invitaban a sus tres hermanas para comer y beber con ellos. 5 Al terminar cada ronda de banquetes, Job les mandaba instrucciones a sus hijos para que se purificaran, y levantándose de madrugada ofrecía un sacrificio que debe quemarse completamente por cada uno de sus hijos, pues Job pensaba que tal vez sus hijos pudieran haber pecado y maldecido+ 1:5 maldecido Textualmente bendecido. Los copistas tenían miedo de escribir expresiones como «maldecir a Dios», así que colocaban bendecir confiando en que por el contexto el lector supiera que en realidad se trataba de maldecir. a Dios con su pensamiento.
6 Entonces llegó el día en que los seres celestiales+ 1:6 seres celestiales Textualmente hijos de Dios. Expresión generalmente usada en el Antiguo Testamento para referirse a los ángeles. Igual en 2:1. se presentaron ante el SEÑOR, incluso Satanás+ 1:6 Satanás Textualmente El Acusador, no es un nombre propio sino un título. estaba allí con ellos. 7 El SEÑOR le dijo a Satanás:
—¿Dónde has estado?
Y Satanás le respondió al SEÑOR:
—He estado vagando por la tierra.
8 Entonces el SEÑOR le dijo a Satanás:
—¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él. Job es un hombre intachable, honesto, respeta a Dios y rechaza el mal.
9 Satanás le respondió al SEÑOR:
—¿Pero es que Job respeta a Dios por nada? 10 ¿Acaso no lo proteges a él, a su familia y a sus posesiones? Haces que le vaya bien en todo lo que hace, y sus rebaños se ven por todo el país. 11 Pero si le quitaras todo lo que tiene, seguro que te maldeciría en tu propia cara.
12 El SEÑOR le dijo a Satanás:
—Puedes hacer lo que quieras con lo que le pertenece a Job, pero a él mismo no le hagas daño.
Entonces Satanás se retiró de la presencia del SEÑOR.
13 Un día en que los hijos e hijas de Job estaban comiendo y bebiendo vino en casa del hermano mayor, 14 llegó un mensajero, se acercó a Job y le dijo:
—Tus bueyes estaban arando y tus mulas estaban pastando cerca, 15 cuando los sabeanos+ 1:15 sabeanos Tribus nómadas del desierto de Arabia que saqueaban y robaban. atacaron y se los llevaron. Asesinaron a tus siervos a espada. Yo fui el único que pudo escapar para contártelo.
16 Mientras este mensajero todavía estaba hablando, llegó otro y le dijo a Job:
—Cayó un rayo del cielo e incineró a tus ovejas y a tus trabajadores. Yo fui el único que pudo escapar para contártelo.
17 Mientras este mensajero todavía estaba hablando, llegó otro y le dijo a Job:
—Los caldeos+ 1:17 caldeos Gente de Aram, al norte de Uz. enviaron tres grupos de soldados que nos atacaron, se llevaron los camellos y mataron a todos tus servidores a filo de espada. Yo fui el único que pudo escapar para contártelo.
18 Mientras este mensajero todavía estaba hablando, llegó otro y le dijo a Job:
—Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en la casa de tu hijo mayor, 19 de repente, sopló un fuerte viento desde el desierto y destruyó la casa. La casa cayó sobre ellos y todos murieron. Yo fui el único que pudo escapar para contártelo.
20 Cuando Job escuchó todo esto, rasgó su ropa y luego se rapó la cabeza. Después se postró en tierra en actitud de adoración 21 y dijo:
«Desnudo salí del vientre de mi mamá
y desnudo saldré de este mundo.
El SEÑOR dio y el SEÑOR quitó.
Alabado sea el nombre del SEÑOR».
22 Job no cometió ningún pecado en lo que dijo ni le reprochó a Dios lo que había pasado.
2Satanás se ensaña otra vez con Job
1 Llegó el día en que los seres celestiales vinieron a presentarse nuevamente ante el SEÑOR. Satanás vino entre ellos a presentarse ante el SEÑOR. 2 El SEÑOR le dijo a Satanás:
—¿Dónde has estado?
Satanás le respondió:
—He estado vagando por la tierra.
3 Entonces el SEÑOR le dijo a Satanás:
—¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra. Job es un hombre intachable, honesto, respeta a Dios y rechaza el mal. Se mantiene intachable, a pesar de que tú trataste de convencerme de que lo destruyera sin ningún motivo.
4 Satanás respondió al SEÑOR:
—¡Entre la bolsa o la vida, mejor dar la bolsa!+ 2:4 Entre la […] bolsa Textualmente piel por piel, indicando que una persona hace lo que sea con tal de evitar que su vida corra peligro. Verdaderamente un hombre daría todo lo que tiene con tal de salvar su vida. 5 Pero si tú usaras tu poder para lastimar su cuerpo, seguro que te maldeciría+ 2:5 maldeciría Textualmente bendeciría. Los copistas tenían miedo de escribir expresiones como maldecir a Dios, así que colocaban bendecir confiando en que por el contexto el lector supiera que en realidad se trataba de maldecir. Ver también versículo 9. en tu propia cara.
6 Entonces el SEÑOR le dijo a Satanás:
—Haz lo que quieras con Job, menos matarlo.
7 Satanás se retiró de la presencia del SEÑOR y afligió a Job con llagas dolorosas que lo cubrían de pies a cabeza. 8 Job para rascarse agarró un pedazo de teja y se sentó en medio de un montón de ceniza. 9 Su esposa lo vio y le dijo:
—¿Todavía sigues queriendo ser intachable? ¡Maldice a Dios y muérete de una vez!
10 Pero Job le respondió a su esposa:
—Estás hablando como una tonta. ¿Vamos a recibir de Dios lo bueno, pero no lo malo?
En todo esto Job no cometió ningún pecado en lo que dijo.
Tres amigos de vienen a verlo
11 Tres amigos de Job supieron de todas las desgracias que le habían sucedido y salieron de sus hogares para ir a visitarlo. Eran Elifaz de la región de Temán, Bildad de la región de Súah y Zofar de la región de Namat. Ellos decidieron ir a expresarle sus condolencias y darle consuelo. 12 Pero cuando los tres amigos vieron a Job desde lejos difícilmente lo reconocieron. Empezaron a llorar, rasgaron su ropa y se arrojaron cenizas al aire sobre la cabeza. 13 Entonces se sentaron en el suelo con Job durante siete días y siete noches sin decir una palabra porque veían que Job estaba sufriendo demasiado.
31 Entonces Job maldijo el día en que nació. 2 Él dijo:
3 «Que desaparezca el día en que nací.
Que la noche en que se dijo:
“¡Es un niño!” se elimine completamente.
4 Que haya tinieblas ese día,
que Dios en las alturas no pregunte por él
y que la luz del día no le resplandezca.
5 Que la sombra de la muerte lo reclame como suyo.
Que nubes oscuras lo cubran,
que la oscuridad se apodere de él.
6 Que la oscuridad arrebate esa noche,
que esa fecha no aparezca en ese mes ni en ese año.
7 Que esa noche sea desolada
y carezca de alegría.
8 Que la maldigan los que maldicen el día
y los expertos en despertar a Leviatán.
9 Que no brillen las estrellas de esa mañana,
que esa noche espere ansiosa la llegada de la luz,
pero que no haya luz.
10 Que le caigan todas las maldiciones a esa noche,
porque no cerró el vientre de mi mamá
y no ocultó de mis ojos el desastre.
11 »¿Por qué no morí yo en el vientre
o al salir de él?
12 ¿Por qué hubo rodillas para recibirme
y pechos para amamantarme?
13 Si mi madre no me hubiera dado a luz,
estaría durmiendo ahora,
sin ser molestado, descansando.
14 Estaría con los reyes y los sabios de la tierra
que construyeron las pirámides.
15 O estaría con funcionarios reales que poseían oro
y llenaron sus tumbas con plata.
16 ¿O por qué no me enterraron como un aborto,
o como a los niños que nunca ven la luz?
17 Allí los malvados dejan de causar problemas.
Allí descansarán los que quedaron sin fuerzas.
18 Los cautivos descansan
porque ya no oyen más la voz del capataz.
19 Allí están el hombre sencillo y el gran personaje,
y el esclavo se libra de su amo.
20 »¿Por qué ve la luz el desdichado
y se le da vida a quienes llevan una amarga existencia?
21 ¿Por qué se les da vida a los que esperan con ansia la muerte,
a los que la buscan más que a un tesoro escondido?
22 ¿Por qué darles vida a aquellos
que se llenarían de alegría si descendieran a la fosa?
23 ¿Por qué darle vida a un hombre que ve cerrado su camino,
y a quien Dios tiene acorralado?
24 Suspiros me vienen en lugar de alimento;
mis lamentos fluyen como el agua.
25 Lo que más temía,
fue lo que me sucedió.
26 No tengo paz ni sosiego.
No hay descanso para mí, sino ansiedad».
4Habla Elifaz
1 Elifaz de Temán respondió:
2 «¿Te molestarías si tratara de hablar contigo?
No aguanto más quedarme callado.
3 Job, tú les has enseñado a muchos
y fortalecido a gente necesitada.
4 Tus consejos han dado firmeza al que vacilaba
y fortalecido a los débiles.
5 Pero ahora que algo malo te sucede a ti, te molestas;
estás abrumado y te angustias.
6 ¿No te da confianza tu fe en Dios?
¿No te llena de esperanza tu vida honesta?
7 »Piensa en esto: ¿Qué inocente ha sido alguna vez destruido?
¿Cuándo se ha visto que el justo sea exterminado?
8 Conforme a lo que yo he visto,
los que cultivan el mal y siembran dificultades, eso cosechan.
9 Dios acaba con esa gente,
él los destruye de un soplo.
10 Un león ruge; se oye su llanto,
y se rompen los dientes de los leoncillos.
11 Se muere el león que no caza
y los cachorros se desparraman.
12 »Yo recibí un mensaje en secreto,
fue un susurro que apenas capté.
13 Me llegó mientras dormía,
cuando uno cae en sueño profundo.
14 Me llené de temor y temblor,
y me estremecí hasta los huesos.
15 Un espíritu me rozó la cara
y se me puso la piel de gallina.
16 Al fin se detuvo, pero no pude distinguir la forma.
Hubo silencio; se entreveía una figura delante de mí
y de pronto oí un susurro que decía:
17 “¿Puede un ser humano ser inocente ante Dios?
Nadie es puro comparado con Dios”.
18 Si Dios no se confía de sus mismos siervos
y hasta encuentra que sus ángeles cometen errores,
19 con mayor razón, él aplasta como a una polilla
a los que habitan en estas casas hechas de barro,+ 4:19 casas hechas de barro Se refiere al cuerpo humano.
y cuyos cimientos están en el polvo.
20 Son hechos papilla desde la mañana hasta el anochecer por falta de cimiento;
y son destruidos para siempre.
21 ¿Acaso no se les arranca la cuerda de su carpa?
Mueren sin haber encontrado la sabiduría.
51 »¡Habla, pues!
¿Hay alguien que te conteste?
¿A qué ángel+ 5:1 ángel Textualmente santos en referencia a seres celestiales, tal vez los ángeles que se mencionan en 4:18. acudirás?
2 Porque la ira acaba con el necio
y el resentimiento con el insensato.
3 Vi al necio echar raíces,
y en el momento maldije su casa.
4 Que sus hijos no reciban ayuda,
que sean oprimidos en el tribunal y no haya quien los libere.
5 Que sus cosechas se las coma el hambriento,
sacándolas de entre los espinos,
y el sediento consuma sus bienes.
6 Porque los problemas no salen de la nada,
ni el sufrimiento brota de la tierra,
7 sino que los seres humanos nacen para crearse problemas,
así como el fuego echa chispas.
8 »Pero yo buscaría a Dios
y pondría en sus manos mi situación.
9 Él es autor de obras grandiosas
que no se pueden entender completamente,
y sus obras maravillosas son incontables.
10 Dios es el que envía lluvia a la tierra
y lleva agua a los campos.
11 Él enaltece a los humildes
y da bienestar a los que gimen.
12 Frustra los planes de los astutos
para que no logren lo que quieren.
13 Dios atrapa a los sabios en su propio ingenio,
y sus consejos no sirven para nada.
14 Ellos se encuentran a oscuras durante el día;
andan a tientas a pleno mediodía como si fuera de noche.
15 Pero Dios salva al pobre de la boca de los astutos,
la cual es como una espada,
y de la mano del poderoso.
16 Por eso hay esperanza para el pobre
y se acalla la injusticia.
17 »Ciertamente qué afortunado es aquel a quien Dios corrige,
así que no rechaces la disciplina del Todopoderoso.
18 Porque él hiere y venda la herida;
él da el golpe, pero con su mano sana.
19 De seis problemas te librará,
y en siete no permitirá que el mal te toque.
20 En época de hambruna te salvará de la muerte
y en tiempo de guerra te librará del poder de la espada.
21 Estarás protegido de las malas lenguas
y no tendrás miedo si llega la ruina.
22 Te reirás de la ruina y del hambre,
y no tendrás miedo de los animales salvajes.
23 Porque tendrás un pacto hasta con las piedras del campo,
y vivirás en paz incluso con los animales salvajes.
24 Sabrás que tu carpa está segura
y cuando la revises no echarás nada de menos.
25 Sabrás también que tu descendencia será numerosa
y tu familia será como las hojas de la hierba sobre la tierra.
26 Morirás en pleno uso de tus facultades,
como manojo de espigas recogidas a tiempo.
27 Nosotros hemos investigado todo esto y así es.
Entonces, escúchalo y compruébalo tú mismo».
6Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Si se pudiera medir mi sufrimiento,
y pesar en la balanza todos mis problemas,
3 pesarían más que la arena de los mares.
Por eso no tengo pelos en la lengua.
4 Porque las flechas del Todopoderoso están dentro de mí,
y mi espíritu bebe su veneno.
Los terrores de Dios se enfilan contra mí.
5 ¿Acaso rebuzna el burro cuando tiene hierba
o brama el toro cuando tiene pasto?
6 ¿Se puede comer lo insípido sin sal?
¿Qué sabor tiene la clara de huevo?
7 Mi gusto se niega a probar eso,
es como dieta de enfermo para mí.
8 Quisiera que se me concediera lo que pido,
que Dios me diera lo que tanto le he pedido.
9 Quiero que Dios me aplaste,
que me suelte de su mano y acabe conmigo.
10 Eso me serviría de consuelo,
porque en medio de todo este dolor
nunca dejé de lado las leyes del santo Dios.
11 ¿Qué me queda de energía?
¿En qué voy a terminar para que necesite conservar las esperanzas?
12 ¿Acaso soy de piedra o de bronce
para poder aguantar tanto?
13 No me quedan fuerzas
y no me puedo valer por mí mismo.
14 »Un hombre desesperado debería tener el apoyo de sus amigos,
aun cuando hubiera pecado contra el Todopoderoso.
15 Pero mis mejores amigos son tan dignos de confianza
como un hilo de agua o como arroyos desbordados.
16 Se enturbian y se crecen
con el hielo y la nieve derretida,
17 pero se evaporan de repente.
Cuando llega el calor, se seca la corriente.
18 Las caravanas se desvían de su ruta,
se adentran en el desierto y perecen.
19 Las caravanas de Temá buscaban agua,
los viajeros de Sabá la buscaban con insistencia.
20 Están desesperados porque confiaban en que la iban a encontrar,
pero llegaron al lugar donde debía estar y no la hallaron.
21 En eso se han convertido ustedes para mí.
Han visto mi desgracia y se preocupan.
22 ¿Acaso he solicitado su ayuda
o les he pedido que usen su influencia a favor mío?
23 ¿Acaso les he dicho que me rescaten de la mano del opresor
o del poder del que me amenaza con violencia?
24 »Enséñenme y guardaré silencio,
díganme cuál ha sido mi error.
25 ¡Cuánto poder tienen las palabras acertadas!
Pero, ¿qué es lo que ustedes intentan demostrar?
26 ¿Van a corregirme y a tomar las palabras del que está desesperado
como algo que se lleva el viento?
27 Ustedes serían capaces de rifar al huérfano
y vender a su amigo.
28 Ahora les ruego que me miren.
Yo no sería capaz de mentirles en su propia cara.
29 Reconsideren y no sean injustos.
Piénsenlo bien, porque está en juego mi reputación.
30 ¿He dicho algo que no sea cierto?
¿No es capaz mi paladar de distinguir las cosas malas?
71 »¿No es dura la vida de los seres humanos aquí en la tierra?
¿No es su vida como los días de un asalariado?
2 El hombre es como un esclavo que suspira por poder estar a la sombra,
como un trabajador que espera ansioso su salario.
3 Así, mi herencia han sido meses miserables
y la parte que me toca, noches de dolor.
4 Si estoy acostado me pregunto cuándo amanecerá,
entonces la noche se alarga.
Me muevo y doy vueltas
toda la noche hasta el amanecer.
5 Mi cuerpo está cubierto de gusanos y de costras de polvo.
Mi piel se agrieta y luego supura.
6 Mi vida pasa más rápido que la lanzadera de un telar.
Llega a su fin sin esperanzas.
7 »Recuerda, Dios, que mi vida es un suspiro,
no volveré a ver el bien.
8 El ojo que me observa ya no me volverá a ver.
Fijarás en mí tus ojos, pero yo ya no estaré.
9 Tal como una nube se disipa y se va,
así es el que baja al lugar de los muertos+ 7:9 lugar de los muertos Textualmente Seol. Igual en 11:8; 14:13; 17:13; 21:13; 26:6.,
ya no se levantará.
10 No vuelve a su casa;
su hogar no lo reconocerá más.
11 Por eso, no me voy a callar.
Hablaré en medio de mi angustia,
contaré detalladamente todos los sufrimientos que he tenido en mi vida.
12 ¿Acaso soy el mar o un monstruo marino
para que me mantengas vigilado?+ 7:12 Textualmente ¿Soy yo acaso Yam o Tanín para que apostes un guardia para vigilarme? En la mitología cananita, Yam era el dios del mar y Tanín era un monstruo marino.
13 Si digo: “Mi cama me dará alivio,
mi colchón compartirá el peso de mis lamentos”,
14 entonces en los sueños me asustas
y con visiones me aterrorizas.
15 Mi alma preferiría el estrangulamiento
y la muerte a esta mísera existencia.
16 No quiero seguir viviendo.
Déjame en paz porque mi vida es tan sólo un suspiro.
17 »¿Qué es el ser humano para que le des importancia
o para que te ocupes de él?
18 ¿Por qué te preocupas por su bienestar día tras día?
¿Por qué estás al tanto de él momento tras momento?
19 ¿Por qué no me dejas en paz?
¿Podrías dejarme un instante aunque sea para poder tragar saliva?
20 Si yo pecara, ¿en qué podría afectarte a ti,
Cuidador de la humanidad?
¿Por qué me hiciste tu blanco
hasta convertirme en una carga para mí mismo?
21 ¿Por qué no perdonas mi pecado?
Pues pronto estaré tendido en el polvo,
me buscarás por todos lados,
pero yo ya no estaré».
8Habla Bildad
1 Entonces, Bildad de Súah respondió:
2 «¿Hasta cuándo vas a seguir diciendo todo esto?
¿Cuánto tiempo más vas a continuar hablando como si tu boca fuera un huracán?
3 ¿Acaso Dios tuerce la justicia?
¿Es que el Todopoderoso cambia el derecho?
4 Si tus hijos pecaron contra Dios,
él les dio el castigo que se merecían conforme a su pecado.
5 Job, si buscaras a Dios diligentemente,
si le suplicaras misericordia al Todopoderoso
6 y fueras intachable e íntegro,
entonces él velaría por ti.
Él restauraría tu hogar que con justicia mereces.
7 Tu bienestar anterior no es nada
comparado con lo que tendrás en el futuro.
8 »Pregúntales a las generaciones anteriores
y aprende todo lo que puedas de tus antepasados.
9 Pues nosotros no somos más que recién llegados, y no sabemos nada.
Nuestra vida en la tierra es como una sombra.
10 ¿No te enseñan ellos?
¿No hablan contigo?
¿No salen de ellos enseñanzas producto de su entendimiento?
11 ¿Se da el papiro donde no hay pantano?
¿Se da el junco donde no hay agua?
12 Ellos se marchitan antes que las otras plantas, aun estando todavía verdes
y sin que nadie los haya cortado.
13 Es igual con la vida de aquellos que se olvidan de Dios;
la esperanza del que no confía en Dios será destruida.
14 Ellos no ponen su confianza en lo que debieran,
y su seguridad no tiene más fortaleza que una telaraña.
15 Si se recuesta sobre su casa,
la casa no se mantiene firme.
16 Él es como una planta bien regada a la luz del sol,
y sus retoños se esparcen en el jardín.
17 Enreda sus raíces alrededor de un montón de piedras,
y penetra las piedras de la casa.
18 Pero si la planta es arrancada de su lugar,
entonces ese sitio la desconoce
y dice: “Jamás te he visto”.
19 Pero en cuanto a la planta, su existencia es feliz+ 8:19 feliz Se puede tratar de una figura irónica, refiriéndose a que ese es todo el gozo al que esa planta, que representa al perverso, puede aspirar.
porque del polvo brotarán otras en su lugar.
20 »Dios no abandona al hombre íntegro,
ni brinda ayuda a los perversos.
21 Él te hará reír
y cantar de alegría.
22 Pero a tus enemigos los cubrirá de vergüenza,
y la carpa donde habitan los malos desaparecerá».
9Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Sí, yo sé que es así como tú dices.
Pero ¿cómo puede un hombre ganarle un juicio a Dios?
3 El que se atreviera a discutir con él,
no tendría argumentos para rebatirle ni un tema entre mil.
4 Dios es muy sabio y su poder es muy grande.
¿Quién se ha enfrentado a él sin salir lastimado?
5 Dios mueve las montañas cuando está enojado
y ellas ni siquiera se dan cuenta.
6 Él es quien hace temblar la tierra
y sacude sus cimientos.
7 Dios puede ordenarle al sol que no salga.
Él les pone un sello+ 9:7 pone un sello Esta metáfora se origina en la costumbre de colocarles un sello a los documentos para indicar propiedad y autoridad. a las estrellas.
8 Dios extendió los cielos por sí solo
y camina sobre la espalda del monstruo marino.
9 »Dios creó la Osa Mayor, el Orión,
las Pléyades+ 9:9 la Osa Mayor, el Orión, las Pléyades Nombres de constelaciones (grupos de estrellas) muy conocidas. y las Bodegas del Sur+ 9:9 Bodegas del Sur o Cuartos de Temán. No se sabe a qué se refiere, puede tratarse de planetas o algún grupo de estrellas. Puede referirse a las doce constelaciones del Zodiaco que, vistas desde un lugar al norte del Ecuador, parece que se movieran por el cielo hacia el sur..
10 Él hace grandes maravillas,
cosas que la gente no puede entender.
Las maravillas de Dios son innumerables.
11 Dios pasa por mi lado y no puedo verlo.
Se mueve junto a mí y no me doy cuenta.
12 Si él se lleva algo, ¿quién puede detenerlo?
¿Quién le pedirá cuentas de lo que él hace?
13 Dios no contendrá su ira.
Incluso los ayudantes de Rahab se postran ante Dios.
14 Así que, ¿cómo me voy a poner yo a discutir con él?
No sabría qué decirle.
15 Aunque soy inocente, no puedo darle una respuesta;
todo lo que puedo hacer es rogarle a mi juez que tenga compasión de mí.
16 Aunque lo llamara y él me respondiera,
no creo que me prestaría atención.
17 Dios es quien me aplasta con una tormenta.
Me hiere una y otra vez sin motivo alguno.
18 No me deja recobrar el aliento,
sino que me llena de amarguras.
19 Si se trata de poder,
él es más fuerte.
Si se trata de justicia,
¿quién es capaz de ponerle una demanda?
20 Aunque sea inocente, mis palabras me condenarían.
Aunque sea intachable, él me declararía culpable.
21 Soy íntegro, pero ya no me importa;
odio mi vida.
22 »Por eso digo que todo da igual.
Dios destruye tanto al perfecto como al malo.
23 Cuando llega un desastre y súbitamente trae la muerte,
él se burla de las pruebas que tiene que pasar el inocente.
24 La tierra ha sido puesta en manos del malo.
Dios puso un velo en el rostro de los jueces.
Si no es Dios, ¿entonces quién?
25 Mis días pasan más rápido que un corredor veloz.
Vuelan y no hay felicidad en ellos.
26 Pasan como barcas de papiro,
como águila que cae sobre su presa.
27 Si dijera: “Olvidaré mi lamento,
me pintaré una sonrisa en el rostro”,
28 seguiría atemorizado con todo lo que sufro;
sé que tú no me consideras inocente.
29 Ya que soy un perverso,
¿para qué esforzarme inútilmente?
30 Aunque me lavara con jabón
y me limpiara las manos con lejía,
31 tú me hundirías en el barro,
y yo le daría asco hasta a mi propia ropa.
32 »Porque Dios no es un ser humano como yo,
a quien yo pueda responder en un tribunal a sus acusaciones.
33 No hay quien sirva de mediador entre los dos,
no hay quien pueda con su autoridad,
no hay quien pueda decidir entre nosotros.
34 No hay quien pueda quitarle a Dios su vara de castigo de encima mío,
para que no me aterrorice más.
35 Entonces podría yo hablar sin tenerle miedo,
pero en este estado no puedo.
101 »Odio mi vida,
voy a soltar todas mis quejas
y daré rienda suelta a mi dolor.
2 Le diré a Dios: “No me condenes;
dime, ¿de qué me acusas?
3 ¿Qué sacas con perseguir y rechazar lo que tú mismo creaste?
¿Qué provecho tiene apoyar los planes de los perversos?
4 ¿Tienes ojos como los humanos?
¿Ves las cosas como las ve el ser humano?
5 ¿Es tu existencia como la de un ser humano?
¿Es tu vida tan corta como la nuestra?
6 Lo digo porque tú me examinas buscando mi maldad
y averiguando por mi pecado.
7 Aunque sabes que no he hecho nada malo,
no hay manera de escapar de ti.
8 »”Tus manos me formaron, me crearon,
pero ahora ellas mismas quieren acabar conmigo.
9 Te ruego que recuerdes que me hiciste de arcilla.
¿Y ahora me devuelves al polvo otra vez?
10 ¿No me vertiste como se vierte la leche
y me cuajaste como se cuaja el queso?
11 Tú me vestiste de carne y piel,
y me formaste con huesos y músculos.
12 Tú me diste vida y afecto;
protegiste con cuidado mi espíritu.
13 Pero ahora veo tus intenciones,
tenías este plan secreto:
14 Si yo pecaba, tú estarías vigilándome
para poder castigarme por mis errores.
15 Si peco, pobre de mí;
pero aunque sea declarado inocente,
no podré levantar la cabeza.
Estoy repleto de aflicción
y ahogado de humillación.
16 Si me sintiera orgulloso,
tú me derribarías como a un león
y demostrarías tu poder a costa mía.
17 Siempre encuentras la manera de demostrar que soy culpable.
Una y otra vez muestras tu ira contra mí;
envías ejércitos y tropas de relevo contra mí.
18 »”¿Por qué dejaste que yo naciera?
Debí haber muerto y que nadie me hubiera visto.
19 Debí haber sido como el que nunca existió,
haber ido del vientre a la tumba.
20 ¿No me quedan pocos días?
Entonces déjame en paz para que encuentre algún alivio
21 antes de irme para no volver.
Iré al país tenebroso y de sombra de muerte,
22 tan negro como las tinieblas de sombra de muerte.
País de caos, donde hasta su misma luz es profunda oscuridad”».
11Habla Zofar
1 Entonces Zofar de Namat respondió:
2 «¿Es que tantas palabras van a quedar sin respuesta?
¿Acaso por hablar mucho se ha de tener razón?
3 ¿Crees que toda esa palabrería dejó a todo el mundo callado?
¿Crees que cuando te burlas no hay quien te ponga en tu lugar?
4 Tú dices: “Mi razonamiento es correcto,
y puedes ver que soy puro”.
5 Quisiera que Dios hablara,
que abriera su boca para responderte.
6 Él te contaría los secretos de la sabiduría,
porque la sabiduría tiene muchas facetas.
Tienes que entender que Dios no te ha dado
todo el castigo que mereces.
7 »¿Puedes tú descubrir los misterios de Dios?
¿Puedes alcanzar la perfección del conocimiento del Todopoderoso?
8 Es más alta que los cielos,
¿qué puedes hacer tú?
Es más profunda que el lugar de los muertos,
¿qué puedes saber tú?
9 La sabiduría de Dios es más extensa que la tierra
y más ancha que el mar.
10 »Si él pasa, te aprisiona y lleva a juicio,
¿quién puede impedírselo?
11 Porque él conoce a la gente sin entrañas.
¿Se va él a olvidar del mal que ve?
12 Cuando la cría de un asno salvaje nazca humana,
ese día el insensato va a tener entendimiento.
13 Si tú encaminas tu mente
y extiendes las manos hacia él,
14 si apartas de ti el mal
y no dejas habitar el delito en tus carpas,
15 con toda seguridad que levantarás tu rostro sin tacha,
estarás seguro y libre de temor.
16 Olvidarás tu calamidad
y su recuerdo será como agua que se ha ido.
17 Tu vida brillará más que el sol de mediodía;
tus momentos difíciles serán como luz de la mañana.
18 Vivirás confiado, porque tendrás esperanza.
Aun cuando tengas problemas, dormirás tranquilo.
19 Nadie perturbará tu sueño.
Muchos vendrán a pedirte ayuda.
20 Pero los ojos de los malos se cansarán de buscar ayuda;
no encontrarán refugio,
y la muerte será su única esperanza».
12Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Ustedes son gente importante;
no hay duda de que al morir ustedes, morirá la sabiduría.
3 Pero al igual que ustedes, yo también puedo pensar,
y no me les quedo atrás.
¿Quién que tenga dos dedos de frente ignora todo eso que ustedes dicen?
4 »Me he convertido en objeto de la burla de mis amigos.
Yo que antes llamaba a Dios y él me respondía.
Yo, un hombre bueno e inocente,
ahora me he convertido en un chiste.
5 El que está bien económicamente,
se burla de los que sufren;
dice: “Al caído hay que caerle”.
6 Pero todo está tranquilo en los hogares de los violentos,
de los que ofenden a Dios,
de los que creen que pueden manipularlo.
7 »Pero ustedes dicen: “Pregúntales a los animales para que te enseñen;
a los pájaros del cielo para que te cuenten.
8 Habla con la tierra y aprenderás;
y con los peces del mar y ellos te lo enseñarán también.
9 ¿Cuál de todas esas criaturas no sabe
que la mano del SEÑOR ha hecho esto?
10 La vida de todo ser viviente está en manos de Dios.
Dependen de él a cada momento para que les dé su aliento.
11 ¿Acaso el oído no diferencia las palabras
y el paladar no saborea la comida?
12 La sabiduría llega con la edad
y el entendimiento con la larga vida”.
13 »Pero la sabiduría y el poder pertenecen a Dios.
El buen consejo y el entendimiento son suyos.
14 En verdad, lo que él destruye no se puede reconstruir.
Al que Dios encierra, nadie lo puede liberar.
15 Ciertamente, si él retiene la lluvia, llega la sequía;
si la libera, todo se inunda.
16 Él tiene poder y sabiduría;
tiene en sus manos al engañado y al engañador.
17 Es capaz de quitarles la habilidad a los expertos
y hacer quedar como unos tontos a los jueces.
18 Les quita el poder a los reyes
y les ata una soga a la espalda.
19 Deja en la ruina a los sacerdotes
y derriba a los poderosos.
20 Él hace que los dignos de confianza queden sin saber qué decir,
y les quita el buen juicio a los ancianos.
21 Derrama el ridículo sobre los nobles
y le hace perder el vigor al fuerte.
22 Él revela los secretos más profundos
y hace salir a la luz cosas oscuras.
23 Él provoca el auge y la caída de las naciones;
extiende sus fronteras y luego las lleva a la destrucción.
24 Él les quita la inteligencia a los líderes del mundo;
los hace perder el rumbo y adentrarse en el caos.
25 Vagan a ciegas y sin rumbo por la oscuridad.
Dios hace que anden tambaleándose como borrachos.
131 »En verdad mis ojos han visto todo eso;
lo he escuchado antes y lo comprendo.
2 Conozco tanto como ustedes,
no soy menos que ustedes.
3 Pero quisiera hablar con el Todopoderoso,
prefiero discutir de estos asuntos con Dios.
4 Es que ustedes son unos charlatanes;
médicos de enfermedades imaginarias.
5 Si ustedes quieren parecer sabios,
mejor cállense la boca.
6 »Déjenme exponer mi caso,
presten atención a los argumentos que voy a presentar.
7 ¿Van a defender la causa de Dios
basados en mentiras y falsedades?
8 ¿Es esa la forma imparcial de luchar a favor de Dios
y de actuar como sus abogados?
9 ¿Les parecería bien que Dios descubriera que ustedes se burlan de él
como quien se burla de un ser humano?
10 Sin duda los reprobará
si en secreto tratan de inclinar la balanza a favor de él.
11 ¿No los atemoriza la grandeza de Dios?
¿No temen el castigo de Dios?
12 Sus argumentos son tan valiosos como la ceniza.
Sus respuestas tienen tanta fortaleza como los escudos de barro.
13 Cállense y déjenme hablar;
y luego que suceda lo que suceda.
14 ¿Por qué arriesgo el pellejo
y me la juego toda?
15 Dios puede acabar conmigo,
así que no tengo otra esperanza que defenderme frente a frente.
16 Y si aun así él decide dejarme con vida,
será porque no soy malo,
ya que el perverso no puede acercarse a él.
17 »Escuchen cuidadosamente mi declaración
y presten atención a lo que voy a decir.
18 He preparado muy bien mi defensa.
Estoy convencido de mi inocencia y sé que seré absuelto.
19 ¿Quién tiene de qué acusarme?
Porque siendo así, yo callaría y moriría.
20 No obstante, dos favores te pido
y así no me esconderé de ti.
21 Deja de aplastarme;
no me atemorices más.
22 Háblame y yo te responderé,
o deja que yo te hable y respóndeme.
23 ¿Cuáles son mis pecados y mis crímenes?
¿Dame a conocer mi error y mi pecado?
24 ¿Por qué te escondes de mí
y me tratas como a un enemigo?
25 ¿Te vas a poner a estremecer a una hoja que se lleva el viento?
¿Vas a perseguir una paja seca?
26 Te lo digo porque has decidido cosas terribles en contra mía.
Me haces sufrir para que pague mis errores de juventud.
27 Has puesto cadenas en mis pies
y restringes todos mis movimientos.
Sigues todas mis huellas.
28 Soy un hombre que se deshace como algo que se va pudriendo;
como ropa comida por la polilla.
141 »La vida de un ser humano+ 14:1 ser humano Textualmente hombre nacido de mujer.
es muy corta y llena de amarguras.
2 Es como una flor, brota y se marchita;
como una sombra que pasa y desaparece.
3 Y aun así tú te fijas en ella
y me llevas a juicio.
4 ¿Quién puede purificar lo que está corrupto?
Nadie, por cierto.
5 Es que la vida del ser humano tiene un límite
y tú conoces su duración.
Eres tú quien fijaste ese límite
y por eso no puede cambiarse.
6 Entonces aparta tu vista de él
y déjalo que viva su vida hasta que termine,
como termina un empleado su jornada de trabajo.
7 »Hay esperanza para un árbol que ha sido cortado;
puede retoñar nuevamente y echar renuevos.
8 Sus raíces pueden envejecer en la tierra
y su tronco puede secarse,
9 pero con sólo sentir el agua crecerá de nuevo
y le nacerán ramas nuevas.
10 El hombre muere aunque sea poderoso.
El ser humano se enferma y deja de existir.
Si es así, ¿dónde queda el hombre poderoso?
11 Así como se evapora el agua de los lagos
y los ríos se secan por completo,
12 así un hombre muerto
nunca volverá a vivir.
Primero se acabarán los cielos,
antes de que los muertos despierten
y se levanten de su sueño.
13 »Cuánto diera porque tú me ocultaras en el lugar de los muertos;
que me escondieras ahí mientras te pasa el enojo;
que fijaras una fecha para después acordarte de mí.
14 Si un hombre muere, ¿volverá a vivir?
Yo esperaría todo el tiempo de mi vida en la tierra hasta que llegara mi resurrección.
15 Llamarías y yo respondería;
desearías ver la obra de tus manos.
16 En verdad me protegerías
y no estarías pendiente de mi pecado.
17 Mi pecado quedaría como un bulto en un costal
y tú borrarías el mal que hice.
18 Sin embargo, al igual que se derrumba la montaña
y la roca se desprende de su lugar,
19 al igual que el agua vuelve polvo las piedras
y la corriente se lleva el polvo de la tierra,
de igual manera tú destruyes la esperanza del ser humano.
20 Usas tu poder avasallador para acabar por completo con el ser humano,
y él perece definitivamente.
Una vez que cambias su rostro,
lo envías lejos.
21 Si sus hijos tienen éxito en la vida, nunca se enterará de ello.
Si sus hijos se equivocan, no se dará cuenta.
22 Su cuerpo sufre por él mismo;
sólo por él se lamenta su alma».
15Elifaz habla otra vez
1 Entonces Elifaz de Temán respondió:
2 «Un sabio no respondería con un viento tan absurdo;
no llenaría el abdomen con tanto aire caliente.
3 ¿Discutiría basado en tonterías
y palabras sin provecho?
4 Tú no le das ningún valor al respeto que se le debe a Dios
y no le das importancia a meditar en su presencia.
5 Tus palabras son motivadas por tu pecado,
y disfrutas engañando a la gente con tu palabrería.
6 Tus palabras te condenan, no yo;
lo que tú mismo dices habla en tu contra.
7 »¿Crees que fuiste el primer ser humano?
¿Acaso naciste antes que las montañas?
8 ¿Has escuchado las reuniones del consejo de Dios?
¿Crees que eres el único que puede ser sabio?
9 ¿Qué sabes tú que nosotros no sepamos?
¿Qué entiendes tú que nosotros no entendamos?
10 Hay quien tiene canas entre nosotros,
uno que es mucho más viejo que tu papá.
11 ¿Te parecen poco el consuelo que Dios mismo te brinda
y las palabras amables?
12 ¿Por qué te extravían tus pensamientos?
¿Por qué esos ojos tan arrogantes?
13 ¿Por qué descargas tu ira contra Dios?
¿Por qué salen esas acusaciones de tus labios?
14 ¿Es acaso intachable algún ser humano?
¿Es que alguien nacido de mujer puede estar libre de culpa?
15 Dios no confía ni en sus propios ángeles+ 15:15 ángeles Textualmente sagrados..
A los ojos de Dios ni siquiera los cielos son puros,
16 con menos razón el ser humano,
un ser corrupto y abominable,
que bebe la maldad como si fuera agua.
17 »Escúchame, voy a explicarte lo que quiero decir.
Soy testigo de ello y te lo voy a contar.
18 Es algo que los sabios han relatado
y que no era un secreto para sus antepasados.
19 Sólo a ellos les dieron la tierra,
no había extranjero entre ellos.
20 El perverso sufre toda la vida, se retuerce de dolor.
Los días del tirano están contados.
21 Escucha voces aterradoras.
En medio de su prosperidad llegará quien los arruine.
22 No está seguro de volver de las tinieblas
y está destinado a morir en batalla.
23 Vaga buscando pan sin encontrarlo;
sabe que le esperan tiempos difíciles.
24 Le aterran la ansiedad y la angustia
que le asaltan como un rey listo para atacar.
25 Porque ha levantado la mano contra Dios
y se ha envalentonado frente a él.
26 Con cuello erguido se ha enfrentado a Dios,
usando la parte más gruesa y fuerte de su escudo.
27 »Aunque le aumenten las riquezas,
esté rozagante y le haya ido muy bien,
28 vivirá en pueblos fantasmas,
en casas abandonadas y derruidas.
29 Por tanto, la riqueza no le durará mucho
e irá perdiendo influencia.
Sus posesiones no cubrirán la tierra.
30 No podrá escapar de la oscuridad.
El fuego acabará con sus ramas
y será arrastrado por el soplo de su boca.
31 Que no confíe en lo que no tiene valor
porque de ahí no va a sacar nada.
32 Recibirá todo su merecido, antes de lo que se espera,
y sus ramas no reverdecerán.
33 Será como un viñedo que sacude sus uvas sin madurar;
como un olivo que deja caer su flor.
34 Porque la compañía de la gente perversa no produce nada bueno.
Los hogares de los que sobornan serán consumidos por el fuego.
35 Ellos traman maldades y producen dolor.
Su vientre concibe engaño».
16Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Todo eso ya lo he oído antes.
¡Vaya consuelo el que recibo de ustedes!
3 ¿A qué vienen tantas palabras sin provecho alguno?
¿Qué clase de consuelo me ofrecen?
4 Es cierto que yo también hablaría como ustedes lo hacen
si ustedes estuvieran en mi lugar.
Contra ustedes sería brillante al debatir,
pero al menos les tendría compasión.
5 Les diría algo que los animara;
con simpatía les daría esperanza.
6 »Hablo, y no se aleja el dolor.
Pero si me callo, ¿de qué me libraría?
7 Ahora él me tiene postrado.
¿Fuiste tú quien destruyó a todos los que me rodeaban?
8 Has hecho que me acabe y debilite.
La gente piensa que estoy así porque soy culpable.
9 »Él está furioso conmigo y me hace pedazos.
Me odia y rechina los dientes contra mí.
Mi adversario me tiene entre ojos.
10 Ellos abren la boca para reírse de mí,
me corrigen a cachetadas y me apretujan.
11 »Dios me entrega en las garras de gente mala,
y me arroja para que caiga directamente en manos de los perversos.
12 Yo estaba bien, pero de repente Dios me destruyó.
Me agarró por el cuello y me rompió en mil pedazos;
me hizo su blanco.
13 Los arqueros de Dios me rodean.
Él dispara sus flechas contra mis riñones+ 16:13 riñones Los riñones eran considerados como el lugar de donde salían las emociones, especialmente el dolor. Entonces, Job podría estar diciendo que Dios ignoraba su agonía. sin compasión,
y riega mi bilis sobre la tierra.
14 Destruye todas mis defensas
y corre hacia mí como un soldado en batalla.
15 He cosido un costal sobre mi piel,
y he hundido la cabeza en el polvo.
16 Mi cara está roja de tanto llorar,
tengo ojeras negras y profundas,
17 aunque nunca ejercí violencia contra nadie
y mi oración es sincera.
18 »Tierra, no cubras mi sangre
ni albergues mi queja.
19 Incluso ahora, mi testigo está en el cielo,
y en las alturas hay quien me defienda.
20 Mis amigos se burlan de mí,
y mis ojos llenos de lágrimas buscan a Dios.
21 Pero él defenderá ante Dios a un ser humano,
como lo haría alguien por su amigo.
22 Porque dentro de poco me iré
y tomaré el camino sin retorno.
171 »Mi espíritu está destrozado,
mi vida se acaba,
la tumba me espera.
2 Ciertamente todos se burlan de mí,
y observo sus acciones desleales.
3 Te ruego que seas mi garante,
¿quién más podría respaldarme?
4 Tú has cerrado su mente para que no entiendan.
Por eso no los pongas en alta estima.
5 El que traiciona a sus amigos por una recompensa,
verá sufrir a sus hijos.
6 Él me ha convertido en un refrán para los pueblos
y todos me escupen a la cara.
7 Mis ojos están hinchados de tanto llorar;
todo mi cuerpo parece una sombra.
8 La gente buena sufre al ver mi condición;
el inocente se indigna ante el perverso.
9 El íntegro mantiene su recto vivir
y el libre de culpa se fortalece.
10 Pero, todos ustedes, vuelvan a atacarme,
que yo no encontraré ni un solo sabio entre ustedes.
11 Mi corazón está hecho pedazos, mi vida desapareció;
fracasaron mis planes y esperanzas.
12 Ellos llaman noche al día,
y luz a la oscuridad.
13 »Si deseo hacer del lugar de los muertos mi casa,
si tiendo mi cama en la oscuridad,
14 si le digo al sepulcro: “Tú eres mi papá”,
y al gusano: “Tú eres mi mamá o mi hermana”,
15 entonces, ¿dónde quedará mi esperanza?
¿quién podrá verla?
16 ¿Se irá a las puertas del lugar de los muertos?
¿Bajaremos juntos al polvo?»
18Bildad habla otra vez
1 Pero así respondió Bildad de Súah:
2 «¿Hasta cuándo vas a seguir hablando así?
Piensa primero y luego hablaremos.
3 ¿Por qué se nos trata como a bestias?
¿Es que nos crees estúpidos?
4 Eres tú quien se hace daño con tu enojo.
¿Es que hay que evacuar la tierra para que te quede sólo a ti?
¿Se tendrá que mover una montaña de su lugar?
5 »Es cierto que la luz del malo se apagará,
y su llama no brillará más.
6 La luz de la carpa donde habite se oscurecerá
y su lámpara se apagará.
7 Sus pasos dejarán de ser fuertes y rápidos.
Sus propios planes acabarán con él.
8 Porque sus pies pisarán una trampa,
caerá en ella y quedará atrapado.
9 La trampa lo agarrará por los pies
y se le anudará alrededor del tobillo.
10 El lazo que lo atrapa está oculto en el suelo,
esperándolo por el camino.
11 Los desastres lo aterrorizarán por todos lados
y lo acecharán a cada paso.
12 Su fuerza desaparecerá
y la calamidad está lista al lado suyo para hacerlo tropezar.
13 Su piel se consume por la enfermedad;
el hijo mayor de la muerte+ 18:13 el hijo mayor de la muerte Probablemente se refiere a una terrible enfermedad. roe su cuerpo por partes.
14 Será alejado de la seguridad de la carpa donde habita
y obligado a marchar al encuentro del rey de los terrores+ 18:14 rey de los terrores Se refiere a la muerte..
15 Vivirá en su carpa como si no le perteneciera.
Se esparce azufre sobre su choza.
16 Se secarán sus raíces
y sus ramas morirán.
17 Todo recuerdo de él se borrará de la tierra;
nadie hará mención de él en las calles donde vivió.
18 Será expulsado de la luz y arrojado a las tinieblas.
Lo sacarán de este mundo.
19 No tendrá hijos, no habrá descendientes de él en su nación;
en ningún lugar donde haya vivido quedará algún sobreviviente de su familia.
20 Los de occidente tendrán temor al ver lo que le sucedió;
los de oriente se llenarán de terror.
21 Ciertamente en eso va a terminar el hogar del perverso,
y eso le sucederá al que desconoce a Dios».
19Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «¿Hasta cuándo seguirán causándome dolor
y destruyéndome con sus palabras?
3 Ya me han insultado diez veces.
No les da vergüenza; me hacen daño.
4 Aunque fuera cierto que me he extraviado,
soy yo quien recibiría el castigo.
5 Si en verdad piensan que ustedes son mejores que yo,
y usan mi desgracia como prueba contra mí,
6 entonces sepan ustedes que fue Dios el que me causó mal.
Él fue quien tendió su red para atraparme.
7 »Yo grito: “¡Auxilio, me agreden!”,
pero nadie me responde; no hay justicia.
8 Dios ha bloqueado mi camino para que no pueda pasar.
Él ha cubierto mi camino de oscuridad.
9 Me ha quitado todo mi honor
y la corona de mi cabeza.
10 Me arrastra por todas partes;
estoy acabado.
Él me arranca la esperanza
como un árbol que es arrancado de raíz.
11 Ha desatado toda su ira contra mí.
Me ha tratado como si fuera uno de sus enemigos.
12 Su ejército avanza todo junto y me bloquea el paso.
Sus tropas acampan alrededor de mi carpa.
13 »Él ha alejado de mí a mis hermanos,
y soy un completo extraño para mis mejores amigos.
14 Mis familiares se han ido
y mis amistades me han olvidado.
15 Los visitantes que llegan a mi casa
y las siervas me tratan como a un extraño.
16 Llamo a mi siervo, pero no responde.
Aunque le implore ayuda, él no me responde.
17 Mi esposa detesta mi aliento.
Les causo repulsión a mis propios hermanos.
18 Hasta los muchachos me odian;
me acerco y hablan mal de mí.
19 Mis mejores amigos me rechazan;
la gente que yo amaba se ha puesto en mi contra.
20 La piel se me pega a los huesos,
a duras penas estoy vivo.
21 »¡Tengan compasión de mí, amigos míos,
tengan compasión de mí!,
porque Dios me ha destruido.
22 ¿Por qué hacen lo mismo y me persiguen?
¿No se cansan de hacerme daño?
23 Cómo me gustaría que se escribieran mis palabras.
Cómo me gustaría que se escribieran en un libro.
24 Cómo me gustaría que se escribieran
con cincel y punzón en la roca.
25 Pero yo conozco a mi Defensor;
él vive y al final saldrá victorioso sobre los que son polvo,
26 incluso después de que se haya pelado toda mi piel;
en carne viva veré a Dios.
27 Quiero ver a Dios por mí mismo;
verlo con mis propios ojos,
y no con los ojos de alguien más;
aun cuando se me hayan agotado las fuerzas.
28 »Cuando ustedes digan: “¿De qué manera lo perseguiremos?”
y que la raíz del problema está en mí,
29 témanle a la espada,
porque la ira es un pecado digno de ser castigado.
Así entonces ustedes podrán comprobar que hay un juicio».
20Zofar habla otra vez
1 Entonces Zofar de Namat respondió:
2 «En verdad, debido a esto,
mis pensamientos me motivan a responder a causa de mis sentimientos.
3 La crítica que oigo es un insulto para mí,
pero soy sabio y sé cómo responderte.
4 »¿Acaso no sabes que esto ha sido así
desde el tiempo que el hombre apareció en la tierra?
5 ¿Acaso no sabes que el canto de victoria del perverso no dura mucho?
¿Acaso no sabes que la celebración del corrupto sólo dura un momento?
6 Si su orgullo se eleva hasta el cielo
y su cabeza toca las nubes,
7 desaparecerá como su excremento.
Los que lo conocieron dirán:
“¿Qué pasó con aquel?”
8 Se desvanecerá como un sueño y la gente no sabrá más de él.
Se desechará como se desecha una visión nocturna.
9 Sus conocidos no volverán a verlo,
ni él se encontrará en el lugar donde vivía.
10 Sus hijos pedirán ayuda a los pobres,
y tendrán que devolver lo que él robó.
11 Sus huesos estaban llenos de vigor juvenil,
pero él, con todo y su vigor, quedará enterrado bajo el polvo.
12 »Le encanta el mal
y lo saborea bajo su lengua.
13 Se niega a dejarlo ir,
lo guarda bajo la lengua, como un dulce.
14 Pero cuando le llegue al estómago, se le volverá amargo;
como si hubiera tomado un veneno.
15 Se traga las riquezas, pero tendrá que vomitarlas.
Dios se las hará expulsar.
16 »El perverso se amamanta de veneno de serpientes,
y la lengua de una víbora lo matará.
17 No verá los riachuelos
rebosando de leche y de miel.
18 Tendrá que devolver lo que produce; no podrá consumirlo.
No disfrutará del éxito de su negocio.
19 Porque aplastó y abandonó a los pobres.
Se apoderó de la casa, pero él no la construyó.
20 »Su barriga no se saciaba;
nada escapaba a su apetito.
21 No dejaba ni las sobras.
Por eso su prosperidad no durará.
22 En el momento en que se sienta satisfecho, le llegará la desgracia.
Toda clase de miseria caerá sobre él.
23 Cuando se le llene la barriga,
Dios hará que su ira caiga sobre él.
24 Escapará de una espada de hierro,
pero una flecha de bronce lo atravesará.
25 Se la sacará por la espalda,
aunque la punta le haya entrado por el hígado.
El terror lo invadirá.
26 A todas sus preciadas posesiones les está reservada la oscuridad.
Lo consumirá un fuego que ningún ser humano inició.
Ese fuego consumirá todo lo que hay en su carpa.
27 El cielo revelará su maldad,
y toda la tierra se levantará en su contra.
28 Su casa será arrasada como llevada por corrientes,
el día en que se desate la ira de Dios.
29 Eso es lo que Dios da al perverso;
la herencia que le tiene destinada».
21Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «El mejor consuelo que me pueden dar
es que escuchen bien lo que voy a decir.
3 Escúchenme con paciencia
y después de que haya terminado,
se pueden burlar de mí.
4 ¿Es que acaso me estoy quejando con un ser humano?
¿Por qué no debo perder la paciencia?
5 Mírenme y asómbrense,
llénense de terror.
6 Cuando pienso en todo lo que me sucedió,
me inquieto y me estremezco,
siento miedo y mi cuerpo tiembla.
7 ¿Por qué la gente mala sigue con vida?
¿Por qué disfrutan de larga vida y todo les sale bien?
8 Ven a sus hijos crecer y establecerse
y hasta conocen a sus nietos.
9 Sus casas son seguras y libres de cualquier temor.
Dios no los castiga.
10 Sus toros se aparean bien;
las crías de sus vacas no mueren al nacer.
11 Mandan a sus hijos a que salgan a jugar, como ovejas.
Sus hijos disfrutan jugando.
12 »La gente mala toca el tambor y la lira,
y celebran al sonido de la música.
13 Disfrutan de prosperidad y alegría toda su vida.
Luego descienden tranquilamente al lugar de los muertos.
14 Le dicen a Dios: “¡Aléjate de nosotros!
No queremos seguir tus caminos.
15 ¿Qué es el Todopoderoso para que tengamos que rendirle culto?
¿Qué ganamos si le oramos a él?”
16 Ellos creen que su prosperidad depende de ellos,
pero yo no pienso así.
17 »Pero, ¿con qué frecuencia se apaga la lámpara de los malos?
¿Qué tantas calamidades sufren ellos?
¿Cuándo se enoja Dios con ellos y los castiga?
18 ¿Es común verlos a ellos arrastrados
como paja que se lleva el viento,
o como paja que se lleva un torbellino?
19 Ustedes dirán: “Dios castiga a los hijos
por los pecados de sus padres”.
Pero yo digo que Dios debería castigar
al que peca para que aprenda.
20 Que él mismo vea su propia destrucción
y sienta la ira del Todopoderoso.
21 Después de muerto,
¿qué le puede importar la familia que dejó al morir?
22 »Aunque en realidad, ¿quién puede darle lecciones a Dios?
Él juzga hasta a los que están en lo más alto.
23 Este murió gozando de prosperidad,
en paz y comodidad.
24 Tuvo un cuerpo fuerte y saludable.
25 Pero aquel otro murió triste y acongojado,
nunca supo lo que era la felicidad.
26 Sin embargo, ambos serán sepultados en el polvo
y los gusanos los cubrirán.
27 »Pero yo sé lo que ustedes están pensando;
sé lo que están tramando.
28 Ustedes han dicho: “¿Dónde está la casa del poderoso?
¿Dónde está la carpa que habita el perverso?”
29 ¿No les han preguntado ustedes a los viajeros?
¿No han reconocido las pruebas que ellos dan?
Ellos confirman
30 que el perverso se libra de la calamidad,
y que los malos sobreviven el día de la ira.
31 ¿Quién le reclama al perverso por sus malas costumbres?
¿Quién le da su merecido por lo que hace?
32 Lo llevan a enterrar,
y un guardia cuida su tumba.
33 Una gran multitud va adelante y atrás del cortejo,
y hasta la tierra donde lo entierran parece agradable.
34 ¿Cómo, entonces, me van a consolar ustedes con palabras vacías?
Lo que ustedes dicen es pura mentira».
22Elifaz habla otra vez
1 Entonces Elifaz de Temán respondió:
2 «¿De qué le sirve el ser humano a Dios?
¿En verdad un hombre sabio será de alguna utilidad para Dios?
3 ¿Le ayuda en algo a Dios que tú seas bueno?
¿Gana algo Dios con que tú seas intachable?
4 ¿Es por el respeto que le tienes
que Dios te corrige y te lleva a juicio?
5 ¿No será más bien por tu gran maldad?
¿No será acaso por tus pecados sin límite?
6 Es porque sin tener necesidad,
tú exigías fianza a tus familiares.
Porque, como garantía de pago,
le quitaste la ropa al pobre.
7 Le negaste agua al que estaba exhausto
y comida al que tenía hambre.
8 La tierra pertenece al poderoso
y privilegiados como tú viven en ella.
9 Tú dejaste ir a las viudas con las manos vacías.
Les diste mal trato a los huérfanos.
10 Por eso estás rodeado de trampas
y te asaltan temores repentinos.
11 Por eso la luz se convierte en oscuridad para ti
y estás sumergido en una inundación.
12 »¿No está Dios bien arriba en los cielos?
Mira lo alto que están las estrellas.
13 Y tú dices: “¿Qué sabe Dios?
¿Puede juzgarnos a través de una nube oscura?
14 Espesas nubes lo ocultan de nosotros y no puede vernos
porque anda paseando de un lado a otro del círculo de los cielos”.
15 »¿Seguirás tú los mismos senderos que nuestros antepasados,
recorriendo el mismo camino que siguieron los perversos?
16 Ellos fueron arrasados antes de lo que pensaban
y barridos como cuando un río se lleva una casa.
17 Ellos le habían dicho a Dios que los dejara en paz.
Le decían al Todopoderoso que no necesitaban de él.
18 Decían todo eso a pesar de que Dios había llenado de bendiciones sus hogares.
Por mi parte, yo me mantendré lejos del consejo del perverso.
19 »La gente buena ve el sufrimiento del perverso y se alegra;
el inocente se ríe de él y dirá:
20 “¿No era ese que ha sido destruido el que estaba en contra nuestra?
El fuego consume lo que ellos dejaron”.
21 »Reconcíliate con Dios
y verás que así te sucederán cosas buenas.
22 Acepta la enseñanza de Dios
y guarda sus palabras en tu corazón.
23 Si te vuelves al Todopoderoso, serás restaurado;
pero debes alejar de tu carpa el mal.
24 Debes considerar como polvo los tesoros
y el oro de Ofir+ 22:24 Ofir Se refiere al oro de mejor calidad, al oro refinado. como piedras del río.
25 Si dejas que el Todopoderoso sea
tu oro y tu plata más valiosa,
26 con toda seguridad que encontrarás dicha en el Todopoderoso
y podrás levantar tu rostro hacia Dios.
27 Le pedirás a él y te escuchará;
y tú cumplirás todas las promesas que le hiciste.
28 Tomarás decisiones y él hará que se realicen.
Te irá bien en todo.
29 Cuando alguien se humille,
tú le dirás: “Levántate”,
y Dios salvará al más humilde.
30 Él dará libertad al inocente;
será liberado por la pureza de tus manos».
23Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Todavía hoy me quejo amargamente,
me pesan las manos debido a mis gemidos.
3 Cómo quisiera saber
dónde encontrar a Dios.
4 Le expondría mi caso
y le daría un discurso lleno de argumentos legales.
5 Conocería las respuestas que él tiene para mí
y entendería lo que me dijera.
6 ¿Usaría Dios su poder en contra mía?
No, yo creo que él me prestaría atención.
7 Allí un hombre íntegro argumentaría con él
y yo me libraría eternamente de mi juez.
8 »Pero si voy al oriente, no está ahí.
Si voy al occidente, tampoco lo encuentro.
9 Me dirijo hacia el norte, no lo veo allí.
Lo busco en el sur, tampoco lo encuentro.
10 Pero él sabe la clase de hombre que soy yo.
Me ha puesto a prueba y saldré tan puro como el oro.
11 Yo sigo sus pisadas,
me mantengo en su camino y no me desvío.
12 Sigo su voluntad y no me aparto de ella.
Atesoro dentro de mí su enseñanza.
13 »Pero Dios nunca cambia.
¿Quién puede hacerlo cambiar?
Todo lo que él quiera hacer, lo hará.
14 ȃl se asegura de que yo cumpla toda mi sentencia.
Él tiene muchos otros planes respecto a mí.
15 Por eso le tengo miedo;
entiendo todo esto y le temo.
16 Dios ha hecho que me acobarde;
el Todopoderoso me aterroriza.
17 Porque yo sigo enfrentando la oscuridad
y las tinieblas han cubierto mi rostro.
241 ¿Por qué el Todopoderoso no fija fechas para sus juicios?
¿Por qué sus seguidores tienen que esperar tanto para que se haga justicia?
2 »La gente mueve las piedras que marcan los límites de las tierras.
Se roban los rebaños y los llevan a pastar a otro sitio.
3 Les roban los burros a los huérfanos.
Confiscan el buey de la viuda como prenda por sus deudas.
4 Expulsan a los pobres del camino;
todos ellos tienen que esconderse.
5 Quedan como burros en el desierto.
Van saliendo al desierto,
a su trabajo de buscar su alimento,
el pan para sus hijos.
6 Ellos cortan en el campo la hierba del perverso
y recogen las sobras de las viñas de los malos.
7 Pasan la noche desnudos, sin nada con qué arroparse.
No hay cobija para ellos en el frío.
8 Empapados con la lluvia de las montañas,
a falta de protección se esconden en los peñascos.
9 »Los perversos quitan del pecho de sus mamás a los huérfanos.
A los pobres les exigen prendas.
10 Los pobres andan desnudos, sin ropa que ponerse.
Al hambriento lo ponen a cargar grano.
11 Los pobres sacan aceite de los olivos,
y tienen el trabajo de pisar las uvas para hacer vino,
pero ellos no pueden apagar su sed.
12 En la ciudad se escucha gente quejándose,
y la voz del herido grita pidiendo auxilio.
Pero Dios no se da por aludido.
13 Hay quienes se rebelan contra la luz,
no reconocen la claridad,
y no andan en el camino claro.
14 El asesino se levanta al anochecer,
mata a gente pobre e indefensa,
y por la noche se convierte en ladrón.
15 El adúltero espera a que llegue la noche,
dice: “Nadie me verá”,
y se cubre la cara.
16 Se mete en las casas por la noche,
y se encierra en su casa durante el día,
y nunca ve la luz.
17 La mañana le incomoda;
no le teme a la noche más oscura.
18 »Él es sólo paja que flota en el agua;
su parte en la tierra está maldita.
Nadie caminará hacia su viña.
19 Así como la sequía y el calor hacen desaparecer el agua que la nieve produjo,
así la muerte+ 24:19 la muerte Textualmente Seol. hará desaparecer a aquellos pecadores.
20 Su mamá los olvidará,
el gusano los encontrará sabrosos.
Nadie se acordará de ellos.
La maldad será quebrantada como se quiebra un palo.
21 Maltratan a la mujer estéril, a la que nunca tuvo hijos.
Se niegan a ayudar a las viudas.
22 El poder divino quita a los poderosos de sus puestos,
no pueden seguir vivos.
23 Dios parece darle cobijo y seguridad;
pero él observa su conducta.
24 Los malos tienen éxito,
pero eso es temporal.
Luego serán destruidos y humillados.
Se contraerán como la flor de malva.
Serán cortados como las cabezas de las espigas.
25 Y si esto no es así, que alguien demuestre
que soy un mentiroso e invalide mi posición».
25Bildad habla otra vez
1 Entonces Bildad de Súah respondió:
2 «La autoridad y el terror le pertenecen
al que hace reinar la paz en sus alturas.
3 ¿Acaso puede contarse el número de sus ejércitos?
¿Sobre quién no se irradia su luz?
4 ¿Quién puede permanecer sin tacha ante él?
¿Qué ser humano puede decir que es puro?
5 Ante sus ojos ni la luna brilla;
ni las estrellas son puras.
6 Mucho menos lo son los seres humanos, que son como gusanos.
Un ser humano es un simple gusano».
26Job responde
1 Entonces Job respondió:
2 «Qué buena ayuda le han dado ustedes al indefenso.
Han rescatado al débil.
3 Qué buen consejo le han dado al ignorante.
Ustedes derrochan sabiduría hasta por los codos.
4 ¿Quién les ayudó a decir todo eso?
¿Qué espíritu les inspiró esas palabras?
5 »Se estremecen en las profundidades los espíritus de los muertos+ 26:5 los espíritus de los muertos Textualmente Refaín, palabra de significado incierto.,
los que habitan debajo de los mares.
6 Ante Dios, el lugar de los muertos está al descubierto.
El lugar de destrucción+ 26:6 El lugar de destrucción Textualmente El Abadón. Ver Ap 9:11. no puede ocultársele.
7 Él extiende el cielo+ 26:7 el cielo Textualmente el norte. sobre espacio vacío;
cuelga la tierra sobre nada.
8 Él encierra las aguas en nubes densas,
y el peso de ellas no revienta la nube.
9 Dios cubre el rostro de la luna llena,
esparce su nube sobre ella.
10 Él trazó un círculo límite sobre la faz de las aguas,
en la frontera entre la luz y la oscuridad.
11 Los pilares del cielo tiemblan
cuando Dios los amenaza.
12 El poder de Dios hace que el mar se calme.
Con su habilidad descuartizó a Rahab.
13 Un soplo de Dios hizo aclarar los cielos.
Su mano descuartizó a la serpiente voladora.
14 Y esto es tan sólo una muestra de lo que Dios puede hacer.
Sólo hemos oído una pequeña parte de lo que él hace.
¿Quién pudiera entender el trueno de su poder?»
271 Entonces Job continuó su intervención:
2 «Así como es cierto que Dios existe,
es también cierto que él se niega a hacerme justicia.
El Todopoderoso me amarga la vida.
3 Mientras siga vivo,
y Dios me deje respirar,
4 no hablaré maldades,
ni de mi boca saldrán mentiras.
5 Jamás me oirán decir que ustedes tienen razón;
mantendré mi integridad hasta que muera.
6 Seguiré declarándome inocente todos los días de mi vida.
Mientras viva, no haré nada digno de reproche.
7 »Que mi enemigo sea considerado como el que hace maldades.
Que el que se pone en mi contra sea considerado como el perverso.
8 Porque, ¿qué esperanza le queda al que no tiene a Dios
cuando Dios lo elimina,
cuando le quita la vida?
9 ¿Acaso Dios escucha su llamado
cuando le sobreviene el dolor?
10 ¿Se deleitará él en el Todopoderoso?
¿Acudirá a Dios en toda ocasión?
11 »Les voy a enseñar a ustedes acerca del poder de Dios.
No ocultaré los planes del Todopoderoso.
12 En realidad, todos ustedes han visto el poder de Dios.
¿Por qué entonces dicen ustedes cosas tan absurdas?»
Zofar habla
13+ 27:13 Los versículos 13-23 se consideran palabras de Zofar, aunque el texto no lo dice. «Este es el castigo que Dios planeó para el perverso.
Es la herencia que el Todopoderoso tiene para los que aterrorizan.
14 Si llega a tener muchos hijos, los matarán a todos.
Su descendencia no tendrá comida.
15 A los que le sobrevivan los matará la plaga.
Sus viudas no los llorarán.
16 Acumula riqueza como polvo
y ropa como arcilla,
17 pero lo hará para que el íntegro se vista con ella
y para que el inocente se quede con sus riquezas.
18 Construyó su casa como una telaraña
y como una garita que un guardia construiría.
19 Se irá a dormir siendo rico por última vez.
Porque cuando abra sus ojos,
sus riquezas habrán desaparecido.
20 El terror se apodera de él como una inundación.
En la noche se lo llevará una tormenta.
21 El viento del oriente lo arranca
y lo arrastra lejos de su casa.
22 Lo hace su blanco
y lo golpea sin compasión.
23 Aplaude en su cara
y lo rechifla desde su casa».
28La sabiduría
1 Existen minas de donde se saca la plata,
y lugares donde se refina el oro.
2 Se extrae el hierro de la tierra
y se funde una piedra para hacerla cobre.
3 El minero lleva luces a la mina y busca mineral
hasta en el último rincón, en profunda oscuridad.
4 Los mineros abren túneles lejos de donde vive la gente,
donde nadie ha estado nunca.
Se sostienen con sogas, lejos de otros seres humanos.
Se balancean en adelante y para abajo.
5 Tierra que produce alimento,
pero debajo está revuelta por el fuego.
6 Allí hay rocas de zafiro
y el polvo tiene oro.
7 Ni las aves de rapiña conocen el camino;
ni el halcón lo ha visto.
8 Los animales más indómitos no han caminado por esos lugares.
El león no ha pasado por ahí.
9 El minero excava las duras rocas,
voltea montañas enteras.
10 Hace túneles a través de las rocas
y encuentra toda clase de piedras preciosas.
11 Hace represas en las fuentes de los ríos
y saca a la luz cosas que estaban escondidas.
12 Y en cuanto a la sabiduría, ¿dónde encontrarla?
¿Dónde está la sede de la inteligencia?
13 El hombre ignora el camino que lleva hacia ella;
no se encuentra en este mundo.
14 Las profundidades del océano dicen: «Aquí no está la sabiduría».
El mar dice: «No está conmigo».
15 No se puede dar oro fino a cambio de ella;
con ninguna plata se puede comprar.
16 No puedes cambiarla por oro de Ofir+ 28:16 oro de Ofir Se refiere al oro de mejor calidad, el oro refinado.,
ni por ónice ni por zafiros.
17 Vale más que el oro o el vidrio+ 28:17 vidrio En el Israel antiguo el vidrio era escaso y de mucho valor. La raíz de la cual viene la palabra vidrio en hebreo significa claro o puro, lo cual indica que probablemente simbolizaría la pureza..
No se puede dar a cambio de objetos de oro fino.
18 Ni para qué mencionar el coral y el jaspe.
La sabiduría es más valiosa que los rubíes.
19 El topacio de Etiopía no vale nada comparado con la sabiduría.
No se puede comerciar con ella a cambio de oro puro.
20 Entonces, ¿de dónde viene la sabiduría?
¿Dónde está la sede de la inteligencia?
21 Se oculta de los ojos de todo ser vivo.
Se les escabulle a las aves del cielo.
22 El Abadón+ 28:22 El Abadón Textualmente lugar de destrucción. Ver Ap 9:11. y la muerte dicen:
«Sólo hemos oído hablar de ella».
23 Dios entiende su camino
y sabe dónde está.
24 Porque él mira los confines de la tierra;
ve todo lo que sucede bajo el cielo.
25 En una ocasión él determinó el peso del viento,
y luego decidió la cantidad de las aguas.
26 Después reglamentó la lluvia
y el curso de la tormenta y los truenos.
27 Luego vio la sabiduría y le dio valor.
Él la aprobó e incluso la escudriñó.
28 Así que le dijo a la humanidad:
«Respetar al Señor, eso es sabiduría.
Apartarse del mal, eso es inteligencia».
29Job habla
1 Job continuó su argumentación:
2 «Cómo extraño los meses que ya pasaron;
los tiempos en que Dios cuidaba de mí;
3 cuando su luz brillaba sobre mí,
yo caminaba en la oscuridad guiado por ella.
4 Estaba yo en mi mejor edad;
cuando mi amistad con Dios protegía mi hogar.
5 »Todavía el Todopoderoso estaba conmigo;
al lado mío estaban mis muchachos.
6 Me lavaba los pies con leche
y las rocas destilaban aceite de oliva para mí.
7 Yo iba a la puerta de la ciudad,
ocupaba mi asiento en la plaza.
8 Los jóvenes me veían y se retiraban;
los viejos se levantaban y permanecían de pie.
9 Los jefes guardaban silencio
y se tapaban la boca.
10 Hasta los dignatarios más importantes se callaban
y no pronunciaban palabra.
11 Les parecía bien lo que yo decía
y aprobaban todo lo que yo hacía.
12 Porque cuando un pobre pedía ayuda, yo lo ayudaba;
y también al huérfano que no tenía quién le ayudara.
13 El desamparado me bendecía.
Mi ayuda hacía que la viuda cantara de alegría.
14 Mi ropa era la honestidad y me vestía con ella.
La justicia era mi turbante.
15 Yo era ojos para el ciego
y pies para el inválido.
16 Yo era como un padre para los necesitados.
Cuando eran desconocidos,
investigaba bien su caso antes de meterme.
17 Le rompía los dientes al perverso
y le quitaba su presa de entre los dientes.
18 »Pensaba: “Voy a morir rodeado de mi familia,
y mis días serán tan numerosos como los granos de arena.
19 Soy como un árbol sembrado junto al agua,
el rocío humedece mis ramas.
20 Mis fuerzas se renuevan constantemente
y siento el arco como nuevo en mis manos”.
21 »Antes, la gente me escuchaba atentamente.
Guardaban silencio mientras esperaban mi consejo.
22 Cuando yo terminaba de hablar, la gente que me escuchaba no tenía nada que decir.
Mis palabras llenaban sus oídos.
23 La gente esperaba que yo hablara, tal como se espera que llegue la lluvia.
Abrían su boca como lluvia de primavera.
24 Si yo les sonreía, no podían creerlo;
cuando veían mi rostro sonriente, se alegraban.
25 Yo les indicaba el camino
y me colocaba a la cabeza.
Establecía mi carpa como un rey entre sus tropas;
como el que consuela a los que sufren.
301 »Pero ahora, gente más joven que yo se burla de mí;
A los padres de ellos yo no los consideraba dignos de estar
ni entre los perros de mis rebaños.
2 La fuerza de sus manos no me servía para nada.
No tenían fuerza alguna.
3 Vivían en la pobreza, muertos de hambre.
Roían raíces secas, en la noche desolada y desierta.
4 Arrancaban plantas enteras de malva
y se comían la raíz de la retama.
5 Han sido expulsados de la comunidad,
la gente grita tras ellos como si fueran ladrones.
6 Viven en el curso de quebradas secas,
en cuevas y huecos en el suelo.
7 Rebuznan entre los matorrales
y se amontonan bajo la maleza.
8 Son un montón de inútiles, gente que no vale nada,
obligados a salir del país a latigazos.
9 »Pero ahora resulta que sus hijos
se burlan y hacen chistes a costa mía.
10 Me detestan, se apartan de mí
y no vacilan en escupirme a la cara.
11 Es que Dios me ha desarmado;
me ha humillado.
Ellos no se refrenan en mi presencia.
12 En montón me atacan por la derecha;
me ponen zancadillas
y preparan la forma de acabar conmigo.
13 Arruinaron mi vida;
han logrado destruirme.
Yo no tengo a nadie que me ayude a enfrentarlos.
14 Avanzan como a través de una gran brecha.
Se lanzan contra mí en forma arrolladora.
15 Estoy temblando de miedo.
Mi dignidad se fue como el viento
y mi prosperidad como una nube.
16 »Ahora se me va la vida.
Días de aflicción se han apoderado de mí.
17 Las noches me atraviesan todos los huesos;
no cesan mis dolores.
18 Dios me agarró fuertemente de la ropa
y con violencia me tomó del cuello de mi túnica.
19 Dios me tira al barro
y me ha convertido en polvo y cenizas.
20 »Te pido ayuda a gritos, pero no me respondes.
Me levanto, pero no me prestas atención.
21 Te has vuelto cruel conmigo.
Usas tu poder para hacerme daño.
22 Con un fuerte viento me levantas y me arrastras lejos.
Me sacudes con la tempestad.
23 Sé que me llevarás a la muerte,
al lugar donde estaremos todos los que ahora vivimos.
24 »Con toda seguridad que nadie atacará al que ya está acabado
si pide auxilio en el momento de la destrucción.
25 ¿Acaso no he llorado con el que pasaba por malos momentos?
¿No he tenido compasión del pobre?
26 Porque yo esperaba el bien,
pero me ha llegado el mal.
Esperaba la luz,
pero todo se me ha oscurecido.
27 Todo mi interior está agitado y sigue así.
Me ha llegado la época de sufrimiento.
28 Estoy tostado y no por el sol.
Me levanto en medio de gente reunida y grito pidiendo auxilio.
29 Me he convertido en hermano de los chacales
y amigo de los búhos.
30 Mi piel se está achicharrando
y mi cuerpo arde+ 30:30 mi cuerpo arde o mis huesos arden. de fiebre.
31 Mi alegría se ha convertido en tristeza;
mi felicidad en lamentos.
311 »Hice un pacto solemne con mis ojos:
no mirar con deseo a una muchacha.
2 ¿Y qué es lo que Dios le da a uno?
¿Qué le toca de herencia desde el cielo?
3 ¿Acaso la ruina no está destinada para el malo?
¿No es el desastre para el perverso?
4 ¿No está viendo Dios lo que yo hago?
¿No está al tanto de todos mis movimientos?
5 »Si yo he actuado deshonestamente
o me he apresurado a engañar a alguien,
6 que me pese Dios en la balanza de la justicia
y comprobará que soy inocente.
7 Si yo me he extraviado,
si mis ojos me han hecho pecar
o si me he dejado llevar por la codicia,
8 que siembre yo y otro coma,
que sean arrancadas mis cosechas.
9 »Si he sido seducido por una mujer
o he esperado a que mi vecino salga para pecar con su mujer,
10 entonces que mi esposa cocine para otro hombre,
y que otros hombres se acuesten con ella.
11 Si yo fuera seducido,
sería una vergüenza.
Pero si me acostara con la mujer de otro,
sería un crimen digno de castigo.
12 Porque tal maldad es un fuego que todo consume.
Destruiría de raíz toda mi producción.
13 »Si rehusé impartir justicia a mis esclavos ya mis esclavas
cuando traían alguna queja de mí,
14 ¿qué haré entonces cuando deba enfrentar a Dios?
¿Con qué le salgo a Dios cuando me pida explicaciones?
15 El mismo Dios que me creó a mí en el vientre de mi madre,
los creó a ellos;
a todos nos dio la vida desde antes de nacer.
16 »Nunca me he negado a ayudar a los pobres
ni he dejado que las viudas pasen hambre.
17 Nunca he sido egoísta con mi comida,
siempre la he compartido con los huérfanos.
18 Incluso desde que era joven, he sido como un papá para ellos.
Toda mi vida he cuidado de las viudas.
19 Cuando he visto sufriendo a quien no tenía ropa
o al necesitado que no tenía con qué cubrirse,
20 siempre le di vestido,
y usé la lana de mis propias ovejas para cobijarlo.
Y él me bendijo de todo corazón.
21 Nunca maltraté a un huérfano
aprovechándome de mi influencia en el tribunal+ 31:21 tribunal Textualmente en la puerta. Los tribunales funcionaban en las puertas de entrada de las ciudades..
22 Si hice alguna de esas cosas,
que mi brazo sea arrancado de su lugar
y se desprenda del hombro.
23 Porque lo que más temo es el castigo de Dios.
Ante su grandeza no puedo sostenerme.
24 »Nunca he confiado en las riquezas,
ni le he dicho al oro: “En ti he depositado toda mi confianza”.
25 Nunca presumí de mis riquezas
ni de todo lo que poseía.
26 Observé el bello esplendor del sol
y a la luna moviéndose radiante,
27 pero no a tal grado que mi mente
me hiciera adorarlos.
28 Eso sí sería un crimen digno de castigo
porque le hubiera fallado al Dios del cielo.
29 Nunca me alegré de la ruina de mis enemigos
ni me burlé de sus sufrimientos.
30 Jamás me permití hablar mal de mis enemigos
ni desearles la muerte.
31 La gente de mi casa decía: “No hay nadie que haya quedado insatisfecho
con la carne que Job le ha dado”.
32 El que ha llegado de otra parte no tuvo que dormir en la calle;
yo abría mis puertas al viajero.
33 Nunca he tratado de ocultar mi pecado
como hace la gente.
Tampoco he mantenido mis faltas en secreto,
34 por temor a una gran multitud
o por miedo a lo que mis familiares pudieran decir,
y me tocara guardar silencio y no salir de mi carpa.
35 »¿Quién hiciera posible que alguien me escuchara?
Aquí está mi defensa,
que el Todopoderoso me responda.
Que mi oponente escriba en un documento sus acusaciones.
36 Entonces yo me pondría ese documento en la espalda;
lo colocaría en mi cabeza como una corona.
37 Yo le informaría de todo lo que he hecho;
me acercaría a él como a un príncipe.
38 »Mi tierra no grita en contra mía
y sus surcos no lloran a una voz.
39 No he comido de sus frutos sin pagarlos,
ni he afligido a sus dueños.
40 Si alguna vez hice alguna de esas maldades,
entonces que las espinas y la maleza crezcan en mis campos».
Aquí finaliza lo dicho por Job.
32Eliú interviene
1 Entonces los tres amigos de Job dejaron de discutir con él porque se consideraba a sí mismo inocente. 2 Pero Eliú hijo de Baraquel el buzita, de la familia de Ram, estaba muy enojado con Job porque Job se consideraba a sí mismo más justo que Dios. 3 Eliú también estaba enojado con los tres amigos de Job porque acusaban a Job de culpable pero no podían contradecir sus argumentos. 4 Eliú había tenido que esperar a intervenir para responder a Job porque los amigos de Job eran de mayor edad que Eliú. 5 Pero cuando vio que los tres amigos de Job no tenían nada más que decir, 6 entonces Eliú hijo de Baraquel respondió:
«Yo soy joven y ustedes viejos, por eso vacilé
y tuve temor de expresar mi opinión.
7 Yo me dije: “Que hablen los mayores
y que los de avanzada edad enseñen su sabiduría”.
8 Pero es el espíritu de Dios el que da sabiduría al ser humano;
y el aliento del Todopoderoso hace que la gente entienda.
9 El anciano no es el único que es sabio,
ni los viejos los únicos que pueden impartir justicia.
10 »Así que he dicho: “Escúchenme,
yo también voy a expresar mis conocimientos”.
11 Esperé pacientemente a que ustedes hablaran.
Escuché sus razonamientos y sus argumentos.
12 Escuché con cuidado lo que ustedes dijeron,
y a decir verdad, ninguno de ustedes refutó a Job.
No hubo ninguno entre ustedes que le contestara sus argumentos.
13 No vayan a salir con que “hemos hallado la sabiduría,
que lo refute Dios, no los hombres”.
14 Job no me habló a mí,
y yo no le voy a responder con los argumentos que ustedes tres han usado.
15 »Se han dado por vencidos;
no van a responder una vez más;
no tienen nada más que decir.
16 He esperado hasta que dejaran de hablar;
hasta que terminaron y no volvieron a tomar la palabra.
17 Yo también haré mi intervención,
yo también voy a expresar mis conocimientos.
18 Es que tengo tanto que decir,
dentro de mí, el espíritu me incita a hablar.
19 Mi interior es como vino sin escape,
como cueros de vino nuevos a punto de explotar.
20 Así que déjenme hablar para que me pueda desahogar.
Déjenme abrir la boca para dar una respuesta.
21 Voy a ser imparcial con todos
y no voy a inclinarme a favor de ninguno.
22 No soy experto en adular,
pues mi Creador me castigaría.
331 »Pero ahora, Job, escucha mis argumentos
y presta atención a mis palabras.
2 En verdad voy a abrir mi boca
y me expresaré claramente.
3 Hablo con honestidad
y soy sincero en lo que digo.
4 El Espíritu de Dios me creó
y el aliento del Todopoderoso me dio vida.
5 Respóndeme si puedes
y prepárate para enfrentarme.
6 Ante Dios, los dos somos iguales.
Yo también fui sacado del barro.
7 Ciertamente no hay razón para que me temas;
el peso de mi mano no te abrumará.
8 »Pero yo escuché lo que dijiste,
oí tu argumentación.
9 Dijiste: “Soy puro e inocente;
estoy limpio, libre de culpa.
10 Pero así y todo, él encuentra razones para atacarme.
Me trata como a un enemigo.
11 Pone mis pies en el cepo,
vigila todos mis pasos”.
12 »En verdad, tú estás equivocado; te lo voy a demostrar
porque Dios es más grande que el ser humano.
13 ¿Por qué entablas juicio contra él
quejándote de que no responde a tus acusaciones?
14 Pues Dios habla de una manera y de otra,
aunque no nos demos cuenta.
15 Dios le habla a la gente en sueños,
en visiones nocturnas,
cuando están en sueño profundo,
dormidos en su lecho.
16 En esos momentos habla con los seres humanos.
Cuando los corrige, ellos se atemorizan.
17 Aparta a los hombres del mal que están haciendo
y pone así una barrera entre el hombre y su orgullo.
18 Así lo salva de ir al lugar de la muerte,
quiere evitar que lo destruyan.
19 »Corrige al hombre haciéndolo caer en cama por el dolor,
y con dolor permanente en sus huesos.
20 Entonces odia la comida, pierde el apetito
y ya no quiere comer ni la comida más deliciosa.
21 Adelgaza y se asoman sus huesos,
que antes no se veían.
22 Su vida está al borde del abismo+ 33:22 abismo Se refiere al lugar de la muerte.,
al borde de donde están los que causan la muerte.
23 »A veces hay un ángel que toma su caso como mediador.
Una en mil veces le declara a uno lo que es correcto.
24 Él le tiene misericordia, y dice:
“Líbralo de ir al abismo
porque le conseguí su rescate”.
25 Entonces su cuerpo recobrará el vigor juvenil;
él rejuvenecerá.
26 Hace oración a Dios,
y Dios está contento con él.
Adorará a Dios gritando de gozo
y devolverá al hombre a su justa situación.
27 Entonces el hombre confesará ante la gente diciendo:
“He pecado, he torcido lo recto,
pero eso no me sirvió para nada”.
28 Él salvó mi alma de cruzar al abismo.
Ahora puedo disfrutar nuevamente de la vida.
29 »En verdad Dios hace todo eso,
una y otra vez, por un ser humano.
30 Lo hace para traerlo de vuelta del abismo,
para con luz darle luz a su vida.
31 Pon atención, Job, escúchame.
Guarda silencio y déjame hablar.
32 Si tienes algo que responderme, dilo,
porque deseo que estés en lo correcto.
33 Pero si no tienes nada qué decir, entonces escúchame.
Cállate y te enseñaré sabiduría».
341 Entonces Eliú continuó hablando:
2 «Sabios, escuchen mis argumentos.
Óiganme ustedes, los que tienen conocimiento.
3 Porque el oído discierne las palabras
y el paladar prueba la comida.
4 Examinemos por nosotros mismos lo que es justo.
Vamos a conocer entre nosotros lo que está bien.
5 Porque Job dice: “Yo soy inocente
y Dios me ha tratado injustamente.
6 A pesar de tener razón,
se me llama mentiroso.
No he cometido ningún crimen,
pero mi herida es incurable”.
7 »¿Hay otro ser humano como Job?
Él bebe la ironía como si fuera agua.
8 Va camino de hacer amistad con perversos
y andar con delincuentes.
9 Porque él dice: “Uno no gana nada
esforzándose por complacer a Dios”.
10 Así que ustedes, los sensatos, escúchenme.
Con toda seguridad que Dios no tiene nada que ver con el mal;
el Todopoderoso no tiene nada que ver con la perversidad.
11 Porque Dios le devuelve al ser humano conforme a lo que hace.
Le da a cada uno lo que merece.
12 »En verdad, Dios nunca actúa mal;
el Todopoderoso no pervierte la justicia.
13 ¿Quién le encargó la tierra a Dios?
¿Quién decidió que Dios se hiciera cargo de todo el mundo?
14 Si Dios decidiera retirar su espíritu
y atraer hacia sí mismo su aliento+ 34:14 aliento La Biblia enseña que toda vida se origina de la boca de Dios y que es transferida a los seres vivos a través de su aliento (espíritu). Ver Gn 2:7; Dt 8:3.,
15 morirían entonces todos los seres vivos;
el ser humano volvería al polvo.
16 »Si tienes inteligencia, oye esto;
escucha mi argumentación.
17 ¿El que odia la justicia podría gobernar?
¿Te atreves tú a acusar de malo al Justo y Poderoso?
18 ¿Le dirías tú al rey: “Tú no vales nada”,
y a los príncipes: “Ustedes son perversos”?
19 Pero Dios no tiene preferencias con los príncipes.
Dios no ayuda al rico contra el pobre.
Porque Dios los creó a ambos.
20 Ambos mueren en un momento,
en medio de la noche;
se estremecen y se van.
Él, sin intervención humana,
elimina al poderoso.
21 »Porque Dios ve todo lo que la gente hace,
está al tanto de cada paso que dan.
22 No hay lugar lo suficientemente oscuro
como para que la gente mala se esconda de Dios.
23 Porque el hombre no tiene que pedir cita
para presentarse ante el juicio de Dios.
24 Dios quebranta al poderoso
y pone a otro en su reemplazo.
25 Por lo tanto, él sabe muy bien todo lo que ellos hacen;
los derriba en la noche y quedan aplastados.
26 Los castiga en público
por sus maldades.
27 Porque ellos dejaron de seguir a Dios
y no se preocuparon por obedecerlo.
28 Ellos hicieron que el pobre le pidiera ayuda a Dios,
y él oyó la queja de los oprimidos.
29 Cuando Dios no actúa,
¿quién se atreve a acusarlo de que no hace bien?
Cuando esconde su rostro,
¿quién puede verlo?
Él está por encima de las naciones y de los individuos
30 para evitar que un corrupto reine
y lleve a su pueblo a la ruina.
31 »Pero si dice: “Reconozco mi pecado,
dejaré de ser corrupto,
32 enséñame lo que no veo, Dios,
me comprometo a no pecar más”,
33 ¿tiene Dios que pagarte a ti
de la manera que tú digas si rechazas su justicia?
Lo digo porque tú eres el que decide, no yo.
Así que di lo que sepas.
34 La gente sabia y la persona inteligente
que me escuchan, me dirán:
35 “Job habla como un ignorante,
sus palabras no tienen sentido”.
36 Me gustaría que Job fuera puesto a prueba hasta el límite
porque él responde como los perversos.
37 A sus otros pecados suma el pecado de rebeldía delante de nosotros,
y multiplica sus acusaciones contra Dios».
35Eliú continúa hablando
1 Eliú continuó hablando:
2 «¿Es esto lo que entiendes por justicia?
Tú dices: “Yo soy más justo que Dios”.
3 Si preguntas: “¿Qué provecho sacaré?
¿Qué gano yo si dejo el pecado?”
4 Yo te responderé a ti
y a los amigos que están ahí contigo.
5 Levanta tu mirada al cielo y mira;
observa las nubes que están mucho más altas que tú.
6 Si tú pecas, ¿qué daño le haces a Dios?
Si cometes muchos pecados, ¿en qué le afecta eso a Dios?
7 Si te portas bien, ¿qué beneficio le das a Dios?
¿Qué gana Dios con eso?
8 Tu maldad o tu honestidad sólo afecta
a otros seres humanos, gente como tú, iguales a ti.
9 »Ellos pedirán auxilio a gritos en medio de gran opresión.
Buscarán ser liberados del dominio del poderoso.
10 Ninguno dice: ¿Dónde está Dios, mi Creador,
el que nos da canciones durante la noche;
11 el que nos enseña más a nosotros que a las bestias del campo;
el que nos da más sabiduría a nosotros que a las aves del cielo?
12 Ellos piden ayuda pero él no les contesta
debido a la arrogancia de los perversos.
13 Dios no oye peticiones vanas;
el Todopoderoso no les presta atención.
14 ¿Cómo entonces, puedes quejarte de que no ves a Dios,
de que tu caso está ante él y que tienes que esperarlo?
15 Él, en verdad, todavía no ha descargado su enojo sobre ti,
no ha tomado nota de tu gran pecado.
16 Por eso Job abre su boca tontamente;
habla demasiado, sin saber lo que dice».
36Eliú habla una vez más
1 Eliú añadió:
2 «Esperen un poco más y déjenme explicarles algo,
porque todavía hay que decir algunos argumentos a favor de Dios.
3 Voy a traer de lejos mi conocimiento,
les demostraré que mi Creador está en lo cierto.
4 Ten la certeza de que mi argumento no es falso;
tienes delante de ti a alguien que sabe muy bien lo que dice.
5 »En verdad, Dios es muy poderoso,
pero no menosprecia a nadie.
Él es poderoso y rico en conocimiento.
6 Dios no deja al perverso con vida,
sino que hace justicia al oprimido.
7 Él no voltea los ojos para no ver al íntegro.
Para darles importancia,
los sienta para siempre con los reyes en el trono.
8 Así que si algunos son atados con cadenas,
si son llevados prisioneros con sogas de dolor,
9 entonces él les explica que es debido a lo que ellos han hecho
y a los pecados que cometieron cuando eran arrogantes.
10 Dios hace que escuchen la corrección
y les dice que deben dejar de pecar.
11 Si obedecen y le rinden servicio,
pasarán el resto de su vida en prosperidad,
y sus años estarán llenos de satisfacción.
12 Pero si se niegan a obedecer a Dios,
serán atacados y traspasados por la espalda;
perecerán como el que no tiene conocimiento.
13 »Los que se corrompen y se llenan de ira
no piden la ayuda de Dios cuando él los aprisiona.
14 Ellos morirán siendo todavía jóvenes
como les pasa a los hombres que se prostituyen.+ 36:14 hombres que se prostituyen Se cree que aquí se hace referencia a una práctica común de la religión cananea en la que había hombres que tenían relaciones sexuales con muchachos como parte de la adoración a dioses falsos.
15 Pero Dios rescata al afligido en medio de su sufrimiento
y lo hace entender en medio de su dolor.
16 Dios también te libra del dolor;
te lleva a un lugar espacioso, nada reducido.
Tu mesa está llena de alimento.
17 Pero ahora estás obsesionado
con la defensa judicial de un hombre perverso.
Sin embargo, triunfarán el juicio y la justicia.
18 Porque Dios amenaza con castigo para que nadie te engañe con las riquezas.
No dejes que el soborno cambie tu forma de pensar.
19 ¿Te sustentará tu riqueza
para no tener que pedir ayuda?
20 No ruegues que llegue la noche
cuando la gente desaparece allí donde está.+ 36:20 Los versículos 19-20 son de significado oscuro en hebreo.
21 Cuídate de no volverte hacia la maldad,
porque pareces preferirla a la aflicción.
22 »Mira, verdaderamente el poder de Dios lo hace grandioso.
¿Qué gobernante hay como él?
23 ¿Quién le ha dicho a él lo que tiene que hacer?
¿Quién puede decirle que se ha equivocado?
24 Recuerda que debes alabar a Dios por lo que ha hecho;
de eso tratan los cantos que la gente canta continuamente.
25 Toda la humanidad ha visto la obra de Dios;
todos la observan a la distancia.
26 Verdaderamente Dios es muy grande,
mucho más de lo que podemos imaginar.
Es imposible saber la edad de Dios.
27 »Porque Dios atrae las gotas de agua
que forman la lluvia con su niebla.
28 Él hace que las nubes lluevan;
que caiga mucha lluvia sobre la gente.
29 En verdad, ¿quién puede ver toda la extensión de las nubes,
los truenos de donde habita Dios?
30 Ciertamente él despliega sus relámpagos,
llena las profundidades del mar.
31 Porque así Dios administra a los pueblos:
les da comida en abundancia,
32 con sus manos lanza el rayo
y le ordena que alcance su destino.
33 Da un grito sobre la tormenta,
y también, enojado, expulsa la iniquidad.
371 »Ante esto mi corazón se estremece
y salta de su lugar.
2 Escuchen atentamente el tronar de su voz
y el estruendo que sale de su boca.
3 Dios envía sus rayos y alumbra todo el cielo;
se extiende a los confines de la tierra.
4 Después de alumbrar,
resuena la voz de Dios;
truena con su voz majestuosa.
No cesan cuando se oye su voz.
5 Dios truena con su voz en forma maravillosa,
haciendo grandes cosas que no podemos entender.
6 Porque Dios le ordena a la nieve que caiga sobre la tierra.
Él les dice a los aguaceros que caigan fuertemente.
7 Hace que todos se encierren
para que todos los seres humanos conozcan lo que él ha hecho.
8 El animal corre a su guarida
y busca refugio allí.
9 La tormenta viene del sur,
y los vientos fríos del norte.
10 El aliento de Dios suministra el hielo
y congela los océanos.
11 Además de eso, Dios carga una espesa nube con humedad,
y hace que de ella salga el rayo.
12 Dios les ordena a las nubes que soplen por toda la tierra.
Ellas hacen en la faz de la tierra lo que Dios decide.
13 Él hace que llueva, unas veces para castigar,
otras por su tierra y a veces debido a su fiel amor.
14 »Oye esto, Job.
Ponte de pie y considera cuidadosamente las maravillas de Dios.
15 ¿Sabes cómo es que Dios controla las nubes?
¿Sabes cómo de su nube hace brillar el rayo?
16 ¿Sabes cómo se extienden las nubes negras?
¿Conoces las obras maravillosas del que es perfecto en conocimiento?
17 ¿Sabes por qué tus vestidos son calurosos
cuando la tierra se calma con el viento del sur?
18 ¿Has extendido tú los cielos hasta que se endurecieron
como un espejo de metal fundido?
19 »Enséñanos qué decirle a Dios.
No podemos establecer nuestro caso,
porque estamos en la oscuridad.
20 ¿Me conviene decirle que quiero hablar con él?
¿No es eso como pedir que lo destruya a uno?
21 No se puede mirar al sol;
brilla en las nubes,
luego pasa el viento y lo despeja.
22 Se observa algo dorado que viene del norte.
Dios está cubierto de gran esplendor.
23 En cuanto al Todopoderoso,
no podemos llegar a él.
Él es poderoso, justo e intachable.
No es opresor.
24 Por eso la gente lo respeta.
Dios no tiene estima por la gente que se cree sabia».
38La respuesta del Señor
1 Entonces el SEÑOR le habló a Job desde la tempestad:
2 «¿Quién es el que oscurece el consejo
con palabras que demuestran falta de conocimiento?
3 Pórtate como un hombre,
y responde a las preguntas que te voy a hacer.
4 »¿Dónde estabas tú cuando hice la tierra?
Respóndeme, si eres tan listo.
5 ¿Quién le dio a la tierra sus dimensiones?
Seguro que tú debes saberlo.
¿Quién le tomó las medidas?
6 ¿Sobre qué bases descansa la tierra?
¿Quién puso la primera piedra,+ 38:6 primera piedra Textualmente piedra angular.
7 mientras cantaban a una voz las estrellas de la mañana
y los ángeles+ 38:7 ángeles Textualmente hijos de Dios. lanzaban gritos de alegría?
8 »¿Quién encerró el mar tras sus compuertas
cuando este brotó del vientre de la tierra?
9 Eso fue cuando le puse como vestido las nubes,
y como faja la niebla;
10 cuando le puse los límites al mar
y lo coloqué tras puertas enrejadas;
11 cuando le dije: “No puedes rebasar este punto
y hasta aquí llega el límite de tus orgullosas olas”.
12 »¿Alguna vez en la vida, le has dado órdenes a la mañana?
¿Le has dicho a la aurora dónde debe estar,
13 envolviendo a la tierra por sus esquinas
y sacudiendo de ella a los malos?
14 La tierra es moldeada como un sello de arcilla;
resalta su relieve como un vestido.
15 Pero la luz se oculta de los malos,
y se les quebranta su poder arrogante.
16 »¿Has ido alguna vez a las fuentes del mar?
¿Has recorrido las profundidades inexploradas del océano?
17 ¿Se te han expuesto las puertas del lugar de los muertos?
¿Has visto las puertas de la sombra de muerte?
18 ¿Has estudiado con detenimiento lo grande que es la tierra?
Dime si sabes todo esto.
19 »¿Dónde está el camino hacia la luz?
¿Dónde está el lugar de la oscuridad?
20 Seguro que tú puedes seguir el sendero hasta las fronteras de la oscuridad
y reconocer el camino que lleva a su hogar.
21 Claro que sabes todo esto,
porque tú ya habías nacido en esa época y eres muy viejo.
22 »¿Fuiste ya al depósito de la nieve?
¿Viste la bodega del granizo?
23 Yo guardo allí la nieve y el granizo para tiempos de dificultad,
para tiempos de guerra y de batalla.
24 ¿Dónde está el camino al lugar donde la luz se reparte,
el lugar desde donde el viento del oriente se despliega sobre la tierra?
25 ¿Quién cavó canales en el cielo para que cayera la fuerte lluvia?
¿Quién hizo el camino para los gritos del trueno?
26 Esa lluvia cae sobre tierra no habitada;
sobre un desierto sin seres humanos.
27 Esa lluvia llena lugares desolados
y hace brotar la hierba.
28 ¿Tiene la lluvia un papá?
¿Quién engendra las gotas de rocío?
29 ¿De qué vientre sale el hielo?
¿Quién da a luz la escarcha de los cielos?
30 El agua se congela como una roca;
se congela también la superficie del mar.
31 »¿Puedes tú atar el hilo de las Pléyades+ 38:31 Pléyades Una constelación (grupo de estrellas), también llamada Las siete hermanas.?
¿Puedes desatar la cuerda de Orión+ 38:31 Orión Una constelación (grupo de estrellas), su aspecto se parece al de un cazador.?
32 ¿Puedes tú sacar las constelaciones+ 38:32 constelaciones Puede referirse a un nombre en particular de una constelación, pues la palabra hebrea aquí es ligeramente diferente a la usada para constelación. También puede referirse a grupos de estrellas o constelaciones que parecen moverse en el cielo, apareciendo una diferente cada mes, los así llamados signos del zodiaco. a su debido tiempo?
¿Eres capaz de llevar a la Osa con sus cachorros+ 38:32 Osa con sus cachorros Una constelación (grupo de estrellas) conocida que tiene el aspecto de un oso. Se le llama Osa Mayor porque cerca de ella aparece otra constelación más pequeña llamada Osa Menor.?
33 ¿Conoces las leyes que gobiernan los cielos?
¿Puedes hacer que gobiernen la tierra?
34 ¿Puedes hacer sentir tu voz sobre las nubes
y ordenarles que te cubran de lluvia?
35 ¿Puedes ordenarles a los rayos que salgan
para que vengan a decirte: “Aquí estamos”?
36 »¿Quién escondió la sabiduría en lugares secretos?
¿Quién dio inteligencia a la mente?
37 ¿Quién es lo suficientemente sabio como para contar las nubes?
¿Quién vacía los recipientes de agua de los cielos
38 cuando el polvo se convierte en barro
y los terrones se pegan entre sí?
39 ¿Cazas tú la presa para la leona
y alimentas a sus cachorros jóvenes
40 cuando están acurrucados en sus guaridas
o acechando en la maleza?
41 ¿Quién les da comida a los cuervos
cuando sus pichones le gritan a Dios pidiendo auxilio
cuando andan merodeando buscando comida?
391 »¿Sabes tú cuándo nacen los chivos?
¿Estás pendiente de las ciervas cuando dan a luz?
2 ¿Sabes cuántos meses duran ellas embarazadas?
¿Sabes cuándo es el momento que deben dar a luz?
3 Las hembras se acurrucan, nacen sus crías
y cesan sus dolores de parto.
4 Sus cachorros crecen sanos en los campos.
Luego dejan a sus madres y ya no regresan.
5 »¿Quién dejó en libertad al asno salvaje?
¿Quién soltó las riendas del asno veloz?
6 Yo le di el desierto como su hogar
y lugares de descanso en tierras salitrosas.
7 Él se burla del ruido de la ciudad;
no tiene arriero que le grite.
8 Recorre las montañas, que son su pasto,
en busca de todo lo verde.
9 »¿Permitirá el toro salvaje ser tu siervo?
¿Se quedará en tu pesebrera por la noche?
10 ¿Dejará un toro salvaje que le coloques yugo para arar?
¿Va ir él tras de ti abriendo surcos?
11 ¿Confiarás en él sólo porque es muy fuerte
y lo dejarás que haga tu duro trabajo?
12 ¿Crees que él va a recoger el grano
y llevarlo a tu trilladora?
13 »El avestruz bate alegremente sus alas,
pero no son como las alas ni el plumaje de la cigüeña.
14 El avestruz pone sus huevos en la tierra
y los deja empollar con el calor de la arena.
15 Se olvida de que alguien puede pisarlos
o de que algún animal salvaje puede quebrarlos.
16 Trata a sus polluelos como si no fueran suyos.
No le importa que su trabajo pueda haber sido en vano.
17 Es porque Dios no le dio sabiduría
ni le dio inteligencia.
18 Pero cuando el avestruz se levanta para correr,
se burla de caballo y jinete.
19 »¿Le diste tú la fuerza al caballo?
¿Le pusiste la crin en el cuello?
20 ¿Le diste tú la capacidad de saltar como un saltamontes?
El caballo relincha fuerte, y la gente se asusta.
21 Escarba en la llanura y se alegra de su fuerza.
Corre veloz a la batalla.
22 Se ríe del miedo y no desmaya;
no huye de la batalla.
23 La aljaba resuena a su lado,
y centellean la lanza y la jabalina.
24 El caballo devora distancias,
corre con ímpetu y frenesí;
no se detiene cuando suena la trompeta.
Va muy emocionado a toda velocidad.
25 Al toque de la trompeta,
relincha y olfatea la batalla desde lejos;
las voces de mando, los gritos de batalla.
26 »¿Vuela el halcón por causa de tu inteligencia?
¿Es debido a ti que dirige su vuelo hacia el sur+ 39:26 hacia el sur o hacia Temán.?
27 ¿Remonta el águila el vuelo debido a que cumple tus órdenes?
¿Es por eso que anida tan alto?
28 El águila vive en el risco y generalmente pasa la noche allí,
al filo del peñasco, su fortaleza.
29 Desde allí busca su alimento,
sus ojos lo detectan desde muy lejos.
30 Sus crías lamen sangre
y donde hay cuerpos muertos, allí se encuentra».
401 Entonces el SEÑOR le dijo a Job:
2 «¿Corregirá al Todopoderoso el que lo estaba acusando?
Que responda el que no daba su aprobación a Dios».
3 Entonces Job respondió al SEÑOR:
4 «Verdaderamente yo soy poca cosa.
¿Qué puedo responderte?
Soy muy poca cosa para hablar;
me tapo la boca con la mano.
5 Ya hablé una vez,
pero no lo haré más.
Hablé una y otra vez,
pero ya no voy a añadir nada».
6 Entonces el SEÑOR respondió a Job desde la tempestad:
7 «Pórtate como un hombre
y respóndeme a las preguntas que voy a hacerte.
8 ¿Vas a poner en duda mi justicia?
¿Vas a condenarme para así quedar como quien tiene la razón?
9 ¿Tienes la misma fuerza que Dios
y voz de trueno como él?
10 Entonces vístete de grandeza y majestad,
cúbrete de gloria y honor.
11 Da rienda suelta a la furia de tu enojo,
mira a los soberbios y somételos.
12 Mira a cada uno de los soberbios y humíllalos.
Destruye a la gente mala en el mismo sitio donde se encuentren.
13 Sepúltalos a todos ellos en el polvo;
encierra su rostro en la tumba.
14 Entonces hasta yo te alabaré
y admitiré que eres capaz de salvarte a ti mismo.
15 »Mira al Behemot+ 40:15 Behemot No se sabe con certeza a qué animal se refiere, probablemente al hipopótamo o al elefante.,
creación mía, al igual que tú.
Él come pasto como el ganado.
16 Ten en cuenta el poder que tiene en su cuerpo
y la fuerza que tiene en los músculos de su estómago.
17 Él mueve la cola como un cedro.
Los músculos de sus piernas forman nudos.
18 Sus huesos son como tubos de bronce;
sus extremidades, como columnas de hierro.
19 Es la máxima criatura de Dios;
sólo el que lo hizo puede acercar su espada a él.
20 En verdad las montañas le brindan su alimento,
donde juegan todos los animales salvajes.
21 Él duerme debajo de las plantas de loto
y se esconde entre los juncos del pantano.
22 Las plantas de loto lo cubren con su sombra;
lo rodean los sauces de la quebrada.
23 Si el río se desborda y lo golpea con violencia, él no se alarmará.
No tiene miedo aunque el Jordán le llegue hasta la boca.
24 ¿Puede alguien capturarlo ante sus ojos?
¿Puede alguien atravesar su nariz con lazos?
411 »¿Puedes pescar a Leviatán con un anzuelo
o sujetarlo de la lengua con una cuerda?
2 ¿Puedes pasar un lazo por su nariz
o atravesar un gancho en su quijada?
3 ¿Te rogará Leviatán que lo dejes libre?
¿Te hablará suavemente?
4 ¿Hará Leviatán un pacto contigo
y prometerá servirte para siempre?
5 ¿Jugarás con Leviatán como juegas con un pájaro?
¿Le atarás un lazo como un juguete para tus niñas?
6 ¿Les servirá a los pescadores para hacer negocio?
¿Lo dividirán entre los comerciantes?
7 ¿Podrás atravesarle el cuero con dardos
y su cabeza con arpones?
8 Pon la mano sobre él,
te acordarás de la lucha,
y nunca más lo volverás a hacer.
9 No hay esperanzas de someterlo;
con sólo verlo basta para atemorizarse.
10 Nadie es lo suficientemente valiente como para despertarlo;
pero, ¿quién puede permanecer ante mí?
11 ¿Quién se ha enfrentado a mí alguna vez y ha ganado?
Todo lo que hay bajo el cielo me pertenece.
12 »Te hablaré sobre las piernas,
la fuerza y la buena forma de Leviatán.
13 ¿Quién es capaz de agujerear su piel?
¿Quién puede penetrar su doble coraza?
14 ¿Quién es capaz de abrirle sus fauces poderosas?
El aspecto de sus dientes infunde terror.
15 Su espalda es como una hilera de escudos,
fuertemente unidos, sellados;
16 tan juntos el uno al otro,
que ni siquiera el aire puede pasar entre ellos.
17 Están tan apretujados entre sí
que no se pueden separar.
18 Cuando estornuda, echa luz;
sus ojos son como rayos de la aurora.
19 Echa fuego por la boca;
le saltan como chispas.
20 Echa humo por la nariz;
como cuando sale humo de una olla que hierve.
21 Sopla su aliento y hace arder el carbón.
Salen llamas de su boca.
22 Tiene un cuello muy fuerte;
los que se lo encuentran se llenan de pavor.
23 Tiene los pliegues de la piel fuertemente adheridos;
su carne es inseparable.
24 Su corazón es duro como una roca,
tan duro como piedra de moler.
25 »Cuando Leviatán se levanta, hasta los dioses se asustan;
cuando resopla, salen disparados en desorden.
26 La espada no logra penetrarlo;
tampoco la lanza, el dardo ni la jabalina.
27 El hierro es para él como paja;
el bronce, como madera vieja.
28 Las flechas no lo ahuyentan;
siente las rocas como si fuera hierba.
29 Cuando le pegan un palazo, es como hacerle cosquillas.
Se muere de risa al ver la jabalina.
30 Su costado es como si tuviera tiestos afilados;
al arrastrarse hace surcos en el barro.
31 Hace que el agua se revuelva como en una olla hirviendo;
hace burbujear el mar como una olla cuando se mezclan ungüentos.
32 Deja tras de sí una estela brillante;
como si una cabellera blanca saliera del abismo.
33 No tiene igual en la tierra.
Es el único animal creado que no sabe lo que es el miedo.
34 Leviatán mira con desprecio a los más soberbios.
Es el rey de los animales».
42Job responde al Señor
1 Entonces Job le respondió al SEÑOR:
2 «Sé que tú puedes hacer lo que quieras,
y que no se puede detener ninguno de tus planes.
3 Tú preguntaste:
“¿Quién es el que con su falta de conocimiento oscurece mi consejo?
Yo fui quien hablaba sin saber lo que decía.
Hablé sobre asuntos tan maravillosos para mí
que quedaban fuera de mi entendimiento”.
4 »Tú dijiste: “Óyeme y hablaré.
Te preguntaré y tú me explicarás”.
5 Yo sólo sabía de ti de oídas,
pero ahora mis ojos te han visto.
6 Por eso me retracto de lo que he dicho
y te pido perdón en polvo y ceniza».+ 42:6 en polvo y ceniza La gente se sentaba sobre el polvo y las cenizas cuando lamentaban algo.
El Señor regaña a los tres amigos de Job
7 Una vez que el SEÑOR terminó de hablarle a Job, el SEÑOR se dirigió a Elifaz de Temán: «Estoy muy enojado contigo y tus dos compañeros, porque ustedes no hablaron lo que es correcto acerca de mí, cosa que Job sí hizo. 8 Así que ahora tomen siete toros y siete carneros, y llévenselos a mi siervo Job. Ofrézcanlos por ustedes como sacrificio que debe quemarse completamente. Mi siervo Job orará por ustedes. Yo escucharé a Job y no trataré directamente con ustedes porque no hablaron lo que es verdad acerca de mí, en cambio mi siervo Job sí lo hizo».
9 Entonces Elifaz de Temán, Bildad de Súah y Zofar de Namat obedecieron al SEÑOR. Y el SEÑOR respondió la oración de Job.
Dios restaura la prosperidad de Job
10 Y el SEÑOR le restauró a Job su fortuna después que él oró pidiendo por sus amigos. El SEÑOR le dio dos veces más de lo que tenía antes. 11 Entonces todos sus hermanos y hermanas, y toda la gente que lo había conocido desde antes, lo visitaron y comieron con él en su casa. Todos ellos compartieron su dolor y lo consolaron por todo el mal que el SEÑOR lo había dejado sufrir. Cada uno le llevó a Job una moneda de plata y un anillo de oro.
12 El SEÑOR bendijo la última parte de la vida de Job más que la primera. Job recibió 14 000 ovejas, 6000 camellos, 1000 yuntas de bueyes y 1000 burras. 13 También recibió siete hijos y tres hijas. 14 Job llamó a la primera hija Paloma, a la segunda Canela, y a la tercera Bonita+ 42:14 Bonita Textualmente Frasquito de cosméticos.. 15 Las hijas de Job fueron las mujeres más bellas de todo el país y él le dio a cada una de ellas su parte de la herencia junto con sus hermanos.+ 42:15 Lo normal era que las propiedades de una persona fueran repartidas sólo entre los hijos varones, pero aquí, también las hijas de Job reciben su parte.16 Job vivió ciento 40 años más, lo suficiente para ver a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos. 17 Murió muy anciano después de disfrutar una larga vida.