Génesis

Introducción

Génesis …

1

La creación del mundo

1 En el principio, cuando Dios creó

los cielos y la tierra,

2 reinaba el caos y no había nada en ella.

El abismo estaba sumido en la oscuridad,

y el Espíritu de Dios aleteaba

sobre las aguas.

3 Dios dijo: «Que haya luz»,

y hubo luz.

4 Al ver Dios que la luz era buena,

la separó de la oscuridad.

5 Dios llamó a la luz «día»

y a la oscuridad «noche».

Llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el primer día.

6 Entonces Dios dijo: «¡Que haya un firmamento+ 1:6 firmamento Aquí se refiere a algo que parece una bóveda de metal.

que separe las aguas en dos partes!»

7 Así que Dios creó el firmamento

y separó las aguas;

unas quedaron arriba del firmamento

y otras debajo.

8 Dios llamó al firmamento «cielo».

Llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el segundo día.

9 Luego Dios dijo: «Que las aguas debajo del cielo

se junten en un solo lugar,

para que aparezca el suelo seco».

Y así sucedió.

10 Dios llamó a este suelo seco «tierra»

y a las aguas que se habían juntado las llamó «mar».

Y Dios vio que estaba muy bien

esto que había hecho.

11 Entonces Dios dijo: «Que la tierra se cubra de vegetación:

toda clase de plantas que den semillas

y árboles que den frutos con semilla».

Y así sucedió.

12 La tierra se llenó de vegetación:

toda clase de plantas que dan granos

y árboles que dan frutos con semilla.

Y Dios vio que estaba muy bien

esto que había hecho.

13 Llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el tercer día.

14 Después Dios dijo: «Que haya luces en el firmamento del cielo

para poder así separar el día de la noche

y para que sirvan para señalar

los días, los años y las festividades.

15 Que estas luces estén en el firmamento

para alumbrar la tierra».

Y así sucedió.

16 Dios hizo dos grandes luces:

la más grande para gobernar el día

y la más pequeña para gobernar la noche.

También hizo las estrellas.

17 Dios puso estas luces en el cielo

para darle iluminación a la tierra,

18 para que las dos gobernaran,

una durante el día y la otra durante la noche;

y para separar la luz de la oscuridad.

Y Dios vio que estaba muy bien

esto que había hecho.

19 Luego llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el cuarto día.

20 Entonces Dios dijo: «Que las aguas se llenen de seres vivientes

y haya aves volando en el firmamento sobre la tierra».

21 Así creó los animales gigantescos del mar

y toda especie de los animales que viven en el agua.

También creó todas las especies de aves.

Y Dios vio que estaba muy bien

esto que había hecho.

22 Dios los bendijo diciendo:

«Tengan hijos y multiplíquense para llenar el agua de los mares

y que haya muchas aves en el mundo».

23 Llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el quinto día.

24 Después Dios dijo: «Que la tierra produzca seres vivientes de todo tipo:

animales domésticos y silvestres

y los que se arrastran por el suelo».

Y así sucedió.

25 Dios hizo toda clase de animales:

animales domésticos y silvestres

y los que se arrastran por el suelo.

Y Dios vio que estaba muy bien

esto que había hecho.

26 Luego Dios dijo: «Ahora hagamos al ser humano

a nuestra imagen y semejanza.

Tendrá poder sobre los peces del mar,

sobre las aves del cielo y en toda la tierra.

Reinará sobre los animales terrestres,

y sobre todos los que se arrastran por el suelo».

27 Así que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza,

creó al varón y a la mujer.

28 Y los bendijo diciendo:

«Tengan muchos hijos para así poblar el mundo

y ejercer control sobre él:

sean jefes de los peces del mar, de las aves del cielo

y de toda criatura que se arrastra por el suelo».

29 Y Dios dijo: «Miren, les he dado

todas las plantas que dan semillas

y los árboles que dan frutos con semilla.

Ellos serán su comida.

30 Pero a todo animal en la tierra,

a todo pájaro en el cielo,

a toda criatura que se arrastra por el suelo;

en fin, todo lo que tiene vida

le doy la hierba como alimento».

Y así sucedió.

31 Dios vio todo lo que había hecho,

y todo había quedado muy, pero muy bien.

Luego llegó la tarde y después la mañana.

Ese fue el sexto día.

2

1 El cielo, la tierra y todo

lo que hay en ellos quedaron terminados.

2 En el séptimo día, Dios cesó

todo el trabajo que había hecho en la creación.

3 Bendijo el séptimo día y lo declaró día santo

porque cesó ese día todo el trabajo que había hecho en la creación.

Comienzo de la humanidad

4 Esa es la historia de la creación del cielo y la tierra.+ 2:4 Esa es […] la tierra o Esa es la historia de cómo nacieron el cielo y la tierra. La siguiente es la historia de lo que ocurrió después que el SEÑOR Dios hizo los cielos y la tierra. 5 Aún no se cultivaba ninguna planta ni crecía ninguna hierba silvestre en los campos porque el SEÑOR Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había ningún ser humano que trabajara la tierra. 6 Pero salía agua de ella y rociaba todo el suelo. 7 El SEÑOR Dios formó al hombre+ 2:7 hombre En hebreo la pronunciación de las palabras hombre y suelo es muy parecida. tomando polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y el hombre se convirtió en un ser viviente.

8 Luego el SEÑOR Dios plantó un jardín en el Edén+ 2:8 Edén Palabra hebrea que significa delicia (ver Is 51:3; Ez 31:8-9)., en el oriente+ 2:8 oriente Generalmente se refiere al área entre los ríos Tigris y Éufrates que queda en el oriente, cerca del Golfo Pérsico. y allí puso al hombre que había formado. 9 El SEÑOR Dios hizo que del suelo creciera toda clase de árboles hermosos de frutos comestibles y deliciosos. El árbol de la vida se encontraba en medio del jardín y allí también estaba el árbol del conocimiento del bien y del mal.

10 Un río del Edén regaba el jardín. Este río recibía agua de cuatro ríos distintos. 11 El primero se llamaba Pisón y corría por toda la región de Javilá+ 2:11 Javilá Nombre que tenía la región ubicada a lo largo de la costa occidental de la península Arábica., donde hay oro. 12 El oro de esa región es de buena calidad, y también hay bedelio+ 2:12 bedelio Resina costosa y de olor dulce. y ónice. 13 El segundo río se llamaba Guijón y corría por toda la región de Cus+ 2:13 Cus Usualmente se refiere a Etiopía, un país en África al lado del mar Rojo, pero aquí se refiere a la región al nororiente del río Tigris.. 14 El tercer río se llamaba Tigris y corría por el oriente de Asiria. El cuarto río era el Éufrates.+ 2:14 Tigris, Éufrates Los dos ríos más grandes de Babilonia y Asiria.

15 El SEÑOR Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. 16 Luego el SEÑOR Dios le ordenó al hombre: «Puedes comer libremente de cualquier árbol en el jardín, 17 pero no debes comer del árbol del conocimiento del bien y del mal porque el día que lo hagas, sin duda morirás».

En buena compañía

18 Entonces el SEÑOR Dios dijo: «No le hace bien al hombre estar solo, haré a un ser capaz de ayudarlo y que sea como él».

19 Entonces el SEÑOR Dios formó de la tierra a todos los animales del campo y a todas las aves del cielo. Los llevó al hombre para ver cómo los iba a llamar y con ese nombre se quedó cada ser viviente. 20 El hombre le dio nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales silvestres; pero ninguno de ellos resultó capaz de formar pareja con él para ayudarlo. 21 Entonces el SEÑOR Dios hizo que el hombre durmiera profundamente y mientras dormía le quitó una parte de su costado y rellenó esa parte con carne. 22 Después, de esa parte de su costado el SEÑOR Dios hizo una mujer y se la llevó al hombre. 23 El hombre dijo:

«¡Al fin! ¡Esta es hueso de mis huesos

y carne de mi carne!

La llamaré “mujer”+ 2:23 “mujer” En hebreo la palabra mujer se forma de la palabra hombre , algo así como tomar la palabra varón y formar la palabra varona .,

porque fue sacada del hombre».

24 Por esa razón el hombre deja a su papá y a su mamá, se une a su esposa y los dos se convierten en un solo ser.+ 2:24 y los dos […] ser o y los dos forman una familia .

25 Tanto el hombre como la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos se avergonzaba por eso.

3

El pecado de Adán y Eva

1 La serpiente era más astuta que todos los animales salvajes que el SEÑOR Dios había hecho, así que le preguntó a la mujer:

—¿Es cierto que Dios les dijo que no coman de ningún árbol del jardín?

2 Y la mujer le respondió:

—Podemos comer los frutos de los árboles del jardín. 3 Pero Dios nos dijo “No deben comer frutos del árbol que está en medio del jardín, ni siquiera tocarlo porque si lo hacen morirán”.

4 Entonces la serpiente le dijo a la mujer:

—Con seguridad no morirán. 5 Incluso Dios sabe que cuando ustedes coman de ese árbol, comprenderán todo mejor; serán como Dios porque podrán diferenciar entre el bien y el mal.

6 Cuando la mujer vio que el árbol era hermoso y los frutos que daba eran buenos para comer, y que además ese árbol era atractivo por la sabiduría que podía dar, tomó algunos frutos del árbol y se los comió. Su esposo se encontraba con ella, ella le dio, y él también comió. 7 Como si se les abrieran los ojos, se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces se hicieron ropa cosiendo hojas de higuera.

8 En medio de un ventarrón retumbaba la voz del SEÑOR Dios que caminaba por el jardín. Entonces al oírlo, el hombre y la mujer se escondieron del Señor Dios entre los árboles del jardín. 9 El SEÑOR Dios llamó al hombre y le dijo:

—¿Dónde estás?

10 El hombre le respondió:

—Escuché que andabas por el jardín y me asusté porque estaba desnudo, entonces me escondí.

11 Luego Dios le preguntó:

—¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del que les prohibí comer?

12 El hombre dijo:

—La mujer que me diste por compañera me dio del fruto de ese árbol, y yo comí.

13 Luego el SEÑOR Dios le preguntó a la mujer:

—¿Conque esas tenemos?

Y la mujer respondió:

—La serpiente me engañó y yo comí.

14 Entonces el SEÑOR Dios le dijo a la serpiente:

—Por haber hecho esto,

entre todos los animales, sólo tú serás castigada.

Tendrás que arrastrarte sobre tu vientre

y comerás polvo todos los días de tu vida.

15 Haré que tú y la mujer sean enemigas

y que tu descendencia sea enemiga de la de ella.

La descendencia de ella buscará aplastarte la cabeza

mientras tú le tratarás de picar en el talón.

16 Después Dios le dijo a la mujer:

—Te daré más trabajo

y multiplicaré tus embarazos;

y con todo y tu duro trabajo,

tendrás también que dar a luz a los hijos.+ 3:16 Te daré […] a los hijos o Aumentaré el dolor de tus partos, y con dolor darás a luz a tus hijos.

Desearás estar con tu marido,

pero él te dominará a ti.+ 3:16 Desearás […] dominará a ti o Desearás dominar a tu marido, pero él te dominará a ti. Ver Gn 4:7.

17 Luego Dios le dijo al hombre:

—Ya que tú obedeciste a tu mujer

y comiste del árbol que yo te había prohibido,

la tierra estará maldita por tu culpa.

Tendrás que conseguir la comida por medio de duro trabajo,

durante todos los días de tu vida.

18 Del suelo nacerán cardos y espinas para ti,

y tendrás que comer plantas del campo.+ 3:18 Ver Gn 1:28-29.

19 Obtendrás tu comida

trabajando duramente

hasta que mueras y regreses al polvo,

porque tú saliste de allí.

Polvo eres

y en polvo te convertirás.

20 El hombre le puso a su mujer el nombre «Eva»+ 3:20 Eva Este nombre es similar a la palabra hebrea que significa vida., ya que ella se convertiría en madre de todos los seres humanos.

21 El SEÑOR Dios hizo con pieles de animales ropa para el hombre y su mujer, y los vistió.

22 Luego el SEÑOR Dios dijo: «Miren, el hombre y la mujer se han convertido en seres como nosotros, pues saben reconocer el bien y el mal. Ahora tienen a su alcance los frutos del árbol de la vida, para comerlos y vivir para siempre».

23 Entonces el SEÑOR Dios los sacó del jardín del Edén a trabajar la tierra, de la cual el ser humano estaba hecho. 24 Los expulsó y luego puso al oriente del jardín del Edén unos querubines y una espada en llamas que giraba para cerrar el camino de regreso al árbol de la vida.

4

Caín y Abel

1 El hombre tuvo relaciones sexuales con su mujer Eva. Ella quedó embarazada y dio a luz a Caín+ 4:1 Caín En hebreo este nombre se parece a la palabra que significa hacer o conseguir.. Ella dijo: «¡He tenido un hijo con ayuda del SEÑOR!» 2 Después dio a luz a Abel, el hermano de Caín.

Abel se convirtió en pastor de ovejas y Caín en agricultor.

3 Después de algún tiempo, Caín le llevó al SEÑOR algunos frutos de la tierra como ofrenda. 4 Abel también llevó las mejores crías de sus ovejas.+ 4:4 Abel […] sus ovejas Textualmente Abel llevó algunas de las primeras crías de sus ovejas, especialmente la grasa. El SEÑOR aceptó a Abel y a su ofrenda que le trajo, 5 pero no aceptó a Caín ni a su ofrenda. Entonces Caín se enojó mucho y se entristeció. 6 El SEÑOR le preguntó: «¿Por qué estás enojado y te ves tan triste? 7 Si tú haces lo bueno yo te aceptaré, pero si haces lo malo, entonces el pecado te estará esperando para atacarte; te quiere dominar pero tú debes dominarlo a él».

8 Caín le dijo a su hermano Abel: «Vayamos al campo». Cuando llegaron, Caín atacó a Abel y lo mató. 9 Luego el SEÑOR le dijo a Caín:

—¿Dónde está tu hermano Abel?

Caín respondió:

—No sé. ¿Acaso es mi deber vigilar a mi hermano?

10 Luego el SEÑOR dijo:

—¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano grita desde el suelo pidiendo justicia. 11 Ahora quedarás maldito y expulsado de la tierra que ha bebido la sangre de tu hermano, que tú derramaste. 12 Cuando trabajes la tierra, ya no te dará frutos. Serás un fugitivo y vagarás por el mundo.

13 Caín le dijo al SEÑOR:

—Mi castigo es más de lo que puedo soportar. 14 Hoy me has echado de la tierra y voy a tener que ocultarme de tu presencia. Tendré que ser un fugitivo que vaga por el mundo, ¡pero cualquiera que me vea me matará!

15 Pero el SEÑOR dijo:

—No, quiero que eso ocurra.

Así que proclamó: «El que mate a Caín hará que como pago de su crimen pierdan la vida siete de su pueblo». El SEÑOR hizo esta advertencia para proteger a Caín y así quien lo encontrara no lo matara.

La familia de Caín

16 Caín salió de su encuentro con el SEÑOR y se fue a vivir en una tierra llamada Nod+ 4:16 Nod Significa vagando., al oriente del Edén. 17 Caín tuvo relaciones sexuales con su mujer, ella quedó embarazada y dio a luz a Enoc. Caín estaba construyendo una ciudad y la llamó igual que a su hijo. 18 Enoc fue el padre de Irad, Irad fue el padre de Mejuyael, Mejuyael fue el padre de Metusael y Metusael fue el padre de Lamec. 19 Lamec se casó con dos mujeres: una llamada Ada y la otra Zila. 20 Ada dio a luz a Jabal, que fue el primero+ 4:20 el primero Textualmente padre de los que…. en vivir en carpas y criar ganado. 21 Su hermano se llamaba Jubal, que fue el primero que tocó el arpa y la flauta. 22 Zila dio a luz a Tubal Caín, que fue el primero en trabajar el cobre y el hierro. La hermana de Tubal Caín era Noamá.

23 Lamec les dijo a sus mujeres:

«Ada y Zila, escúchenme:

Mujeres de Lamec, oigan lo que tengo que decir.

Mataré al hombre que me hiera

y al niño que me lastime.

24 Si por matar a Caín siete perderían la vida,

por matar a Lamec la perderían 77».

Adán y Eva tienen otro hijo

25 Adán volvió a tener relaciones sexuales con su mujer y ella dio a luz a un hijo y lo llamó Set+ 4:25 Set Esta nombre en hebreo es similar a la palabra que significa dar., ya que dijo: «Dios me ha dado+ 4:25 dado En hebreo esta palabra hace alusión al nombre Set. otro hijo en remplazo de Abel, al que Caín mató». 26 Set también tuvo un hijo al que llamó Enós. En ese tiempo la gente comenzó a invocar al SEÑOR.+ 4:26 al SEÑOR Textualmente el nombre de YAVÉ. En las religiones primitivas los dioses necesitan de los hombres para que les hagan sacrificios, y por eso eligen un lugar para sus templos. En el Génesis, el ser humano es quien necesita a Dios y lo busca.

5

Descendientes de Adán

(1 Cr 1:1-4)

1 Estos son los descendientes de Adán+ 5:1 Adán Este nombre significa hombre, seres humanos, o el nombre propio Adán. Es una palabra parecida a la palabra que significa tierra o barro rojo.. Cuando Dios creó la humanidad, la hizo a su imagen y semejanza.+ 5:1 Cuando […] y semejanza Textualmente Él lo hizo a imagen de Dios. Ver Gn 1:27; 5:3.2 Creó al varón y a la mujer, los bendijo y los llamó «seres humanos»+ 5:2 seres humanos Textualmente Adán..

3 Cuando Adán tenía 130 años, tuvo otro hijo a su imagen y semejanza y lo llamó Set. 4 Después del nacimiento de Set, Adán vivió 800 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 5 Adán murió a la edad de 930 años.

6 Cuando Set tenía 105 años, tuvo un hijo llamado Enós. 7 Después del nacimiento de Enós, Set vivió 807 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 8 Set murió a la edad de 912 años.

9 A los 90 años de edad, Enós tuvo un hijo llamado Cainán. 10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió 815 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 11 Enós murió a la edad de 905 años.

12 Cuando Cainán tenía 70 años, tuvo un hijo llamado Malalel. 13 Después del nacimiento de Malalel, Cainán vivió 840 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 14 Cainán murió a la edad de 910 años.

15 Cuando Malalel tenía 65 años, tuvo un hijo llamado Jared. 16 Después del nacimiento de Jared, Malalel vivió 830 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 17 Malalel murió a la edad de 895 años.

18 A los 162 años de edad Jared, tuvo un hijo llamado Enoc. 19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió 800 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 20 Jared murió a la edad de 962 años.

21 Cuando Enoc tenía 65 años, tuvo un hijo llamado Matusalén. 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc anduvo por 300 años en comunión con Dios y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 23 En total Enoc vivió 365 años. 24 Todo ese tiempo Enoc anduvo en comunión con Dios y de pronto un día desapareció porque Dios se lo llevó.

25 A los 187 te años de edad, Matusalén tuvo un hijo llamado Lamec. 26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió 782 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 27 Matusalén murió a la edad de 969 años.

28 Cuando Lamec tenía 182 años, tuvo un hijo. 29 Lo llamó Noé+ 5:29 Noé Este nombre significa descanso. y dijo: «Él nos hará descansar del trabajo duro que nos toca porque el SEÑOR maldijo la tierra». 30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió 595 años más y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas. 31 Lamec murió a la edad de 777 años.

32 Ya había cumplido Noé 500 años cuando tuvo a sus hijos Sem, Cam y Jafet.

6

La gente se vuelve mala

1 Cuando los seres humanos comenzaron a multiplicarse, a extenderse por toda la tierra, y tuvieron hijas, 2 los hijos de Dios vieron que las hijas de los seres humanos eran hermosas. Así que eligieron y se casaron con las que quisieron. 3 El SEÑOR dijo: «Mi espíritu no se quedará+ 6:3 se quedará El hebreo es oscuro. Otras posibles traducciones: juzgará, soportará o se molestará. en los humanos para siempre porque ellos son mortales. Tan sólo vivirán 120 años».+ 6:3 o El espíritu no se quedará en la gente para siempre porque ellos son carne, sólo los dejaré vivir 120 años. O Mi Espíritu no juzgará a la gente para siempre porque todos ellos morirán en 120 años.4 Los gigantes+ 6:4 gigantes Textualmente nefilín. Este nombre es similar a la palabra hebrea que significa Gente que ha caído. Tiempo después ellos fueron guerreros de gran estatura. Ver Nm 13:32,33. vivían en la tierra en esos días (y también después), cuando los hijos de Dios tuvieron relaciones sexuales con las hijas de los seres humanos y ellas tuvieron hijos con ellos. Son los héroes famosos de tiempos antiguos.

5 El SEÑOR vio que la gente en la tierra era muy mala y que todo lo que siempre pensaban no era más que maldad. 6 El SEÑOR lamentó haber creado a los seres humanos en la tierra y se indignó. 7 Entonces el SEÑOR dijo: «Borraré de la faz de la tierra al ser humano que yo he creado. Destruiré a los seres humanos, a los animales domésticos, a los que se arrastran por el suelo y a las aves del cielo porque lamento haberlos hecho». 8 Sin embargo, el SEÑOR tenía un buen concepto de Noé.

Noé y el gran diluvio

9 Esta es la historia de la familia de Noé. Él era un hombre justo y honesto entre la gente de esa época, y vivía de acuerdo a la voluntad de Dios. 10 Noé tuvo tres hijos: Sem, Cam y Jafet.

11 Ante los ojos de Dios, la tierra se había corrompido porque estaba llena de violencia. 12 Cuando Dios vio que la tierra estaba arruinada porque todo ser humano llevaba una vida corrupta, 13 le dijo a Noé: «He decidido acabar con todos los seres vivientes porque la tierra está llena de violencia. Así que pronto los destruiré a ellos y al mundo entero.+ 6:13 los destruiré a ellos y al mundo entero o los destruiré a ellos de la tierra.14 Constrúyete un barco de madera de ciprés+ 6:14 madera de ciprés Textualmente dice madera de gofer pero no se sabe con certeza qué tipo de madera era esa., con habitaciones+ 6:14 con habitaciones o también: tapa las uniones de las tablas. Se utilizaban pequeñas plantas para rellenar las uniones entre las tablas. y cúbrelo con brea por dentro y por fuera. 15 Construye el barco de este tamaño: 135 metros de largo, 22 metros y medio de ancho y 14 metros de alto.+ 6:15 Textualmente las medidas están dadas en codos. Ver tabla de pesas y medidas.16 Hazle una ventana+ 6:16 ventana También techo. a 46 centímetros del techo.+ 6:16 Si se entiende techo en vez de ventana se debe cambiar el sentido quizás por: Construye un techo que al terminarlo tenga un desnivel de 46 centímetros. El barco debe tener tres pisos y hazle una puerta en uno de sus lados. 17 Estoy a punto de enviar un gran diluvio a la tierra para destruir todo ser bajo el cielo que tenga aliento de vida.+ 6:17 aliento de vida Textualmente espíritu de vida. Todo en la tierra morirá, 18 pero haré un pacto contigo. Tú entrarás al barco con tus hijos, tu esposa y tus nueras. 19 Mete al barco una pareja de cada especie de todos los animales, para que sobrevivan contigo. Esa pareja debe ser un macho y una hembra. 20 Dos de cada especie de aves, de cada especie de animal y de cada especie de criatura que se arrastra por el suelo, vendrán a ti para que sobrevivan. 21 También debes almacenar y llevar un poco de cada tipo de comida para que se alimenten tú y los animales».

22 Noé hizo todo exactamente como Dios le ordenó.

7

1 Después el SEÑOR le dijo a Noé: «Entren tú y tu familia al barco porque he visto que en esta generación tú eres el único hombre justo. 2 Lleven con ustedes siete pares de animales puros+ 7:2 animales puros Animales que reunían los requisitos de Dios para usarse en sacrificios., macho y hembra, y lleven también un par, macho y hembra, de cada animal impuro. 3 Además siete pares, macho y hembra, de cada ave en el cielo para conservar también su especie. 4 Ya que en siete días haré que llueva por 40 días y 40 noches, y así borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que he creado». 5 Noé hizo todo lo que le ordenó el SEÑOR.

6 Noé tenía 600 años de edad cuando el diluvio inundó la tierra. 7 Entonces Noé, sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos entraron al barco para escapar del diluvio. 8 Cada especie animal pura e impura, aves y criaturas que se arrastran por el suelo, 9 subió al barco con Noé en pares, macho y hembra, tal como Dios había dicho. 10 Siete días después, el diluvio comenzó a inundar la tierra.

11 El año que Noé cumplió 600 años, el día 17 del segundo mes, todas las fuentes del gran abismo estallaron y las ventanas del cielo se abrieron. 12 Fuerte lluvia cayó sobre la tierra por 40 días y 40 noches. 13 Ese mismo día entraron al barco Noé con sus hijos Sem, Cam y Jafet, su esposa y sus tres nueras; 14 todos ellos, y cada especie de animal salvaje y doméstico, cada especie de animal que se arrastra por el suelo y cada especie de ave. 15 Entró al barco de Noé un par de cada especie animal que tuviera aliento de vida. 16 Todos estos que entraron, macho y hembra de toda especie, lo hicieron tal como Dios lo ordenó. Después el SEÑOR cerró la puerta detrás de Noé.

17 El diluvio sobre la tierra continuó por 40 días. El agua subió y levantó el barco que se elevó flotando sobre la tierra. 18 El agua siguió inundando la tierra rápidamente, mientras el barco flotaba sobre la superficie del agua. 19 Creció cada vez más hasta que cubrió todas las montañas más altas bajo el cielo. 20 El agua continuó subiendo y aun las cumbres de las montañas quedaron sumergidas aproximadamente siete metros. 21 Todo ser viviente en la tierra murió: las aves, los animales salvajes y domésticos, los que se arrastran por el suelo y todo ser humano. 22 Todo el que vivía y respiraba en tierra firme, murió. 23 Así Dios borró a todo ser viviente de la faz de la tierra: seres humanos, animales, criaturas que se arrastran y aves. Todos fueron destruidos en la tierra, sólo quedaron Noé y los que estaban con él en el barco. 24 El agua se mantuvo a ese nivel durante 150 días.

8

Termina el diluvio

1 Entonces Dios se ocupó de Noé y de todos los animales salvajes y domésticos que estaban con él en el barco. Hizo que un viento soplara sobre la tierra y el agua comenzó a evaporarse. 2 Las fuentes de la tierra y las ventanas del cielo se cerraron y dejó de llover. 3 El agua comenzó a bajar poco a poco. Al cabo de 150 cuenta días el agua ya había bajado lo suficiente, 4 y así en el día 17 del séptimo mes, el barco se detuvo sobre las montañas de Ararat+ 8:4 Ararat o Urartu, área localizada en el oriente de Turquía.. 5 El agua siguió bajando hasta el décimo mes. En el primer día de ese mes, las cumbres de las montañas se hicieron visibles.

6 Al cabo de otros 40 días, Noé abrió la ventana del barco que había hecho, 7 y soltó a un cuervo. Este voló de un lado a otro hasta que el agua de la tierra se secó. 8 Noé también soltó a una paloma para ver si el agua había disminuido de la superficie de la tierra. 9 Pero la paloma no encontró suelo donde descansar, así que volvió al barco de Noé al ver que el agua aún cubría la tierra. Noé estiró su mano, tomó la paloma y la metió al barco. 10 Esperó siete días más y volvió a soltar la paloma, 11 y esta regresó al atardecer ¡llevando una hoja fresca de olivo en el pico! Noé supo entonces que el agua había bajado. 12 Esperó siete días más y volvió a soltar a la paloma, pero esta ya no volvió.

13 Cuando Noé cumplió 601 años, en el primer día del primer mes, la superficie de la tierra estaba quedando cada vez más seca. Entonces Noé abrió la puerta+ 8:13 abrió la puerta Textualmente quitó la tapa. del barco y pudo ver que el agua ya no cubría la tierra como antes. 14 En el día 27 del segundo mes, la tierra ya estaba completamente seca. 15 Entonces Dios le dijo a Noé: 16 «Salgan del barco, tú, tu esposa, tus hijos y tus nueras. 17 Saca del barco a todo ser viviente que se encuentre contigo, todo animal, ave y criatura que se arrastre por el suelo, para que puedan tener cría y multiplicarse sobre la tierra».

18 Así, Noé, sus hijos, su esposa y sus nueras salieron del barco. 19 Todos los animales domésticos y salvajes, todos los que se arrastran por el suelo y todas las aves, salieron en familias. 20 Entonces Noé construyó un altar en honor del SEÑOR y tomó algunos animales de cada animal puro y de cada ave pura+ 8:20 animal puro, ave pura Animales que reunían los requisitos de Dios para usarse en sacrificios. los quemó completamente ofreciéndolos como sacrificio en el altar. 21 El SEÑOR olió el agradable aroma de los sacrificios y se dijo a sí mismo el SEÑOR: «Puesto que desde su juventud el ser humano tiende siempre a hacer el mal, nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa del hombre. Así que nunca volveré a destruir todo ser viviente como lo acabo de hacer.

22 »Mientras el mundo exista,

siempre habrá siembra y cosecha,

frío y calor, verano e invierno,

día y noche».

9

Nuevo comienzo

1 Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Tengan muchos hijos y pueblen el mundo. 2 Todos los animales de la tierra, las aves del cielo, los animales que se arrastran por el suelo y los peces del mar, les temerán. Todos estarán bajo su dominio. 3 Pueden comer cualquier animal, así como les he dado las plantas verdes para comer, ahora les permito que coman de todo. 4 Pero no deben comer carne que todavía tenga sangre, la cual es su vida. 5 Exigiré su sangre por su vida. De cada animal que le quite la vida a un ser humano exigiré su vida, y de la persona que mate a otra exigiré su vida.

6 »Si alguien derrama la sangre de un ser humano,

otro ser humano derramará la de él,

porque Dios hizo al ser humano

a su imagen y semejanza.

7 »Y ustedes también tengan muchos hijos, multiplíquense y cubran la tierra».

8 Luego Dios le dijo a Noé y a sus hijos: 9 «Hago este pacto con ustedes, sus descendientes 10 y todo ser viviente, con todas las aves y los animales salvajes y domésticos que desembarcaron con ustedes. 11 Les prometo a ustedes que nunca más usaré un diluvio para terminar con la raza humana y nunca más habrá un diluvio que destruya la tierra».

12 Y Dios dijo: «Esta es la señal del pacto que hago con ustedes y con todos los seres vivientes. Mi pacto continuará por todas las generaciones. 13 En las nubes cuelgo mi arco, el arco iris,+ 9:13 cuelgo mi arco, el arco iris Textualmente he dado mi arco. que servirá como señal del pacto que yo hago con el mundo. 14 Cuando yo ponga nubes sobre la tierra y el arco iris aparezca en las nubes, 15 me acordaré del pacto que tengo con ustedes y con todo ser viviente. El agua nunca se volverá a convertir en diluvio para acabar con toda la vida. 16 Cuando el arco iris esté en las nubes, yo lo veré y me acordaré del pacto eterno que tengo con todo ser viviente de la tierra». 17 Luego Dios le dijo a Noé: «Esa es la señal del pacto que tengo con toda vida en la tierra».

Noé y sus hijos

18 Los hijos de Noé que bajaron del barco eran Sem, Cam y Jafet. Cam fue papá de Canaán. 19 Estos tres eran los hijos de Noé, y toda la tierra fue poblada por los descendientes de estos tres hombres.

20 Noé, que era campesino, fue el primero en sembrar un viñedo. 21 De las uvas hizo vino. Un día, tomando del vino en su carpa se emborrachó, se desnudó y terminó inconsciente. 22 Cam, el papá de Canaán, vio a su papá desnudo y salió a contárselo a sus hermanos. 23 Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros y caminaron de espaldas cubriendo la desnudez de su papá. Caminaron de espaldas y no vieron a su papá desnudo.

24 Cuando Noé se despertó de su borrachera, supo lo que su hijo menor le había hecho. 25 Así que dijo:

«¡Maldito sea Canaán+ 9:25 Canaán Hijo de Cam. La gente de Canaán vivía en la costa de Palestina, Líbano y Siria. Después Dios le dio esta tierra al pueblo de Israel.!

Que sea el esclavo de los esclavos de sus hermanos».

26 Después Noé dijo:

«¡Bendito sea el SEÑOR, Dios de Sem!

Que Canaán sea esclavo de él.

27 »Que Dios engrandezca+ 9:27 engrandezca La palabra hebrea para engrandecer se parece al nombre propio Jafet. el territorio de Jafet.

Que viva en las carpas de Sem,+ 9:27 Que […] Sem o Que Dios viva en las carpas de Sem.

y que Canaán sea su esclavo».

28 Después del diluvio Noé vivió 350 años más. 29 Así que murió a la edad de 950 años.

10

Las naciones crecen y se separan

(1 Cr 1:5-23)

1 Esta es la historia de la familia de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet. Después del diluvio cada uno tuvo hijos.

2 Los hijos de Jafet fueron Gómer, Magog, Maday, Javán, Tubal, Mésec y Tirás.

3 Los hijos de Gómer fueron Asquenaz, Rifat y Togarma.

4 Los hijos de Javán fueron Elisá, Tarsis, Quitín, y Dodanín+ 10:4 Dodanín En algunos manuscritos hebreos, el Pentateuco Samaritano y LXX dice: Rodanín o la gente de Roda..

5 Los descendientes de Jafet son los que fueron a vivir en las costas del mar+ 10:5 mar O sea, el mar Mediterráneo.. Aquí se menciona cada nación y clan que descendió de él con sus distintos idiomas y territorios.

6 Los hijos de Cam fueron Cus+ 10:6 Cus Esta es otra forma de referirse a Etiopía., Misrayin+ 10:6 Misrayin Esta es otra forma de referirse a Egipto., Fut y Canaán.

7 Los hijos de Cus fueron Seba, Javilá, Sabtá, Ragama y Sabteca.

Los hijos de Ragama fueron Sabá y Dedán.

8 Cus fue el papá de Nimrod, quien fue el primer hombre fuerte+ 10:8 hombre fuerte o guerrero o caudillo. del mundo. 9 Él fue un cazador muy valiente ante el SEÑOR, por eso la gente decía: «Aquel es como Nimrod, cazador muy valiente ante el SEÑOR». 10 El reino de Nimrod se extendió desde la ciudad de Babel hasta Érec, Acad y Calné en la tierra de Sumeria. 11 Desde allí se fue hacia Asiria donde construyó las ciudades de Nínive, Rejobot Ir, Cala 12 y Resen que estaba entre Nínive y la gran ciudad de Cala.

13 Misrayin fue el antepasado de las tribus de los ludeos, los anameos, los leabitas, los naftuitas, 14 los patruseos, los caslujitas y los caftoritas. Los filisteos son descendientes de los caslujitas.

15 Canaán fue el papá de Sidón, su primer hijo, y de Het. 16 Canaán también fue el antepasado de los jebuseos, los amorreos, los gergeseos, 17 los heveos, los araceos, los sineos, 18 los arvadeos, los zemareos y los jamatitas.

Luego estos clanes cananeos se esparcieron por el mundo. 19 Su territorio se extendía desde Sidón hacia Guerar hasta llegar a Gaza y, hacia Sodoma, Gomorra, Admá y Zeboyín, hasta llegar a Lasa.

20 Estos fueron los descendientes de Cam, cada nación y clan que descendió de él con sus distintos idiomas y territorios.

21 Sem también tuvo hijos. Él fue el antepasado de todos los hijos de Éber y hermano mayor de Jafet.

22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.

23 Los hijos de Aram fueron Uz, Hul, Guéter y Mas.

24 Arfaxad fue el papá de Selaj.

Selaj fue el papá de Éber.

25 Éber tuvo dos hijos. El primero se llamaba Péleg, porque en ese tiempo la tierra estaba dividida+ 10:25 dividida En hebreo la palabra dividida es parecida al nombre Péleg.. Su hermano se llamaba Joctán.

26 Joctán fue el papá de Almodad, Sélef, Jazar Mávet, Yeraj, 27 Hadorán, Uzal, Diclá, 28 Obal, Abimael, Sabá, 29 Ofir, Javilá y Jobab. Todos estos fueron descendientes de Joctán. 30 Toda esa gente vivía en las colinas del oriente, desde Mesá hacia Sefar.

31 Esos fueron los descendientes de Sem, cada nación y clan que descendió de él con sus distintos idiomas y territorios.

32 Estos son los descendientes de los hijos de Noé y sus descendientes, nación por nación. Esas naciones se extendieron por la tierra después del diluvio.

11

El mundo se divide

1 En aquel tiempo todo el mundo hablaba un mismo idioma. 2 Cuando la gente emigraba desde el oriente+ 11:2 oriente Generalmente se refiere al área entre los ríos Tigris y Éufrates, cerca del Golfo Pérsico., encontraron una planicie en la tierra de Sumeria, y ahí se quedaron a vivir. 3 Se dijeron unos a otros: «Vamos, hagamos ladrillos y pongámoslos en el fuego para endurecerlos». Entonces usaron ladrillos en vez de piedras y brea a cambio de morteros. 4 Luego dijeron: «Vengan, construyamos una ciudadela religiosa con una torre que llegue hasta el cielo. De esta manera nos volveremos famosos. No dejaremos que nos dispersen por todo el mundo».

5 De hecho el SEÑOR bajó a ver la ciudad y la torre que la gente había construido, 6 y dijo el SEÑOR: «Miren, ellos son un solo pueblo, hablan todos un mismo idioma, ese es sólo el comienzo de lo que harán. Ahora lograrán todo lo que se propongan. 7 Vengan, bajemos y confundamos su idioma para que no se entiendan entre ellos».

8 Entonces el SEÑOR los dispersó por toda la tierra y ellos detuvieron la construcción de la ciudad. 9 Así que la ciudad fue llamada Babel+ 11:9 Babel También Babilonia. En hebreo esta palabra es similar a la palabra confundir., porque el SEÑOR confundió las lenguas humanas y desde ahí el SEÑOR dispersó a la gente por todo el mundo.

Descendientes de Sem

(1 Cr 1:24-27)

10 Estos son los descendientes de Sem:

Después del diluvio, cuando Sem tenía 100 años de edad, nació su hijo Arfaxad. 11 Después del nacimiento de Arfaxad, Sem vivió 500 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

12 Cuando Arfaxad tenía 35 años de edad, nació su hijo Selaj. 13 Después del nacimiento de Selaj, Arfaxad vivió 403 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

14 Cuando Selaj tenía 30 años de edad, nació su hijo Éber. 15 Después del nacimiento de Éber, Selaj vivió 403 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

16 Cuando Éber tenía 34 años, nació su hijo Péleg. 17 Después del nacimiento de Péleg, Éber vivió 430 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

18 Cuando Péleg tenía 30 años de edad, nació su hijo Reú. 19 Después del nacimiento de Reú, Péleg vivió 209 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

20 Cuando Reú tenía 32 años de edad, nació su hijo Serug. 21 Después del nacimiento de Serug, Reú vivió 207 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

22 Cuando Serug tenía 30 años de edad, nació su hijo Najor. 23 Después del nacimiento de Najor, Serug vivió 200 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

24 Cuando Najor tenía 29 años de edad, nació su hijo Téraj. 25 Después del nacimiento de Téraj, Najor vivió 119 años más, y durante ese tiempo tuvo más hijos e hijas.

26 Cuando Téraj tenía 70 años de edad, nacieron sus hijos Abram, Najor y Jarán.

Descendientes de Téraj

27 Estos son los descendientes de Téraj, el papá de Abram, de Najor y de Jarán:

Jarán fue el papá de Lot. 28 Jarán murió primero que su padre, Téraj, en Ur de Babilonia+ 11:28 Ur de Babilonia Textualmente Ur de los caldeos, ciudad al sur de Babilonia. Ver también 15:7., su tierra de origen. 29 Abram y Najor se casaron; Abram con Saray y Najor con Milca que era hija de Jarán. Jarán fue el papá de Milca e Iscá. 30 Saray era estéril y no podía tener hijos.

31 Téraj tomó a su hijo Abram, su nieto Lot hijo de Jarán, su nuera Saray, esposa de su hijo Abram y salieron de Ur de Babilonia hacia Canaán. Llegaron a Jarán y se quedaron a vivir allí. 32 Téraj vivió 205 años y murió en Jarán.

12

Llamamiento de Abram

1 El SEÑOR le dijo a Abram: «Deja tu país, tu gente y la familia de tu papá, y ve a una tierra que yo te mostraré.

2 »Te convertiré en una gran nación

y te bendeciré.

Te haré famoso

y haré que seas una bendición para otros.+ 12:2 seas […] otros o serás una bendición o tu nombre será usado como bendición.

3 Yo daré mi bendición a quienes te bendigan,

maldeciré a quienes te maldigan

y todas las familias de la tierra

serán benditas en ti+ 12:3 y todas […] en ti o toda familia en la tierra deseará recibir las mismas bendiciones que tú has recibido.».

Abram va a Canaán

4 Entonces Abram se fue tal como el SEÑOR le dijo y Lot se fue con él. Abram tenía 75 años cuando se fue de Jarán. 5 Abram se llevó a su esposa Saray, a su sobrino Lot, y todas sus posesiones y esclavos, lo que había conseguido en Jarán. Se fueron y llegaron a la tierra de Canaán. 6 Abram viajó por esa tierra hacia el santuario de Siquén y fue hasta el gran árbol de Moré. En aquel tiempo los cananeos estaban en esa tierra. 7 El SEÑOR se le apareció a Abram y le dijo: «Les daré esta tierra a tus descendientes». Abram le construyó ahí un altar al SEÑOR, que se le había aparecido. 8 Luego se trasladó de un lugar a otro hasta que llegó a la región montañosa al oriente de Betel. Ahí armó su carpa, construyó un altar al SEÑOR y le pidió ayuda al SEÑOR. Betel estaba al occidente y Hai estaba al oriente. 9 Después de esto Abram viajó hacia el Néguev, avanzando por etapas.

Abram y Saray en Egipto

10 Hubo un tiempo de sequía y escasez de comida en la tierra, así que Abram se fue a vivir un tiempo a Egipto porque la hambruna era muy fuerte. 11 Antes de entrar a Egipto le dijo a su esposa Saray: «Yo sé que tú eres una mujer hermosa. 12 Cuando los egipcios te vean, dirán: “Esta mujer es su esposa”. Luego me matarán pero a ti te dejarán vivir. 13 Diles que tú eres mi hermana para que por ti, ellos sean amables conmigo y no me maten».

14 Así pues, cuando Abram entró a Egipto los egipcios vieron que Saray era una mujer muy hermosa. 15 Cuando los funcionarios del faraón la vieron, le contaron al rey lo hermosa que era. Entonces llevaron a Saray a la casa del faraón. 16 Gracias a Saray, el rey fue muy amable con Abram, quien adquirió ovejas y cabras, ganado, asnos, esclavos, esclavas, asnas y camellos.

17 Luego el SEÑOR mandó una epidemia sobre el rey y su gente por haber tomado a Saray, la esposa de Abram. 18 Entonces el faraón llamó a Abram y le dijo: «¿Qué rayos has hecho? ¿Por qué no me dijiste que ella era tu esposa? 19 ¿Por qué me dijiste “Ella es mi hermana”, para que yo me casara con ella? Ahora aquí está tu esposa, tómala y vete». 20 Entonces el rey dio órdenes con respecto a Abram para que lo dejarán seguir su camino a él y a su esposa junto con sus posesiones.

13

Abram y Lot se separan

1 Entonces Abram se fue desde Egipto hasta el Néguev con su esposa, con todas sus posesiones y con Lot. 2 Ahora Abram era muy rico, tenía ganado, plata y oro. 3 Viajó desde el Néguev hasta Betel, en donde antes había puesto su campamento entre Betel y Hai, 4 el mismo sitio donde había puesto el altar. Allí Abram adoró al SEÑOR.

5 Con Lot, que estaba viajando en compañía de Abram, había rebaños, ganado, familia y siervos. 6 La tierra donde estaban no podía sustentarlos porque ellos tenían demasiadas posesiones. Ya no podían vivir juntos 7 porque los que cuidaban el ganado de Abram peleaban con los que cuidaban el ganado de Lot. Además, los cananeos y los ferezeos también vivían en esas tierras.

8 Entonces Abram le dijo a Lot: «Nosotros somos familiares, por eso no debe existir ninguna pelea entre tú y yo, o entre tus pastores y los míos. 9 ¿No está todo el país a tu disposición? Debemos separarnos. Si te vas al sur, yo iré al norte. Si te vas al norte, yo iré al sur».

10 Lot miró a su alrededor y vio que el valle del Jordán hacia el sur hasta Zoar estaba bien abastecido de agua como en Egipto; en realidad, como el jardín del SEÑOR. Eso fue antes de que el SEÑOR destruyera Sodoma y Gomorra. 11 Lot eligió todo el valle del Jordán, viajó hacia el oriente y así se separaron el uno del otro. 12 Abram vivió en Canaán, pero Lot vivió en las ciudades del valle y movió su campamento cerca de Sodoma. 13 En ese tiempo los habitantes de Sodoma eran malos y grandes pecadores en contra del SEÑOR.

14 Después de que Lot se separó de Abram, el SEÑOR le dijo a Abram: «Observa a tu alrededor y mira, desde donde estás parado, al norte, al sur, al oriente y al occidente. 15 Todas las tierras que ves te las daré a ti y a tus descendientes para siempre. 16 Tendrás tantos descendientes como polvo tiene la tierra, así que si alguien puede contar el polvo de la tierra, tus descendientes también se podrán contar. 17 Levántate y camina a lo largo y ancho de la tierra porque yo te la regalo a ti».

18 Abram levantó su campamento y se estableció al lado de los grandes robles de Mamré que están en Hebrón. Allí le construyó un altar al SEÑOR.

14

Captura y rescate de Lot

1 En el tiempo en que vivían los reyes Amrafel de Sumeria, Arioc de Elasar, Quedorlaómer de Elam y Tidal de Goyim, 2 tuvieron una guerra contra los reyes Bera de Sodoma, Birsá de Gomorra, Sinab de Admá, Semeber de Zeboyín y el rey de Bela (también llamada Zoar).

3 Estos cinco últimos unieron sus fuerzas en el valle de Sidín (ahora llamado mar Muerto). 4 Ellos habían estado sometidos a Quedorlaómer por 12años, pero en el año 13 se rebelaron. 5 En el año 14, Quedorlaómer y los reyes que estaban con él vinieron y derrotaron a los refaítas en Astarot Carnayin, a los zuzitas en Jam, a los emitas en Save Quiriatayin 6 y a los horeos desde el sector montañoso de Seír+ 14:6 Seír Otro nombre para la tierra de Edom. hasta El Parán+ 14:6 El Parán Posible referencia a la población de Elat, al extremo sur de Israel, cerca al mar Rojo. que se encuentra cerca del desierto. 7 Cuando regresaron Quedorlaómer y los que estaban con él, llegaron a Enmispat (es decir, Cades), y destruyeron todo lo que encontraron en la región de los amalecitas y en la de los amorreos, quienes vivían en Jazezón Tamar.

8 Luego los reyes de Sodoma, Gomorra, Admá, Zeboyín y Bela (es decir, Zoar) se fueron y armaron sus fuerzas para la batalla en el valle de Sidín 9 contra los reyes Quedorlaómer de Elam, Tidal de Goyim, Amrafel de Sumeria y Arioc de Elasar. Eran cuatro reyes contra cinco.

10 En esa época el valle de Sidín estaba lleno de pozos de brea. Entonces, cuando los reyes de Sodoma y Gomorra escapaban con sus ejércitos, algunos cayeron en esos pozos, pero los demás huyeron entre los montes. 11 Entonces Quedorlaómer y sus aliados tomaron todo el alimento y posesiones de Sodoma y Gomorra, y se fueron. 12 Como Lot, el sobrino de Abram, vivía en Sodoma, lo agarraron a él y se fueron llevándose todo lo que él tenía. 13 Uno que se escapó vino y le contó todo esto a Abram el hebreo, que estaba viviendo cerca de los grandes robles de Mamré el amorreo. Mamré era hermano de Escol y de Aner, aliados de Abram.

14 Cuando Abram escuchó que su pariente había sido capturado, reunió a 318 hombres bien entrenados que habían nacido en su hogar, y se fue hasta Dan a perseguir al enemigo. 15 Por la noche Abram y sus siervos se desplegaron contra los enemigos, y los derrotaron. Los persiguieron hasta Hobá que queda al norte de Damasco. 16 Abram recuperó todo lo que se habían llevado, liberó a Lot y lo que le habían quitado y liberó también a las mujeres y a los demás cautivos.

17 Cuando Abram regresó de derrotar a Quedorlaómer y a los otros reyes que estaban con él, el rey de Sodoma vino a encontrarse con él en el valle de Save, es decir, el valle del Rey.

Melquisedec

18 Melquisedec, rey de Salem, trajo vino y pan. Él era sacerdote del Dios Altísimo. 19 Bendijo a Abram y le dijo:

«Abram, que el Dios Altísimo te bendiga,

creador del cielo y de la tierra.

20 Y bendito+ 14:20 bendito o alabado. sea el Dios Altísimo,

quien entregó en tu poder a tus enemigos».

Abram le dio a Melquisedec la décima parte de lo que había conseguido en batalla. 21 Luego el rey de Sodoma le dijo a Abram:

—Dame la gente que se llevó el enemigo y quédate tú con todas las posesiones.

22 Entonces Abram le dijo al rey de Sodoma:

—Yo he jurado al SEÑOR Dios Altísimo, quien creó el cielo y la tierra, 23 que no tomaré ni un hilo del cordón de una sandalia tuya para que no puedas decir: “He hecho rico a Abram”. 24 Sólo tomaré a los hombres con quienes vine y lo que ellos ya se comieron. En cuanto a Aner, Escol y Mamré, que tomen su parte.

15

Pacto de Dios con Abram

1 Después de esto el SEÑOR se le apareció a Abram en una visión y le dijo:

«Abram, no te asustes.

Yo soy tu protector,

tu recompensa será muy grande».

2 Pero Abram le dijo:

—Oh Señor DIOS, ¿qué me vas a dar? Yo ni siquiera tengo hijos, y el heredero de todo lo mío es Eliezer de Damasco.+ 15:2 heredero […] Damasco El hebreo es oscuro.

3 Luego Abram dijo:

—No me has dado hijos, por lo tanto, será un esclavo nacido en mi casa quien herede mis posesiones.

4 La palabra del SEÑOR vino a él diciendo:

—Él no será tu heredero. Tu propio hijo te heredará.

5 Luego Dios llevó a Abram afuera+ 15:5 afuera Esto ocurre durante el día cuando no se pueden ver las estrellas, ni se pueden contar. y le dijo:

—Mira bien el cielo, hay muchas estrellas, pero no las puedes contar ahora.

Y siguió diciendo:

—Pues bien, así ocurrirá con tus descendientes.

6 Abram le creyó al SEÑOR, quien valió su fe como si hubiera realizado algo muy bueno y lo aprobó. 7 Luego le dijo:

—Yo soy el SEÑOR que te sacó de Ur de Babilonia para darte esta tierra como herencia.

8 Entonces Abram le dijo:

—Oh Señor DIOS, ¿cómo puedo estar seguro de que esta tierra será mía?

9 Y él le dijo:

—Consigue para mí una ternera de tres años de edad, una cabra de tres años de edad, un carnero de tres años de edad, una paloma adulta y una paloma joven.

10 Abram los consiguió y los partió por la mitad. Después puso una mitad frente a la otra. Pero a las aves no las partió por la mitad. 11 Más tarde, unos buitres bajaban a comerse los animales muertos, pero Abram los espantaba.

12 A medida que el sol bajaba, Abram quedó como en trance. Cayó sobre él una profunda y tenebrosa oscuridad. 13 El SEÑOR le dijo:

—Ten por seguro que tus descendientes serán inmigrantes en un país al que no pertenecen. Serán esclavos de la gente de ese país y serán tratados cruelmente por 400 años. 14 Pero yo juzgaré a esa nación en la que ellos servirán, y después tus descendientes saldrán libres con grandes riquezas. 15 Tú vivirás muchos años, morirás en paz y serás sepultado. 16 Después de cuatro generaciones, tus descendientes regresarán aquí ya que la maldad de los amorreos no ha llegado todavía a su colmo.

17 Cuando se hizo de noche y todo estaba oscuro, apareció un hornillo echando humo y una antorcha encendida que se movía entre los animales muertos.+ 15:17 se movía […] muertos Esto mostraba que el Señor había firmado o sellado el pacto que había hecho con Abram.

18 Ese día el SEÑOR hizo un pacto con Abram. El SEÑOR dijo:

—Daré esta tierra a tus descendientes, desde el río de Egipto+ 15:18 río de Egipto No es el río Nilo, sino una quebrada llamada Arroyo de El Arish. hasta el gran río Éufrates, 19 las tierras de los quenitas, los quenizitas, los cadmoneos, 20 los heteos, los ferezeos, los refaítas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.

16

La esclava Agar

1 Hasta ese día Saray, la esposa de Abram, no le había podido dar ningún hijo, pero ella tenía una esclava egipcia llamada Agar. 2 Entonces Saray le dijo a Abram:

—Tú sabes que el SEÑOR no me ha permitido tener hijos, así que ten relaciones sexuales con mi esclava. Tal vez yo pueda tener un hijo por medio de ella.

Abram hizo lo que Saray le dijo. 3 Cuando Abram llevaba diez años viviendo en la tierra de Canaán, su esposa Saray tomó a su esclava Agar y se la dio como mujer a su esposo Abram.

4 Abram tuvo relaciones sexuales con Agar y ella quedó embarazada. Cuando ella se enteró de que estaba embarazada, empezó a creerse más que Saray. 5 Entonces Saray le dijo a Abram:

—Tú eres el culpable de lo que me está pasando. Yo misma entregué a mi esclava en tus brazos y cuando ella vio que estaba embarazada, me volví despreciable para ella. Que el SEÑOR decida quién, entre tú y yo, tiene la razón.

6 Pero Abram le dijo a Saray:

—Mira, esa esclava es tuya, haz con ella lo que tú quieras.

Entonces Saray trató mal a la esclava, y la esclava huyó.

Ismael, el hijo de Agar

7 Un ángel del SEÑOR la encontró en el desierto cerca de una fuente de agua que está en el camino de Sur, 8 y le dijo:

—Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y para dónde vas?

Y ella respondió:

—Estoy huyendo de mi señora Saray.

9 Después el ángel del SEÑOR le dijo:

—Regresa a tu señora y sométete a su autoridad.

10 Además el ángel del SEÑOR le dijo:

—Multiplicaré a tus hijos grandemente, tanto que no podrán contarse.

11 El ángel del SEÑOR también le dijo:

—Ahora que estás embarazada,

darás a luz a un hijo al que llamarás Ismael+ 16:11 Ismael Este nombre significa Dios escucha.

ya que el SEÑOR ha escuchado tu tristeza.

12 Será tan libre como un asno salvaje.

Luchará contra todo el mundo

y todo el mundo luchará contra él.

Vivirá en desacuerdo con todos sus hermanos.+ 16:12 Luchará […] hermanos o Su mano estará contra todos y la mano de todos estará contra él. Vivirá a lo largo de la frontera de sus hermanos.

13 Como el SEÑOR le había hablado, ella le puso por nombre: «Eres el Dios que me ve»+ 16:13 Dios que me ve Textualmente en hebreo: El Roí., porque como ella dijo: «En realidad he visto aquí a Aquel que me ve».+ 16:13 En realidad […] me ve No se conoce el verdadero sentido de esta frase en hebreo.14 Por eso, esa fuente fue llamada «Pozo del Ser Viviente que me ve»+ 16:14 Ser Viviente que me ve Textualmente en hebreo: Ber Lajay Roí., y todavía está ahí, entre Cades y Béred.

15 Así Agar dio a luz al hijo de Abram, y Abram lo llamó Ismael. 16 Abram tenía 86 años de edad cuando Agar dio a luz a su hijo Ismael.

17

La circuncisión, señal del pacto

1 Cuando Abram tenía 99 años, se le apareció el SEÑOR y le dijo:

—Yo soy el Dios Todopoderoso+ 17:1 Dios Todopoderoso En hebreo El Shaday, palabra de significado desconocido.. Vive como a mí me agrada, siéndome completamente fiel. 2 Si haces esto, yo confirmaré el pacto entre tú y yo, y multiplicaré en gran número a tus descendientes.

3 Luego Abram se postró rostro en tierra y el Señor le dijo:

4 —Este es mi pacto contigo: Serás el padre de muchas naciones. 5 Tu nombre ya no será Abram+ 17:5 Abram Significa Padre respetable. sino Abraham+ 17:5 Abraham Significa gran Padre o Padre de multitudes. ya que te haré padre de muchas naciones. 6 Te haré muy, pero muy fértil, y yo haré que salgan de ti reyes y naciones enteras. 7 Estableceré mi pacto entre tú, tus descendientes a través de las generaciones y yo. Este será un pacto para toda la eternidad. Prometo ser tu Dios y el de tus descendientes. 8 Te daré a ti y a tus descendientes la tierra en la que están ahora como extranjeros, toda la tierra de Canaán. Te daré a ti y a tus descendientes esta tierra como lugar de habitación, será de ustedes para siempre. Y yo seré su Dios.

9 Luego Dios le dijo a Abraham:

—Tú y tus descendientes cumplirán este pacto, de generación en generación. 10 Es mi pacto que tú cumplirás. En esto consiste mi pacto entre tú y yo, y tus descendientes a través de las generaciones: Todo hombre entre ustedes debe ser circuncidado. 11 Circuncidará la carne de su prepucio. Esa será la señal de que ustedes aceptan el pacto entre ustedes y yo. 12 A través de todas las generaciones, todo varón entre ustedes deberá ser circuncidado cuando cumpla ocho días de nacido. Aquellos que nazcan en tu hogar también deben ser circuncidados. Y todo esclavo comprado de un extranjero con tu dinero debe ser circuncidado aunque no sea uno de tus descendientes. 13 Tanto el esclavo nacido en tu tierra como el comprado a un extranjero, deben ser circuncidados. De esta forma tu cuerpo estará marcado con la señal de mi pacto eterno. 14 Un hombre sin circuncisión debe ser eliminado+ 17:14 eliminado Esto indicaba que ese hombre debía ser apartado de su familia y perder su herencia. También podía indicar que Dios haría morir a ese hombre antes de tiempo o que no le permitiría tener descendencia. de tu pueblo por romper mi pacto.

15 Dios le dijo a Abraham:

—Tu esposa Saray+ 17:15 Saray Posiblemente un nombre arameo que significa princesa. ya no se llamará así, su nombre será Sara+ 17:15 Sara Palabra hebrea que significa princesa.. 16 Le daré mi bendición. A ti te daré un hijo por medio de ella y ella se convertirá en la madre de muchas naciones. De ella nacerán reyes para las naciones.

17 Luego Abraham se postró rostro en tierra por respeto a Dios, pero se rió para sus adentros y pensó: «¿Podrá acaso un hombre de 100 años tener un hijo? o ¿Sara, que tiene 90 años de edad, podrá dar a luz a un niño?»

18 Y Abraham le dijo a Dios:

—Espero que Ismael pueda disfrutar de tu bendición.

19 Dios le dijo:

—No, tu esposa Sara te dará un hijo al que llamarás Isaac+ 17:19 Isaac Este nombre significa él se ríe.. Yo mantendré mi pacto con él y sus descendientes eternamente. 20 He escuchado lo que has dicho con respecto a Ismael. Yo le daré mi bendición, tendrá muchos hijos y se convertirá en un pueblo numeroso. Será el padre de 12 príncipes y convertiré a toda su familia en una gran nación. 21 Pero haré mi pacto con Isaac, el hijo que Sara te dará dentro de un año por este mismo tiempo.

22 Cuando Dios terminó de hablar con Abraham, desapareció de su vista. 23 Así que Abraham tomó a su hijo Ismael, reunió a todo esclavo nacido en su casa o comprado con su dinero y a todo varón de su casa, y ese mismo día los circuncidó, tal como Dios le había dicho. 24 Abraham tenía 99 años de edad cuando fue circuncidado. 25 Y su hijo Ismael tenía 13 años de edad cuando fue circuncidado. 26 En ese mismo día Abraham y su hijo Ismael fueron circuncidados. 27 Y todos los esclavos nacidos en su casa o comprados con su dinero a un extranjero fueron circuncidados con él.

18

Los tres visitantes

1 El SEÑOR se le apareció a Abraham al lado de los robles de Mamré mientras estaba sentado en la entrada de su carpa a la hora más calurosa del día. 2 Levantó los ojos y vio a tres hombres de pie frente a él. Cuando los vio, corrió desde la entrada de su carpa para encontrarse con ellos, se postró rostro en tierra 3 y dijo:

—Señor, si he merecido su aprobación, por favor quédese conmigo. Yo soy su siervo. 4 Permítanme traerles un poco de agua. Luego laven sus pies y descansen bajo un árbol. 5 Traeré un poco de pan para que repongan sus fuerzas. Después podrán continuar su camino. Permítanme hacer esto ya que han venido hasta aquí, donde está su siervo.

Entonces ellos dijeron:

—Haz lo que has dicho.

6 Inmediatamente Abraham corrió a su carpa, donde estaba Sara, y le dijo:

—Rápido, saca tres medidas de harina fina, amásala y prepara pan.

7 Luego Abraham corrió hacia el rebaño y tomó un cordero bueno y tierno, y se lo dio a su siervo quien se fue rápidamente a prepararlo. 8 Después tomó unas cuajadas, leche y el cordero que había preparado y los colocó ante ellos. Abraham se quedó de pie al lado de ellos mientras comían debajo del árbol, listo para atenderlos.

9 Entonces ellos le dijeron:

—¿Dónde está tu esposa Sara?

Y él les respondió:

—Ahí en la carpa.

10 Uno de ellos dijo:

—Te aseguro que regresaré el próximo año por este mismo tiempo y tu esposa Sara tendrá un hijo.

Sara estaba escuchando la conversación a la entrada de la carpa que estaba detrás de él. 11 Tanto Abraham como Sara ya eran muy viejos, y a Sara ya no le venía el período menstrual. 12 Así que se rió silenciosamente y dijo: «Estando yo tan vieja y acabada, y siendo mi esposo un anciano, ¿aún sentiré placer sexual?» 13 Luego el SEÑOR le preguntó a Abraham:

—¿Por qué Sara se rió y dijo: “Será posible que yo tenga un hijo siendo tan vieja”? 14 ¿Acaso existe algo imposible para el SEÑOR? Regresaré por este mismo tiempo, en la primavera del próximo año, y Sara tendrá un hijo.

15 Pero Sara se asustó y lo negó diciendo:

—Yo no me reí.

Y el Señor le dijo:

—Sí, tú te reíste.

16 Luego los tres hombres se fueron de allí, miraron hacia Sodoma y se fueron en esa dirección. Abraham los acompañó para despedirlos.

Abraham ruega por Sodoma

17 El SEÑOR dijo: «No le voy a ocultar a Abraham lo que voy a hacer. 18 Se convertirá en una nación grande y poderosa y todas las demás naciones del mundo encontrarán bendición en él. 19 Lo elegí a él para que enseñe a sus hijos y a su gente a vivir de la manera que el SEÑOR quiere que vivan, haciendo lo que es bueno y justo. Si les enseña a vivir así, entonces yo, el SEÑOR, le daré a Abraham lo que le he prometido». 20 Luego el SEÑOR dijo:

—Existen tantas quejas en contra de Sodoma y Gomorra, y sus pecados son tan grandes, 21 que he decidido bajar a ver si en realidad han hecho todas las cosas malas que me han dicho. Y si no las han hecho, yo lo sabré.

22 Finalmente los dos hombres se marcharon de ahí y caminaron hacia Sodoma. Pero Abraham se quedó de pie ante el SEÑOR. 23 Se le acercó y le dijo:

—¿En realidad vas a destruir a los justos junto con los perversos? 24 Tal vez haya 50 justos en la ciudad. ¿Aun así la destruirías? ¿No perdonarías a toda la ciudad por esos 50 justos que viven en ella? 25 Tú no harías algo así: matar a la gente justa junto con la perversa. Si así fuera, el justo sería tratado de la misma manera que el perverso. Ni se te ocurra. ¿Acaso el Juez del mundo no debe hacer justicia?

26 Luego el SEÑOR dijo:

—Si llego a encontrar 50 justos en Sodoma, por ellos perdonaré a toda la ciudad.

27 Entonces Abraham dijo:

—Ya que me he atrevido a hablarte así, aunque no soy más que polvo y cenizas, 28 ¿qué pasará si sólo hay 45 justos? ¿Acaso destruirás a toda la ciudad sólo porque faltan cinco?

Y el Señor dijo:

—No destruiré la ciudad si llego a encontrar 45 justos.

29 Entonces Abraham volvió a rogar:

—¿Qué pasará si sólo encuentras a 40 justos?

Y el Señor le dijo:

—No la destruiré si hay 40 justos.

30 Abraham volvió a hablarle al Señor y le dijo:

—Señor, por favor no te enfurezcas conmigo si te vuelvo a hablar. Tal vez sólo haya 30 justos.

Y el Señor le respondió:

—No lo haré si encuentro a 30 justos.

31 Entonces Abraham dijo:

—He sido demasiado atrevido al hablarle al Señor, pero ¿qué pasará si sólo hay 20 justos?

Y el Señor dijo:

—Si hay 20 justos no la destruiré.

32 Finalmente Abraham dijo:

—Señor, por favor no te enojes conmigo por hablar tan sólo una vez más, ¿qué pasará si sólo encuentras diez justos?

Y el Señor dijo:

—No la destruiré para salvar a esos diez.

33 Cuando terminó de hablar con Abraham, el SEÑOR se fue y Abraham volvió a su casa.

19

La visita de los ángeles a Lot

1 Los dos ángeles llegaron a la ciudad de Sodoma al atardecer. Lot estaba sentado a la entrada de Sodoma y los vio. Se levantó y fue a encontrarse con ellos, luego se postró rostro en tierra 2 y les dijo:

—Miren, señores, por favor acepten quedarse en la casa de su siervo, pasen aquí la noche y lávense los pies. Mañana pueden levantarse temprano y seguir su camino.

Los ángeles respondieron:

—No, pues pasaremos la noche en la calle.

3 Pero Lot les insistió y los ángeles aceptaron y fueron a su casa. Entonces Lot les preparó comida, les horneó pan sin levadura y los ángeles comieron.

4 Antes de que los ángeles se acostaran a dormir, todos los hombres de Sodoma, viejos y jóvenes, rodearon la casa. 5 Llamaron a Lot y le dijeron:

—¿Dónde están los hombres que llegaron aquí esta noche? Hazlos salir para que podamos tener relaciones sexuales con ellos.

6 Entonces Lot salió y cerrando la puerta tras él 7 les dijo:

—Amigos míos, por favor no vayan a hacer algo tan perverso. 8 Yo soy padre de dos hijas y ellas todavía no han tenido relaciones sexuales con ningún hombre. Se las traeré para que hagan con ellas lo que ustedes deseen, pero no toquen a estos señores porque están en mi casa y por eso yo debo protegerlos.+ 19:8 debo protegerlos La costumbre de la hospitalidad con el viajero obligaba a quien le diera hospedaje que lo protegiera. Es por eso que Lot trata de proteger a estos hombres, aun a costa de perder a sus propias hijas.

9 Pero ellos dijeron:

—¡Tú, ven acá! ¿Acaso este que llegó aquí como un extraño nos va a juzgar? ¡Ahora te trataremos a ti peor que a ellos!

Luego rodearon a Lot y se acercaron para tumbar la puerta.

10 Los hombres que estaban adentro abrieron la puerta, agarraron a Lot, lo metieron en la casa y cerraron la puerta. 11 Luego los ángeles hicieron que todos los hombres que estaban afuera, viejos y jóvenes, quedaran ciegos, para que así no pudieran encontrar la puerta.

Destrucción de Sodoma y Gomorra

12 Los dos hombres le dijeron a Lot:

—¿Hay alguien más aparte de tu familia aquí? Llévate de este lugar a tus hijos, tus hijas, los esposos de tus hijas y a todos tus parientes que se encuentren aquí en la ciudad, 13 porque vamos a destruirla. El SEÑOR ha escuchado lo perversa que es esta ciudad y entonces el SEÑOR nos envió para destruirla.

14 Entonces Lot salió y les dijo a los esposos de sus hijas:

—Levántense y abandonen este lugar, porque el SEÑOR va a destruir la ciudad pronto.

Pero sus yernos pensaron que estaba bromeando. 15 Al amanecer, los ángeles apuraron a Lot diciéndole:

—Levántate y toma a tu esposa y a tus dos hijas que están aquí, porque si no lo haces serás destruido cuando esta ciudad sea castigada.

16 Pero Lot se demoró en irse. Así que los hombres lo tomaron de la mano con su esposa y sus hijas, porque el SEÑOR estaba siendo misericordioso con él, lo sacaron y lo dejaron fuera de la ciudad. 17 Cuando los habían sacado de la ciudad, uno de los ángeles dijo:

—¡Escapa para salvar tu vida! No mires atrás y no te detengas en ningún valle. Corre hacia las montañas porque si no lo haces, serás destruido.

18 Entonces Lot les dijo:

—No, señores, 19 ustedes han sido muy buenos conmigo, su siervo, y al salvar mi vida me han demostrado gran bondad, pero no puedo correr hacia las montañas porque temo que la destrucción me alcance y muera. 20 Miren, aquella ciudad queda lo suficientemente cerca como para correr hacia allá. Es una ciudad pequeñita, déjenme escapar hacia allá. ¿Acaso no es una ciudad pequeña? Así habrán salvado mi vida.

21 Entonces el ángel le dijo:

—Sí, también te haré ese favor: No destruiré la ciudad que me has mencionado. 22 ¡Apúrate! ¡Huye allá! Porque no podré hacer nada hasta que tú llegues.

Por esa razón, esa ciudad fue llamada Zoar+ 19:22 Zoar Este nombre significa pequeña..

23 Lot llegó a Zoar al amanecer. 24 Luego el SEÑOR hizo que desde el cielo lloviera fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra. 25 Así destruyó esas ciudades, el valle, todos sus habitantes y todo lo que crecía en el suelo.

26 La esposa de Lot miró hacia atrás y se convirtió en un bloque de sal.

27 Abraham se levantó temprano por la mañana y fue al lugar donde se había encontrado con el SEÑOR. 28 Miró hacia Sodoma, Gomorra y todo el valle, y vio que salía humo de la tierra, como el humo que sale de un horno.

29 Cuando Dios destruyó las ciudades del valle, se ocupó de Abraham y libró a Lot al sacarlo del desastre.

Las hijas de Lot

30 Lot se fue de Zoar y se quedó a vivir en las montañas en compañía de sus dos hijas. Como tenía temor de quedarse en Zoar, él y sus dos hijas se quedaron en una cueva. 31 La hija mayor le dijo a la otra:

—Nuestro papá está viejo, y aquí no hay un hombre que se case con nosotras como sería lo normal. 32 Ven, emborrachemos con vino a papá, luego irás tú a acostarte en su cama y tendremos relaciones sexuales con él. De esta manera mantendremos viva nuestra familia a través de nuestro padre.

33 Esa noche ellas le dieron vino a su papá y lo emborracharon. Entonces la hija mayor fue y tuvo relaciones sexuales con su papá, aunque él no se dio cuenta cuando ella se acostó con él ni cuando ella se levantó.

34 Al día siguiente, la hija mayor le dijo a la otra:

—Anoche me acosté con mi papá y tuve relaciones sexuales con él. Emborrachémoslo con vino esta noche también, luego tú irás a acostarte y a tener relaciones sexuales con él. De esta manera mantendremos viva nuestra familia a través de nuestro papá.

35 Esa noche ellas le dieron vino a su papá y lo emborracharon. Entonces la hija menor fue y tuvo relaciones sexuales con su papá, aunque él no se dio cuenta cuando ella se acostó con él ni cuando ella se levantó de su cama.

36 Las dos hijas de Lot quedaron embarazadas de su papá. 37 La hija mayor dio a luz a un niño. Lo llamó Moab+ 19:37 Moab En hebreo este nombre es parecido a la expresión por parte del papá.. Él es el padre de todos los moabitas actuales. 38 La hija menor también dio a luz a un niño. Lo llamó Ben Amí+ 19:38 Ben Amí En hebreo este nombre es parecido a la expresión hijo de mi pueblo.. Él es el padre de todos los amonitas actuales.

20

Abraham en Guerar

1 Abraham viajó de allí hacia la región del Néguev. Se estableció entre Cades y Sur. Mientras vivió en Guerar como extranjero, 2 le decía a la gente en cuanto a su esposa Sara: «Ella es mi hermana». El rey Abimélec de Guerar mandó por Sara y la hizo su mujer. 3 Una noche Dios fue donde Abimélec en un sueño y le dijo:

—Vas a morir por haber tomado a esa mujer, ella tiene esposo.

4 Abimélec todavía no había tenido relaciones sexuales con ella. Entonces le dijo:

—Señor, ¿destruirías a una persona inocente? 5 ¿Acaso no me dijo él: “Ella es mi hermana”? Ella misma también me dijo: “Él es mi hermano”. Yo hice esto de buena fe e inocentemente.

6 Entonces Dios le dijo en su sueño:

—Yo sé que hiciste esto con buena intención. No permití que pecaras contra mí, y por eso no dejé que la tocaras. 7 Ahora, devuélvele su esposa a ese hombre porque él es un profeta. Él orará por ti y tú vivirás. Si tú no devuelves a Sara, has de saber que con toda seguridad tú y toda tu familia morirán.

8 Abimélec madrugó al día siguiente, llamó a sus siervos y les contó todo sobre su sueño. Los hombres se asustaron mucho. 9 Luego Abimélec llamó a Abraham y le dijo:

—¿Por qué nos has hecho esto? ¿Qué pecado cometí yo contra ti para que hayas traído un pecado tan grande sobre mí y sobre mi reino? Lo que has hecho no tiene nombre. 10 También le dijo Abimélec a Abraham:

—¿Qué lío querías armar con esto?

11 Abraham dijo:

—Es que yo pensé: “Seguro que aquí nadie respeta a Dios y me matarán por causa de mi esposa”. 12 Además en verdad Sara es mi hermana, hija de mi papá pero no de mi mamá, y yo me casé con ella. 13 Cuando Dios quiso que yo me fuera de la casa de mi papá, yo le dije a ella: “Hazme este favor: a dondequiera que vayamos siempre debes decir de mí: ‘Él es mi hermano’”.

14 Entonces Abimélec reunió ovejas, ganado, esclavos y esclavas, y se las dio a Abraham. Además le devolvió a su esposa Sara. 15 Abimélec dijo:

—Mis tierras están a tu disposición, vive donde quieras.

16 Luego le dijo a Sara:

—Le he dado 1000 piezas de plata a tu “hermano”. Te servirán para devolverte la reputación frente a todos los que estén contigo, así que saldrás bien librada de todo esto.

17 Después Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimélec, a su esposa y a sus siervas, y volvieron a tener hijos, 18 ya que el SEÑOR, por causa de Sara la esposa de Abraham, había hecho que ninguna mujer del lugar pudiera tener hijos.

21

Sara tiene un hijo

1 Entonces el SEÑOR visitó a Sara tal como lo había dicho e hizo lo que había prometido. 2 Ella quedó embarazada y le dio un hijo a Abraham cuando ya era muy viejo, en la época del año que Dios había dicho. 3 Al hijo que Sara le dio, Abraham lo llamó Isaac+ 21:3 Isaac Este nombre significa él se ríe o él es feliz.. 4 Abraham circuncidó a su hijo Isaac cuando cumplió ocho días de nacido, tal como Dios se lo había ordenado.

5 Abraham ya tenía 100 años de edad cuando nació su hijo Isaac. 6 Por eso Sara dijo: «Dios me ha hecho reír y todo el que escuche esto se reirá conmigo». 7 Y añadió «¿Quién le hubiera dicho a Abraham que yo llegaría a darle hijos? Pero yo le he dado a luz a un hijo en su vejez». 8 El niño creció y dejó de tomar leche de pecho. Ese día Abraham hizo una gran fiesta. 9 Sara vio que Ismael, el hijo de Agar la egipcia, jugaba+ 21:9 jugaba La palabra jugar en hebreo es un juego de palabras con el nombre Isaac; además de jugar puede significar burlarse. con Isaac. 10 Entonces Sara le dijo a Abraham: «Tienes que echar de aquí a esa esclava y a su hijo. El hijo de esa esclava no va a compartir la herencia con mi hijo Isaac».

11 A Abraham no le gustó nada la idea porque se trataba de un hijo suyo. 12 Entonces Dios le dijo a Abraham: «No te preocupes por tu esclava ni por el muchacho. Haz todo lo que Sara te diga ya que tu verdadera descendencia será trazada sólo a través de Isaac. 13 También haré una nación con el hijo de la esclava porque él es hijo tuyo».

14 Abraham madrugó al otro día, tomó pan y un recipiente de cuero con agua y se los dio a Agar, colocó todo junto con el niño en la espalda de ella y le dijo que se fuera. Agar se fue y vagó por el desierto de Berseba.

15 Cuando se le acabó el agua del recipiente de cuero, Agar bajó al niño y lo puso debajo de un arbusto. 16 Se fue y se sentó a cierta distancia, aproximadamente la distancia de un tiro de flecha, porque ella pedía: «No me dejes ver la muerte de mi hijo». Se sentó a esa distancia y comenzó a llorar.

17 Pero Dios escuchó la voz del niño, y el ángel de Dios bajó desde el cielo. Él le dijo: «Agar, ¿qué te pasa? No te asustes, Dios ha escuchado el llanto del niño. 18 Ponte de pie, levanta al niño y reconfórtalo. De él haré una gran nación».

19 Después Dios permitió que ella viera una fuente de agua. Así que ella fue, llenó su recipiente de cuero con agua y le dio de beber al niño.

20 Dios estaba con el niño a medida que él crecía. Ismael vivió en el desierto y se convirtió en lanzador de flechas. 21 Vivió en el desierto del Parán; su mamá le consiguió una mujer egipcia.

Pacto de Abraham con Abimélec

22 En ese tiempo Abimélec y Ficol, el jefe de su ejército, le dijeron a Abraham:

—Dios está contigo en todo lo que haces. 23 Por lo tanto, prométeme aquí ante Dios que no me traicionarás ni a mí ni a mis hijos, ni a mis descendientes. Que como yo he sido leal a ti, tú serás leal a mí y a mis tierras, donde has vivido como extranjero.

24 Entonces Abraham dijo:

—Lo prometo.

25 Entonces Abraham se quejó con Abimélec acerca de un pozo de agua que los siervos de Abimélec le habían quitado. 26 Abimélec dijo:

—No sé quién ha hecho esto, tú no me lo habías dicho y sólo hasta hoy me entero.

27 Abraham tomó ovejas y ganado, se los dio a Abimélec y ambos hicieron un pacto. 28 Abraham separó siete+ 21:28 siete Este número en hebreo es similar a la palabra hebrea juramento o promesa, y también a la terminación del nombre Berseba. Los siete animales eran una prueba de esta promesa. ovejas del resto del rebaño. 29 Luego Abimélec le dijo a Abraham:

—¿Qué significan estas siete ovejas que has separado del resto?

30 Abraham respondió:

—Aceptarás de mí estas siete ovejas como prueba de que yo construí este pozo.

31 Después de esto el pozo fue llamado Berseba+ 21:31 Berseba Este nombre significa pozo del pacto., porque ambos hicieron un pacto. 32 Entonces ellos acordaron su pacto en Berseba. Después Abimélec y Ficol, el jefe de su ejército, se fueron y regresaron a la tierra de los filisteos.

33 Abraham sembró un árbol de tamarisco en Berseba, y adoró allí al SEÑOR, el Dios eterno. 34 Abraham vivió como extranjero en la tierra de los filisteos por mucho tiempo.

22

Abraham, ¡sacrifica a tu hijo!

1 Después de todo esto Dios puso a prueba a Abraham. Le dijo:

—¡Abraham!

Y él le dijo:

—Aquí estoy.

2 Luego Dios dijo:

—Toma a Isaac, tu amado hijo único, ve a la tierra de Moria y ofrécelo como un sacrificio que debe quemarse completamente, en la montaña que yo te indicaré.

3 A la mañana siguiente Abraham se levantó temprano, ensilló su burro, y se fue con dos siervos y su hijo Isaac. Cortó leña para usarla en el sacrificio y se fueron luego hacia el lugar que Dios le indicó. 4 Al tercer día Abraham alcanzó a ver en la distancia el lugar hacia donde iban. 5 Entonces Abraham dijo a sus siervos:

—Quédense aquí con el burro. El muchacho y yo iremos allá, adoraremos a Dios y volveremos por ustedes.

6 Abraham tomó la leña que tenía para el sacrificio y la puso sobre los hombros de su hijo Isaac. Luego en una mano tomó el fuego y en la otra el cuchillo, y se fueron caminando juntos. 7 Entonces Isaac le dijo a su papá Abraham:

—¡Papá!

Abraham respondió:

—Aquí estoy, hijo mío.

Isaac le preguntó:

—Aquí tenemos la leña y el fuego pero, ¿dónde está el cordero que vamos a sacrificar?

8 Abraham respondió:

—Dios proveerá el cordero para el sacrificio, hijo mío.

Entonces ambos siguieron caminando. 9 Cuando llegaron al lugar que Dios le indicó, construyeron un altar y acomodaron la leña. Luego Abraham ató a su hijo y lo colocó en el altar sobre la leña. 10 Inmediatamente sacó un cuchillo para matar a su hijo. 11 Pero el ángel del SEÑOR llamó a Abraham desde el cielo diciendo:

—¡Abraham! ¡Abraham!

Y Abraham respondió:

—Aquí estoy.

12 Luego el ángel dijo:

—¡Detente! No le hagas daño al muchacho. No le hagas nada, porque ahora sé que tú respetas y obedeces a Dios. No le negaste+ 22:12 No le negaste o Has demostrado que estás dispuesto a sacrificarlo. a tu único hijo.

13 Luego Abraham levantó la mirada y vio un cordero enredado por los cuernos en un arbusto. Así que fue, lo agarró y lo ofreció como sacrificio a cambio de su hijo. 14 Abraham llamó a ese sitio: «El SEÑOR provee»+ 22:14 El SEÑOR provee o El SEÑOR ve. Textualmente YAVÉ YIREH., y todavía hoy se dice: «En el monte, el SEÑOR provee+ 22:14 provee o puede ser visto.».

15 Después, desde el cielo, el ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez y 16 le dijo:

—El SEÑOR ha dicho: “Prometo por mí mismo que porque hiciste esto y no me negaste a tu hijo, tu único hijo, 17 te daré mi bendición y multiplicaré tu descendencia. Tendrás tantos descendientes como estrellas hay en el cielo y arena a la orilla del mar. Ellos se apoderarán de las ciudades de sus enemigos. 18 También prometo que todas las naciones del mundo serán bendecidas por tu descendencia, gracias a que tú me obedeciste”.

19 Abraham regresó a donde estaban sus siervos y juntos se fueron hacia Berseba, y Abraham se quedó a vivir allí.

20 Después de todo esto, alguien le dijo a Abraham: «Milca también ha tenido hijos de tu hermano Najor: 21 Uz es el mayor, Buz es su hermano, y les siguen: Quemuel, el papá de Aram, 22 Quésed, Jazó, Pildás, Yidlaf y Betuel. 23 Betuel fue el papá de Rebeca. Milca tuvo esos ocho hijos de Najor, el hermano de Abraham. 24 Najor también tuvo hijos con su concubina Reumá. Ellos fueron Tébaj, Gaján, Tajás y Macá».

23

Muerte de Sara

1 Sara vivió 127 años 2 y murió en Quiriat Arbá, que es la misma Hebrón, en la tierra de Canaán, y Abraham hizo duelo por ella. 3 Abraham salió de donde estaba el cuerpo de su esposa y les dijo a los heteos:

4 —Soy un inmigrante entre ustedes, pero denme un terreno para así poder enterrar a mi esposa.

5 Los heteos le respondieron a Abraham:

6 —Escúchenos, señor, usted es un gran príncipe entre nosotros. Entierre a su esposa en la mejor de nuestras tumbas. Ninguno de nosotros se negará a darle un lugar para que entierre a su esposa.

7 Luego Abraham se levantó, hizo una reverencia a los heteos, 8 y les dijo:

—Si están dispuestos a dejar que yo entierre aquí a mi esposa, hablen por mí con Efrón hijo de Zojar 9 para que me venda la cueva de Macpela, que está al final de su campo. Yo le pagaré el precio total de la cueva, para tenerla como sepulcro.

10 Efrón el heteo estaba sentado ahí entre los heteos, y le respondió a Abraham delante de los heteos y de todos los que estaban frente a la puerta de su ciudad:

11 —No, señor mío, yo le regalo la cueva y todo el campo frente a ella. Le hago este regalo aquí frente a toda mi gente. Entierre a su esposa.

12 Luego Abraham hizo una reverencia a los heteos 13 y le dijo a Efrón, frente a toda la gente de esa tierra:

—¡Si solamente me escucharan! Yo pagaré el precio del campo. Acepte el dinero y ahí enterraré a mi esposa.

14 Efrón le respondió a Abraham:

15 —Señor, escúcheme. Esa tierra sólo vale 400 monedas+ 23:15 monedas Textualmente siclos. Ver tabla de pesas y medidas. de plata. Eso no es nada entre usted y yo. Ahora vaya y entierre a su esposa.

16 Así que Abraham llegó a un acuerdo con Efrón y presentó la cantidad de plata que ellos acordaron delante de los heteos; compró el campo por 400 monedas de plata.

17 Entonces el campo de Efrón en Macpela, al oriente+ 23:17 al oriente Textualmente en frente de. de Mamré, el terreno, la cueva, todos los árboles del campo y toda el área que lo rodeaba, pasaron a pertenecer legalmente a Abraham, 18 en presencia de los heteos; de todos los que fueron a la entrada del pueblo. 19 Después de esto Abraham enterró a su esposa Sara en la cueva del campo de Macpela, al oriente de Mamré, que es la misma Hebrón, en la tierra de Canaán. 20 Entonces el campo y la cueva de los heteos pasaron a pertenecer legalmente a Abraham para sepultura.

24

Una esposa para Isaac

1 Abraham era ya muy viejo, y el SEÑOR lo bendijo por todo lo que hizo. 2 Abraham llamó a su siervo más antiguo, el que estaba encargado de todas sus posesiones, y le dijo:

—Pon tu mano en mi entrepierna.+ 24:2 Pon […] entrepierna Esta era una costumbre para hacer que alguien se comprometiera a cumplir una promesa muy importante. También era muestra de que Abraham confiaba en ese siervo.3 Quiero que me prometas ante el SEÑOR, Dios del cielo y de la tierra, que no vas a elegir una esposa para mi hijo de entre las hijas de Canaán, entre quienes vivimos. 4 Prométeme que vas a ir a mi país, mi tierra natal, y allá vas a conseguir una esposa para mi hijo Isaac.

5 Entonces el siervo le dijo:

—¿Qué hago si la mujer no quiere dejar su tierra para venir conmigo? ¿Me llevo a su hijo de regreso a esa ciudad que usted dejó?

6 Abraham respondió:

—Asegúrate de no llevar a mi hijo a ese lugar. 7 El SEÑOR, Dios del cielo, me sacó de la casa de mi papá y de mi tierra natal y me trajo aquí. Allá era el hogar de mi papá y de mi familia, pero Dios me prometió que esta nueva tierra le iba a pertenecer a mi familia. Él te va a mandar un ángel para que tú puedas elegir allá una esposa para mi hijo. 8 Si la mujer dice que no quiere venir contigo, quedarás libre de esta promesa, pero asegúrate de no llevar a mi hijo allá. 9 Luego el siervo puso su mano bajo el muslo de su amo Abraham e hizo la promesa.

10 Después el siervo tomó diez de los camellos de su amo y se fue, llevando también muchos regalos hermosos. Se fue a la ciudad donde Najor vivía, en Aram Najarayin.

11 Por la tarde cuando las mujeres salían a traer agua, el siervo hizo que los camellos se arrodillaran en la fuente, afuera de la ciudad. 12 Entonces el siervo dijo: «Oh SEÑOR, Dios de mi amo Abraham, haz que me vaya bien hoy. Sé bondadoso con mi amo Abraham hoy. 13 Estoy de pie frente a la fuente y las mujeres del pueblo están saliendo a buscar agua. 14 Voy a decirle a una de ellas: “Por favor, baje su cántaro para que yo pueda beber”, haz que la que me responda: “¡Beba, y también le daré agua a sus camellos!”, sea la mujer que tú has elegido para tu siervo Isaac. Así sabré que has mostrado tu fiel amor a mi amo».

15 Entonces, antes de que el siervo terminara de orar, una muchacha llamada Rebeca, se acercó a la fuente. Ella era la hija de Betuel, el hijo de Milca, la esposa de Najor, el hermano de Abraham. Llevaba su cántaro en el hombro. 16 La muchacha era muy linda y era virgen; nunca se había acostado con ningún hombre. Fue hasta la fuente, llenó su cántaro y ya se iba, 17 cuando el siervo corrió a alcanzarla y le dijo:

—Por favor, déjeme tomar un poco de agua de su cántaro.

18 Rebeca dijo:

—Beba usted, señor.

Rápidamente bajó su cántaro y sosteniéndolo con su mano, le dio para que tomara. 19 Cuando terminó de darle a él, ella dijo:

—También les daré agua a sus camellos hasta que beban todo lo que quieran.

20 Rápidamente desocupó su cántaro en el bebedero y corrió a la fuente a traer más agua y les dio de beber a todos los camellos.

21 El hombre se quedó callado observándola. Quería estar seguro de que el SEÑOR le había respondido y había hecho que le fuera bien en su viaje. 22 Cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba como seis gramos y dos brazaletes de oro que pesaban como 100 gramos+ 24:22 Textualmente las medidas están dadas en becás y metretas. Ver tabla de pesas y medidas.23 y dijo:

—¿Quién es su papá? ¿Hay lugar en la casa de su papá para que los hombres que están conmigo y yo podamos pasar la noche y alojar los animales?

24 Rebeca le respondió:

—Mi papá es Betuel, el hijo de Milca y Najor.

25 Luego dijo:

—Sí, tenemos mucha paja y forraje para que coman sus camellos y lugar para que puedan dormir.

26 El siervo se inclinó y adoró al SEÑOR. 27 Dijo: «Bendito sea el SEÑOR, Dios de mi amo Abraham, quien le ha mostrado su fiel amor y lealtad a mi amo, y así el SEÑOR me ha llevado hacia la casa de los parientes de mi amo».

28 Después Rebeca corrió a contarle todo esto a su familia. 29 Ella tenía un hermano llamado Labán, quien corrió afuera hacia el hombre que estaba junto a la fuente. 30 Rebeca contó todo lo que le había dicho ese hombre, y Labán la estaba oyendo. Cuando Labán vio el anillo y los brazaletes que llevaba su hermana en los brazos, se acercó al hombre que estaba de pie junto a la fuente, al lado de sus camellos, 31 y le dijo:

—Ven, bendito del SEÑOR, ¿qué haces parado ahí afuera? Te he preparado alojamiento y un lugar para tus camellos.

32 Entonces, el siervo de Abraham entró en la casa. Labán descargó los camellos y les dio paja y forraje. Después le dio agua para que él y los hombres que estaban con él se lavaran los pies. 33 Luego Labán le sirvió comida al siervo de Abraham, pero él dijo:

—No voy a comer nada hasta que diga lo que tengo que decir.

Entonces Labán dijo:

—Dime.

34 El siervo dijo:

—Yo soy el siervo de Abraham. 35 El SEÑOR ha bendecido a mi amo en todo y él se ha convertido en un hombre muy rico. Le ha dado ovejas, ganado, oro, plata, esclavos, esclavas, camellos y burros. 36 Sara, la esposa de mi amo, dio a luz a un hijo cuando era ya muy vieja. Abraham le dio a su hijo todo lo que él tiene. 37 Mi amo me obligó a hacerle una promesa. Me dijo: “No consigas esposa para mi hijo entre las mujeres de Canaán. Nosotros vivimos entre esa gente, pero no dejes que se case con una mujer cananea. 38 Debes ir a mi país, donde vive mi gente, y allá vas a conseguir una esposa para mi hijo”. 39 Entonces yo le dije a mi amo: “¿Qué hago si la mujer no quiere venir conmigo?” 40 y él me respondió: “Yo le sirvo al SEÑOR, él va a mandar a un ángel para que tu viaje sea un éxito y vas a conseguir una esposa para mi hijo entre mis familiares. 41 Pero si vas hasta la tierra de mis familiares y ellos se niegan a darte una esposa para mi hijo, entonces quedarás libre de tu promesa”.

42 »Cuando llegué hoy a la fuente, dije: “Oh SEÑOR, Dios de mi amo Abraham, haz que mi viaje sea un éxito. 43 Estoy aquí, delante de esta fuente, haz que la mujer que salga a buscar agua y yo le diga: ‘Por favor, baje su cántaro para que yo pueda beber’, 44 y ella me responda: ‘¡Beba, y también le daré agua a sus camellos!’, sea la mujer que el SEÑOR ha elegido para el hijo de mi amo”.

45 »Antes de que yo terminara de decirme esto, Rebeca salió con el cántaro en el hombro, a sacar agua de la fuente. Yo le dije: “Por favor, deme algo de beber”. 46 Rebeca bajó rápidamente el cántaro del hombro y dijo: “Beba, y también les daré agua a sus camellos”. Entonces yo bebí y ella les dio agua también a los camellos. 47 Luego le pregunté: “¿Quién es su papá?”, y ella respondió: “Mi papá es Betuel, el hijo de Milca y Najor”. Entonces yo le puse el anillo en su nariz y los brazaletes en sus brazos. 48 Luego me incliné y adoré al SEÑOR, y bendije al SEÑOR, Dios de mi amo Abraham, quien me guió en el camino correcto para conseguirle al hijo de mi amo, una hija de su propio hermano. 49 Ahora díganme, ¿van a mostrar fiel amor y lealtad a mi amo o no? Díganmelo para así saber qué es lo que debo hacer.

50 Labán y Betuel respondieron:

—Vemos que esto viene directamente del SEÑOR así que no tenemos nada que decir. 51 Aquí está Rebeca, tómala y vete. Haz que se case con el hijo de tu amo para obedecer la palabra del SEÑOR.

52 Cuando el siervo de Abraham les oyó decir esto, se arrodilló en el piso ante el SEÑOR. 53 Luego el siervo sacó todo el oro, la plata y la ropa y se la dio a Rebeca. También les dio regalos muy caros al hermano y a la mamá de ella. 54 Luego él, y los hombres que estaban con él, comieron y pasaron ahí la noche. A la mañana siguiente se levantaron y dijeron:

—Ahora tenemos que volver a donde está nuestro amo.

55 Pero el hermano y la mamá de Rebeca dijeron:

—Dejen que la muchacha se quede unos diez días y después se podrá ir.

56 El siervo les dijo:

—No me hagan esperar. El SEÑOR ha hecho que mi viaje sea un éxito, déjenme volver a la casa de mi amo.

57 Entonces ellos dijeron:

—Vamos a llamar a la muchacha y le vamos a preguntar qué es lo que ella quiere hacer.

58 Llamaron a Rebeca y le preguntaron:

—¿Quieres irte con este hombre?

Ella respondió:

—Sí, iré.

59 Entonces dejaron que Rebeca y la mujer que siempre la había cuidado se fueran con el siervo de Abraham y sus hombres. 60 La familia de Rebeca la bendijo de esta manera:

«Hermana nuestra,

¡que seas madre de millones!

¡Que tus descendientes conquisten

las ciudades de sus enemigos!»

61 Entonces Rebeca y sus siervas se levantaron, se montaron en los camellos y siguieron al hombre. Así que el siervo tomó a Rebeca y se fue.

62 Isaac había vuelto de Beer Lajay Roí y estaba viviendo en el Néguev. 63 Isaac salió a caminar+ 24:63 a caminar o a pensar. al campo y vio que venían unos camellos. 64 Rebeca levantó su mirada y vio a Isaac. Luego se bajó del camello 65 y le dijo al siervo:

—¿Quién es ese hombre que viene por el campo hacia nosotros?

El siervo respondió:

—Es mi amo.

Entonces Rebeca tomó su velo y se tapó la cara.

66 El siervo le contó a Isaac todo que le había pasado. 67 Después Isaac llevó a Rebeca a la carpa de Sara, su mamá, y se casó con ella. Isaac amó a Rebeca y así se consoló de la muerte de su mamá.

25

Antes de morir Abraham, es generoso con todos sus hijos

(1 Cr 1:32-33)

1 Abraham se volvió a casar, su nueva esposa se llamaba Cetura. 2 Ella dio a luz a Zimrán, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súaj. 3 Jocsán fue el papá de Seba y Dedán. Los descendientes de Dedán fueron la gente de Asur+ 25:3 Asur o Asiria., Letús y Leum. 4 Los hijos de Madián fueron Efá, Éfer, Janoc, Abidá y Eldá. Todos estos fueron descendientes de Cetura. 5 Abraham le dio todo lo que tenía a Isaac. 6 Pero antes de su muerte Abraham les dio algunos regalos a los hijos de sus concubinas y los separó de su hijo Isaac, enviándolos al oriente.

7 Abraham vivió 175 años. 8 Murió a una edad muy avanzada, después de una vida larga y satisfactoria. Luego se reunió con sus antepasados. 9 Los hijos de Abraham, Isaac e Ismael, lo enterraron en la cueva de Macpela en el campo de Efrón, el hijo de Zojar el hitita, al oriente+ 25:9 al oriente Textualmente en frente de. de Mamré. 10 Este fue el campo que Abraham les compró a los heteos. Tanto a Abraham como a su esposa Sara los enterraron allí. 11 Después de la muerte de Abraham, Dios bendijo a su hijo Isaac, quien se quedó a vivir en Beer Lajay Roí.

Descendientes de Ismael

(1 Cr 1:28-31)

12 Estos son los descendientes de Ismael, el hijo de Abraham y Agar la egipcia, esclava de Sara. 13 Estos son los nombres de los hijos de Ismael en el orden en que nacieron: Nebayot, el primer hijo de Ismael, Cedar, Adbel, Mibsán, 14 Mismá, Dumá, Masá, 15 Hadar, Temá, Jetur, Nafis y Cedema. 16 Esos fueron los hijos de Ismael, con sus nombres mencionados en orden de sus campamentos y aldeas. Sus 12 hijos eran como 12 príncipes entre su pueblo. 17 Ismael vivió 137 años, murió y fue a reunirse con sus antepasados. 18 Sus descendientes vivieron en el área que va desde Javilá hasta Sur, que queda al oriente de Egipto en el camino a Asiria. Los descendientes de Ismael se establecieron en lugares cercanos a los de sus parientes.+ 25:18 Los descendientes […] de sus parientes o Los descendientes de Ismael frecuentemente se atacaban entre sí.

Descendientes Isaac

19 Estos son los descendientes de Isaac, el hijo de Abraham. 20 Isaac tenía 40 años de edad cuando se casó con Rebeca, la hija de Betuel el arameo de Padán Aram, y hermana de Labán el arameo. 21 La esposa de Isaac no podía tener hijos, entonces él oró al SEÑOR por ella. El SEÑOR escuchó sus oraciones y Rebeca quedó embarazada. 22 Los bebés peleaban dentro de su vientre y Rebeca se preguntó: «¿Por qué me está pasando esto a mí?», así que consultó al SEÑOR. 23 El SEÑOR le respondió:

«Tienes a dos naciones dentro de tu vientre.

Van a nacer de ti los líderes de dos familias y serán separados.

Uno de tus hijos va a ser más fuerte que el otro,

y el mayor servirá al menor».

24 Cuando llegó el momento, Rebeca tuvo mellizos. 25 El primer bebé nació rojo. Tenía la piel peluda como un abrigo. Por esta razón lo llamaron Esaú+ 25:25 Esaú Esta palabra quiere decir peludo.. 26 Después nació su hermano que estaba agarrado al talón de Esaú. Por esta razón lo llamaron Jacob+ 25:26 Jacob Este nombre es como la palabra hebrea que significa talón. También significa suplantador o engañador.. Isaac tenía 60 años de edad cuando ellos nacieron.

27 Los niños crecieron. Esaú se convirtió en un experto cazador y le gustaba mucho estar afuera en el campo, pero Jacob era un hombre muy callado que prefería quedarse en el campamento. 28 Isaac prefería a Esaú porque le gustaba comer los animales que él cazaba, pero Rebeca prefería a Jacob.

29 Una vez, Jacob estaba cocinando cuando Esaú llegó exhausto del campo 30 y le dijo a Jacob:

—Estoy exhausto, déjame comer un poco de esa sopa roja que tienes ahí.

Por esta razón, a él también lo llaman Edom+ 25:30 Edom Este nombre significa rojo..

31 Pero Jacob dijo:

—Véndeme los derechos que tú tienes por ser el hijo mayor+ 25:31 el hijo mayor El hijo mayor de una familia generalmente recibía la mitad de la herencia de su papá y se convertía en cabeza de la familia. de nuestro papá.

32 Esaú dijo:

—Estoy que me muero de hambre, y muerto no me serviría de nada toda la riqueza de mi papá.

33 Jacob dijo:

—Antes, prométeme que me darás tus derechos de hijo mayor. Entonces Esaú se lo prometió y así le vendió a Jacob los derechos que él tenía por ser hijo mayor.

34 Entonces Jacob le dio pan y sopa de lentejas a Esaú, quien comió y bebió, y luego se levantó y se fue. De esta manera demostró lo poco que le importaban sus derechos de ser el hijo mayor.

26

Isaac le miente a Abimélec

1 Una vez hubo una hambruna en esa región, como en tiempos de la hambruna que hubo cuando vivía Abraham. Por esta razón Isaac se fue a Guerar, donde vivía Abimélec, rey de los filisteos. 2 Allí, el SEÑOR se le apareció y le dijo: «No vayas a Egipto, quédate en las tierras en las que yo te dije que vivieras. 3 Vive en estas tierras como refugiado, que yo estaré contigo y te daré mi bendición. Les voy a dar a ti y a tus descendientes todas estas tierras y así seguiré cumpliendo el pacto que hice con Abraham, tu papá. 4 Multiplicaré tus hijos, como las estrellas del cielo. Les daré estas tierras y todas las naciones del mundo serán bendecidas por tu descendencia. 5 Voy a hacer esto porque tu papá Abraham me obedeció e hizo todo lo que yo le dije. Abraham obedeció mis órdenes, mis leyes y mis reglas».

6 Entonces Isaac se quedó a vivir en Guerar. 7 Los hombres de ese lugar le preguntaban a Isaac sobre su esposa y respondía: «Ella es mi hermana». Le daba miedo decir: «Ella es mi esposa» porque pensaba: «Si lo hago, la gente de este lugar me matará para quedarse con Rebeca, porque es muy hermosa».

8 Cuando Isaac llevaba ya mucho tiempo viviendo ahí, mientras el rey Abimélec de los filisteos miraba por una ventana, vio a Isaac acariciando a su esposa Rebeca. 9 Abimélec llamó a Isaac y le dijo:

—¡Esa mujer es tu esposa! ¿Por qué dijiste que era tu hermana?

Isaac le respondió:

—Porque pensé que ustedes me matarían para quedarse con ella.

10 Abimélec dijo:

—¿Qué es lo que has hecho? Fácilmente alguien se podía haber acostado con tu mujer, y tú nos habrías hecho pecar.

11 Luego Abimélec le ordenó a toda su gente:

—El que llegue a tocar a ese hombre o a su esposa será ejecutado.

Isaac se enriquece

12 Isaac sembró semilla en esas tierras y en ese mismo año reunió una cosecha 100 veces mayor. El SEÑOR lo bendijo 13 y él se convirtió en un hombre rico. Luego progresó tanto que llegó a tener muchas posesiones. 14 Tenía tantas ovejas, ganado y esclavos que les dio envidia a los filisteos. 15 Los siervos del papá de Isaac habían cavado muchos pozos durante la vida de Abraham. Los filisteos taparon esos pozos llenándolos con tierra. 16 Después Abimélec le dijo a Isaac:

—Vete de aquí, te has vuelto más poderoso que nosotros.

17 Entonces Isaac se fue de ahí, acampó en el valle de Guerar y se quedó a vivir allí. 18 Isaac reparó todos los pozos que su papá había construido cuando estaba vivo, ya que los filisteos los habían llenado de tierra después de la muerte de Abraham. A sus pozos les puso los mismos nombres que su papá, Abraham, le había puesto a los de él. 19 Los esclavos de Isaac abrieron otro hueco en el valle y encontraron una fuente de agua fresca. 20 Pero los pastores de Guerar se pelearon con los pastores de Isaac. Les dijeron: «El agua es nuestra». Por esa razón Isaac llamó a la fuente Pelea+ 26:20 Pelea Textualmente Esek.. Le puso este nombre porque en ese lugar ellos pelearon con él. 21 Después los siervos de Isaac construyeron otro pozo, pero la gente volvió a pelearse. Por eso llamó a este pozo Enemistad+ 26:21 Enemistad Textualmente Sitna.. 22 Isaac se fue de allí, construyó otro pozo y esta vez nadie peleó con él. Por esta razón llamó a este pozo Espacio libre+ 26:22 Espacio libre Textualmente Rejobot.. Luego dijo: «Ahora el SEÑOR nos dará espacio para que prosperemos en esta tierra».

23 Isaac se fue para Berseba. 24 El SEÑOR se le apareció esa noche y le dijo: «Yo soy el Dios de tu papá Abraham. No tengas miedo que yo estoy contigo. Te daré mi bendición y haré que tengas muchos descendientes por causa de mi siervo Abraham». 25 Isaac construyó ahí un altar y adoró al SEÑOR. También estableció allí su campamento y sus siervos construyeron un pozo.

26 Abimélec vino desde Guerar a ver a Isaac. Con él trajo a Ajuzat, uno de sus amigos, y a Ficol, el comandante de su ejército.

27 Isaac les dijo:

—¿Por qué vinieron a buscarme? Ustedes me odian y me forzaron a abandonar su tierra.

28 Ellos respondieron:

—Ahora estamos convencidos de que el SEÑOR está contigo. Por esa razón hemos pensado que debemos hacer un pacto entre tú y nosotros. 29 Prométenos que no nos harás daño, así como nosotros hemos obrado bien contigo. Te sacamos de nuestras tierras, pero lo hicimos pacíficamente. Ahora sabemos que tienes la bendición del SEÑOR.

30 Entonces Isaac les hizo una fiesta y ellos comieron y bebieron. 31 A la mañana siguiente se levantaron temprano y se hicieron promesas los unos a los otros. Luego Isaac los despidió y ellos se fueron en paz.

32 Ese día, los esclavos de Isaac vinieron y le contaron sobre el pozo que habían construido. Le dijeron: «¡Encontramos agua!» 33 Isaac llamó a ese pozo Seba+ 26:33 Seba Palabra hebrea que significa juramento o siete. y por esa razón esa ciudad todavía se llama Berseba+ 26:33 Berseba Ese nombre significa Pozo del juramento o Pozo de los siete..

34 Cuando Esaú tenía 40 años de edad, se casó con dos mujeres. Una era Judit, hija del hitita Beerí, y la otra era Basemat, que era la hija del también hitita Elón. 35 Estos casamientos les amargaron la vida a Isaac y a Rebeca.

27

Bendiciones de Isaac para Jacob y Esaú

1 Cuando Isaac estaba viejo y prácticamente ciego, llamó a su hijo mayor Esaú, y le dijo:

—Hijo mío.

Esaú le respondió:

—Aquí estoy.

2 Luego Isaac le dijo:

—Mírame, estoy viejo y no sé cuándo voy a morir. 3 Entonces, toma tus armas, tu arco y tus flechas. Sal al campo y caza un animal para mí. 4 Prepárame la comida que más me gusta, tráemela para que yo la coma y te pueda dar mi bendición antes de morir.

5 Entonces Esaú se fue a cazar un venado para su papá.

Rebeca estaba oyendo cuando Isaac le dijo esto a su hijo Esaú. 6 Rebeca le dijo a su hijo Jacob:

—Fíjate que escuché a tu papá hablando con tu hermano Esaú. 7 Tu papá le dijo: “Tráeme un venado y prepáramelo para comerlo y darte mi bendición delante del SEÑOR antes de mi muerte”. 8 Hijo mío, óyeme y haz lo que te digo. 9 Ve al rebaño y consígueme dos cabras jóvenes y buenas para que así yo pueda prepararlas deliciosas, como le gustan a tu papá. 10 Tú le llevarás la comida a tu papá, y él te dará su bendición antes de morir.

11 Entonces Jacob le dijo a Rebeca, su mamá:

—Mira, mi hermano Esaú es un hombre muy velludo y yo no. 12 Es probable que mi papá me toque, va a pensar que soy un engañador y me va a maldecir en lugar de bendecirme.

13 Entonces la mamá le dijo:

—Que cualquier maldición que te haga caiga sobre mí en lugar de sobre ti. Haz lo que te pido, y tráeme las cabras.

14 Jacob fue, las agarró y se las llevó a su mamá. Ella preparó una comida deliciosa, tal como le gustaba a Isaac. 15 Después Rebeca tomó la mejor ropa que tenía Esaú, su hijo mayor, y se la puso a Jacob, su hijo menor. 16 También tomó las pieles de las cabras y las puso en los brazos y cuello de Jacob. 17 Además, le dio a su hijo Jacob la deliciosa comida y el pan que ella había preparado. 18 Jacob fue a donde estaba su papá y le dijo:

—Papá.

Isaac respondió:

—Aquí estoy. ¿Cuál de mis hijos eres tú?

19 Jacob respondió:

—Soy Esaú, tu hijo mayor. Hice lo que me pediste, recuéstate y come la carne del animal que cacé para ti, para que así me des tu bendición.

20 Pero Isaac le dijo a su hijo:

—¿Cómo hiciste para cazar tan rápido este animal?

Jacob respondió:

—Porque el SEÑOR tu Dios, me ayudó a hacerlo.

21 Luego Isaac le dijo a Jacob:

—Hijo mío, acércate que te quiero tocar para saber si en verdad tú eres mi hijo Esaú.

22 Jacob se acercó a su papá, él lo tocó y dijo:

—Tu voz parece la de Jacob, pero tus brazos se sienten como los de Esaú.

23 Isaac no lo reconoció porque los brazos estaban velludos como los de su hermano Esaú, entonces lo bendijo.

24 Le dijo:

—¿En verdad eres mi hijo Esaú?

Jacob respondió:

—Sí, soy yo.

Jacob recibe la bendición

25 Luego Isaac dijo:

—Tráeme un poco de carne para que la coma y te dé mi bendición.

Jacob se la trajo, y él la comió. También le trajo vino, y él lo bebió.

26 Después su papá, Isaac, le dijo:

—Acércate y dame un beso, hijo mío.

27 Jacob se acercó y le dio un beso. Isaac le olió la ropa y lo bendijo. Isaac dijo:

«Miren, el olor de mi hijo es como el olor de un campo

que el SEÑOR ha bendecido.

28 Que el Dios te dé mucho rocío del cielo, campos fértiles

y abundancia de cosechas y vinos.

29 Que pueblos te sirvan,

y naciones se inclinen ante ti.

Que tú gobiernes sobre tus hermanos,

y los hijos de tu mamá se arrodillen ante ti.

Que quienes te maldigan, sean malditos,

Y quienes te bendigan, sean benditos».

30 Justo cuando Isaac terminó de bendecir a Jacob y este se había ido, Esaú volvió de su cacería y entró al cuarto. 31 También él preparó una comida deliciosa y se la llevó a su papá. Esaú le dijo a su papá:

—Papá, ven y come un poco de la carne que te traje para que me des tu bendición.

32 Pero Isaac le preguntó:

—¿Quién eres tú?

Esaú respondió:

—Soy Esaú, tu hijo mayor.

33 Entonces Isaac se puso furioso y dijo:

—¿Cómo? ¿Quién fue el que cazó un animal y me lo trajo? Me lo comí todo y le di mi bendición antes de que tú vinieras. Ahora él será el que tendrá la bendición.

34 Cuando Esaú escuchó esto, lanzó un grito grande y amargo y le dijo a su papá:

—Papá, dame a mí también tu bendición.

35 Isaac dijo:

—Tu hermano vino, me engañó y tomó tu bendición.

36 Entonces Esaú dijo:

—Con razón le pusieron por nombre Jacob+ 27:36 Jacob Este nombre es similar a la palabra hebrea talón. Significa también suplantador o engañador.. Esta es la segunda vez que él me engaña. Primero me quitó mis derechos de hijo mayor+ 27:36 derechos de hijo mayor Generalmente el hijo mayor de una familia recibía la mitad de la herencia y se convertía en cabeza de familia. y ahora me quitó mi bendición.

Luego añadió:

—¿No has guardado una bendición para mí?

37 Isaac le respondió a Esaú:

—Le di a él control sobre ti, a todos sus hermanos como siervos y también abundancia de cosechas y vino. ¿Qué puedo darte a ti?, hijo mío.

38 Entonces Esaú le dijo a su papá:

—¿No tienes aunque sea una sola bendición para mí, papá? Bendíceme a mí también.

Después Esaú se puso a llorar a gritos.

39 Entonces Isaac le dijo:

«No vivirás en buenas tierras,

y no recibirás mucha lluvia.

40 Tendrás que pelear para vivir,

y serás esclavo de tu hermano.

Pero cuando estés listo,

te separarás de su control».

41 Esaú le guardó rencor a su hermano Jacob por la bendición que este había recibido, y pensó: «Mi papá ya casi va a morir y habrá un tiempo de luto por él. Cuando termine ese tiempo, mataré a mi hermano Jacob».

42 Rebeca se enteró de lo que planeaba Esaú, su hijo mayor. Entonces mandó llamar a Jacob y le dijo:

—Mira, tu hermano Esaú está planeando matarte para vengarse de ti. 43 Hijo mío, haz lo que te digo. Huye ya mismo a Jarán, a donde vive mi hermano Labán. 44 Quédate con él unos días hasta que se le pase la furia a tu hermano. 45 Después de un tiempo, tu hermano olvidará lo que le hiciste, y cuando eso suceda te voy a mandar un siervo para que te traiga de regreso. No quiero perderlos a ustedes dos el mismo día.

46 Luego Rebeca le dijo a Isaac:

—Se me arruinó la vida por causa de esas mujeres heteos, me moriría si Jacob se llegara a casar también con una mujer de esas.

28

1 Luego Isaac llamó a Jacob, lo bendijo y le ordenó: «No te cases con una mujer cananea. 2 Vete inmediatamente a Padán Aram, donde vive Betuel, tu abuelo materno. El hermano de tu mamá, Labán, vive allá, cásate con una de sus hijas. 3 Que el Dios Todopoderoso+ 28:3 Dios Todopoderoso Textualmente El Shaday, de significado desconocido. te bendiga y te dé muchos hijos para que así te conviertas en padre de muchos pueblos. 4 Que los bendiga a ti y a tus hijos como bendijo a Abraham y que te conviertas en el dueño de la tierra donde tú viviste como extranjero, la cual Dios le dio a Abraham».

5 Entonces Isaac envió a Jacob a Padán Aram donde vivía Labán, el hijo de Betuel el arameo. Labán era el hermano de Rebeca, la mamá de Jacob y Esaú.

6 Esaú se enteró de que Isaac había bendecido a Jacob y de que lo había enviado a Padán Aram a casarse con una mujer de allá. También supo que Isaac le había ordenado que no se casara con una mujer de Canaán. 7 Además se enteró de que Jacob les había obedecido a sus padres y se había ido a Padán Aram. 8 Esaú se dio cuenta de que a su papá, Isaac, no le gustaban las mujeres de Canaán. 9 Aunque Esaú ya tenía dos esposas, fue a donde estaba Ismael, hijo de Abraham, y se casó con su hija Majalat, hermana de Nebayot.

Betel, la casa de Dios

10 Jacob se fue de Berseba hacia Jarán. 11 Llegó a cierto lugar y allí pasó la noche porque ya había oscurecido. Tomó una piedra de ese lugar y la puso bajo su cabeza para acostarse a dormir. 12 En sueños vio una escalera que tenía un extremo en la tierra y el otro en el cielo, y había ángeles de Dios subiendo y bajando por ella. 13 Vio que el SEÑOR estaba parado a su lado+ 28:13 a su lado o sobre eso. y que le dijo: «Yo soy el SEÑOR, Dios de tu antepasado Abraham y Dios de Isaac. Les daré a tus hijos la tierra en la que ahora estás acostado. 14 Tendrás más descendientes que partículas de polvo hay sobre la tierra. Se esparcirán por el norte, el sur, el oriente y el occidente, y todas las familias del mundo serán bendecidas por medio de ti y de tu descendencia. 15 Mira, estoy contigo, te protegeré dondequiera que vayas y te volveré a traer a esta tierra. No te abandonaré y cumpliré lo que te acabo de decir».

16 Después Jacob se despertó y dijo: «El SEÑOR está en este lugar y no me había dado cuenta». 17 Jacob estaba asustado y dijo: «¡Qué lugar tan aterrador es este! Esta debe ser la casa de Dios y puerta del cielo».

18 A la mañana siguiente, Jacob se levantó muy temprano, tomó la piedra que había puesto bajo su cabeza, la colocó a manera de recordatorio y derramó aceite sobre ella para dedicársela a Dios. 19 Esa ciudad se llamaba Luz, pero Jacob le cambió el nombre y le puso Betel+ 28:19 Betel En hebreo esta palabra significa Casa de Dios..

20 Luego Jacob prometió: «Si Dios va a estar conmigo, me va a proteger en este viaje, me va a dar comida, vestido 21 y me va a traer sano y salvo de regreso a la casa de mi papá, entonces el SEÑOR será mi Dios. 22 Esta piedra que puse como recordatorio será casa de Dios y le daré a Dios una décima parte de todo lo que él me dé».

29

Jacob y Raquel

1 Después Jacob continuó su viaje y fue al país de la gente del oriente. 2 Miró alrededor y vio una fuente en el campo. Había tres rebaños de ovejas descansando al lado de la fuente, que era el lugar donde estas ovejas tomaban agua. Había una piedra grande cubriendo la boca de la fuente. 3 Cuando tenían todas las ovejas reunidas ahí, los pastores quitaban la piedra y las ovejas podían tomar agua. Después, volvían a colocar la piedra en su puesto, cubriendo la boca de la fuente. 4 Jacob les dijo:

—Hermanos, ¿de dónde son ustedes?

Ellos respondieron:

—Somos de Jarán.

5 Entonces Jacob les preguntó:

—¿Conocen a Labán, el hijo de Najor?

Ellos respondieron:

—Sí lo conocemos.

6 Luego Jacob preguntó:

—¿Cómo está él?

Ellos respondieron:

—Está bien. Mira, esa es su hija Raquel, la que viene con esas ovejas que son de él.

7 Después él dijo:

—Miren, todavía es de día y falta mucho para que oscurezca. Aún no es hora de reunir los animales para pasar la noche. Denles a beber agua y llévenlos otra vez a pastar a los campos.

8 Ellos dijeron:

—No podemos hacer eso hasta no reunir todos los rebaños. Sólo entonces podemos quitar la piedra de la boca de la fuente y darles agua a las ovejas.

9 Mientras Jacob seguía hablando con ellos, llegó Raquel con las ovejas de su papá, pues ella era la encargada de cuidarlas. 10 Raquel era la hija de Labán, el hermano de Rebeca, la mamá de Jacob. Cuando Jacob vio a Raquel, fue y movió la piedra de la boca de la fuente y les dio agua a las ovejas. 11 Luego le dio un beso a Raquel y se puso a llorar. 12 Jacob le contó a Raquel que él era pariente del papá de ella y que era el hijo de Rebeca. Entonces Raquel fue corriendo a la casa de su papá a avisarle.

13 Cuando Labán escuchó la noticia sobre Jacob, el hijo de su hermana, corrió a conocerlo. Lo abrazó, lo besó y lo llevó a su casa. Después Jacob le contó a Labán todo lo que había pasado. 14 Entonces Labán le dijo: «¡En verdad eres de mi familia!» Jacob se quedó en su casa por un mes.

Labán engaña a Jacob

15 Un día Labán le dijo a Jacob:

—No está bien que sigas trabajando para mí sin recibir pago a cambio. Tú eres mi pariente, no mi esclavo. Dime, ¿cuánto debo pagarte?

16 Labán tenía dos hijas. La mayor se llamaba Lea y la menor Raquel. 17 Lea era de ojos tiernos+ 29:17 tiernos o débiles o simples. Era una manera discreta de decir que ella no era tan bonita como Raquel. pero Raquel era linda y tenía un cuerpo hermoso. 18 Jacob amaba a Raquel, así que dijo:

—Trabajaré para ti durante siete años si dejas que me case con Raquel, tu hija menor.

19 Labán dijo:

—Es mejor que te cases con ella y no que ella se case con cualquier otro hombre. Así que quédate conmigo.

20 Entonces Jacob se quedó siete años trabajando para Labán, pero ese tiempo se le pasó muy rápido debido al gran amor que sentía por Raquel. 21 Después Jacob le dijo a Labán:

—Dame a Raquel, se cumplió mi tiempo de trabajo para casarme con ella.

22 Labán reunió a toda la gente del lugar y dio una fiesta de bodas 23 pero, por la noche, Labán le llevó a su hija Lea, y Jacob tuvo relaciones sexuales con ella. 24 Labán le dio su sierva Zilpá a su hija Lea para que la atendiera. 25 A la mañana siguiente Jacob se dio cuenta de que se había acostado con Lea y entonces le dijo a Labán:

—¿Por qué me hiciste esto? Trabajé muy duro para casarme con Raquel. ¿Por qué me engañaste?

26 Labán respondió:

—En nuestro país no se permite que la hija menor se case antes que la hija mayor. 27 Cumple con la semana de celebración de bodas y también te daré a Raquel para que te cases con ella, si trabajas otros siete años para mí.

28 Jacob lo hizo. Cumplió con la semana de celebración de bodas y luego Labán le entregó a Raquel para que se casara con ella. 29 Labán le dio su sierva Bilhá a su hija Raquel para que la atendiera. 30 Entonces Jacob tuvo relaciones sexuales también con Raquel. Él amó a Raquel más que a Lea y trabajó para Labán otros siete años.

Los hijos de Jacob

31 El SEÑOR vio que Jacob no amaba a Lea, entonces hizo que ella pudiera tener hijos y Raquel no. 32 Lea quedó embarazada y dio a luz a un hijo al que llamó Rubén+ 29:32 Rubén En hebreo esta palabra es similar a la expresión Miren, un hijo.. Le puso así porque pensó: «El SEÑOR se ha dado cuenta de mi humillación. ¡Seguro que ahora mi esposo sí me va a querer!» 33 Después Lea volvió a quedar embarazada y dio a luz a otro hijo. Entonces ella dijo: «Como el SEÑOR oyó que mi esposo no me quiere, también me dio este hijo». Por esta razón lo llamó Simeón+ 29:33 Simeón En hebreo este nombre es similar a la expresión Él escucha..

34 Luego ella volvió a quedar embarazada y dio a luz a otro hijo. Entonces ella dijo: «Ahora con seguridad mi esposo va a estar cerca de mí porque yo le he dado tres hijos». Por esta razón lo llamó Leví+ 29:34 Leví En hebreo este nombre es parecido a la palabra que significa estar unidos o acercarse..

35 Lea volvió a quedar embarazada y dio a luz a otro hijo. Entonces ella dijo: «Esta vez voy a alabar al SEÑOR», por lo cual lo llamó Judá+ 29:35 Judá En hebreo este nombre es similar a la expresión Él es alabado.. Después Lea dejó de tener hijos.

30

1 Cuando Raquel vio que no le podía dar hijos a Jacob, le dieron celos de su hermana. Entonces le dijo a Jacob:

—Si no me das hijos, me moriré.

2 Jacob se enojó mucho con Raquel y le dijo:

—Yo no soy Dios, él es el que no te ha dejado tener hijos.

3 Luego Raquel dijo:

—Toma a mi sierva Bilhá como concubina, ten relaciones sexuales con ella y ella dará a luz a un hijo para mí. De esa manera podré tener hijos por medio de ella.

4 Entonces Raquel le dio su sierva Bilhá a Jacob. Jacob tuvo relaciones sexuales con ella, 5 Bilhá quedó embarazada y dio a luz a un hijo para Jacob.

6 Raquel dijo: «Dios ha escuchado mis oraciones y ha decidido darme un hijo». Por esta razón, Raquel llamó a su hijo Dan+ 30:6 Dan En hebreo este nombre es similar a la palabra juzgar o decidir..

7 Bilhá, la sierva de Raquel, volvió a quedar embarazada y le dio a Jacob un segundo hijo. 8 Raquel dijo: «Peleé duro para competir con mi hermana, y yo gané». Entonces lo llamó Neftalí+ 30:8 Neftalí En hebreo este nombre es similar a la expresión yo peleo..

9 Cuando Lea vio que ya no podía tener más hijos, tomó a su sierva Zilpá y se la dio a Jacob como concubina. 10 Entonces Zilpá, la sierva de Lea, le dio un hijo a Jacob. 11 Lea dijo: «Tengo suerte», y por eso lo llamó Gad+ 30:11 Gad En hebreo este nombre es similar a la expresión Buena suerte o De buenas.. 12 La sierva de Lea, Zilpá, le dio a Jacob un segundo hijo. 13 Lea dijo: «¡Estoy feliz! Ahora las mujeres me llamarán feliz». Entonces lo llamó Aser+ 30:13 Aser En hebreo este nombre es similar a la palabra feliz..

14 Durante la cosecha de trigo, Rubén se fue al campo, encontró unas plantas llamadas mandrágoras+ 30:14 mandrágoras Se consideraba que esta planta hacía fértiles a las mujeres. y se las llevó a su mamá, Lea. Entonces Raquel le dijo a Lea:

—Te ruego que me des de las mandrágoras de tu hijo.

15 Pero Lea le dijo:

—Tú me quitaste a mi esposo. ¿Ahora me quieres quitar también las mandrágoras de mi hijo?

Entonces Raquel dijo:

—Si me das las mandrágoras de tu hijo, podrás dormir con Jacob esta noche.

16 Cuando Jacob regresó del campo esa tarde, Lea salió a encontrarse con él. Ella le dijo: «Esta noche tú tendrás relaciones sexuales conmigo. Pagué por ti con las mandrágoras de mi hijo». Entonces Jacob durmió esa noche con Lea.

17 Dios escuchó las oraciones de Lea, quedó embarazada y dio a luz a su quinto hijo de Jacob. 18 Lea dijo: «Dios me ha premiado por haberle dado mi sierva a mi esposo». Por esta razón lo llamó Isacar+ 30:18 Isacar En hebreo este nombre es similar a la palabra recompensa o salario..

19 Lea volvió a quedar embarazada y dio a luz a su sexto hijo. 20 Ella dijo: «Dios me ha dado un gran regalo. Ahora con seguridad Jacob me va a querer por haberle dado seis hijos». Entonces lo llamó Zabulón+ 30:20 Zabulón Es como la palabra que significa honor.. 21 Después Lea dio a luz a una hija a la que llamó Dina.

22 Dios se acordó de Raquel, escuchó sus plegarias y le permitió tener hijos. 23 Raquel quedó embarazada, dio a luz a un hijo y después dijo: «Dios me ha quitado mi vergüenza». 24 A su hijo le puso de nombre José+ 30:24 José En hebreo este nombre es similar a la palabra sumar, recoger o reunir.. Ella dijo: «Ojalá el SEÑOR me deje tener otro hijo».

Jacob engaña a Labán

25 Cuando Raquel dio a luz a José, Jacob le dijo a Labán:

—Déjame regresar a mi propio hogar. 26 Dame mis esposas y mis hijos y me iré; me los he ganado por trabajar para ti, tú sabes que he trabajado bien.

27 Labán le dijo:

—Si me permites decirlo, he concluido que el SEÑOR me ha bendecido gracias a ti. 28 Dime cuánto te debo pagar y eso te pagaré.

29 Jacob respondió:

—Tú sabes lo duro que he trabajado para ti y cómo he cuidado tus rebaños. 30 Cuando yo llegué tú tenías muy poco, ahora tienes muchísimo más. Cada vez que yo hice algo para ti, el SEÑOR te bendijo. Ahora es tiempo de que yo me preocupe por mí y por mi familia.

31 Labán preguntó:

—¿Qué tengo que darte?

Jacob respondió:

—No tienes que darme nada si haces esto para mí. Yo volveré a alimentar y cuidar a tus ovejas, 32 pero déjame caminar esta noche entre todos tus rebaños. Dame todas las ovejas, machos y hembras, que estén manchadas o rayadas, y todos los corderos negros. Ese será mi salario. 33 Después podrás revisar si fui honesto contigo. Puedes ir a ver mis rebaños y si encuentras alguna oveja, macho o hembra, que no esté manchada o algún cordero que no sea negro, sabrás que te lo robé.

34 Labán respondió:

—¡Acepto! Que sea como tú dices.

35 Pero ese día Labán escondió todas las ovejas manchadas, machos y hembras, y todos los corderos negros, y les dijo a sus hijos que los cuidaran. 36 Después Labán se llevó esos animales a tres días de distancia de Jacob. Jacob se quedó cuidando todos los otros animales que quedaban.

37 Entonces Jacob cortó unas ramas frescas de álamo, almendro y castaño, y las peló para que se pudieran ver rayas blancas. 38 Luego colocó las ramas que había pelado en frente de los rebaños en el sitio donde iban a tomar agua. Las ovejas se apareaban cuando iban a tomar agua. 39 Cuando las ovejas se apareaban en frente de las ramas, tenían crías manchadas, rayadas o negras. 40 Entonces Jacob las separó y las puso frente a los animales rayados y negros del rebaño de Labán. Así Jacob fue formando su propio rebaño, separándolo del rebaño de Labán. 41 Cada vez que los animales más fuertes del rebaño se apareaban, Jacob les ponía las ramas peladas en frente de sus ojos para que las vieran cuando se apareaban. 42 Pero Jacob no ponía las ramas en frente de las ovejas más débiles. De esta manera, las ovejas fuertes eran las de Jacob y las débiles las de Labán. 43 Así, Jacob se volvió un hombre muy rico. Tenía muchos rebaños, esclavos, esclavas, camellos y burros.

31

Hora de irse, Jacob se escapa

1 Un día Jacob escuchó a los hijos de Labán hablando. Ellos dijeron: «Jacob se apoderó de todo lo que le pertenecía a nuestro papá. Se ha convertido en un hombre rico por medio de las cosas de nuestro papá». 2 Luego se dio cuenta de que Labán ya no se portaba con él como antes. 3 El SEÑOR le dijo a Jacob: «Regresa a la tierra de tus padres, donde naciste. Yo estaré contigo».

4 Entonces Jacob mandó a llamar a Raquel y a Lea al campo, donde estaban sus rebaños, 5 y les dijo:

—He notado que su papá ya no se comporta conmigo como antes. Pero el Dios de mi papá vino a verme. 6 Ustedes saben que yo trabajé con todas mis fuerzas para su papá, 7 pero él me engañó, cambió mi salario diez veces, pero Dios no permitió que él me hiciera nada malo. 8 Si Labán decía: “Te pagaré con las manchadas, entonces todas los rebaños tenían crías manchadas”. Y si decía: “Te pagaré con las rayadas”, entonces todos los rebaños tenían crías rayadas. 9 Por lo tanto Dios le ha quitado los animales a su papá y me los ha dado a mí.

10 »Una vez tuve un sueño en la época en que los animales se estaban apareando. Vi que las ovejas machos que se estaban apareando estaban rayadas, manchadas y punteadas. 11 Después un ángel del Señor me dijo en el sueño: “¡Jacob!” Y yo contesté: “Aquí estoy”. 12 Luego él dijo: “Levanta tus ojos y mira que todas las ovejas machos que se están apareando están rayadas, manchadas y punteadas. Yo vi todo lo que Labán te ha hecho. 13 Yo soy el Dios de Betel donde tú hiciste un altar y donde me hiciste una promesa. Ahora, levántate de aquí y vuelve a la tierra donde naciste”.

14 Entonces Raquel y Lea le respondieron:

—Nuestro papá no tiene nada para darnos cuando se muera. 15 Nos trata como extrañas. Nos vendió y ya se gastó lo que recibió por nosotras. 16 Toda la riqueza que Dios le quitó a nuestro papá, en realidad nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos. Entonces, haz todo lo que Dios te dijo que hicieras.

17 Entonces Jacob se preparó para el viaje y montó en camellos a sus mujeres y a sus hijos. 18 Se llevó todos sus animales y las posesiones que había adquirido en Padán Aram, y se fue hacia donde vivía su papá, Isaac, en la tierra de Canaán.

19 En esos días, Labán había ido a cortar la lana de sus ovejas y Raquel se robó las imágenes que su papá usaba para adivinar el futuro. 20 Jacob engañó a Labán el arameo al no decirle que se iba, 21 y huyó rápido con todo lo que tenía. Cruzaron el río Éufrates y viajaron hacia la región montañosa de Galaad.

Labán persigue a Jacob

22 Al tercer día le contaron a Labán que Jacob se había escapado. 23 Entonces Labán reunió a sus hombres y salió a perseguir a Jacob. Después de siete días, Labán alcanzó a Jacob en la región montañosa de Galaad. 24 Esa noche Dios se le apareció en un sueño a Labán el arameo y le dijo: «¡Cuidado! No le digas nada a Jacob, ni bueno ni malo».

25 A la mañana siguiente Labán alcanzó a Jacob, quien había montado su campamento en la montaña y Labán montó también allí el suyo en el monte de Galaad. 26 Labán le dijo a Jacob:

—¿Por qué huiste y me engañaste? Te llevaste a mis hijas como si fueran mujeres capturadas en una guerra. 27 ¿Por qué huiste en secreto? Si me lo hubieras dicho te habría despedido con alegría y con música de tambores y arpas. 28 No dejaste que les diera un beso de despedida a mis nietos y nietas. ¡Fuiste un tonto al hacer esto! 29 Yo soy capaz de hacerte daño, pero anoche se me apareció en un sueño el Dios de tu papá y me dijo: “¡Cuidado! No le digas nada a Jacob, ni bueno ni malo”. 30 Yo sé que te fuiste porque quieres regresar a la casa de tu papá. Pero, ¿por qué te robaste los dioses de mi familia?

31 Jacob le respondió:

—Me fui sin decirte nada porque estaba asustado, pensé que me ibas a quitar a tus hijas. 32 Si encuentras a alguien que tenga tus dioses, esa persona morirá. Aquí, en presencia de nuestros parientes, muéstrame si hay algo que te pertenezca y puedes llevártelo.

Jacob no sabía que Raquel se había robado los dioses de Labán. 33 Entonces Labán buscó en la carpa de Jacob, en la de Lea y en la de las dos siervas, pero no encontró los dioses. Luego se fue para la carpa de Raquel. 34 Raquel había tomado los dioses de la familia y los había escondido en la silla de camello en la que ella estaba sentada. Labán buscó por toda la carpa y no encontró los dioses de su familia. 35 Raquel le dijo al papá:

—Señor mío, no se enoje conmigo si no me levanto ante su presencia, pero es que estoy en mi período de menstruación.

Labán buscó pero no encontró los dioses de su familia. 36 Entonces Jacob se enojó mucho y le dijo:

—¿Qué crimen cometí? ¿Cuál fue mi pecado para que vinieras en mi persecución? 37 Ya buscaste entre todas mis cosas y no encontraste nada que fuera tuyo. Si encontraste algo tráelo y ponlo aquí para que nuestros parientes decidan cuál de los dos tiene la razón. 38 En los 20 años que trabajé para ti, ningún cordero ni ninguna cabra recién nacida murió, y no me comí ningún carnero de tus rebaños. 39 Cuando un animal salvaje mataba alguna de tus ovejas, yo la pagaba. Nunca te llevé un animal muerto que no repusiera yo mismo. A mí me robaban de día y de noche. 40 Durante el día, el sol me quitaba la fuerza y durante la noche, el frío no me dejaba dormir. 41 Trabajé 20 años para ti. Los primeros 14 lo hice por tus dos hijas y los últimos seis por tus rebaños. Tú cambiaste mi salario diez veces. 42 Si el Dios de mis padres, el Dios de Abraham y el Temor de Isaac+ 31:42 Temor de Isaac Un nombre para Dios. no hubiera estado conmigo, me habrías echado con las manos vacías. Pero Dios vio mi tristeza y el resultado de mi trabajo, y anoche te reprendió.

Pacto entre Jacob y Labán

43 Labán le dijo a Jacob:

—Estas hijas son mis hijas, estos niños son mis niños y los rebaños son mis rebaños. Todo lo que ves es mío. Sin embargo, ¿qué les puedo hacer ahora a mis hijas o a los hijos que ellas han tenido? 44 Ven, hagamos un pacto entre tú y yo, y que haya un testigo entre los dos.

45 Entonces Jacob agarró una piedra y la puso ahí para mostrar que se había hecho un pacto. 46 Luego les dijo a sus hombres:

—¡Recojan piedras!

Ellos las recogieron y formaron un montón de piedras. Luego comieron al lado del montón de piedras. 47 Labán llamó a ese sitio Yegar Saduta+ 31:47 Yegar Saduta Palabra aramea que significa El montón que sirve de testigo., y Jacob lo llamó Galaad+ 31:47 Galaad Palabra hebrea que significa El montón que sirve de testigo.. 48 Labán dijo:

—Este montón de piedras nos ayudará a recordar nuestro pacto.

Esta es la razón por la cual Jacob llamó a este sitio Galaad. 49 Después dijo:

—Que el SEÑOR nos vigile el tiempo que estemos separados.

Por esta razón este sitio también se llamó Mizpa+ 31:49 Mizpa Este nombre significa torre de vigilancia.. 50 Luego Labán dijo:

—Si les haces daño a mis hijas o si te casas con otra mujer además de ellas, aunque nadie te esté vigilando, recuerda que Dios es el testigo entre tú y yo. 51 Mira este montón de piedras y esta roca que puse entre nosotros. 52 El montón de piedras y esta roca son testigos de que nunca cruzaré de aquí hacia tu lado y de que tú nunca cruzarás de aquí hacia mi lado, con intención de hacernos daño. 53 Que el Dios de Abraham y el Dios de Najor sea el que nos juzgue.

Entonces Jacob hizo la promesa en nombre del Temor+ 31:53 Temor Un nombre para Dios. Ver Gn 31:42. de su papá Isaac. 54 Después Jacob ofreció un sacrificio en la montaña e invitó a sus parientes a que compartieran la comida. Comieron y todos pasaron la noche en la montaña. 55 A la mañana siguiente Labán se levantó muy temprano, les dio un beso de despedida a sus hijas y nietos, les dio también su bendición y regresó a casa.

32

Reunión con Esaú

1 Jacob continuó su camino y se encontró con unos ángeles de Dios. 2 Cuando los vio, les dijo: «¡Este es el campamento de Dios!» Por esa razón llamó a ese sitio Majanayin+ 32:2 Majanayin Este nombre significa dos campamentos..

3 Esaú, el hermano de Jacob, estaba viviendo en el área llamada Seír que quedaba en la región montañosa de Edom. Jacob mandó unos mensajeros a donde estaba Esaú. 4 Les dijo: «Díganle esto a mi señor Esaú: “Su siervo Jacob le manda decir: He vivido con Labán todos estos años. 5 Tengo ganado, burros, ovejas, esclavos y esclavas. Mi señor, te mando este mensaje para pedir que nos aceptes”».

6 Los mensajeros volvieron a donde estaba Jacob y le dijeron:

—Fuimos a donde estaba tu hermano Esaú. Él y 400 hombres más saldrán a recibirte.

7 Jacob se atemorizó mucho y se angustió. Dividió a su gente, a los rebaños, al ganado y a los camellos en dos grupos. 8 Pensó: «Si Esaú viene y ataca al primer grupo y lo destruye, entonces el otro podrá escapar».

9 Entonces Jacob dijo: «¡Dios de mi abuelo Abraham! ¡Dios de mi papá Isaac! SEÑOR, tú que me dijiste: “Regresa a tu país, al lugar donde naciste, y te haré prosperar”. 10 No soy digno de todas las muestras de bondad y lealtad que has tenido conmigo, tu siervo. La primera vez que crucé el río Jordán sólo llevaba mi bastón. Ahora tengo tantas cosas, que me pude separar en dos grupos. 11 Por favor protégeme del gran poder de mi hermano Esaú. Tengo miedo de que venga a destruirme y a matar incluso, a las madres con sus hijos. 12 Tú me dijiste: “Te haré el bien y haré que tengas tantos descendientes como arena hay en el mar. Habrán tantos que no se podrán contar”».

13 Jacob pasó la noche allí. Después escogió entre lo que tenía un regalo para su hermano Esaú. 14 Tomó 200 cabras, 20 chivos, 200 ovejas y 20 carneros, 15 30 camellas con sus crías, 40 vacas, 10 toros, 20 burras y 10 burros. 16 Puso cada rebaño por separado a cargo de uno de sus esclavos. Después les dijo a sus esclavos:

—Vayan delante de mí y dejen un espacio entre cada rebaño.

17 Jacob le ordenó al primer esclavo:

—Cuando te encuentres con mi hermano Esaú y te pregunte: “¿A quién le perteneces? ¿A dónde vas? ¿De quién son los animales que llevas ahí?”, 18 tú le responderás: “Pertenecen a su siervo Jacob, son un regalo que él le envía. Mire, ahí viene él detrás de mí”.

19 Después les ordenó al segundo, al tercero y a todos los esclavos que llevaban cada rebaño:

—Todos le dirán eso mismo a Esaú cuando se encuentren con él. 20 También le dirán: “Mire, ahí viene su siervo Jacob detrás de nosotros”.

Jacob pensó: «Voy a calmarlo con los regalos que le mando por delante, así se portará amable conmigo cuando me vea». 21 De manera que envió los regalos antes que él y pasó la noche allí en su campamento.

22 Esa noche Jacob se levantó, llevó a sus esposas, a sus esclavas y a sus 11 hijos, y los hizo atravesar el río Jaboc por el cruce. 23 Después de que los hizo atravesar el río, mandó también con ellos todas sus posesiones.

La lucha con Dios

24 Jacob se quedó solo y entonces un hombre luchó con él hasta el amanecer. 25 Cuando el hombre se dio cuenta de que no podía derrotar a Jacob, lo golpeó en la unión de la pierna con la cadera, y esa parte se le dislocó.

26 Luego el hombre le dijo:

—Déjame ir, que ya está amaneciendo.

Pero Jacob dijo:

—No te dejaré ir a menos que me des tu bendición.

27 El hombre le pregunto:

—¿Cómo te llamas?

Y Jacob respondió:

—Jacob.

28 Después el hombre dijo:

—De ahora en adelante no te llamarás Jacob sino Israel+ 32:28 Israel El posible significado de este nombre es: El que lucha con Dios o Dios lucha., ya que has luchado contra Dios y contra seres humanos, y has ganado.

29 Entonces Jacob preguntó:

—Por favor dime cómo te llamas.

Pero el hombre le preguntó:

—¿Por qué me preguntas cómo me llamo?

Y en ese momento el hombre bendijo a Jacob.

30 Jacob llamó a ese sitio Penuel+ 32:30 Penuel o Peniel. Este nombre significa la cara de Dios. y dijo: «Aquí vi a Dios cara a cara y sin embargo, aún estoy vivo». 31 Jacob estaba cojeando debido a su cadera dislocada y, mientras pasaba por Penuel amaneció. 32 Entonces, hoy en día el pueblo de Israel no come el tendón que está en la unión de la cadera, porque Jacob fue golpeado en esa parte.

33

Jacob muestra su valentía

1 Jacob levantó sus ojos y vio que venía Esaú con 400 hombres. Entonces dividió a los niños entre Lea, Raquel y las dos siervas. 2 Primero puso a las siervas y a sus hijos, después a Lea y a sus hijos, y finalmente puso a Raquel y a José. 3 Jacob se puso al frente de todos y se inclinó hasta el suelo siete veces, hasta que estuvo cerca de su hermano. 4 Pero Esaú corrió a su encuentro y lo abrazó. Le lanzó sus brazos alrededor del cuello y lo besó. Los dos lloraron. 5 Después Esaú vio a las mujeres y a los niños, y preguntó:

—¿Quiénes son los que están contigo?

Jacob respondió:

—Estos son los hijos que Dios me ha dado a mí, tu siervo.

6 Entonces las siervas y sus hijos se acercaron y se inclinaron. 7 Lea y sus hijos también se acercaron y se inclinaron. Después se acercaron Raquel y José, y se inclinaron.

8 Esaú preguntó:

—¿Qué sentido tenía mandar todos esos grupos con los que me encontré?

Jacob respondió:

—Esos eran para que me aceptaras, mi señor.

9 Entonces Esaú dijo:

—¡Hermano, yo ya tengo suficiente! Quédate con tus cosas.

10 Pero Jacob dijo:

—¡No! Por favor, si en verdad me aceptas, recibe mis regalos. Para mí verte es como ver la cara de Dios. Estoy feliz de que me hayas aceptado. 11 Te ruego que aceptes mi bendición que te traigo. Dios ha sido bueno conmigo, y yo tengo todo lo que necesito.

Entonces Jacob le rogó y Esaú aceptó. 12 Después Esaú dijo:

—Continúa tu camino y yo iré a tu lado.

13 Pero Jacob le dijo:

—Tú sabes, mi señor, que mis hijos están débiles y debo cuidar de mis animales y sus crías. Si los hago caminar mucho en un día, se mueren. 14 Ve tú, mi señor, adelante de mí. Yo te seguiré al paso de las crías y de los niños hasta que encuentre a mi señor en Seír.

15 Entonces Esaú dijo:

—Entonces te voy a dejar algunos de mis hombres para que te ayuden.

Pero Jacob dijo:

—¿Para qué? Ya es suficiente con lo amable que ha sido mi señor.

16 Entonces ese día Esaú emprendió su viaje de regreso a Seír. 17 Pero Jacob se fue a Sucot+ 33:17 Sucot Este nombre significa refugio. y ahí construyó una casa y establos para sus animales. Por esta razón llamó a ese lugar Sucot.

18 Finalmente Jacob terminó a salvo su viaje desde Padán Aram, y llegó a Siquén en la tierra de Canaán. Montó su campamento cerca de la ciudad. 19 Le compró por 100 monedas de plata a la familia de Jamor, el papá de Siquén, el terreno donde había acampado. 20 Construyó ahí un altar y lo llamó «Dios+ 33:20 Dios Textualmente El, un nombre hebreo de Dios., el Dios de Israel».

34

Violación de Dina

1 Dina era la hija de Lea y Jacob. Un día, Dina salió a ver a las mujeres de ese lugar. 2 La vio Siquén, que era hijo de Jamor el heveo, príncipe de la región. Él la agarró y la violó. 3 Pero él se apegó mucho a Dina, la hija de Jacob, se enamoró y la trató amablemente. 4 Siquén le dijo a su papá, Jamor:

—¡Consígueme a esa muchacha para casarme con ella!

5 Jacob se enteró de que Siquén había deshonrado a su hija Dina, pero como sus hijos estaban en el campo cuidando el ganado, guardó silencio hasta que ellos llegaron. 6 En ese momento Jamor, el papá de Siquén, fue a buscar a Jacob para hablar con él. 7 Los hijos de Jacob volvieron del campo y se enteraron de lo que había pasado. Se indignaron y se enfurecieron porque Siquén, al tener relaciones sexuales con la hija de Jacob, había hecho algo terrible contra Israel. Decían: «¡Eso no debió hacerlo nunca!» 8 Pero Jamor les dijo:

—Mi hijo Siquén está muy enamorado de Dina, les ruego que lo dejen casarse con la hija de ustedes.

9 Hagamos un arreglo matrimonial. Así nuestros hombres de nuestra ciudad se podrán casar con sus mujeres y sus hombres entre ustedes se podrán casar con nuestras mujeres. 10 Quédense a vivir en esta misma tierra con nosotros. La tierra está a su disposición. Vivan en ella, hagan negocios y compren más tierras.

11 Luego Siquén les dijo al papá y a los hermanos de Dina:

—Acéptenme y les daré lo que me pidan.

12 Cóbrenme un precio muy alto y muchos regalos, yo les pagaré lo que me pidan, pero déjenme casarme con ella.

13 Los hijos de Jacob decidieron engañar a Siquén y a su papá, debido a que Siquén había violado a Dina, la hermana de ellos. 14 Les dijeron:

—No podemos dejar que nuestra hermana se case con un hombre que no esté circuncidado. Eso sería una vergüenza para nosotros. 15 Nuestra única condición es que se vuelvan como nosotros, haciéndose la circuncisión ustedes y todos sus hombres. 16 Sólo así sus hombres se pueden casar con nuestras mujeres y nuestros hombres se pueden casar con sus mujeres. Nos quedaremos a vivir con ustedes y seremos un solo pueblo. 17 Si no aceptan lo que les decimos y no se hacen la circuncisión nos llevaremos a Dina+ 34:17 Dina Textualmente nuestra hija. Algunas versiones antiguas tienen propias hijas. y nos iremos.

18 Jamor y su hijo Siquén consideraron razonable lo que les habían pedido. 19 Siquén no dudó en hacer lo que le habían pedido porque amaba a la hija de Jacob.

La venganza

Siquén era el hombre más respetado de su familia. 20 Jamor y su hijo Siquén fueron a la entrada del pueblo y les dijeron a los habitantes:

21 —Estos hombres son nuestros amigos. Déjenlos quedarse a vivir y hacer negocios aquí. Miren, hay bastante espacio para ellos. Tomemos a sus hijas para casarnos y démosles nuestras hijas para que se casen. 22 Sólo con esta condición ellos van a aceptar quedarse a vivir con nosotros y convertirnos en un solo pueblo: Así como ellos están circuncidados, todo hombre entre nosotros debe hacerse la circuncisión. 23 Sus propiedades, su ganado y todos sus animales serán nuestros. Sólo aceptemos lo que nos piden para que se queden a vivir con nosotros.

24 Todos los habitantes de la ciudad estuvieron de acuerdo con Jamor y su hijo Siquén. Entonces todos ellos se hicieron la circuncisión.

25 Tres días más tarde, los hombres de la ciudad todavía estaban adoloridos. Entonces dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, los hermanos de Dina, tomaron sus espadas y atacaron ferozmente la ciudad, matando a todos los hombres. 26 Usando sus espadas mataron a Jamor y a su hijo Siquén. Luego tomaron a Dina de la casa de Siquén y se fueron. 27 Después los otros hijos de Jacob, pasando sobre los cuerpos, saquearon todo lo que había en la ciudad, porque Siquén había deshonrado a su hermana. 28 Tomaron sus rebaños, su ganado, sus burros y todo lo que había en la ciudad y en los campos. 29 Capturaron sus riquezas, sus mujeres, sus hijos y todo lo que tenían en sus casas.

30 Después Jacob les dijo a Simeón y Leví:

—Ustedes me han metido en un lío. La gente de estas tierras, los cananeos y los ferezeos, me odiarán. Nosotros no somos muchos y la gente de estas tierras se va a unir en contra mía, me van a atacar y van a acabar conmigo y con mi familia.

31 Pero los hijos de Jacob le dijeron:

—Él no debió tratar a nuestra hermana como a una prostituta.

35

Jacob en Betel

1 Después Dios le dijo a Jacob: «Vete a Betel+ 35:1 Betel Este nombre significa Casa de Dios. y quédate a vivir allá. Construye un altar allá al Dios+ 35:1 Dios Textualmente El, un nombre hebreo de Dios. que se te apareció+ 35:1 Dios que se te apareció Dios a menudo usaba diversas formas para aparecérsele a la gente: como un ser humano, un ángel, un fuego o una luz brillante. cuando estabas escapando de tu hermano Esaú». 2 Entonces Jacob le dijo a sus familiares y a todos los que estaban con él:

—Destruyan todos esos dioses ajenos que ustedes tienen, purifíquense y cámbiense de ropa. 3 Nos iremos de aquí a Betel. Allá le construiré un altar al Dios que me escuchó cuando tenía problemas y que ha estado conmigo en donde yo he estado.

4 Entonces ellos le entregaron a Jacob todos los dioses ajenos que tenían en las manos y todos los aretes que tenían en las orejas.+ 35:4 los aretes […] las orejas En el Medio Oriente antiguo los ídolos llevaban aretes, lo cual significaba que los dioses oían a sus fieles. También los fieles llevaban aretes para indicar que eran obedientes a sus dioses. Y Jacob los enterró bajo la encina que estaba cerca de Siquén. 5 Entonces emprendieron su camino. Dios hizo que los habitantes de las ciudades por las que pasaba la familia de Jacob, les tuvieran un terror sobrenatural y no salieran a perseguir a los hijos de Jacob. 6 Jacob y toda la gente que estaba con él llegaron a Luz, la que ahora se llama Betel y queda en la tierra de Canaán. 7 Después construyó ahí un altar y llamó a ese sitio «El Betel»+ 35:7 El Betel En hebreo significa Dios de Betel., porque ahí se le había aparecido Dios, cuando estaba escapando de su hermano.

8 Débora, la sierva de Rebeca, murió allí y fue enterrada al lado del roble que estaba cerca de Betel. Jacob llamó a ese árbol: «roble de los lamentos»+ 35:8 roble de los lamentos Textualmente Elón Bacut..

El nuevo nombre de Jacob

9 Cuando Jacob regresó de Padán Aram, Dios se le volvió a aparecer y lo bendijo. 10 Dios le dijo: «Te llamas Jacob, pero de ahora en adelante tu nombre no será Jacob, sino Israel+ 35:10 Israel El posible significado de este nombre es El que lucha con Dios o Dios lucha.». Así que Dios lo llamó Israel.

11 Y Dios le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso+ 35:11 Dios Todopoderoso Textualmente El Shaday, de significado desconocido.. Ten muchos hijos y multiplícate. De ti saldrá una nación, incluso una unión de naciones. Hasta vas a tener descendientes que lleguen a ser reyes. 12 La tierra que les di a Abraham y a Isaac, te la daré a ti, y después se la daré a tus descendientes». 13 Después Dios se fue del lugar donde le había hablado a él. 14 Entonces Jacob colocó una piedra conmemorativa en el lugar donde Dios le había hablado y derramó sobre ella vino y aceite para dedicársela. 15 Jacob llamó Betel al lugar donde Dios le había hablado.

Raquel muere dando a luz

16 Después se fueron de Betel. Cuando aún estaban lejos de Efrata, Raquel comenzó a dar a luz y sufría terribles dolores de parto. 17 Mientras sufría esos terribles dolores de parto, la partera le dijo: «No te asustes, estás dando a luz a otro hijo». 18 Raquel murió al dar a luz. Antes de morir llamó a su hijo Benoni+ 35:18 Benoni Este nombre significa hijo de mi dolor., pero su papá lo llamó Benjamín+ 35:18 Benjamín Este nombre significa hijo favorito..

19 Así murió Raquel y fue enterrada en el camino a Efrata, que es la misma Belén. 20 Jacob puso una piedra vertical sobre su tumba. Hoy en día todavía se conoce como la Piedra de la Tumba de Raquel. 21 Después Israel siguió su camino y acampó al sur de la torre de Edar+ 35:21 Edar o Migdal Edar..

22 Mientras Israel estaba viviendo en esa tierra, Rubén se acostó con Bilhá, la concubina de su papá. Cuando Israel se enteró, se puso furioso.

La familia de Jacob

(1 Cr 2:1-2)

Jacob tuvo 12 hijos:

23 Los hijos de Lea eran Rubén, el hijo mayor; Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.

24 Los hijos de Raquel eran José y Benjamín.

25 Los hijos de Bilhá, la sierva de Raquel, eran Dan y Neftalí.

26 Los hijos de Zilpá, la sierva de Lea, eran Gad y Aser.

Esos eran los hijos de Jacob que nacieron en Padán Aram.

Muerte de Isaac

27 Jacob fue a casa de su papá, Isaac, a Mamré en Quiriat Arbá, que es la misma Hebrón, donde Abraham e Isaac habían vivido. 28 Isaac vivió 180 años. 29 Dio su último suspiro y murió. Era un hombre viejo que había vivido una vida muy larga y completa. Sus hijos, Esaú y Jacob, lo enterraron en el mismo lugar en que estaba enterrado el papá de Isaac.

36

Descendientes de Esaú

(1 Cr 1:34-54)

1 Estos son los descendientes de Esaú, que es Edom.

2 Esaú se casó con mujeres de la tierra de Canaán. Sus esposas eran Ada, hija de Elón el hitita; Aholibama, hija de Aná que era hijo de Zibeón el heveo; 3 y Basemat, la hija de Ismael, hermana de Nebayot.

4 Ada y Esaú tuvieron un hijo llamado Elifaz. Basemat dio a luz a Reuel. 5 Aholibama dio a luz a Jeús, Jalán y Coré. Esos fueron los hijos de Esaú nacidos en la tierra de Canaán.

6 Luego Esaú tomó sus esposas, sus hijos, sus hijas, y toda la gente que vivía con él. También se llevó su ganado, todos sus otros animales y todo lo que había conseguido en Canaán. Se fue a vivir a otra tierra, lejos de su hermano Jacob. 7 El ganado de Jacob y el ganado de Esaú aumentaron tanto que no era posible vivir todos juntos en la tierra de Canaán. 8 Entonces Esaú se fue a vivir a la región montañosa de Seír+ 36:8 Seír Otro nombre para la tierra de Edom.. Esaú también es llamado Edom.

9 Estos son los descendientes de Esaú, el antepasado de la gente de Edom, en la región montañosa de Seír.

10 Estos son los nombres de los hijos de Esaú:

Elifaz, hijo de Ada, una de las esposas de Esaú; y Reuel, hijo de Basemat, otra de las esposas de Esaú.

11 Los hijos de Elifaz eran Temán, Omar, Zefo, Gatán y Quenaz.

12 Elifaz también tenía una concubina llamada Timná. Ella y Elifaz tuvieron un hijo llamado Amalec.

Todos ellos eran nietos de Ada, una de las esposas de Esaú.

13 Los hijos de Reuel eran Najat, Zera, Sama y Mizá. Todos ellos eran nietos de Basemat, otra esposa de Esaú.

14 La tercera esposa de Esaú era Aholibama, hija de Aná y nieta de Zibeón. Sus hijos eran Jeús, Jalán y Coré.

15 Estos fueron los jefes de los descendientes de Esaú:

De Elifaz, hijo mayor de Esaú, los jefes fueron: Temán, Omar, Zefo, Quenaz, 16 Coré, Gatán y Amalec. Ellos fueron los jefes de los descendientes de Elifaz en la tierra de Edom, todos ellos eran nietos de Ada, una de las esposas de Esaú.

17 De Reuel, hijo de Esaú, los jefes fueron: Najat, Zera, Sama y Mizá.

Ellos fueron los jefes de los descendientes de Reuel en la tierra de Edom, todos ellos eran nietos de Basemat, otra de las esposas de Esaú.

18 Los descendientes de la otra esposa de Esaú, Aholibama, hija de Aná, fueron los jefes Jeús, Jalán y Coré. Esos tres hombres fueron los jefes de sus familias.

19 Todos esos hombres eran los jefes de los descendientes de Esaú, las tribus de Edom.

20 Seír el horeo vivía en Edom. Estos fueron sus hijos:

Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, 21 Disón, Ezer y Disán. Todos esos hombres eran los jefes familiares horeos, descendientes de Seír, en Edom.

22 Los hijos de Lotán eran Horí y Homán. La hermana de él era Timná.

23 Los hijos de Sobal eran Alván, Manajat, Ebal, Sefó y Onam.

24 Los hijos de Zibeón eran Ayá y Aná. Aná fue el que encontró las aguas termales en el desierto mientras cuidaba los burros de su papá, Zibeón.

25 Los hijos de Aná eran Disón, el hijo; y Aholibama, la hija.

26 Los hijos de Disón eran Hemdán, Esbán, Itrán y Querán.

27 Los hijos de Ezer eran Bilán, Zaván y Acán.

28 Los hijos de Disán eran Uz y Arán.

29 Estos son los nombres de los jefes de los horeos: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, 30 Disón, Ezer y Disán. Esos hombres eran los jefes de las tribus que vivían en la tierra de Seír.

31 Estos fueron los reyes que gobernaron en la tierra de Edom antes de que los israelitas tuvieran reyes+ 36:31 antes de […] reyes o antes de que un rey israelita gobernara sobre Edom.:

32 Bela, hijo de Beor, fue rey de Edom, su ciudad+ 36:32 su ciudad Esto puede hacer referencia a su ciudad capital o a su lugar de origen. se llamó Dinaba.

33 Al morir Bela, Jobab, hijo de Zera de Bosra, reinó en su lugar.

34 Al morir Jobab, Jusán, de la tierra de los temanitas, reinó en su lugar.

35 Al morir Jusán, Hadad, hijo de Bedad, reinó en su lugar. Hadad fue quien derrotó a Madián en la tierra de Moab. El nombre de su ciudad era Avit.

36 Al morir Hadad, Samla de Masreca, reinó en su lugar.

37 Al morir Samla, Saúl reinó en su lugar. Saúl era de Rejobot que quedaba junto al río Éufrates.

38 Al morir Saúl, Baal Janán, hijo de Acbor, reinó en su lugar.

39 Baal Janán, hijo de Acbor, murió y Hadad reinó en su lugar. El nombre de su ciudad era Pau y la esposa de él era Mehitabel, hija de Matred y nieta de Mezab.+ 36:39 nieta de Mezab o una mujer de Mezab.

40 Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esaú, mencionados en el orden de sus familias y de los lugares donde vivieron:

Timná, Alvá, Jetet, 41 Aholibama, Elá, Pinón, 42 Quenaz, Temán, Mibzar, 43 Magdiel e Iram. Estos fueron los jefes de las tribus de Edom que vivían en la tierra heredada por Esaú, el antepasado de los edomitas.

37

José el soñador

1 Jacob se quedó a vivir en la tierra de Canaán, la tierra en la que había vivido su papá. 2 Esta es la historia de la familia de Jacob.

José tenía 17 años y cuidaba los rebaños con sus hermanos. Les ayudaba a los hijos de Bilhá y de Zilpá, las esposas de su papá. José le contaba a su papá los males que hacían sus hermanos. 3 Israel quería a José más que a sus otros hijos porque había nacido cuando él estaba muy viejo. Israel le hizo una túnica muy distinguida.+ 37:3 túnica muy distinguida o túnica larga con mangas.4 Sus hermanos se dieron cuenta de que su papá amaba a José más que a ellos. Por esa razón lo odiaban y no podían decirle ni una palabra amable.

5 José tuvo un sueño, se lo contó a sus hermanos y ellos lo odiaron todavía más. 6 José les dijo:

—Oigan este sueño que tuve. 7 Estábamos juntos amarrando manojos de trigo en la mitad del campo. De repente mi manojo se levantó y quedó derecho. Después sus manojos rodearon el mío y le hicieron reverencias.

8 Entonces sus hermanos le dijeron:

—¿Será que vas a ser nuestro rey? ¿Será que nos vas a gobernar?

Ahora sus hermanos lo odiaban aún más debido a sus sueños y lo que les decía. 9 Después José tuvo otro sueño y también se lo contó a sus hermanos. Les dijo:

—Miren, volví a tener otro sueño: el sol, la luna y 11 estrellas me hacían reverencias.

10 Cuando les contó esto a su papá y a sus hermanos, su papá lo regañó y le dijo:

—¿Qué clase de sueño es ese que tuviste? ¿Acaso es cierto que yo, tu mamá y tus hermanos vamos a postrarnos ante ti?

11 Sus hermanos estaban celosos de él, pero su papá pensaba mucho en este asunto.

12 Un día los hermanos salieron a apacentar los rebaños del papá, en Siquén. 13 Entonces Israel le dijo a José:

—Tus hermanos están cuidando los rebaños en Siquén, ven que te voy a mandar a donde están ellos.

José le respondió:

—Ya estoy listo para ir.

14 Entonces Israel le dijo a José:

—Ve ahora y date cuenta si todo está bien allá con tus hermanos y los rebaños. Después vuelve y me cuentas.

Así lo mandó desde el valle de Hebrón hasta Siquén. 15 Un hombre encontró a José caminando por el campo sin encontrar a sus hermanos. Le preguntó:

—¿Qué estás buscando?

16 José le respondió:

—Estoy buscando a mis hermanos, hazme el favor de decirme dónde están ellos apacentando los rebaños.

17 El hombre dijo:

—Ellos ya se fueron de aquí. Yo los oí decir: “Vámonos a Dotán”.

Entonces José se fue a buscar a sus hermanos y los encontró en Dotán.

José es vendido como esclavo

18 Los hermanos lo vieron venir desde muy lejos. Antes de que él llegara, hicieron un plan para matarlo. 19 Se dijeron unos a otros:

—Miren, ¡aquí viene el de los sueños! 20 Vamos matémoslo y arrojemos su cuerpo en uno de los pozos secos, luego diremos que lo devoró un animal salvaje. Así veremos si se le cumplen los sueños.

21 Cuando Rubén escuchó esto, trató de librarlo de sus hermanos y dijo:

—No lo matemos. 22 ¡No derramemos sangre! Tírenlo en este pozo del desierto, pero no le hagan daño.

Rubén dijo esto para poderlo salvar y enviarlo de regreso a su papá.

23 Cuando José llegó a donde estaban sus hermanos, ellos le quitaron la túnica larga con mangas que tenía puesta. 24 Después lo agarraron y lo lanzaron al pozo. El pozo estaba vacío, no tenía ni una gota de agua.

25 Luego los hermanos se sentaron a comer y vieron un grupo de ismaelitas que venían de Galaad. Sus camellos cargaban aromas, bálsamo y mirra. Iban camino a Egipto. 26 Judá les dijo a sus hermanos:

—¿Qué ganamos con matar y esconder la muerte de nuestro hermano? 27 Mejor, vayamos y vendámoslo a los ismaelitas. No le hagamos daño, él es nuestro hermano y tiene nuestra misma sangre.

Todos los hermanos estuvieron de acuerdo. 28 Cuando los comerciantes madianitas pasaron por ahí, ellos sacaron a José del pozo y lo vendieron por 20 monedas de plata a los ismaelitas, quienes luego llevaron a José a Egipto.

29 Cuando Rubén regresó al pozo, se dio cuenta de que José ya no estaba adentro, entonces rasgó su ropa para mostrar su tristeza. 30 Después regresó donde estaban sus hermanos y dijo:

—¡El muchacho ya no está! ¿Qué vamos a hacer?

31 Los hermanos mataron una cabra, agarraron la túnica de José y la mancharon con sangre. 32 Después los hermanos le llevaron la túnica larga con mangas al papá y le dijeron: «Encontramos esto, mira a ver si es la túnica de tu hijo».

33 Jacob la reconoció y dijo: «Sí, esta es la túnica de mi hijo, lo devoró un animal salvaje; con seguridad José quedó despedazado». 34 Luego Jacob rasgó su vestido, se puso ropa áspera y por mucho tiempo estuvo de luto por su hijo. 35 Todos sus hijos e hijas fueron a consolarlo, pero él rehusaba ser consolado y decía: «Voy a estar de luto por mi hijo hasta el día en que me muera».+ 37:35 «Voy a estar […] muera» Textualmente Iré lamentándome al Seol donde está mi hijo. Así hizo duelo por su hijo.

36 Mientras tanto, los madianitas vendieron a José en Egipto, a Potifar, el capitán de la guardia del faraón.

38

Judá y Tamar

1 Por ese tiempo, Judá se apartó de sus hermanos y se fue a vivir a casa de un hombre adulamita llamado Hirá. 2 Allá Judá conoció a la hija de un cananeo llamado Súa. Judá se casó y tuvo relaciones sexuales con ella. 3 Ella quedó embarazada y dio a luz a un hijo al que llamó Er. 4 Después volvió a quedar embarazada y dio a luz a otro hijo al que llamó Onán. 5 Luego dio a luz a otro hijo al que llamó Selá, cuando Judá estaba viviendo en Quezib.

6 Judá le consiguió una esposa a su hijo mayor Er. Su nombre era Tamar. 7 Pero el SEÑOR no estaba muy contento con Er, el hijo mayor de Judá, y entonces el SEÑOR hizo que se muriera. 8 Entonces Judá le dijo a Onán:

—Ten relaciones sexuales con la esposa de tu hermano muerto, cumple tu deber de cuñado+ 38:8 cumple tu deber de cuñado Si un hombre moría sin haber tenido hijos, uno de los hermanos debía casarse con la viuda, el hijo que ella tuviera se consideraba hijo del difunto. y dale un hijo a tu hermano.

9 Onán sabía que el hijo no iba a ser considerado suyo y entonces, cada vez que tenía relaciones sexuales con la esposa de su hermano, desperdiciaba su semen derramándolo en el suelo, para así no darle hijos a su hermano. 10 Eso que él hizo no le agradó al SEÑOR, y por esa razón también hizo que se muriera. 11 Entonces Judá le dijo a su nuera Tamar:

—Vuelve a la casa de tu papá y no te cases hasta que crezca mi hijo Selá.

Judá temía que Selá también muriera como sus hermanos. Tamar se fue a vivir a la casa del papá de ella.

12 Después de un largo tiempo, la esposa de Judá, la hija de Súa, murió. Después de que Judá terminó el luto, él y su amigo Hirá el adulamita fueron a Timnat donde vivían los hombres que trasquilaban a sus ovejas. 13 Alguien le dijo a Tamar: «Mira, tu suegro va a ir a Timnat a trasquilar a sus ovejas». 14 Entonces ella se quitó sus vestidos de viuda, se cubrió con un velo y se sentó en la entrada de Enayin, que quedaba en el camino a Timnat. Tamar sabía que Selá ya había crecido y que a ella aún no le habían permitido casarse con él.

15 Cuando Judá la vio, pensó que era una prostituta porque tenía la cara cubierta. 16 Judá se le acercó al lado del camino y, sin saber que ella era su nuera, le pidió que tuvieran relaciones sexuales. Entonces ella le preguntó:

—¿Qué me vas a dar por tener relaciones sexuales contigo?

17 Judá le respondió:

—Voy a mandarte un cabrito de mi rebaño.

Y ella dijo:

—Acepto sólo si me das algo en garantía mientras me mandas el cabrito.

18 Él le preguntó:

—¿Qué quieres que te dé en garantía?

Ella respondió:

—Dame tu sello con el cordón+ 38:18 sello con el cordón El sello con el cordón era un distintivo que servía como documento de identidad, se usaba para marcar documentos legales u oficiales. y el bastón que tienes en la mano.

Entonces él le dio esas cosas, tuvo relaciones sexuales con ella y ella quedó embarazada. 19 Después ella se levantó, se fue para su casa, se quitó el velo, y se puso la ropa de viuda.

20 Después Judá mandó el cabrito con su amigo Hirá el adulamita para recuperar de la mujer su sello, su cordón y su bastón, pero él no pudo encontrarla. 21 Hirá le preguntó a la gente de ese lugar:

—¿Dónde puedo encontrar a la mujer consagrada que estaba en Enayin sentada al lado del camino?

Pero ellos respondieron:

—Aquí nunca ha habido una mujer consagrada.

22 Entonces él regresó a donde estaba Judá y le dijo:

—No la pude encontrar. La gente de ese lugar me dijo: “Aquí nunca ha estado una mujer consagrada”.

23 Después Judá dijo:

—Dejemos que se quede con mis cosas, no quiero que la gente se burle de mí. Tratamos de llevarle su cabrito pero tú no la encontraste.

24 A los tres meses, alguien le contó a Judá:

—Tu nuera Tamar ha actuado como una prostituta, y como resultado de eso, quedó embarazada.

Entonces Judá dijo:

—Tráiganla y quémenla.

25 Cuando la estaban sacando, ella le mandó un mensaje a su suegro:

—El dueño de estas cosas fue el que me embarazó. ¡Mírenlas! ¿De quién son este sello, este cordón y este bastón?

26 Judá las reconoció y dijo:

—Yo tengo la culpa, no ella; no le entregué a mi hijo Selá como se lo había prometido.

Judá nunca más volvió a tener relaciones sexuales con Tamar.

27 Cuando llegó el momento en que ella diera a luz, tuvo mellizos. 28 Al momento de nacer, uno de ellos sacó la mano y ahí, la partera le ató un cordón rojo. Ella dijo: «Este fue el que nació primero», 29 pero él volvió a meter la mano y salió su hermano, entonces la partera dijo: «¡Qué abertura que has hecho tú mismo!» por lo cual lo llamaron Fares+ 38:29 Fares En hebreo este nombre es similar a la palabra abertura.. 30 Después salió su hermano, el que tenía el cordón rojo y por eso lo llamaron Zera+ 38:30 Zera En hebreo este nombre es similar a la palabra brillante..

39

José en Egipto

1 Los ismaelitas se llevaron a José a Egipto. Un egipcio llamado Potifar, capitán de la guardia del faraón, lo compró. 2 El SEÑOR estaba con José e hizo que fuera un hombre muy exitoso. José vivió en la casa de su amo egipcio, 3 quien se dio cuenta de que el SEÑOR estaba con José y que el SEÑOR hacía que le fuera muy bien en todo. 4 José complacía a su amo y este nombró a José su asistente personal. Lo puso a cargo de la casa y todas sus otras posesiones. 5 El SEÑOR bendijo la casa de ese egipcio desde el momento en que él puso a cargo de José todas sus posesiones. El SEÑOR bendijo a Potifar en todo lo que tenía, tanto en la casa como en el campo. 6 Entonces entregó todo a cargo de José y no prestaba atención a nada que no fuera la comida que él mismo consumía.

José era un hombre muy apuesto y de buena figura. 7 Un tiempo después, la esposa de su amo comenzó a fijarse en José y le dijo:

—Acuéstate conmigo.

8 Pero José se rehusó y le dijo a la esposa de su amo:

—Mire, conmigo mi señor no tiene nada de qué preocuparse en la casa. Me dio todas sus posesiones para que yo las cuidara. 9 No hay nadie en esta casa que se iguale a mí. Lo único que él me ha negado es a usted, porque es su esposa. ¿Cómo puedo yo hacerle a él algo tan malo y cometer un pecado ante Dios?

10 A pesar de que ella hablaba con él día tras día, no lo convenció de que se acostara con ella. 11 Un día, cuando José regresó de trabajar a la casa, no había ningún otro esclavo adentro. 12 Entonces ella lo agarró de su ropa y le dijo:

—¡Acuéstate conmigo!

Pero él dejó su ropa en las manos de ella y salió huyendo.

13 Cuando ella vio que él había dejado la ropa en sus manos y salido huyendo, 14 llamó a los siervos de su casa y les dijo:

—Miren, mi esposo trajo a este hebreo para que nos insultara. Él vino a donde yo estaba para tratar de tener relaciones sexuales conmigo, pero yo grité fuerte. 15 Cuando oyó que yo había gritado, dejó su ropa al lado mío y salió corriendo.

16 Después ella se quedó con la ropa de José hasta que llegó su esposo. 17 Luego le contó la misma historia:

—El siervo hebreo que trajiste vino a aprovecharse de mí. 18 Pero cuando grité, dejó su ropa al lado mío y huyó hacia afuera.

19 El amo de José escuchó lo que le dijo su esposa y se enfureció. 20 Entonces lo agarró y lo puso en la prisión donde metían a los prisioneros del rey, y José quedó encarcelado.

21 Pero el SEÑOR estaba con José y lo ayudó haciendo que se ganara la confianza del carcelero. 22 Entonces el carcelero puso a todos los prisioneros bajo el mando de José, quien dirigía todo lo que ahí se hacía. 23 El carcelero no supervisaba lo que hacía José porque el SEÑOR estaba con José y por eso el SEÑOR hizo que le saliera bien todo lo que hacía.

40

José interpreta dos sueños

1 Después de esto, el jefe de los coperos del rey y el jefe de los panaderos ofendieron a su amo, el rey de Egipto. 2 El faraón se enojó mucho con sus dos siervos: el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos. 3 Entonces los puso bajo custodia en la prisión del capitán de la guardia, el mismo lugar donde José estaba encerrado. 4 El capitán puso a los dos prisioneros bajo el cuidado de José. Ambos permanecieron muchos días en prisión. 5 Una noche los dos prisioneros, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos, a quienes el rey de Egipto había puesto en prisión, tuvieron un sueño. Cada prisionero tuvo su propio sueño y cada sueño tenía su propio significado. 6 A la mañana siguiente José fue a buscarlos y vio que estaban preocupados. 7 Entonces les preguntó a los siervos del faraón que estaban con él en prisión:

—¿Por qué están tan tristes hoy?

8 Ellos le respondieron:

—Tuvimos unos sueños y no hay nadie que nos los pueda explicar.

Y José les dijo:

—Sólo Dios puede interpretar los sueños. Cuéntenmelos.

9 Entonces el jefe de los coperos le contó su sueño. Le dijo:

—En mi sueño vi una vid. 10 La vid tenía tres ramas. Vi como a las ramas les crecían flores y después se convertían en uvas. 11 Yo tenía la copa del faraón en mis manos, tomé las uvas y exprimí su jugo en la copa. Después le entregué la copa al faraón.

12 Luego José le dijo:

—Esta es la interpretación del sueño: Las tres ramas son tres días. 13 En tres días el faraón te va a perdonar+ 40:13 perdonar Textualmente levantar la cabeza.. Te va a devolver tu empleo y tú le servirás el vino al rey tal como hacías antes, cuando eras su jefe de coperos. 14 Oye, cuando estés libre, acuérdate de mí, hazme ese favor. Cuéntale al faraón sobre mí para que así yo pueda salir de esta prisión. 15 A mí me sacaron a la fuerza de la tierra de los hebreos, y no hice nada para merecer estar en este hueco+ 40:15 hueco Era muy común en aquel tiempo convertir una cisterna en cárcel..

16 Cuando el jefe de los panaderos vio que la interpretación resultó buena, le dijo a José:

—Yo también tuve un sueño: Tenía tres canastos de pan blanco sobre mi cabeza. 17 En el canasto superior había comida horneada de todo tipo para el faraón, pero los pájaros se la estaban comiendo.

18 José le respondió:

—Esta es la interpretación de tu sueño: Los tres canastos son tres días. 19 En tres días el faraón te va a cortar la cabeza.+ 40:19 cortar la cabeza Textualmente levantar la cabeza. Va a colgar tu cuerpo de un árbol y los pájaros se van a comer tu carne.

20 A los tres días era el cumpleaños del faraón. Este ofreció una fiesta para todos sus siervos y en presencia de ellos sacó de la cárcel al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos. 21 Le devolvió su antiguo empleo al jefe de los coperos quien le volvió a servir el vino al faraón, 22 y colgó al jefe de los panaderos, tal como José había dicho. 23 Pero el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que se olvidó de él.

41

Los sueños del faraón

1 Dos años más tarde, el faraón soñó que estaba de pie al lado del río Nilo. 2 Del río salieron siete vacas hermosas y gordas que se pararon a comer pasto. 3 Después salieron del río otras siete vacas, feas y flacas, que se pararon al lado de las otras vacas en la orilla del Nilo. 4 Entonces las vacas feas y flacas se comieron a las vacas hermosas y sanas. Luego el faraón se despertó.

5 Después el faraón se volvió a quedar dormido y tuvo un segundo sueño: había siete espigas de trigo, gordas y buenas, creciendo en un mismo tallo. 6 Después crecieron siete espigas más, flacas y quemadas por los vientos del oriente. 7 Luego las espigas flacas se tragaron a las espigas gordas y llenas. Entonces, el rey se volvió a despertar y se dio cuenta de que todo había sido un sueño. 8 A la mañana siguiente estaba preocupado, así que mandó llamar a los magos y a los sabios de Egipto, y les contó su sueño, pero ninguno de ellos se lo pudo interpretar.

9 Entonces el jefe de los coperos le dijo al faraón:

—Hoy me acuerdo de lo mal que me he portado. 10 Una vez el faraón estaba enojado conmigo, su siervo, y me mandó a prisión junto con el jefe de los panaderos. 11 Él y yo, tuvimos cada uno un sueño la misma noche, cada uno con su propio significado. 12 Había un joven hebreo ahí con nosotros, siervo del capitán de la guardia. Le contamos nuestros sueños y él nos explicó el significado del sueño de cada uno. 13 Todo resultó tal como él nos lo había dicho. Yo recuperé mi antiguo empleo, pero al otro lo colgaron.

14 Entonces el faraón mandó a llamar a José y rápidamente lo sacaron del hueco. José se afeitó, se cambió la ropa y se presentó ante el rey. 15 El faraón le dijo:

—Tuve un sueño y no hay quién me lo pueda interpretar, pero he oído que cuando tú escuchas un sueño, lo puedes explicar.

16 José le respondió al faraón:

—¡Yo no puedo! Pero tal vez Dios se lo pueda explicar.

17 Entonces el faraón le contó:

—En mi sueño estaba yo parado al lado del río Nilo. 18 De repente, del río salieron siete vacas gordas y hermosas que se pararon a pastar. 19 Después salieron del río otras vacas que se veían muy mal, feas y flacas. Nunca he visto vacas tan feas en todo Egipto. 20 Luego las vacas flacas y feas se comieron a las primeras siete vacas, las gordas. 21 Pero no se les notaba que se habían comido a las otras vacas ya que seguían estando igual de flacas y feas. En ese momento me desperté.

22 »Después vi en mi sueño que había siete espigas de trigo, llenas y hermosas, que crecían en un mismo tallo. 23 Después crecieron siete espigas secas y quemadas por los vientos del este. 24 Luego las espigas secas se tragaron a las espigas llenas y hermosas. Les conté esto a mis magos y nadie me pudo decir su significado».

25 Entonces José le dijo al rey:

—Estos dos sueños son sobre lo mismo. Dios está tratando de decirle lo que él va a hacer pronto. 26 Las siete vacas hermosas y las siete espigas hermosas son siete años. Es el mismo sueño. 27 Las siete vacas flacas y feas que salieron después son siete años, igual que las siete espigas quemadas y secas. Esos son siete años de escasez. 28 Dios le está mostrando lo que él va a hacer pronto. 29 Durante siete años habrá abundancia de comida en toda la tierra de Egipto. 30 Después de esos siete años vendrán otros siete años de escasez. La gente de Egipto se olvidará de toda la gran cantidad de comida que había antes. La escasez destruirá al país. 31 La abundancia quedará en el olvido porque la escasez que vendrá después va a ser muy fuerte.

32 »Y el significado de haber tenido dos sueños repetidos es este: Dios ya decidió que va a hacer esto y todo va a comenzar a suceder muy pronto. 33 Entonces el faraón debe buscar un hombre sabio e inteligente para ponerlo a cargo de Egipto. 34 Después el faraón debe asignar gente que recoja una quinta parte de lo que produzca Egipto en lo siete años de abundancia. 35 Deben recolectar toda la comida de estos años buenos que vienen, almacenar el grano bajo el control del faraón en ciudades determinadas y cuidarlo. 36 Esta comida va a ser una reserva para el país para los siete años de escasez que caerán sobre Egipto. De esta manera no se destruirá el país.

37 El faraón y todos sus ministros aprobaron la propuesta. 38 Luego el faraón les dijo a sus ministros:

—¿Podríamos encontrar a otro hombre como este, que tenga el espíritu de Dios en él?

39 Entonces el faraón le dijo a José:

—Como Dios te ha mostrado todo esto a ti, no existe nadie más sabio e inteligente que tú. 40 Tú estarás a cargo de mi palacio y toda mi gente obedecerá tus órdenes. El faraón será el único con más poder que tú.

41 Después el faraón le dijo a José:

—Mira, te he puesto a cargo de toda la tierra de Egipto.

42 Luego el faraón se quitó el anillo real de su mano y se lo colocó en la mano a José. Lo vistió con ropa muy fina y le colgó una cadena de oro en el cuello. 43 Lo hizo montar en la segunda carroza real y la gente gritaba frente a él: «¡Abran paso!»

Entonces así, el rey lo puso a cargo de toda la tierra de Egipto. 44 El faraón le dijo a José:

—Yo soy el faraón, pero sin tu autorización nadie levantará una mano ni un pie en toda la tierra de Egipto.

45 Después el faraón le puso el nombre de Zafenat Panea+ 41:45 Zafenat Panea Este nombre egipcio probablemente significa conservador de vida, pero es similar a la palabra hebrea que significa el que explica cosas secretas. a José. También le dio como esposa a Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de la ciudad de On. Entonces José quedó al frente de Egipto. 46 José tenía 30 años cuando empezó a servir al faraón, el rey de Egipto. Se fue de la presencia del faraón y viajó por toda la tierra de Egipto. 47 Durante los siete años de abundancia, la tierra produjo bastante. 48 Él juntó todo el alimento de los siete años en que hubo abundancia en la tierra de Egipto, y lo almacenó en las ciudades. En cada ciudad almacenó el alimento de los campos que la rodeaban. 49 Entonces José almacenó mucho trigo, tanto como la arena del mar. Había tanto que dejó de medirlo, porque no se podía medir.

50 Antes de los años de escasez, José tuvo dos hijos con Asenat, hija de Potifera el sacerdote de la ciudad de On. 51 José llamó a su primer hijo Manasés+ 41:51 Manasés Este nombre es similar a la palabra hebrea que significa olvidar. porque dijo: «Dios me hizo olvidar todos mis sufrimientos y a la familia de mi papá». 52 A su segundo hijo lo llamó Efraín+ 41:52 Efraín Este nombre es similar a la palabra hebrea que significa doblemente fructífero. pues dijo: «Dios me ha dado hijos en la tierra en que he sufrido».

53 Los siete años de abundancia en la tierra de Egipto terminaron. 54 Y los siete años de escasez comenzaron a llegar tal como José lo había dicho. En todos los países había escasez, pero en toda la tierra de Egipto había pan. 55 Cuando la comida empezó a escasear en toda la tierra de Egipto, la gente comenzó a implorar pan al faraón. El faraón les dijo: «Vayan a ver a José, hagan lo que él les diga».

56 Cuando la escasez se esparció por todo el país, José abrió sus bodegas y comenzó a venderles trigo a los egipcios. La escasez era muy grande en todo Egipto. 57 Gente de todo el mundo fue a Egipto a comprarle trigo a José, ya que era muy grande la escasez en todo el mundo.

42

Los hermanos de José van a Egipto

1 Cuando Jacob se enteró de que había trigo en Egipto, les dijo a sus hijos: «¿Qué hacen mirándose los unos a los otros sin hacer nada? 2 Miren, me enteré de que hay trigo en Egipto. Vayan allá y compren trigo para nosotros. De esa manera podremos sobrevivir y no nos dejaremos morir». 3 Entonces diez de los hermanos de José se fueron a Egipto a comprar trigo. 4 Pero Jacob no mandó con sus otros hermanos a Benjamín, el hermano de José, porque temía que le pasara algo. 5 Así los hijos de Israel se fueron a comprar trigo, en compañía de muchos otros, porque la escasez había alcanzado la tierra de Canaán.

6 José era el gobernador del país. Él era el que vendía el trigo a toda la gente de la tierra. Los hermanos de José llegaron y se postraron rostro en tierra ante él. 7 Cuando José vio a sus hermanos, los reconoció pero actuó como si no los conociera. Les habló de una manera muy dura y les preguntó:

—¿De dónde vienen?

Ellos respondieron:

—Venimos de la tierra de Canaán, a comprar comida.

8 José reconoció a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron a él. 9 José también se acordó de los sueños que había tenido sobre ellos.

Les dijo:

—Ustedes son espías, han venido a ver cuáles son nuestros puntos débiles.

10 Pero sus hermanos le dijeron:

—No, señor. Nosotros, sus siervos, vinimos a comprar comida. 11 Todos somos hijos de un mismo hombre. Somos personas honestas. Nosotros, sus siervos, no somos espías.

12 Entonces José les dijo:

—¡No! Ustedes han venido a ver cuáles son nuestros puntos débiles.

13 Ellos dijeron:

—¡No! Nosotros, sus siervos, somos 12 hermanos, hijos de un hombre en la tierra de Canaán. Nuestro hermano menor está con nuestro papá, y nuestro otro hermano ya murió.

14 Luego José les dijo:

—Es como yo les digo: ¡Ustedes son espías! 15 Pero voy a dejar que me demuestren que están diciendo la verdad. Les juro por la vida del faraón que no se podrán ir de aquí hasta que no venga su hermano menor. 16 Manden a uno de ustedes a buscar a su hermano mientras el resto permanece en prisión. De esta manera pondré a prueba sus palabras para saber si me están diciendo la verdad. Si no, ¡juro por la vida del faraón que ustedes son espías!

17 Entonces los encerró en prisión durante tres días. 18 Al tercer día José les dijo:

—¡Yo temo a Dios! Hagan esto y les perdonaré la vida. 19 Si ustedes son hombres honestos, entonces uno de sus hermanos se puede quedar aquí en prisión, mientras que el resto le lleva trigo a sus familias. 20 Pero entonces deben traerme a su hermano menor, sólo así sabré que me están diciendo la verdad, y no morirán.

Ellos aceptaron. 21 Se dijeron unos a otros:

—Estamos pagando lo que le hicimos a nuestro hermano. Vimos que estaba en problemas, nos rogó que le tuviéramos compasión, pero nosotros no lo escuchamos. Es por eso que ahora nosotros estamos en problemas.

22 Entonces Rubén les dijo:

—¿Acaso no les dije que no le hiciéramos daño al muchacho? Pero ustedes no me quisieron escuchar y ahora hay que pagar por su sangre.

23 José estaba utilizando un intérprete para hablarles a sus hermanos. Entonces ellos no sabían que José entendía su idioma, pero José escuchó y entendió todo lo que ellos dijeron. 24 Después José se alejó de ellos y lloró de tristeza. Luego regresó, les habló, se llevó a Simeón e hizo que lo ataran frente a ellos. 25 Entonces ordenó que llenaran sus costales de trigo. Los hermanos le pagaron con dinero, pero José le puso el dinero a cada uno en su costal. Finalmente, les dio las provisiones necesarias para el viaje.

26 Ellos cargaron los burros con el trigo y se fueron. 27 Por la noche en el campamento, uno de ellos abrió uno de los costales para sacar trigo para los burros y encontró el dinero. Estaba ahí en la boca del costal. 28 Entonces les dijo a sus otros hermanos:

—Mi dinero regresó. ¡Está aquí, en mi costal!

Todos ellos se asustaron mucho y temblaron de miedo. Se miraron unos a otros y se dijeron:

—¿Qué nos ha hecho Dios?

29 Cuando llegaron a la casa de su papá Jacob, en la tierra de Canaán, le contaron lo que les había pasado:

30 —El hombre que es el gobernador de esa tierra nos habló bruscamente. Nos encerró en prisión como si fuéramos espías. 31 Entonces nosotros le dijimos: “Somos hombres honestos. No somos espías. 32 Somos 12 hermanos, hijos del mismo papá. Uno ya murió y el menor está con papá en la tierra de Canaán”. 33 Luego el gobernador del país nos dijo: “Yo sabré que ustedes son gente honesta si uno de ustedes se queda en prisión, mientras que el resto les lleva trigo a sus familias. 34 Pero entonces tienen que traerme a su hermano menor, sólo así sabré que no son espías sino hombres honestos. Entonces les devolveré a su hermano y podrán andar libremente por este país”.

35 Cuando desocuparon sus costales, cada hermano encontró su bolsa de dinero en su costal de trigo. Cuando ellos y su papá vieron las bolsas de dinero, se asustaron mucho. 36 Jacob, el papá, les dijo:

—Me están dejando sin hijos. José ya no está y tampoco Simeón. Ahora se quieren llevar a Benjamín. Todo está en mi contra.

37 Entonces Rubén le dijo a su papá:

—Te doy permiso de matar a mis dos hijos si no te vuelvo a traer de regreso a Benjamín. Confíalo a mi cuidado y yo te lo traeré de regreso.

38 Pero Jacob dijo:

—Mi hijo Benjamín no va a ir con ustedes porque su hermano está muerto y él es lo único que me queda de mi esposa Raquel. Si algo malo le llegara a pasar en el viaje que deben hacer, harán que este pobre viejo se muera de tristeza.

43

Jacob deja que Benjamín vaya a Egipto

1 La hambruna era muy grave en la tierra. 2 Cuando se terminaron de comer todo el trigo que habían traído de Egipto, Jacob les dijo a sus hijos:

—Vuelvan allá y cómprenos más comida para todos.

3 Pero Judá le dijo:

—Pero el gobernador de ese país nos advirtió: “No volverán a ver mi cara a menos que su hermano esté con ustedes”. 4 Sólo iremos a comprarte más trigo si mandas a nuestro hermano con nosotros. 5 Pero si no lo mandas, no iremos allá. Ese hombre nos advirtió que no regresáramos sin él.

6 Entonces Israel dijo:

—¿Por qué le dijeron a ese hombre que ustedes tenían otro hermano? ¿Por qué me hicieron ese mal?

7 Ellos respondieron:

—Ese hombre nos interrogó sobre nuestra vida y nuestra familia. Nos preguntó: “¿Su papá todavía vive? ¿Tienen otro hermano?” Nosotros sólo le respondimos sus preguntas. ¿Cómo íbamos a saber que nos iba a pedir que trajéramos a nuestro hermano?

8 Después Judá le dijo a su papá, Israel:

—Manda al muchacho conmigo, déjanos ir de una vez para que así tú, nosotros y nuestros hijos, sobrevivamos. 9 Yo mismo te garantizo que estará a salvo. Puedes hacerme responsable de él. Si no te lo traigo de regreso, me puedes culpar toda la vida. 10 Si no nos hubieras retrasado ya habríamos hecho dos viajes.

11 Luego Israel, el papá, les dijo:

—Si así es como debe ser, entonces hagan esto: tomen de los mejores productos de nuestra tierra, empáquenlos en sus costales y llévenselos de regalo a ese hombre. Empaquen un bálsamo, miel, perfume, mirra, pistachos y almendras. 12 Lleven el doble de dinero, vuelvan a llevar el dinero que encontraron en sus costales. Probablemente fue un error. 13 Lleven a su hermano y váyanse inmediatamente a ver a ese hombre. 14 Que el Dios Todopoderoso permita que ese hombre sea bueno con ustedes y los deje regresar con Simeón y Benjamín. De lo contrario me invadirá la tristeza por haber perdido a mi hijo.

15 Los hombres tomaron sus regalos, el doble del dinero y a Benjamín. Se fueron para Egipto y se presentaron ante José. 16 Cuando José vio que Benjamín estaba con ellos, le dijo al siervo que estaba encargado de su casa:

—Lleva a esos hombres a mi casa, mata un animal y prepara una comida porque ellos van a comer conmigo al mediodía.

17 Entonces el hombre hizo todo lo que se le dijo y llevó a los hombres a la casa de José.

18 Los hombres se asustaron porque los llevaron a la casa de José, y dijeron:

—Nos trajeron aquí por culpa del dinero que nos volvieron a meter en nuestros costales la primera vez. Él quiere atacarnos y atraparnos, nos va a convertir en sus esclavos y se va a quedar con nuestros burros.

19 Entonces ellos se acercaron al esclavo encargado de la casa de José y le hablaron en la entrada de la casa. 20 Le dijeron:

—Señor, nosotros vinimos la primera vez a comprar comida. 21 Pero, cuando llegamos al sitio donde íbamos a dormir, abrimos nuestros costales y nos dimos cuenta de que todos teníamos todo nuestro dinero en el tope del costal. Ahora lo trajimos para devolverlo. 22 El otro dinero que trajimos es para comprar comida. No sabemos quién nos volvió a meter el dinero en nuestros costales.

23 Entonces el siervo les dijo:

—Cálmense. No se asusten. Su Dios, el Dios de su papá, les debe haber metido el dinero en sus costales. Yo mismo recibí su dinero la vez pasada.

Luego el siervo trajo a Simeón ante ellos. 24 Después los hizo seguir a la casa de José, les dio agua y les lavó los pies. También les dio comida a los burros. 25 Los hermanos se enteraron de que iban a comer con José, y alistaron los regalos.

26 Cuando José llegó a la casa, sus hermanos le llevaron los regalos que le habían traído y se postraron rostro en tierra ante él. 27 José les preguntó cómo estaban y también preguntó:

—¿Cómo está su papá, el anciano del cual me hablaron? ¿Todavía vive?

28 Los hermanos respondieron:

—Nuestro papá, su siervo, está bien, aún vive.

Luego le hicieron reverencia.

29 Cuando levantó sus ojos, vio a su hermano Benjamín, el hijo de su propia mamá, y dijo:

—¿Es este el hermano menor del que me hablaron?

Después le dijo a Benjamín:

—Dios te bendiga, hijo mío.

30 Al ver a su hermano, José sintió ganas de llorar. Entonces se fue rápidamente, se metió en su cuarto y allí se puso a llorar. 31 Luego se lavó la cara y salió. Se controló y dijo: «Sirvan la comida».

32 Los siervos le sirvieron a José en una mesa solo, a los hermanos aparte en otra mesa y a los otros egipcios que estaban comiendo con ellos, les sirvieron en otra mesa. Los sentaron separados porque los egipcios detestan comer con hebreos.+ 43:32 los egipcios […] hebreos Los egipcios no comían con los hebreos porque los hebreos eran pastores y comían carne de res, oveja y cabra. Esos animales representaban algunos de los dioses egipcios. Ver Gn 46:34.33 Los siervos de José los sentaron a la mesa en orden, desde el mayor hasta el menor ante él. Por eso los hermanos se miraban asombrados. 34 Luego José les ordenó a sus siervos que les llevaran comida a sus hermanos, pero la porción de Benjamín era cinco veces más grande que la de los otros. Entonces ellos festejaron y bebieron con él.

44

La copa de José

1 Después José le ordenó al siervo encargado de su casa:

—Llénale los costales a los hombres con toda la comida que puedan cargar. Después dejen el dinero de cada uno en el tope de su costal. 2 Pon mi copa, mi copa de plata, en el tope del costal del menor, al lado de su dinero. El siervo hizo lo que José le había dicho que hiciera.

3 Al amanecer, los hermanos de José se fueron con sus burros. 4 Cuando ya habían salido de la ciudad, pero todavía estaban cerca, José le dijo al siervo encargado de su casa:

—Ve tras ellos. Cuando los alcances, diles: “¿Por qué nos devolvieron con maldad el bien que les hicimos? 5 ¿No es esta la copa de la que bebe mi señor y que usa para adivinar? Han hecho muy mal”.

6 Entonces cuando el siervo los alcanzó, les repitió lo que José le había dicho. 7 Los hermanos le dijeron:

—¿Por qué dice eso mi señor? Nosotros, sus siervos, nunca haríamos algo así. 8 Mire, les devolvimos el dinero que habíamos traído de la tierra de Canaán y que encontramos en el tope de nuestras costales. ¿Entonces, por qué habríamos de robarnos oro o plata de la casa de su amo? 9 Si alguno de nosotros, sus siervos, tiene la copa, morirá, y el resto de nosotros nos convertiremos esclavos de usted, nuestro señor.

10 Entonces el siervo dijo:

—Será tal como ustedes dijeron. Si la copa la tiene alguno de ustedes, se convertirá en mi esclavo, pero el resto de ustedes quedará libre.

11 Rápidamente, todos bajaron su costal al suelo y lo abrieron. 12 El siervo los revisó comenzado con el del hermano mayor y terminando con el del menor. Y encontraron la copa en el costal de Benjamín. 13 Ellos rasgaron su ropa demostrando su tristeza, cada uno volvió a montar las cosas sobre su burro y todos regresaron a la ciudad.

14 Cuando Judá y sus hermanos llegaron a la casa de José, él todavía estaba ahí. Entonces ellos se postraron rostro en tierra ante él. 15 José les dijo:

—¿Por qué hicieron eso? ¿Acaso no saben que un hombre como yo puede adivinar las cosas?

16 Judá dijo:

—Señor, ¡no hay nada que le podamos decir! No tenemos manera de explicar. No hay forma de mostrarle que somos inocentes. Dios nos juzgó culpables por otra cosa que hicimos. Entonces, todos nosotros seremos sus esclavos, incluso el que fue encontrado con la copa.

17 Entonces José dijo:

—¡No haré que todos sean mis esclavos! Sólo el hombre que robó mi copa será mi esclavo, los demás se pueden ir en paz a donde está su papá.

18 Pero Judá se acercó a José y le dijo:

—Señor, le ruego que me deje decirle algo sin que se moleste. Yo sé que usted es como si fuera el faraón. 19 Cuando estuvimos aquí antes, usted nos preguntó: “¿Tienen papá u otro hermano?” 20 Y nosotros respondimos: “Tenemos un papá muy viejo y un hermano menor que nació cuando nuestro papá era ya un anciano. El hermano de nuestro hermano menor ya murió y él es el único hijo de su mamá que queda vivo, por eso nuestro papá lo quiere mucho”. 21 Luego usted nos dijo a nosotros, sus siervos: “Tráiganmelo y déjenme verlo”. 22 Pero nosotros le dijimos: “El muchacho no puede alejarse del lado de su papá porque si lo hace su papá morirá”. 23 Luego usted nos dijo a nosotros, sus siervos: “Si su hermano menor no viene con ustedes, nunca me volverán a ver”. 24 Entonces volvimos a donde vive nuestro papá y le contamos lo que usted nos había dicho.

25 »Después papá nos dijo: “Vuelvan allá y compren más comida para todos”. 26 Pero nosotros le dijimos: “No podemos ir allá. Sólo iremos si nuestro hermano menor va con nosotros. No podemos verle la cara a ese hombre a menos que nuestro hermano vaya con nosotros”. 27 Luego nuestro papá dijo: “Ustedes saben que mi esposa dio a luz a dos de mis hijos. 28 Uno de ellos me dejó y lo despedazó un animal salvaje, nunca más lo volví a ver. 29 Si también se llevan a este hijo y algo le llegara a pasar, este viejo moriría de tristeza”. 30 Por lo tanto, si llego a regresar sin mi hermano a donde está mi papá, y puesto que él es tan importante para mi papá, 31 cuando vea que el muchacho no viene conmigo, morirá. Y nosotros tendremos que enterrar a papá hecho un pobre viejo lleno de tristeza.

32 »Yo le garanticé a papá que le llevaría de regreso al muchacho. Le dije: “Si no te lo traigo de regreso, puedes culparme toda la vida”. 33 Por lo tanto, le ruego que me deje ser su esclavo a cambio del muchacho, y deje que él se vaya con sus otros hermanos. 34 No puedo regresar a donde está mi papá si el muchacho no está conmigo. Me daría miedo ver el sufrimiento que se apoderaría de mi papá».

45

José se da a conocer a sus hermanos

1 José ya no se podía contener delante de todos los que estaban a su servicio, entonces dijo: «¡Salgan todos de aquí!» Así que ninguno de sus siervos estaba allí cuando les reveló su identidad a sus hermanos. 2 Lloró tan fuerte que todos los egipcios y la casa del faraón lo escucharon. 3 José les dijo a sus hermanos:

—Yo soy José, ¿todavía está vivo mi papá?

Pero sus hermanos no le contestaron porque quedaron aterrados al estar frente a él. 4 Entonces José les dijo a sus hermanos:

—Por favor, acérquense a mí.

Ellos se acercaron y José les dijo:

—Yo soy su hermano José, el que ustedes vendieron como esclavo a Egipto. 5 No se preocupen ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido, pues Dios me mandó antes que ustedes para salvar vidas. 6 Ya llevamos dos años de hambre en la tierra, y todavía quedan otros cinco años sin que se pueda cosechar. 7 Pero Dios me envió antes que ustedes para asegurarse de que algunos de ustedes sobrevivan en la tierra, y permitirles que vivan de una manera extraordinaria.+ 45:7 permitirles […] extraordinaria o mantener con vida a muchos sobrevivientes.8 Por lo tanto, no fueron ustedes los que me enviaron aquí, fue Dios. Me convirtió como en un padre para el faraón, señor de toda su casa y gobernador de toda la tierra de Egipto.

9 »Vayan rápido a donde está mi papá y cuéntenle que su hijo José le manda este mensaje: “Dios me hizo gobernador de todo Egipto. Ven sin demora a donde yo estoy. 10 Vas a vivir en la tierra de Gosén, y van a estar junto a mí, tú, tus hijos, tus nietos, tu ganado, tus rebaños y todas tus posesiones. 11 Allá, yo te voy a cuidar para que ni tú, ni tu familia, ni los que estén contigo, pierdan todo lo que tienen, ya que todavía quedan cinco años de escasez”. 12 Ahora ustedes y mi hermano Benjamín saben que sí soy yo el que les está hablando. 13 Entonces cuéntenle a mi papá sobre el honor que recibí aquí en Egipto y de todo lo que han visto aquí. Apúrense y tráiganme a mi papá.

14 Luego José abrazó a su hermano Benjamín y lloró. Benjamín también lloró mientras abrazaba a José. 15 Después José besó a todos sus hermanos y lloró a medida que los abrazaba. Después de esto, sus hermanos comenzaron a hablarle.

16 Al faraón le llegó la noticia de que los hermanos de José habían venido, lo cual les agradó tanto al faraón como a sus ministros. 17 Entonces el faraón le dijo a José:

—Diles a tus hermanos que hagan esto: “Carguen sus burros con comida y vayan a la tierra de Canaán. 18 Después traigan a su papá y a sus familias. Yo les daré las mejores tierras de Egipto, y comerán la mejor comida de la tierra”. 19 Y ordénales esto: “Lleven carretas de Egipto para que traigan a sus mujeres e hijos. También traigan a su papá. 20 No se preocupen si dejan allá sus posesiones. Les daremos lo mejor de Egipto”.

21 Así lo hicieron los hijos de Israel. José les dio carretas tal como lo ordenó el faraón, y también les dio comida para el viaje. 22 A cada uno le dio una muda nueva de ropa, pero a Benjamín le dio 300 monedas de plata y cinco mudas de ropa. 23 A su papá le mandó diez burros cargados con lo mejor que había en Egipto y diez burras cargadas con trigo, pan y comida para el viaje de su papá. 24 José envió a sus hermanos, y ellos se fueron. José les dijo:

—No se vayan peleando por el camino.

25 Se fueron de Egipto y llegaron a donde estaba su papá Jacob, en la tierra de Canaán. 26 Le dijeron: «José está vivo y está gobernando toda la tierra de Egipto». Jacob no supo qué hacer, no les creyó lo que le decían. 27 Ellos le contaron todo lo que José les había dicho. Y él vio todas las carretas que José había mandado para llevarlo de regreso a Egipto. Entonces Jacob se puso contento y emocionado. 28 Luego Israel dijo: «Es suficiente, mi hijo José está vivo, iré a verlo antes de morir».

46

Jacob se va a Egipto

1 Entonces Israel comenzó su viaje llevando todo lo que tenía. Cuando llegó a Berseba, ofreció sacrificios al Dios de su papá Isaac. 2 Mientras dormía, Dios le habló a Israel en un sueño. Lo llamó:

—¡Jacob, Jacob!

—Aquí estoy —respondió Jacob.

3 Luego Dios dijo:

—Yo soy Dios, el Dios de tu papá. No tengas miedo de ir a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación. 4 Yo iré contigo a Egipto y luego te volveré a traer de regreso. Cuando mueras, José cerrará tus ojos con sus propias manos.

5 Jacob salió de Berseba. Los hijos de Israel cargaron a su papá Jacob, a sus mujeres y a sus hijos, en las carretas que el faraón había mandado para traerlos. 6 Jacob y todos sus descendientes llevaron su ganado y todas las cosas que habían adquirido en la tierra de Canaán y se fueron a Egipto. 7 Jacob se llevó a Egipto a sus hijos, nietos, hijas, nietas y al resto de sus descendientes.

8 Estos son los nombres de los hijos y descendientes de Israel que fueron a Egipto:

Jacob y sus hijos. Rubén, el primer hijo de Jacob.

9 Los hijos de Rubén eran Janoc, Falú, Jezrón y Carmí.

10 Los hijos de Simeón eran Jemuel, Jamín, Oad, Jaquín, Zojar y Saúl, hijo de una mujer cananea.

11 Los hijos de Leví eran Guersón, Coat y Merari.

12 Los hijos de Judá eran Er, Onán, Selá, Fares y Zera (Er y Onán habían muerto en la tierra de Canaán).

Los hijos de Fares eran Jezrón y Jamul.

13 Los hijos de Isacar eran Tola, Fuvá, Job y Simrón.

14 Los hijos de Zabulón eran Séred, Elón y Yalel.

15 Esos+ 46:15 Esos Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. fueron los hijos que Lea tuvo en Padán Aram, además de su hija Dina. Había en total 33 personas en su familia.

16 Los hijos de Gad eran Zefón, Jaguí, Suni, Esbón, Erí, Arodí y Arelí.

17 Los hijos de Aser eran Imná, Isvá, Isví, Beriá y su hermana Sera. Los hijos de Beriá eran Héber y Malquiel.

18 Esos fueron los hijos de Zilpá y Jacob. Zilpá era la criada que Labán le había dado a su hija Lea. En total había 16 personas en esta parte de la familia.

19 Los hijos de Raquel, la esposa de Jacob, eran José y Benjamín.

20 José tuvo dos hijos en la tierra de Egipto llamados Manasés y Efraín. Su madre era Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de On.

21 Los hijos de Benjamín eran Bela, Béquer, Asbel, Guerá, Naamán, Ehí, Ros, Mupín, Jupín y Ard.

22 Esos fueron los hijos de Raquel y Jacob. Había 14 personas en esa parte de la familia.

23 El hijo de Dan era Jusín.

24 Los hijos de Neftalí eran Yazel, Guní, Jéser y Silén.

25 Esos eran los hijos de Bilhá y Jacob. Bilhá era la criada que Labán le había dado a su hija Raquel. Eran siete personas en esa parte de la familia.

26 El número total de descendientes que fueron con Jacob a Egipto era 66. Esta cantidad no incluye a las esposas de sus hijos. 27 Además, había dos hijos de José que nacieron en Egipto. Entonces en total había 70 familiares de Jacob en Egipto.

28 Israel envió a Judá antes de él a encontrarse con José en la tierra de Gosén. Israel y su gente llegaron después. 29 José mandó preparar su carroza y se fue a Gosén a encontrarse con su papá, Israel. Cuando lo vio, lo abrazó y lloró largo rato abrazándose con él.

30 Luego Israel le dijo a José:

—Ahora puedo morir en paz porque ya vi tu rostro y sé que estás vivo.

31 Después José les dijo a sus hermanos y a todos los familiares de su papá:

—Voy a ir a contarle al faraón que ya llegaron mis hermanos y los familiares de mi papá que estaban en la tierra de Canaán. 32 Son una familia de pastores, siempre han tenido ovejas y ganado. Trajeron con ellos todos sus animales y todas sus pertenencias. 33 Cuando el faraón los llame y les pregunte: “¿En qué trabajan ustedes?”, 34 le van a responder: “Nosotros, sus siervos, siempre hemos criado animales desde que éramos jóvenes, tal como nuestros antepasados”. Digan esto para que puedan quedarse a vivir en Gosén, ya que en Egipto detestan a los pastores.

47

Israel se queda a vivir en Gosén

1 Entonces José fue y le contó al rey. Le dijo:

—Mi papá, mis hermanos, sus rebaños, su ganado y todo lo que tienen, llegaron de la tierra de Canaán y están en la tierra de Gosén.

2 José llevó a cinco de sus hermanos y se los presentó al faraón. 3 El faraón les dijo a los hermanos:

—¿En qué trabajan ustedes?

Ellos le respondieron:

—Nosotros, sus siervos, somos pastores tal como nuestros antepasados.

4 Luego le dijeron al faraón:

—Hay mucha hambre en la tierra de Canaán. No quedan campos que tengan pasto para nuestros animales. Por eso nos vinimos a vivir aquí, le rogamos que nos deje quedarnos a vivir en Gosén.

5 Luego el faraón le dijo a José:

—Tu papá y tus hermanos vinieron a buscarte. 6 La tierra de Egipto está a tu disposición. Acomoda a tu papá y a tus hermanos en la mejor parte de la tierra. Deja que vivan en la tierra de Gosén. Si tú sabes que hay entre ellos hombres diestros, ponlos a cargo de mi ganado.

7 Después José llevó a su papá, Jacob, y se lo presentó al faraón. Jacob bendijo al rey. 8 El faraón le preguntó:

—¿Cuántos años tienes?

9 Jacob le respondió:

—Sólo he vivido 130 años, una vida muy corta y con muchas dificultades. Mis antepasados vivieron muchos más años que yo.

10 Luego Jacob bendijo+ 47:10 bendijo o no se arrodilló sino que bendijo. El escritor hace un juego de palabras. En hebreo se arrodilló es muy similar a bendijo. al faraón y se fue.

11 José instaló a su papá y a sus hermanos. Les dio la mejor tierra de Egipto, en la tierra de Ramsés, tal como el faraón se lo había ordenado. 12 José les dio alimento a su papá y a sus hermanos, incluso a los más pequeños.+ 47:12 a los más pequeños o de acuerdo a la cantidad de hijos.

José compra tierras para el faraón

13 Había mucha hambre. No había comida en ninguna parte. Por lo tanto, debido al hambre, las tierras de Egipto y Canaán se sumieron en la pobreza. 14 Entonces José recolectó todo el dinero que había en la tierra de Canaán y en la tierra de Egipto que le pagaron a cambio del trigo que compraron. José llevó el dinero a la casa del faraón. 15 Cuando se acabó todo el dinero en Canaán y Egipto, los egipcios fueron a ver a José y le dijeron:

—Denos comida. Ya se nos acabó todo el dinero, si no nos da comida moriremos frente a sus ojos.

16 Entonces José dijo:

—Denme sus rebaños. Si se les acabó el dinero, les daré comida a cambio de sus rebaños.

17 La gente le llevó sus rebaños a José, y él les dio comida a cambio de sus caballos, sus rebaños de ovejas, su ganado y sus burros. Ese año les dio comida a cambio de todos sus animales.

18 Cuando se acabó el año, la gente volvió y le dijo:

—Usted sabe, señor, que se nos acabó el dinero y que ya le dimos todos nuestros animales. Sólo nos quedan nuestros cuerpos y nuestras tierras. 19 Con seguridad moriremos frente a sus ojos. Cómprenos a nosotros y nuestras tierras a cambio de comida. Nosotros nos convertiremos en esclavos del faraón y nuestras tierras también le pertenecerán a él. Suminístrenos semillas para sembrar, así podremos sobrevivir y la tierra no se convertirá en un desierto.

20 Entonces José compró toda la tierra de Egipto para el faraón. Todos los egipcios vendieron sus campos porque tenían mucha hambre. Y la tierra pasó a ser del faraón. 21 Hizo que toda la gente, de un extremo a otro de Egipto, volviera esclava del faraón. 22 La única tierra que no compró era la de los sacerdotes. Los sacerdotes no necesitaban vender su tierra porque el faraón les pagaba por su trabajo, y ellos usaban ese dinero para comprar comida.

23 José le dijo a la gente:

—Hoy los compré a ustedes y a sus tierras para el faraón. Aquí tienen las semillas, vayan y siémbrenlas. 24 Pero en tiempo de cosecha deben darle al faraón una quinta parte de lo que recojan. Las otras cuatro partes serán de ustedes. Tendrán semillas para sembrar y comida para ustedes, para sus familiares y para sus hijos.

25 La gente dijo:

—¡Nos salvó la vida! Si usted quiere, señor, seremos esclavos del faraón.

26 Entonces José estableció una ley que aún rige en Egipto: una quinta parte de las cosechas le pertenece al faraón. La única tierra que no es de él es la de los sacerdotes.

27 Israel se quedó a vivir en Egipto, en la tierra de Gosén. Allí compraron tierras, tuvieron muchos hijos y la familia se volvió muy numerosa.

28 Jacob vivió 17 años en la tierra de Egipto. Vivió hasta los 147 años de edad. 29 Cuando se acercó la hora en que Israel debía morir, llamó a su hijo José y le dijo:

—Si en verdad me amas, pon tu mano bajo mi muslo y prométeme+ 47:29 pon tu mano […] y prométeme Esta era una costumbre para hacer que alguien se comprometiera a cumplir una promesa muy importante. También era muestra de que Jacob confiaba en que José cumpliría la promesa. que vas a hacer lo que te digo: por favor no me entierres en Egipto. 30 Cuando vaya a descansar junto con mis antepasados, sácame de Egipto y entiérrame en el sepulcro de ellos.

Entonces José le dijo:

—Haré lo que me pides.

31 Luego Israel dijo:

—Prométemelo.

José lo prometió e Israel se recostó sobre la cabecera de la cama.

48

Bendiciones para Manasés y Efraín

1 Un tiempo después, alguien le dijo a José: “Mira, tu papá está enfermo”. Entonces José y sus dos hijos, Manasés y Efraín, fueron a ver a Jacob. 2 Cuando alguien le dijo a Jacob que su hijo José había venido a verlo, hizo un esfuerzo y se sentó en la cama.

3 Luego Jacob le dijo a José:

—El Dios Todopoderoso se me apareció en Luz, en la tierra de Canaán, y me bendijo. 4 Me dijo: “Mira, te daré muchos hijos, haré que tu familia se multiplique y tus descendientes conformarán una comunidad de tribus. Les daré estas tierras a tus descendientes y serán de ellos para siempre”. 5 Tus dos hijos que nacieron en la tierra de Egipto antes de que yo viniera, serán como mis hijos. Efraín y Manasés serán para mí como lo son Rubén y Simeón. 6 Pero los hijos que hayas tenido después de ellos serán tuyos. Ellos recibirán una parte de la tierra que se les dé a Efraín y Manasés. 7 Cuando venía de Padán Aram, Raquel murió, lo que me llenó de tristeza. Ella murió en la tierra de Canaán, cuando íbamos a Efrata. Yo la enterré ahí en el camino hacia Efrata. Efrata es la misma Belén.

8 Cuando Israel vio a los hijos de José, preguntó:

—¿Quiénes son ellos?

9 José le contestó a su papá:

—Estos son los hijos que Dios me dio aquí.

Luego Jacob dijo:

—Te ruego que me los traigas acá y yo les daré mi bendición.

10 A Israel le fallaba la vista porque ya estaba muy viejo. Cuando José le acercó a sus hijos, él los abrazó y los besó. 11 Luego Israel le dijo a José:

—Nunca pensé que volvería a ver tu rostro. ¡Pero mira! Dios me permitió verte a ti y a tus descendientes.

12 Luego José bajó a los niños de las piernas de Israel y se postró rostro en tierra. 13 José acercó a los niños y puso a Efraín a su derecha y a Manasés a su izquierda. Por lo tanto, Efraín estaba a la izquierda de Israel y Manasés a su derecha. 14 Israel estiró su brazo derecho y puso su mano en la cabeza de Efraín, el menor. Luego estiró su brazo izquierdo y puso su mano sobre la cabeza de Manasés, el mayor, cruzando los brazos. 15 Israel bendijo a José y le dijo:

«Que el Dios que mis padres

Abraham e Isaac adoraron,

el Dios que ha sido mi pastor

toda mi vida hasta hoy,

16 el ángel que me salvó de todo peligro,

bendiga a estos muchachos.

Es para que así mi nombre

y el nombre de mis padres Abraham e Isaac

sigan viviendo en ellos,

y para que se multipliquen sobre la tierra».

17 Cuando José vio que Israel tenía su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, se molestó. Así que tomó la mano de su papá y trató de moverla de la cabeza de Efraín a la de Manasés. 18 José le dijo a su papá:

—¡Así no, papá! Este es el mayor, pon tu mano derecha sobre su cabeza.

19 Pero su papá se rehusó y dijo:

—Lo sé, hijo, lo sé. Él también va a ser importante y de él también nacerá mucha gente, pero su hermano menor va a ser todavía más importante y sus descendientes formarán muchas naciones.

20 Entonces los bendijo ese día diciendo: «La gente de Israel usará sus nombres para bendecir: “Que Dios te haga como Efraín y Manasés”».

De esta manera Israel hizo a Efraín más importante que Manasés. 21 Luego Israel le dijo a José:

—Mira, me estoy muriendo, pero Dios va a estar contigo y te va a llevar de regreso a la tierra de tus antepasados. 22 Te voy a dar algo que no les di a tus hermanos. Te voy a dar la montaña que les gané a los amorreos peleando con mi espada y con mi arco.

49

Jacob bendice a sus hijos

1 Luego Jacob llamó a todos sus hijos y les dijo: «Acérquense y les diré lo que les va a pasar en el futuro.

2 »Acérquense y escuchen, hijos de Jacob.

Escuchen a Israel, su papá.

3 »Rubén, tú eres mi hijo mayor, mi fuerza

y la primera muestra de mi hombría.

Tú fuiste el más honorable y poderoso de mis hijos.

4 Pero eres incontrolable como el agua.

No seguirás siendo el más honorable,

por haberte metido en la cama de tu papá.

Llevaste vergüenza a mi cama,

la cama en la que te metiste.

5 »Simeón y Leví son hermanos,

sus espadas son armas de violencia.

6 Mi alma no quiere ser parte de sus planes,

ni quiere tomar parte en sus reuniones.

Porque en su furia, ellos mataron hombres

e hirieron animales por diversión.

7 Que su ira sea una maldición;

2s demasiado violenta.

Que su furia sea maldita

porque es despiadada.

Yo los repartiré entre las tribus de Jacob;

los repartiré en Israel.

8 »Judá, tus hermanos te alabarán+ 49:8 alabarán En hebreo el nombre Judá es similar a la palabra alabar.,

derrotarás a tus enemigos.

Los hijos de tu papá te alabarán.

9 Judá es como un cachorro de león.

Hijo mío, tú te has parado sobre animales que has matado.

Se agacha y se acuesta como un león.

Y como a un león, ¿quién lo va a molestar?

10 Nadie le va a quitar el poder a Judá,

ni el cetro que tiene entre los pies,

hasta que llegue el verdadero rey+ 49:10 hasta […] verdadero rey o hasta que venga Siló o hasta que venga el hombre al que le pertenece o hasta que venga un tributo para él.

y todas las naciones lo obedezcan.

11 Él amarra su burro a la viña.

Amarra al hijo de su burra a la mejor viña.

Él lava su ropa en vino

y su manto en la sangre de las uvas.

12 Sus ojos son más oscuros que el vino

y sus dientes son más blancos que la leche.+ 49:12 o Sus ojos están rojos de beber vino, y sus dientes están blancos de tomar leche.

13 »Zabulón vivirá cerca del mar.

Sus costas serán un lugar seguro para los barcos

y su tierra se extenderá hasta Sidón.

14 »Isacar es como un burro fuerte,

acostado entre los establos.

15 Cuando vea que el sitio era bueno para descansar

y que la tierra era agradable,

pondrá su hombro para soportar una carga

y se convertirá en un esclavo de trabajos forzados.

16 »Dan+ 49:16 Dan En hebreo este nombre es similar a la palabra que significa juez. proporcionará justicia a su gente,

como una de las tribus de Israel.

17 Dan será como una serpiente al lado del camino.

Como una serpiente venenosa al lado del sendero,

que muerde los pies de los caballos

y hace que quienes los montan se caigan de espaldas.

18 SEÑOR, estoy esperando tu salvación.

19 »A Gad lo van a atacar unos ladrones,+ 49:19 van a atacar unos ladrones En hebreo el nombre Gad es similar a las expresiones unos ladrones y atacar.

pero él los ahuyentará.

20 »En las tierras de Aser crecerá alimento bueno y abundante.

Va a tener comida digna de un rey.

21 »Neftalí es como una venada libre

que suele dar cría hermosa.+ 49:21 que suele dar cría hermosa o sus palabras son hermosas. El hebreo es oscuro.

22 »Como una viña muy productiva es José;

viña muy productiva al lado de una fuente.

Sus ramas se trepan por toda la pared.

23 Mucha gente luchó contra él;

sus enemigos eran arqueros.

24 Pero él ganó la batalla con su gran arco

y la habilidad de sus brazos.

Recibe su poder de El Fuerte de Jacob,

del Pastor, la Roca de Israel,

25 del Dios de tu padre.

Que Dios te ayude.

Que el Dios Todopoderoso te bendiga

y te mande bendiciones desde arriba en el cielo,

y bendiciones desde abajo en lo más profundo.

Que te dé bendiciones desde los pechos y el vientre.

26 Muchas cosas buenas les sucedieron a mis padres,

y yo, tu papá, recibí mayores bendiciones.

Tus hermanos te dejaron sin nada,

pero ahora yo amontono mis bendiciones para ti

como si fueran una gran montaña.

27 »Benjamín es como un lobo hambriento.

Por la mañana se come lo que cazó,

por la tarde comparte las sobras».

28 Esas eran las 12 tribus de Israel, y eso fue lo que les dijo cuando los bendijo, dándole a cada uno una bendición particular. 29 Les ordenó: «Estoy a punto de morir. Entiérrenme con mis antepasados en la cueva que hay en el campo de Efrón el hitita. 30 En la cueva que queda en el campo de Macpela, cerca de Mamré, en la tierra de Canaán. Abraham le compró esas tierras a Efrón el hitita para hacer su cementerio. 31 Allí enterraron a Abraham y a su esposa Sara, a Isaac y a su esposa Rebeca, y yo enterré ahí a Lea. 32 Esas tierras y la cueva fueron compradas a los heteos». 33 Cuando Jacob terminó de darles estas instrucciones a sus hijos, metió los pies en la cama, dio su último suspiro, murió y se reunió con sus antepasados muertos.

50

Funeral de Jacob

1 Luego José abrazó a su papá, lloró por él y lo besó. 2 Después José les dijo a los médicos que lo atendían, que prepararan a su papá para el entierro. 3 Demoraron 40 días haciendo esto, que era el tiempo que normalmente duraba la preparación para el entierro. Los egipcios guardaron 70 días de luto. 4 Cuando terminó el luto, José habló con la corte del faraón, y le dijo:

—Si yo les agrado, háganme el favor de decirle al faraón 5 que mi papá me hizo prometerle que lo enterraría en una cueva en la tierra de Canaán. Él mismo se preparó esa cueva como su sepulcro. Por favor déjenme ir a enterrar a mi papá y después regresaré aquí a donde están ustedes.

6 El faraón le dijo:

—Cumple tu promesa. Ve y entierra a tu papá.

7 Entonces José fue a enterrar a su papá. Lo acompañaron todos los funcionarios del rey, es decir los ancianos de su casa y todos los ancianos de Egipto. 8 También lo acompañaron todos los familiares de José y sus hermanos. Los únicos que se quedaron en la tierra de Gosén fueron los niños menores, los rebaños y el ganado. 9 También fueron carrozas y hombres a caballo. Era un grupo muy numeroso.

10 Cuando llegaron al lugar donde se trilla el trigo de Atad, que quedaba al otro lado del río Jordán, lloraron mucho por Jacob, y José le guardó luto por siete días. 11 Los cananeos que vivían en esa tierra vieron la tristeza que reinaba en Atad, y dijeron: «¡Los egipcios están en un luto muy triste!» Por esa razón llamaron a ese sitio Luto de los egipcios.+ 50:11 Luto de los egipcios Textualmente Abel Misrayin. Ese lugar queda cruzando el río Jordán.

12 Los hijos de Jacob hicieron todo lo que él les había dicho. 13 Lo cargaron hasta la tierra de Canaán y lo enterraron en la cueva del campo de Macpela. Ese era el campo, cerca de Mamré, que Abraham le había comprado a Efrón el hitita para hacer un cementerio. 14 Después del funeral de su papá, José, sus hermanos y todos los que lo habían acompañado, regresaron a Egipto.

Los hermanos todavía le temen a José

15 Los hermanos de José estaban temerosos porque su papá había muerto. Dijeron: «Tal vez José siga enojado con nosotros y nos haga pagar por todo el mal que le hicimos». 16 Entonces le mandaron un mensaje a José que decía: «Tu papá nos dio estas instrucciones antes de morir: 17 “Díganle esto a José: Por favor, olvida la maldad y los pecados de tus hermanos. Perdona el mal que te hicieron”. Entonces te ruego que perdones la maldad que cometieron los siervos del Dios de tu papá».

Cuando José leyó ese mensaje, se puso a llorar. 18 Luego sus hermanos fueron a buscarlo, se inclinaron ante él, y le dijeron:

—Nosotros somos tus esclavos.

19 Pero José les dijo:

—No tengan miedo. ¿Acaso puedo tomar el lugar de Dios? 20 Ustedes planearon hacerme daño, pero Dios lo hizo para bien. Lo hizo para obtener los resultados que vemos ahora, para salvarle la vida a mucha gente. 21 No tengan miedo, yo los voy a mantener a ustedes y a sus hijos.

De esta manera, José les dijo cosas buenas a sus hermanos y los hizo sentir bien.

22 José y los familiares de su papá se quedaron a vivir en Egipto. José vivió 110 años. 23 La vida de José le alcanzó para conocer a los hijos y a los nietos de Efraín y estuvo presente cuando nacieron los hijos de Maquir, hijo de Manasés.

Muerte de José

24 José les dijo a sus parientes: «Me estoy muriendo, pero con seguridad Dios va a venir a cuidarlos, los va a sacar de este país y los va a guiar hacia la tierra que le prometió a Abraham, Isaac y a Jacob». 25 José hizo que los hijos de Jacob le hicieran una promesa. Les dijo: «Cuando Dios venga por ustedes, llévense mis huesos de aquí».

26 José murió a los 110 años de edad, lo embalsamaron y lo colocaron en un ataúd en Egipto.