Éxodo
1La familia de Jacob en Egipto
1 Cuando Israel, o sea Jacob, viajó a Egipto iba con sus hijos y sus familias. Los nombres de sus hijos eran: 2 Rubén, Simeón, Leví, Judá, 3 Isacar, Zabulón, Benjamín, 4 Dan, Neftalí, Gad y Aser. 5 En total, Jacob tenía 70 descendientes, incluyendo a José que ya estaba en Egipto. 6 Después José y sus hermanos y todos los de esa generación murieron. 7 Pero los israelitas tuvieron muchos hijos que se multiplicaron y aumentaron cada vez más y más, hasta llenar Egipto.
Sufrimiento del pueblo de Israel
8 Luego llegó al poder de Egipto un nuevo rey que no sabía nada de José. 9 Le dijo a su pueblo: «Hay muchos más israelitas que egipcios y además son poderosos. 10 Hagamos un plan para evitar que sigan multiplicándose. Si no lo hacemos, en caso de que haya una guerra pueden unirse al enemigo, luchar contra nosotros, derrotarnos y escaparse de aquí+ 1:10 escaparse de aquí o dominar el país.».
11 Por esta razón, los egipcios los esclavizaron y les pusieron capataces que los sometieron a trabajos forzados. Ellos los obligaron a construir las ciudades de Pitón y Ramsés como centros de almacenamiento del faraón. 12 Pero, mientras más los maltrataban, más se multiplicaban. Entonces los egipcios comenzaron a alarmarse por el pueblo de Israel, 13 por lo cual obligaron a los israelitas a trabajar duramente. 14 Les amargaron la vida forzándolos a hacer adobes, ladrillos y todo tipo de trabajos en el campo. Los obligaban a trabajar arduamente en todo lo que les exigían.
15 Había dos parteras hebreas+ 1:15 hebreas o Israelitas. Esta palabra puede significar también «descendientes de Éber» (Ver Gn 10:25-31) o «gente de más allá del río Éufrates». Igual en el versículo 19., llamadas Sifrá y Fuvá, que atendían a las mujeres hebreas. El rey de Egipto les dijo:
16 —Cuando estén ayudando a las hebreas a dar a luz, fíjense en el sexo del bebé. Si es niño, mátenlo pero si es niña, déjenla vivir.
17 Pero las parteras respetaban a Dios y no hicieron lo que el rey de Egipto les ordenó. Dejaban que los niños vivieran. 18 Entonces el rey de Egipto mandó llamar a las parteras y les preguntó:
—¿Por qué hicieron eso? ¿Por qué dejaron vivir a los niños?
19 Ellas respondieron:
—Porque las hebreas son diferentes a las egipcias; son fuertes y dan a luz antes de que la partera llegue a atenderlas.
20 Dios bendijo a las parteras. Los israelitas se multiplicaron y se fortalecieron mucho. 21 Dios les dio familia a las parteras porque ellas respetaron a Dios.
22 Entonces el faraón dio esta orden a su pueblo:
—Lancen al río Nilo a todos los niños hebreos que nazcan, pero a las niñas déjenlas vivir.
2Moisés
1 Un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de su misma tribu. 2 La mujer quedó embarazada y dio a luz a un niño. Como vio que era un niño hermoso, lo escondió durante tres meses. 3 Cuando ya no lo podía seguir escondiendo, tomó un canasto, lo cubrió con brea para que flotara y metió adentro al niño. Luego fue y puso el canasto entre los juncos, a orillas del río Nilo. 4 La hermana del niño se quedó mirando de lejos para ver qué le iba a pasar al bebé.
5 La hija del faraón fue a bañarse al Nilo y mientras sus esclavas caminaban por la orilla del río, vio el canasto entre los juncos y mandó a su criada para que lo trajera. 6 Luego abrió el canasto y vio al niño que estaba llorando. Ella tuvo compasión de él y dijo:
—Este es uno de los niños hebreos.
7 La hermana del niño le preguntó:
—¿Quiere que vaya a buscarle una niñera hebrea para que se encargue de darle pecho al niño?
8 —Ve —respondió la hija del faraón.
Entonces la niña fue y trajo a la mamá del bebé. 9 La hija del faraón le dijo:
—Llévate a este niño y dale pecho, yo te pagaré.
Entonces ella tomó a su bebé y le dio pecho. 10 Cuando el niño creció lo suficiente, se lo llevó a la hija del faraón y él se convirtió en el hijo de la hija del faraón. Ella le puso de nombre Moisés porque dijo:
—Lo saqué del agua.+ 2:10 Lo saqué del agua El nombre egipcio Moisés es similar a la palabra hebrea que significa sacar, halar, o arrastrar.
11 Cuando Moisés creció, fue a ver a su gente y vio que los obligaban a trabajar muy duro. Un día Moisés también vio a un egipcio golpeando a un hebreo, uno de su propia gente. 12 Miró a su alrededor y al ver que no había nadie, mató al egipcio y enterró su cuerpo en la arena. 13 Al día siguiente salió Moisés y vio a dos hebreos peleando. Le preguntó al agresor:
—¿Por qué golpeas a tu compatriota?
14 El hombre respondió:
—¿Quién te nombró nuestro príncipe y juez? ¿Acaso vas a matarme como hiciste ayer con el egipcio?
Entonces Moisés se asustó y pensó: «Seguro que ahora todos saben lo que hice».
15 Cuando el faraón se enteró, quiso matar a Moisés, pero Moisés se escapó del faraón y se fue a vivir a la tierra de Madián.
Moisés en Madián
Moisés se sentó al lado de un pozo. 16 El sacerdote de Madián tenía siete hijas que iban a ese pozo a buscar agua para llenar los bebederos de las ovejas de su papá. 17 Pero cuando los pastores llegaron, las echaron. Entonces Moisés se levantó, las ayudó y les dio agua a sus ovejas.
18 Cuando volvieron a donde estaba Reuel+ 2:18 Reuel También se le llama Jetro., su papá, él les preguntó:
—¿Por qué regresaron tan pronto hoy?
19 Ellas respondieron:
—Un egipcio nos defendió de los pastores. También nos ayudó a sacar agua y les dio de beber a las ovejas.
20 Entonces Reuel les preguntó a sus hijas:
—¿Dónde está ese hombre? ¿Por qué lo dejaron allá afuera? Invítenlo a comer con nosotros.
21 Moisés aceptó quedarse a vivir allí. Después Reuel le dio como esposa a su hija Séfora. 22 Séfora dio a luz un hijo, al que Moisés llamo Guersón+ 2:22 Guersón En hebreo este nombre es similar a la palabra que significa un inmigrante allá.. Le puso este nombre porque Moisés era inmigrante en una tierra que no le pertenecía.
23 Moisés se quedó allá muchos años y durante ese tiempo murió el rey de Egipto. Sin embargo, seguían obligando a los israelitas a trabajar muy duro. Ellos le suplicaban a Dios que los ayudara. 24 Dios escuchó sus súplicas y se acordó del pacto que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Vio a los israelitas y se dio cuenta de su situación.
3El arbusto en llamas
1 Jetro, el suegro+ 3:1 suegro o posiblemente cuñado. Se sabe que Jetro es otro nombre para Reuel. de Moisés, era el sacerdote de Madián. Una vez Moisés estaba cuidando las ovejas de Jetro, las llevó hasta la parte occidental del desierto y llegó hasta Horeb+ 3:1 Horeb También llamado monte Sinaí., el monte de Dios. 2 Ahí se le apareció el ángel del SEÑOR+ 3:2 ángel del SEÑOR o enviado del SEÑOR. en una gran llama de fuego la cual estaba ardiendo en medio de un arbusto, pero este no se consumía. 3 Moisés se dijo: ««¡Qué cosa tan rara! Me detendré a ver por qué el arbusto no se consume».
4 Cuando el SEÑOR vio que Moisés se estaba acercando para observar mejor, lo llamó desde el arbusto:
—Moisés, Moisés.
—Aquí estoy —respondió él.
5 Dios le dijo:
—No te acerques más y quítate el calzado porque el suelo que estás pisando es sagrado. 6 Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Moisés se cubrió la cara porque tenía miedo de mirar a Dios. 7 Pero el SEÑOR dijo:
—He visto lo mucho que ha sufrido mi pueblo en Egipto de mano de sus opresores y he escuchado sus lamentos. Estoy consciente de su dolor. 8 Ahora voy a bajar a salvar a mi pueblo de los egipcios. Los voy a sacar de allá y los voy a llevar a una tierra buena y espaciosa que rebosa de leche y de miel+ 3:8 miel Particularmente la miel extraída de frutos como el dátil.. Es la tierra de los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 9 He escuchado los lamentos de los israelitas y también he visto la crueldad con la que los egipcios los tienen sometidos. 10 Así que tú irás allá porque te voy a enviar ante el faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, el pueblo de Israel.
11 Pero Moisés le dijo a Dios:
—¿Quién soy yo para ir ante el faraón y sacar a los israelitas de Egipto?
12 Dios le respondió:
—Irás porque yo estaré contigo. Esta será la señal de que yo te he enviado: cuando liberes de Egipto a mi pueblo, ustedes vendrán a adorarme en este monte.
13 Luego Moisés le dijo a Dios:
—Cuando yo vaya y les diga a los israelitas: “El Dios de sus antepasados me envió a ustedes”, ellos me van a preguntar: “¿Cuál es el nombre de ese Dios?” y entonces, ¿qué les voy a responder?
14 Dios le dijo:
— Yo soy el que soy .+ 3:14 Yo soy el que soy Tal vez esta expresión está relacionada con el nombre YAVÉ, que usualmente se traduce como SEÑOR, tiene que ver con la palabra hebrea que significa Él es o Él da existencia. La expresión puede significar Yo soy el que realmente existe por sí mismo. Dile esto al pueblo de Israel: “ Yo soy me mandó a ustedes”.
15 Luego Dios le volvió a decir a Moisés:
—Dile esto al pueblo de Israel: “YAVÉ, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me mandó a ustedes”. Ese es mi nombre eterno, con el que seré recordado para siempre.
16 »Ve y reúne a los ancianos líderes de Israel y diles: “YAVÉ, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, se me apareció y me dijo: ‘He estado al tanto de ustedes y he visto cómo los han hecho sufrir en Egipto. 17 Decidí sacarlos de sus sufrimientos en Egipto y llevarlos a la tierra de los cananeos, los heteos, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos a una tierra que rebosa de leche y de miel’”.
18 »Ellos te van a escuchar. Luego tú y los ancianos líderes de Israel, van a ir ante el rey de Egipto a decirle: “YAVÉ, el Dios de los hebreos, vino a visitarnos. Déjanos ir al desierto, en un viaje de tres días, para ofrecerle sacrificios a YAVÉ, nuestro Dios”. 19 Yo sé que el rey de Egipto no los dejará ir sino por la fuerza, 20 por eso voy a utilizar mi gran poder en contra de Egipto. Voy a hacer que ocurran cosas asombrosas en esa tierra y después de que lo haga, él los dejará ir.
21 »Haré que el pueblo de Egipto se porte bien con los israelitas. Los egipcios le darán muchos regalos a tu pueblo cuando se vayan. 22 Cada mujer le pedirá a su vecino o a quien viva en su casa, joyas de oro y plata, y vestidos y ustedes se los pondrán a sus hijos e hijas. De esta forma se llevarán las riquezas de Egipto.
41 Moisés le respondió:
—¿Qué hago si no me creen o no me escuchan? Ellos van a decir: “El SEÑOR no se te ha aparecido”.
2 El SEÑOR le preguntó:
—¿Qué tienes en la mano?
Moisés respondió:
—Un bastón.
3 El Señor le dijo:
—Lánzalo al suelo.
Moisés lo lanzó al suelo y el bastón se convirtió en una serpiente. Asustado se echó para atrás, 4 pero el SEÑOR le dijo:
—Estira el brazo y agárrala por la cola.
Cuando Moisés extendió la mano y la agarró por la cola, esta se volvió a convertir en bastón.
5 —Haz esto para que ellos te crean que se te apareció el SEÑOR, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
6 Luego el SEÑOR le volvió a decir:
—Mete la mano en tu ropa, cerca del pecho.
Moisés metió la mano en su ropa y cuando la volvió a sacar estaba infectada, blanca como la nieve.
7 Entonces Dios le dijo:
—Vuelve a meter la mano en tu ropa.
Él la volvió a meter pero cuando la sacó, su mano estaba sana, como el resto de la piel.
8 —Si no te creen con la primera señal, te creerán con la segunda. 9 Si todavía no te creen ni te ponen atención con la segunda señal, toma un poco de agua del río Nilo y derrámala sobre el suelo seco. El agua que saques del Nilo se convertirá en sangre al tocar el suelo.
10 Moisés le dijo al SEÑOR:
—Por favor, Señor, nunca he sido de fácil palabra, ni antes ni después de que me hablaras a mí, tu siervo. Soy lento y aburrido cuando hablo.
11 El SEÑOR le dijo:
—¿Quién es el que hizo la boca del ser humano? ¿Quién es el que hace que una persona sea sorda, muda o ciega? Pues Yo, el SEÑOR. 12 Ve que yo estaré contigo cuando hables y te enseñaré lo que debes decir.
13 Pero Moisés dijo:
—Por favor, Señor, manda a otro.
14 Entonces el SEÑOR se enojó con Moisés y le dijo:
—¡Está bien! Te voy a dar a alguien para que te ayude, a tu hermano Aarón de la tribu de Leví. Él sabe hablar muy bien y ya viene en camino a visitarte. Se pondrá muy feliz de verte. 15 Habla con él y cuéntale lo que quieres que él diga. Yo estaré contigo y con él cuando hablen y les enseñaré lo que deben hacer. 16 Él hablará al pueblo por ti, será como tu voz y tú serás para él en lugar de Dios. 17 Lleva el bastón que tienes en la mano, pues con él vas a hacer las señales.
Moisés regresa a Egipto
18 Moisés fue a Jetro, su suegro y le dijo:
—Por favor, déjame regresar a Egipto, pues quiero ir a mi pueblo para ver si todavía viven.
Jetro le dijo a Moisés:
—Vete en paz.
19 Luego mientras Moisés aún estaba en Madián, el SEÑOR le dijo:
—Ya puedes regresar a Egipto, pues ya han muerto todos los que querían matarte.
20 Entonces Moisés llevó a su mujer y a sus hijos en un burro y regresó a Egipto, llevando el bastón de Dios en la mano.
21 El SEÑOR también le había dicho a Moisés:
—Cuando regreses a Egipto, acuérdate de todas las maravillas que puse en tus manos y hazlas frente al faraón. Mientras tanto yo haré que él se ponga terco para que no deje ir al pueblo. 22 Luego le dirás al faraón: “El SEÑOR dice: ‘Israel es mi hijo mayor, 23 insisto en que liberes a mi hijo para que venga a adorarme. Si te niegas a librarlo, mataré a tu hijo mayor’”.
24 En su camino a Egipto, Moisés se detuvo en un sitio para pasar la noche. El SEÑOR se encontró con Moisés en ese lugar e intentó matarlo.+ 4:24 intentó matarlo o posiblemente, intentó circuncidarlo.25 Pero Séfora tomó un cuchillo de piedra y circuncidó a su hijo, agarró la piel y le tocó los pies a Moisés. Luego ella le dijo a Moisés: «Tú eres un esposo de sangre». 26 Entonces el Señor se alejó de él. Ella dijo: «Esposo de sangre», refiriéndose a la circuncisión.
27 Mientras tanto, el SEÑOR le había dicho a Aarón: «Ve a encontrarte con Moisés en el desierto». Entonces Aarón fue a encontrarse con él en el monte de Dios+ 4:27 monte de Dios El monte Horeb (Sinaí). y lo saludó con un beso en la mejilla. 28 Moisés le contó a Aarón todo lo que el SEÑOR le había dicho y todas las señales que le dijo que hiciera. 29 Moisés y Aarón fueron y reunieron a todos los ancianos líderes de Israel. 30 Aarón les contó todo lo que el SEÑOR le había dicho a Moisés. Entonces Moisés hizo las señales frente al pueblo 31 y el pueblo les creyó. Cuando se enteraron que el SEÑOR les había prestado atención a los israelitas y que sabía que estaban sufriendo, se inclinaron y adoraron al SEÑOR.
5Moisés y Aarón frente al faraón
1 Después, Moisés y Aarón fueron a hablar con el faraón y le dijeron:
—El SEÑOR, Dios de Israel ha dicho: “Deja que mi pueblo vaya al desierto para que celebre en mi honor”.
2 Pero el faraón dijo:
—¿Quién es el SEÑOR? ¿Por qué tengo que obedecerle y liberar a Israel? No conozco al SEÑOR y no voy a liberar a Israel.
3 Entonces ellos dijeron:
—El Dios de los hebreos vino a visitarnos. Déjanos ir al desierto, a un viaje de tres días para ofrecerle sacrificios al SEÑOR nuestro Dios. Así evitarás que nos castigue, matándonos con enfermedades o guerras.
4 Pero el rey de Egipto les dijo:
—Moisés y Aarón, no distraigan a la gente del trabajo, vuelvan a trabajar. 5 Miren que aquí hay mucha gente y ustedes no los dejan trabajar.
6 Ese mismo día el faraón ordenó a los capataces y a los jefes de cuadrilla+ 5:6 jefes de cuadrilla Eran israelitas designados para controlar a su propio pueblo.:
7 —De ahora en adelante no le den al pueblo la paja para hacer ladrillos sino que vayan ellos mismos a recogerla. 8 Pero aun así, ellos tienen que seguir produciendo la misma cantidad de ladrillos que antes. ¡No deben producir menos porque se están volviendo perezosos! Por eso es que se están quejando y pidiendo que los dejemos ir a ofrecerle sacrificios a su Dios. 9 Así que háganlos trabajar más duro. De esa manera se mantendrán bien ocupados y no prestarán atención a las mentiras de Moisés.
10 Los capataces y los jefes de cuadrilla salieron y le dijeron al pueblo:
—El faraón decidió que no les volverá a dar la paja para hacer ladrillos. 11 Ustedes mismos tienen que ir a conseguirla a donde puedan y aun así tienen que seguir produciendo la misma cantidad de ladrillos que antes.
12 El pueblo fue recogiendo paja por todo Egipto. 13 Los jefes de cuadrilla los presionaban diciéndoles:
—Tienen que producir diariamente la misma cantidad de ladrillos que producían antes, cuando les dábamos la paja.
14 Los capataces egipcios habían nombrado jefes de cuadrilla hebreos y los habían hecho responsables del trabajo de los israelitas. Los capataces golpearon a los jefes de cuadrilla y les dijeron:
—¿Por qué no hicieron la misma cantidad de ladrillos que han hecho siempre?
15 Entonces los jefes de cuadrilla israelitas fueron al faraón y se quejaron. Ellos dijeron:
—Nosotros somos tus siervos. ¿Por qué nos están tratando tan mal? 16 Nos exigen hacer la misma cantidad de ladrillos que antes, sin importarles que ahora no nos dan la paja. Tus siervos hemos sido golpeados y tu pueblo está haciendo las cosas mal.
17 El faraón respondió:
—Ustedes son unos perezosos. Por eso me dijeron: “Déjanos ir a ofrecerle sacrificios al SEÑOR”. 18 ¡Ahora, regresen a su trabajo! No les daremos la paja y sin embargo tienen que seguir haciendo la misma cantidad de ladrillos.
19 Los jefes de cuadrilla de los israelitas se dieron cuenta de que estaban en problemas cuando les dijeron: «No deben reducir la cantidad de ladrillos». 20 Ellos se encontraron con Moisés y Aarón, quienes los estaban esperando para hablarles cuando salieran de hablar con el faraón. 21 Los jefes de cuadrilla les dijeron:
—Ojalá que el SEÑOR los vea y los castigue porque hicieron que el faraón y los capataces nos odien y les dieron una razón para matarnos.
Moisés le reclama al Señor
22 Moisés oró al SEÑOR y le dijo:
—Señor ¿por qué le hiciste ese mal a este pueblo? ¿Por qué me enviaste a mí? 23 Fui ante el faraón y le dije lo que tú me dijiste pero desde ese momento él ha tratado muy mal a tu pueblo, ¡y tú no has hecho nada para ayudarlos!
61 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ahora verás lo que le voy a hacer al faraón: usaré mi gran poder en su contra y va a tener que echarlos de su tierra.
2 Dios habló con Moisés y le dijo:
—Yo soy YAVÉ. 3 Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob. Ellos me llamaban Dios Todopoderoso. No me di a conocer a ellos utilizando mi nombre: YAVÉ. 4 Hice un pacto con ellos, me comprometí a darles la tierra de Canaán, donde estaban viviendo como extranjeros. 5 También escuché los lamentos de los israelitas, a quienes los egipcios tienen forzados a trabajar y me acordé de mi pacto. 6 Por lo tanto, dile al pueblo de Israel: “Yo soy el SEÑOR y los salvaré. Les daré la libertad y no seguirán siendo esclavos de los egipcios. Usaré mi gran poder para castigar a los egipcios y luego los liberaré a ustedes. 7 Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. Yo soy el SEÑOR su Dios y ustedes sabrán que fui yo quien los rescató de la opresión de los egipcios. 8 Los llevaré a la tierra que juré darles a Abraham, a Isaac y a Jacob. Tan cierto como que yo soy el SEÑOR, que esa tierra será de ustedes”.
9 Entonces Moisés intentó contarles esto a los israelitas, pero no lo quisieron escuchar porque estaban impacientes por todo el trabajo que tenían que hacer. 10 El SEÑOR le dijo a Moisés:
11 —Ve y dile al faraón, rey de Egipto, que libere de su tierra al pueblo de Israel.
12 Pero Moisés le dijo al SEÑOR:
—Si los israelitas no quisieron escucharme, ¿cómo va a querer escucharme el faraón si yo ni siquiera puedo hablarle bien?
13 Pero el SEÑOR habló con Moisés y Aarón y les ordenó que fueran a hablar con los israelitas y con el rey de Egipto para así poder sacar de Egipto al pueblo de Israel.
Antepasados de Moisés y Aarón
14 Estos son los nombres de los jefes de las familias paternas:
Los hijos de Rubén, el hijo mayor de Israel, eran Janoc, Falú, Jezrón y Carmí.
15 Los hijos de Simeón eran Jemuel, Jamín, Oad, Jaquín, Zojar y Saúl, hijo de una mujer cananea.
16 Leví vivió 137 años. Sus hijos eran Guersón, Coat y Merari.
17 Los hijos de Guersón eran Libní y Simí, cada uno con sus respectivas familias.
18 Coat vivió 133 años. Sus hijos eran Amirán, Izar, Hebrón y Uziel.
19 Los hijos de Merari eran Majlí y Musí.
Todas esas eran las familias descendientes de Leví.
20 Amirán vivió 137 años, se casó con su tía Jocabed y tuvo dos hijos llamados Aarón y Moisés.
21 Los hijos de Izar eran Coré, Néfeg y Zicrí.
22 Los hijos de Uziel eran Misael, Elzafán y Sitri.
23 Aarón se casó con Elisabet, hija de Aminadab y hermana de Naasón. Ella dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. 24 Los hijos de Coré eran Asir, Elcaná y Abiasaf. Ellos fueron los descendientes de Coré.
25 Eleazar hijo de Aarón se casó con una de las hijas de Futiel, la cual dio a luz a Finés.
Todos ellos fueron los descendientes de Leví por familias.
26 Aarón y Moisés, mencionados anteriormente, son los mismos a quienes el SEÑOR dijo: «Saquen a mi pueblo Israel fuera de Egipto, por tropas». 27 Ellos fueron los mismos Moisés y Aarón que le dijeron al faraón, rey de Egipto, que dejara salir de Egipto a los israelitas.
Dios repite su llamamiento a Moisés
28 Cuando el SEÑOR le habló a Moisés en Egipto, 29 le dijo:
—Yo soy el SEÑOR. Dile al faraón, rey de Egipto, todo lo que voy a decirte.
30 Y Moisés le dijo al SEÑOR:
—Si yo no soy de fácil palabra, entonces ¿cómo me va a escuchar el faraón?
71 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Mira, tu desempeñarás el papel de Dios ante el faraón, y tu hermano el de ser tu profeta. 2 Dirás lo que yo te diga a Aarón, y él le dirá al faraón que deje salir a los israelitas de Egipto. 3 Pero haré que el faraón se ponga terco y haré muchas señales y maravillas en Egipto. 4 El faraón no te va a escuchar; entonces voy a castigar a Egipto y así sacaré por tropas de Egipto a mi pueblo, los israelitas. 5 En ese momento, cuando castigue a los egipcios y saque a mi pueblo de allá, los egipcios van a saber que yo soy el SEÑOR.
6 Moisés y Aarón hicieron tal como el SEÑOR les había ordenado. 7 Cuando hablaron con el faraón, Moisés tenía 80 años de edad y Aarón 83.
8 El SEÑOR les dijo a Moisés y Aarón:
9 —Cuando el faraón les diga: “Hagan un milagro”, tú le dirás a Aarón: “Toma tu bastón y lánzalo frente al faraón para que el bastón se convierta en serpiente”.
10 Entonces Moisés y Aarón fueron al faraón tal como el SEÑOR les había ordenado. Aarón lanzó su bastón frente al faraón y sus funcionarios, para que el bastón se convirtiera en serpiente. 11 Pero el faraón llamó a sus sabios y a sus hechiceros y a los magos de Egipto y ellos también hicieron lo mismo con su magia. 12 Cada uno de ellos lanzó su bastón para que se convirtiera en serpiente, pero el bastón de Aarón se comió los otros bastones. 13 El faraón se puso terco y no los quiso escuchar, tal como el SEÑOR había dicho.
El agua se transforma en sangre
14 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—El faraón está terco y no aceptó liberar al pueblo. 15 Ve a encontrarte con el faraón por la mañana cuando baje al río y espéralo en la orilla. Lleva contigo el bastón que se transformó en serpiente. 16 Entonces le dirás: “El SEÑOR, el Dios de los hebreos me envió a decirte: ‘Libera a mi pueblo para que pueda ir a adorarme al desierto’, pero tú no me has puesto atención. 17 Esto dice el SEÑOR: ‘Ahora te vas a dar cuenta de que yo soy el SEÑOR’. Con el bastón que tengo en mi mano voy a tocar el agua del Nilo y se convertirá en sangre. 18 Los peces que están en el río morirán, el río va a apestar y los egipcios no van a poder tomar agua de ahí”.
19 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Dile a Aarón: “Toma tu bastón y extiende tu brazo sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sus canales, sus lagunas y sobre los depósitos de agua para que se conviertan en sangre. Habrá sangre en todo Egipto, incluso en los tanques de madera y de piedra”.
20 Entonces Moisés y Aarón hicieron lo que el SEÑOR les ordenó. Aarón levantó su bastón y tocó el agua del Nilo en presencia del faraón y sus funcionarios. Toda el agua del Nilo se convirtió en sangre 21 y todos los peces del Nilo se murieron. El Nilo apestaba y ningún egipcio podía tomar agua de ahí. Había sangre por todo Egipto.
22 Pero los magos egipcios hicieron uso de sus hechizos y lograron hacer lo mismo. Por eso el faraón siguió terco y no les hizo caso a Moisés y Aarón, tal como el SEÑOR había dicho. 23 El faraón regresó a su casa e ignoró lo que acababa de ver.
24 Todos los egipcios cavaron pozos alrededor del Nilo para sacar agua para beber ya que no podían sacar agua del río.
Las ranas
25 Pasaron siete días después de que el SEÑOR transformó el río.
81 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve ante el faraón y dile: “El SEÑOR me mandó a decirte: ‘Deja libre a mi pueblo para que me adore. 2 Si no aceptas librarlos, llenaré de ranas toda tu tierra. 3 El Nilo se llenará de ranas que saldrán del río y entrarán a tu casa, a tu cuarto, se meterán en tu cama, en la casa de tus servidores, en tu pueblo, en tus hornos y en tus vasijas de amasar. 4 Las ranas irán a donde estén tú, tu pueblo y tus servidores’”.
5 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Dile a Aarón: “Toma tu bastón y extiende tus brazos sobre los ríos, canales y lagunas y llena de ranas todo Egipto”.
6 Entonces Aarón extendió su brazo sobre las aguas de Egipto, llegaron las ranas y cubrieron todo Egipto. 7 Pero los magos hicieron uso de sus hechizos y lograron hacer lo mismo. Trajeron más ranas a las tierras de Egipto. 8 Luego el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Oren para que el SEÑOR saque esas ranas de mí y de mi pueblo. Sólo así voy a dejar que el pueblo vaya a ofrecerle sacrificios al SEÑOR.
9 Moisés le dijo al faraón:
—Tú decides cuándo quieres que ore por ti, por tus servidores y por tu pueblo para que así se mueran las ranas que están en tu palacio y en las casas de la gente y sólo permanezcan metidas en el Nilo.
10 —Mañana —dijo él.
Luego Moisés dijo:
—Que se haga como tú dices, así te darás cuenta de que no hay ningún otro como el SEÑOR, nuestro Dios. 11 Las ranas se irán de tu casa, de las de tus servidores y de las de tu pueblo; se meterán al río y ahí se quedarán.
12 Moisés y Aarón dejaron al faraón. Moisés le oró al SEÑOR para que se llevara las ranas que había enviado en contra del faraón. 13 El SEÑOR hizo lo que Moisés le pidió. Las ranas se murieron en las casas, los patios y los campos. 14 Los egipcios amontonaron las ranas muertas y la tierra comenzó a apestar. 15 Cuando el faraón vio que ya no había ranas, se puso terco y no los quiso escuchar, tal como el SEÑOR había dicho.
Los mosquitos
16 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Dile a Aarón: “Extiende tu bastón y toca el polvo de la tierra, el cual se convertirá en mosquitos que se esparcirán por todo Egipto”.
17 Así lo hicieron. Aarón tomó su bastón, extendió su brazo y tocó el polvo de la tierra. Este se convirtió en mosquitos que picaron a la gente y a los animales. En Egipto todo el polvo sobre la tierra se convirtió en mosquitos.
18 Los magos intentaron crear más mosquitos, pero no lo lograron y los mosquitos picaron a la gente y a los animales.
19 Los magos dijeron: «Esto es obra de Dios». Pero el faraón se puso terco y no los quiso escuchar, tal como el SEÑOR había dicho.
Las moscas
20 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve a encontrarte con el faraón por la mañana, cuando él baje al río y dile: “El SEÑOR me envió a decirte: ‘Deja libre a mi pueblo para que me adore. 21 Si no lo haces, voy a mandar nubes de moscas a ti, a tus servidores, a tu pueblo y a tu casa; también mandaré moscas a los campos donde trabajan. 22 Pero cuando lo haga voy a tratar de manera diferente a la tierra de Gosén, donde vive mi pueblo, para que allá no haya moscas. De esta manera te podrás dar cuenta de que yo, el SEÑOR, estoy en esta tierra. 23 Trataré en forma diferente a mi pueblo y al tuyo. Mañana llevaré a cabo esta señal’”.
24 Así efectivamente lo hizo el SEÑOR. Nubes llenas de moscas invadieron la casa del faraón, las casas de sus servidores y todo Egipto. La tierra se iba arruinando a medida que pasaban las moscas. 25 El faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Vayan a ofrecerle sacrificios a su Dios en algún lugar de Egipto.
26 Pero Moisés dijo:
—No estaría bien si hago eso. Los egipcios creen que es terrible matar animales para ofrecer sacrificios a nuestro Dios. Si hacemos eso aquí, los egipcios nos van a tirar piedras. 27 Tenemos que entrar en el desierto a una distancia de tres días y luego sí podremos ofrecerle los sacrificios al SEÑOR nuestro Dios, como él nos pidió.
28 Entonces el faraón dijo:
—Los dejaré libres para que puedan ofrecerle sacrificios a su Dios el SEÑOR en el desierto, pero no se vayan muy lejos. ¡Ahora vayan y oren por mí!
29 Moisés dijo:
—En cuanto me retire de tu presencia, oraré al SEÑOR para que haga que mañana las moscas se vayan de ti, de tus servidores y de tu pueblo, pero no vuelvas a traicionarnos ni a impedir que el pueblo ofrezca sus sacrificios al SEÑOR.
30 Moisés dejó al faraón y le oró al SEÑOR. 31 El SEÑOR hizo lo que Moisés le pidió. Removió las moscas de donde estaba el faraón, de sus servidores y de su pueblo. No quedó ni una sola, 32 pero el faraón se volvió a poner terco y no liberó al pueblo.
9La plaga en el ganado
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve ante el faraón y dile: “El SEÑOR, el Dios de los hebreos manda decir: ‘¡Deja libre a mi pueblo para que me adore! 2 Si no los liberas y los sigues manteniendo aquí, 3 el SEÑOR usará su poder contra todos tus animales. Caerá una plaga sobre los caballos, los asnos, los camellos, el ganado y las ovejas. 4 Pero el SEÑOR va a tratar diferente a los animales de los israelitas que a los de los egipcios. Ningún animal de los israelitas va a morir. 5 El SEÑOR fijó la fecha al decir que el SEÑOR hará que esto suceda mañana, aquí en esta tierra’”.
6 La mañana siguiente así lo hizo el SEÑOR. Se murieron todos los animales de los egipcios, pero no murió ningún animal que perteneciera a un israelita. 7 El faraón mandó a ver si algún animal de los israelitas había muerto, pero no murió ningún animal que perteneciera a un israelita. Sin embargo el faraón se puso terco y no dejó libres a los israelitas.
Las llagas
8 El SEÑOR les dijo a Moisés y Aarón:
—Tomen un poco de ceniza de un horno. Luego tú, Moisés, lanza la ceniza hacia arriba, frente al faraón. 9 La ceniza se va a convertir en polvo y se va a esparcir por todo Egipto. Cuando el polvo toque un animal o a una persona, le saldrán llagas en la piel.
10 Entonces ellos tomaron cenizas de un horno y se pararon frente al faraón. Moisés lanzó las cenizas hacia arriba y les salieron llagas a los animales y a la gente. 11 Los magos no pudieron hacerle frente a Moisés porque a todos ellos y al resto del pueblo de Egipto les salieron llagas. 12 Pero el SEÑOR hizo que el faraón siguiera terco y no quisiera escuchar a Moisés y Aarón, tal como el SEÑOR había dicho.
El granizo
13 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve mañana temprano, párate frente al faraón y dile: “El SEÑOR, el Dios de los hebreos manda decir: ‘¡Deja libre a mi pueblo para que me adore! 14 Si no lo haces, esta vez voy a atacar con todo mi poder, mandando plagas sobre ti, tu pueblo y tus servidores. Así te darás cuenta de que no hay nadie como yo en la tierra. 15 Yo puedo utilizar mi poder y crear una plaga que te borre de la tierra a ti y a tu pueblo. 16 Pero he dejado que vivas para mostrarte mi poder y darme a conocer en toda la tierra. 17 Todavía estás en contra de mi pueblo, aún no los has dejado en libertad. 18 Mañana voy a hacer que llueva granizo, más que el que ha caído en toda la historia de Egipto. 19 Tienes que meter en un lugar seguro a tus animales y a todo lo que tengas en el campo. Todo ser humano o animal que no esté en un lugar seguro morirá cuando caiga la granizada’”.
20 Todos los servidores del faraón que respetaban al SEÑOR, metieron rápidamente a sus servidores y a su ganado en un lugar seguro. 21 Pero aquellos que no respetaban al SEÑOR, dejaron a sus servidores y a su ganado afuera en el campo.
22 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Extiende tu mano hacia el cielo para que caiga en todo Egipto una fuerte granizada sobre la gente, los animales y las plantas que estén afuera en los campos.
23 Moisés extendió su bastón hacia el cielo y el SEÑOR envió truenos, rayos y granizo sobre la tierra. El SEÑOR también hizo que cayera granizo en todo Egipto. 24 Mientras granizaba se veían relámpagos constantemente. Era la granizada más fuerte que había caído en toda la historia de Egipto. 25 Cayó granizo por todo Egipto; sobre todo lo que estaba en los campos, desde la gente hasta los animales. La granizada destruyó todas las plantas y los árboles de los campos. 26 El único sitio en donde no cayó granizo fue en la tierra de Gosén, donde vivía el pueblo de Israel.
27 El faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Cometí un pecado. El SEÑOR tiene razón; mi pueblo y yo estamos equivocados. 28 Pídanle al SEÑOR que detenga el granizo y los truenos, pues los voy a dejar ir, ya no tienen que quedarse más aquí.
29 Moisés le dijo al faraón:
—Cuando salga de la ciudad, levantaré mis brazos en oración al SEÑOR. Entonces cesarán los truenos y dejará de caer granizo, para que sepas que la tierra le pertenece al SEÑOR. 30 Aunque yo sé que tú y tus servidores todavía no respetan verdaderamente al SEÑOR Dios.
31 Los sembrados de lino y cebada quedaron destrozados ya que el lino estaba verde y la cebada estaba brotando. 32 Pero al trigo y al centeno no les pasó nada porque no estaban en cosecha.
33 Moisés se retiró del faraón y salió de la ciudad. Levantó sus brazos y le oró al SEÑOR. Primero cesaron los truenos y el granizo, y luego hasta dejó de llover. 34 Pero cuando el faraón vio que había cesado la lluvia, el granizo y los truenos, volvió a pecar. No sólo él se puso terco, sino también sus servidores. 35 Al final ocurrió tal como el SEÑOR había dicho por medio de Moisés, el faraón no dejó ir a los israelitas.
10Las langostas
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve a ver al faraón. Yo hice que él y sus servidores se pusieran tercos. Lo hice para poderles mostrar mis milagros poderosos. 2 También lo hice para que les pudieran contar a sus hijos y nietos cómo hice quedar en ridículo a los egipciosy todas las maravillas que he hecho en Egipto. Así ustedes sabrán que yo soy el SEÑOR.
3 Entonces Moisés y Aarón fueron ante el faraón y le dijeron:
—El SEÑOR, Dios de los hebreos te manda decir: ¿Cuánto tiempo vas a seguir terco, sin admitir que yo soy más que tú? Deja libre a mi pueblo para que me adore. 4 Si no aceptas librarlos, mañana voy a hacer que vengan langostas a tu país. 5 Las langostas van a cubrir toda la superficie de la tierra y nadie podrá ver el suelo. Se comerán lo poco que quedó de lo que fue destruido por las granizadas y también se comerán todos los árboles que crezcan en el campo. 6 Invadirán tus casas, las casas de tus servidores y todas las casas de Egipto. Tus padres y abuelos nunca han visto algo parecido en toda su vida”.
Luego Moisés dio media vuelta y dejó al faraón. 7 Los servidores del faraón le dijeron:
—¿Hasta cuándo va a hacernos trampas este hombre? Deje libre a ese pueblo para que pueda ir a adorar al SEÑOR su Dios. ¿Todavía no se da cuenta de que Egipto está destruido?
8 Entonces el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Vayan a adorar al SEÑOR su Dios pero antes díganme quiénes van a ir.
9 Moisés dijo:
—Vamos a ir todos nosotros, desde el más joven hasta el más viejo. Vamos a llevar a nuestros hijos, nuestras hijas, nuestras ovejas y nuestro ganado. ¡Vámonos todos a celebrar una fiesta al SEÑOR!
10 Entonces el faraón les dijo:
—Claramente se ve que tienen malas intenciones. El SEÑOR realmente va a tener que estar con ustedes si creen que voy a dejar ir de Egipto a todos con sus hijos. 11 Los hombres pueden ir a adorar al SEÑOR ya que eso fue lo que me pidieron desde el principio, pero no puede ir todo el pueblo. Luego el faraón ordenó que echaran a Moisés y Aarón de su presencia. 12 Después el SEÑOR le dijo a Moisés:
—Extiende tu brazo sobre Egipto para que vengan las langostas y acaben con todas las plantas que quedaron después de la granizada.
13 Entonces Moisés extendió su bastón sobre Egipto. Luego el SEÑOR hizo que todo el día y toda la noche soplara viento desde el oriente sobre el país. A la mañana siguiente, el viento del oriente había traído las langostas. 14 Las langostas invadieron todo Egipto y se quedaron ahí. Nunca antes hubo, ni volverá a haber, tantas langostas como las que hubo ese día. 15 Cubrieron la superficie de la tierra, haciéndola ver oscura. Se comieron todas las plantas y acabaron con todas las frutas y los árboles que había dejado la granizada. No dejaron nada.
16 Rápidamente el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Cometí un pecado contra el SEÑOR su Dios y contra ustedes. 17 Por favor, perdónenme esta vez y pídanle al SEÑOR que se lleve esta plaga mortal.
18 Moisés dejó al faraón y oró al SEÑOR. 19 Entonces el SEÑOR creó un fuerte viento del occidente que se llevó las langostas y las echó al mar Rojo+ 10:19 mar Rojo o mar de los juncos. Igual en 13:18; 14:2,9,16,21,30; 15:4,22; 23:31. Ver 1 R 9:26.. No quedó ni una sola langosta en Egipto. 20 Pero el SEÑOR hizo que el faraón volviera a ponerse terco y no dejara que se fuera el pueblo de Israel.
La oscuridad
21 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
—Extiende tu brazo hacia el cielo para que haya sobre Egipto una oscuridad tan densa que hasta se podrá tocar.
22 Entonces Moisés extendió su mano hacia el cielo y una nube de oscuridad cubrió Egipto durante tres días. 23 Las personas no se podían ver unas a otras y nadie se levantó de su lugar durante tres días. En cambio, todos los israelitas sí tenían luz en sus casas.
24 El faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
—Vayan y adoren al SEÑOR. Sus hijos pueden acompañarlos pero no les permito llevarse sus ovejas ni su ganado.
25 Pero Moisés dijo:
—Tienes que dejarnos llevar nuestros animales para que así tengamos con qué hacer sacrificios al SEÑOR nuestro Dios. 26 Tenemos que llevarlos; no podemos dejar ni una sola cabeza de ganado. No sabemos exactamente qué necesitamos llevar para adorar al SEÑOR nuestro Dios, sólo sabremos con qué adorar al SEÑOR cuando lleguemos allá.
27 Pero el SEÑOR hizo que el faraón se pusiera terco y no los dejara ir. 28 Luego el faraón le dijo a Moisés:
—¡Lárgate de aquí y ten cuidado! ¡No vuelvas a venir a verme porque el día que lo hagas, morirás!
29 Entonces Moisés le dijo al faraón:
—Tienes razón, ¡no volveré a verte!
11La muerte de los hijos mayores
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Voy a traer sólo una plaga más sobre el faraón y su pueblo y después él los va a dejar ir. No sólo los va a dejar ir, sino te aseguro que los va a echar de aquí. 2 Diles a los israelitas, hombres y mujeres, que le pidan a sus vecinos objetos de oro y plata.
3 El SEÑOR hizo que los egipcios fueran generosos con los israelitas. Además, todos los egipcios, incluso los servidores del faraón ya consideraban a Moisés como un gran hombre.
4 Moisés le dijo al faraón:
—El SEÑOR dice: “Alrededor de la medianoche voy a pasar por todo Egipto, 5 y todos los hijos mayores de todas las familias van a morir. Desde el hijo mayor del faraón que está sentado en su trono, hasta el hijo mayor de la esclava que trabaja en un molino. También morirá el hijo mayor de cada animal. 6 En todo Egipto se gritará de dolor, como nunca antes se ha hecho ni se hará jamás, 7 pero ni siquiera un perro le ladrará al pueblo de Israel. A los israelitas y a sus animales no les va a pasar nada. De esa manera se van a dar cuenta de que el SEÑOR trata diferente a los egipcios que a los israelitas. 8 Luego todos sus servidores van a venir a arrodillarse ante mí y me dirán: ‘Váyanse ustedes y llévense a todo su pueblo’. No me iré antes de que eso suceda”.
Después Moisés se retiró muy enojado de la presencia del faraón. 9 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—El faraón no le prestó atención a lo que le dijiste, para que así yo pudiera mostrar mi gran poder frente a Egipto.
10 Esa es la razón por la cual Moisés y Aarón hicieron todos esos milagros frente al faraón y por la cual el SEÑOR hizo que el faraón se pusiera terco y no dejara ir de su tierra a los israelitas.
12La Pascua
1 En Egipto, el SEÑOR les dijo a Moisés y Aarón: 2 «Este mes+ 12:2 Este mes Mes de aviv ( nisán). Ver Aviv en el vocabulario. será para ustedes el principal, el primer mes del año. 3 Hablen con toda la comunidad de Israel y díganle que el décimo día de este mes todos los hombres tomarán un cordero por familia, uno por cada casa. 4 Si la familia es demasiado pequeña para comerse todo el cordero, entonces el jefe del hogar y su vecino lo compartirán, repartiéndolo, según la cantidad de personas que haya en cada familia. 5 El cordero debe tener buena salud y tener un año de edad; puede ser un cordero o un cabrito. 6 Cuiden al animal hasta el día 14 de ese mes y al atardecer de ese día toda la comunidad de Israel sacrificará al animal. 7 Luego tomarán un poco de la sangre y la untarán por todo el marco de la puerta de la casa en la que estén comiendo al animal. 8 Se comerán esa misma noche la carne asada al fuego con hierbas amargas y pan sin levadura. 9 No coman ningún pedazo crudo o cocinado en agua. Todo será asado al fuego: la cabeza, las patas y todo lo de adentro. 10 No dejarán nada para la mañana siguiente, sino que quemarán todo lo que les sobre. 11 Cuando lo vayan a comer estarán vestidos así: la ropa ceñida a la cintura, las sandalias puestas y el bastón en la mano. Tienen que comer rápido porque es la Pascua del SEÑOR.
12 »Esa noche, voy a pasar por todo Egipto y voy a matar a todos los hijos mayores, tanto de los seres humanos como de los animales. Voy a juzgar a todos los dioses egipcios. Yo soy el SEÑOR. 13 La sangre en los marcos de sus puertas será mi señal: cuando la vea pasaré de largo. No habrá ninguna plaga que los destruya a ustedes cuando yo ataque Egipto.
14 »Este es un día que ustedes recordarán y celebrarán con una gran fiesta al SEÑOR. Lo celebrarán como una costumbre, de generación en generación. 15 Comerán pan sin levadura durante siete días. El primer día sacarán de la casa toda la levadura que tengan, porque si alguien llega a comer levadura será expulsado de la comunidad de Israel. 16 El primer día y el séptimo día harán reuniones santas. No trabajarán en esos dos días a no ser que sea para preparar la comida de cada uno. 17 Recordarán la fiesta de los Panes sin Levadura, porque en ese día yo saqué de Egipto a su pueblo por tropas. Lo celebrarán como una costumbre, de generación en generación. 18 Entonces desde la tarde del día 14 del primer mes comenzarán a comer pan sin levadura. Seguirán comiendo el pan así hasta el día 21 del mismo mes. 19 Durante esos siete días no puede haber levadura en sus casas porque cualquiera, tanto el inmigrante como el natural del país, que coma levadura será expulsado de la comunidad israelita. 20 Por lo tanto, no coman nada que tenga levadura. No importa el lugar donde estén viviendo, comerán pan sin levadura».
21 Moisés llamó a todos los líderes de Israel y les dijo: «Vayan a buscar un cordero para sus familias y mátenlo para celebrar la Pascua. 22 Tomen un ramo de hisopo y sumérjanlo en la sangre que está en la vasija. Unten con sangre los lados y la parte superior del marco de la puerta. Ninguno de ustedes debe salir de su casa antes de que amanezca. 23 Cuando el SEÑOR pase matando a los egipcios, verá la sangre en todo el marco de la puerta y pasará de largo por esa casa. Así el SEÑOR no dejará que el Destructor entre en sus casas a matar. 24 Recordarán esta orden como una costumbre para ustedes y sus futuras generaciones. 25 Cuando lleguen a la tierra que el SEÑOR les prometió que les daría, seguirán celebrando esta ceremonia. 26 Y cuando sus hijos les pregunten: “¿Qué significa esta ceremonia?” 27 Ustedes responderán: “Es el sacrificio de la Pascua del SEÑOR, cuando él pasó matando a los egipcios y no entró+ 12:27 no entró o protegió. a las casas de los israelitas, salvándolos”».
Luego el pueblo se inclinó y adoró. 28 El SEÑOR les dio esta orden a Moisés y Aarón y entonces el pueblo hizo lo que él les mandó.
29 A medianoche, el SEÑOR mató a todos los hijos mayores que había en Egipto, desde el hijo mayor del faraón que estaba sentado en su trono hasta el hijo mayor del prisionero que estaba encerrado. También mató a los hijos mayores de los animales. 30 El faraón y todos sus servidores en todo Egipto se levantaron y esa noche lloraron llenos de dolor. No había una sola casa donde no hubiera muerto alguien.
Israel sale de Egipto
31 Entonces el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón esa noche y les dijo:
—¡Váyanse ahora y apártense de mi pueblo, ustedes y los israelitas! Vayan y adoren al SEÑOR, tal como dijeron. 32 Llévense sus ovejas y su ganado tal como dijeron ¡Váyanse! y rueguen por mí.
33 Los egipcios los apuraban para que se fueran porque pensaban: «si no se van, todos vamos a morir».
34 Los israelitas no tuvieron tiempo ni de echarle levadura al pan. Se amarraron con la ropa sus ollas sobre los hombros. 35 Los israelitas hicieron exactamente lo que Moisés les dijo: Les pidieron a los egipcios objetos de oro y plata. 36 El SEÑOR hizo que los egipcios fueran generosos con los israelitas. Entonces los egipcios les dieron a los israelitas lo que ellos les pidieron, así los israelitas se llevaron la riqueza de los egipcios.
37 Los israelitas viajaron desde Ramsés hasta Sucot. Había aproximadamente 600 000 hombres de a pie, sin contar los niños. 38 Con ellos fue un gran número de gente de otras razas, además de un gran rebaño de ovejas y vacas. 39 Como no habían tenido tiempo para preparar comida porque los egipcios los habían echado, prepararon tortas sin levadura con la masa que se habían llevado de Egipto.
40 El pueblo de Israel había vivido en Egipto+ 12:40 Egipto LXX y el Pentateuco Samaritano dicen Egipto y Canaán lo que indicaría que se cuentan los años desde el tiempo de Abraham, no desde el tiempo de José. Ver Gn 15:12-16 y Gá 3:17. durante 430 años. 41 Entonces, el mismo día en que se cumplieron los 430 años, las tropas del SEÑOR+ 12:41 tropas del SEÑOR Se refiere a los israelitas. salieron de Egipto. 42 Esa noche el SEÑOR estuvo vigilante para sacar de Egipto a Israel. Los israelitas dedican esa noche al SEÑOR de generación en generación. 43 Entonces el SEÑOR les dijo a Moisés y Aarón:
—Estas son las normas que se cumplirán en la Pascua: Ningún extranjero podrá comer del animal sacrificado. 44 El esclavo que haya sido comprado podrá participar si tiene hecha la circuncisión. 45 No comerá de él ninguno que trabaje para ustedes para pagar una deuda o como asalariado. 46 Cada familia se lo debe comer en una sola casa. No se puede sacar ni un pedazo de carne fuera de la casa ni romperle ningún hueso. 47 Toda la comunidad israelita realizará esta ceremonia. 48 Si con ustedes vive un inmigrante y quiere compartir la Pascua del SEÑOR, debe ser circuncidado él y hacer circuncidar a todos los hombres de su familia. Si así lo hace, entonces se le considerará como israelita, pues no podrá comer del animal alguien que no esté circuncidado. 49 Esta misma ley se aplica tanto a los nacidos aquí como a los inmigrantes que vivan entre ustedes.
50 Entonces todos los israelitas obedecieron las órdenes que el SEÑOR les dio a Moisés y Aarón. 51 En ese mismo día el SEÑOR sacó de Egipto a los israelitas, por tropas.
131 El SEÑOR le dijo a Moisés: 2 «Dedícame a todos los hijos mayores del pueblo y de los animales de Israel, pues me pertenecen».
3 Moisés le dijo al pueblo: «Hoy es el día que con gran poder el SEÑOR los sacó de Egipto y los libró de la esclavitud. Recuerden este día y no coman pan con levadura. 4 Hoy van a salir en el mes de aviv. 5 Cuando el SEÑOR te lleve a la tierra de los cananeos, los heteos, los amorreos, los heveos y los jebuseos, tal como les prometió a tus antepasados que les daría una tierra que rebosa de leche y de miel, seguirás celebrando esta fiesta el primer mes de cada año. 6 Comerás pan sin levadura durante siete días y en el séptimo día harán una fiesta en honor al SEÑOR. 7 Durante los siete días se comerá pan sin levadura y en ninguna parte de tu territorio habrá comida que tenga levadura. 8 Le dirás a tu hijo en ese día: “Hacemos esto debido a lo que el SEÑOR hizo por mí cuando salí de Egipto”. 9 Y esto te hará recordar, como si tuvieras una marca en la mano o en la frente,+ 13:9 marca […] frente Textualmente una marca en sus manos y un recordatorio entre sus ojos. Esto puede hacer referencia a unos letreros que los israelitas se colocaban en los brazos y frente para ayudarse a recordar la ley de Dios. que debes hablar de la ley del SEÑOR, pues para sacarte de Egipto el SEÑOR usó su poder. 10 Por lo tanto vas a mantener esta costumbre todos los años y en la misma fecha.
11 »Después, cuando el SEÑOR te lleve a la tierra de los cananeos y te los entregue como se los prometió a ti y a tus antepasados, 12 tendrás que dedicarle todo hijo mayor al SEÑOR y todos los primeros machos que les nazcan a tus animales, porque le pertenecen al SEÑOR. 13 Cada burro recién nacido puede ser rescatado si a cambio se ofrece un cordero en sacrificio. Pero si no se rescata, se sacrificará al burro quebrándole el cuello. Ustedes rescatarán también a todo varón que sea hijo mayor.
14 »Cuando en el futuro tu hijo te pregunte: “¿Qué es esto?”, le responderás: “Con su gran poder, el SEÑOR nos sacó de Egipto y nos liberó de la esclavitud. 15 Cuando el faraón tercamente se rehusó a liberarnos, el SEÑOR mató a todos los hijos mayores que había en Egipto, tanto de la gente como de los animales. Esta es la razón por la cual sacrificamos al SEÑOR las primeras crías de nuestros animales y rescatamos a nuestros hijos”. 16 Por lo tanto, como si tuvieras una marca en la mano o en la frente, esta ceremonia te hará recordar que el SEÑOR con su gran poder nos sacó de Egipto».
17 Cuando el faraón liberó a los israelitas, Dios no los llevó por el camino que va a la tierra de los filisteos, aunque era el camino más corto, porque pensó: «Si van por ahí, tendrán que enfrentarse en batalla y eso puede hacerles cambiar de idea y regresar a Egipto». 18 Dios llevó al pueblo hacia el mar Rojo. Los israelitas salieron de Egipto en formación militar. 19 Moisés se llevó con él los huesos de José porque José les había hecho prometer eso a los israelitas, diciéndoles: «Seguro que Dios va a venir a ayudarlos: cuando eso suceda, llévense mis huesos de aquí».
20 Viajaron desde Sucot y acamparon en Etam, donde comienza el desierto. 21 El SEÑOR los guiaba de día en una columna de nube, y de noche les daba luz en forma de una columna de fuego. Así podían viajar de día y de noche. 22 Con ellos siempre iba, de día la columna de nube, y de noche la columna de fuego y nunca les faltó ni la una ni la otra.
141 El SEÑOR le dijo a Moisés: 2 «Diles a los israelitas que se devuelvan a Pi Ajirot y que acampen entre Migdol y el mar Rojo, frente a Baal Zefón. 3 El faraón va a pensar: “Los israelitas están confundidos, perdidos en el desierto”. 4 Voy a hacer que el faraón se atreva a perseguirlos a ustedes. Entonces apareceré con gloria y gran poder. Los derrotaré a él y a su ejército. Así van a saber ellos que yo soy el SEÑOR». Entonces los israelitas hicieron tal como él les dijo.
El faraón persigue a los israelitas
5 Cuando el rey de Egipto se enteró de que el pueblo de Israel se había escapado, él y sus servidores cambiaron de parecer en cuanto a los israelitas, y dijeron: «¿Cómo pudimos permitir que se fueran los israelitas y dejaran de trabajar para nosotros?» 6 Entonces el faraón dio la orden y prepararon su carro de combate y se llevó con él a su ejército. 7 Se llevó 600 de sus mejores carros de combate y también todos los demás carros de combate de Egipto, cada uno al mando de un oficial. 8 El SEÑOR hizo que el faraón, rey de Egipto, se atreviera a perseguir a los israelitas, que se habían ido con aire de triunfo.
9 Los egipcios los persiguieron y los alcanzaron mientras acampaban al lado del mar Rojo. Todos los caballos de los carros de combate, los jinetes y el ejército del faraón, alcanzaron a los israelitas en Pi Ajirot, frente a Baal Zefón.
10 A medida que el faraón se iba acercando, los israelitas se fueron dando cuenta de que los egipcios venían por ellos. Se asustaron mucho y oraron para que el SEÑOR los ayudara. 11 Le dijeron a Moisés:
—¿Acaso nos trajiste aquí al desierto a morir porque no había tumbas en Egipto? ¿Por qué nos hiciste esto? ¿Por qué nos sacaste de Egipto? 12 ¿Acaso no te dijimos en Egipto: “Déjanos trabajar en paz para los egipcios”? Es preferible ser esclavo en Egipto que morir en el desierto.
13 Moisés le dijo al pueblo:
—No se atemoricen. Sólo deténganse a ver cómo el SEÑOR los va a salvar hoy. ¡Nunca más volverán a ver a estos egipcios! 14 El SEÑOR peleará a favor de ustedes; así que manténganse en silencio.
15 El SEÑOR le preguntó a Moisés:
—¿Por qué me pides ayuda? Diles a los israelitas que continúen su marcha. 16 Ahora tú, levanta tu bastón, extiende el brazo sobre el mar y pártelo en dos para que los israelitas puedan cruzarlo sobre suelo seco. 17 Voy a hacer que los egipcios se atrevan a perseguirlos y entonces apareceré con gloria contra el faraón, sus carros de combate y su caballería. 18 Y así todos los egipcios van a saber que yo soy el SEÑOR cuando actúe gloriosamente contra el faraón, sus carros de batalla y su caballería.
19 Entonces el ángel de Dios y la columna de nube que estaban frente a los israelitas se pusieron tras ellos. 20 Así quedaron entre el campamento israelita. Había luz para los israelitas y oscuridad para los egipcios. Esa noche ningún campamento se acercó al otro.
21 Moisés extendió su brazo sobre el mar y el SEÑOR provocó un fuerte viento del oriente que sopló toda la noche e hizo que el mar retrocediera. Las aguas retrocedieron a cada lado, dejando en el medio la tierra seca. 22 Entonces los israelitas caminaron en medio del mar, sobre suelo firme. Se formaron dos murallas de agua, una a cada lado.
23 Pero los egipcios se fueron a perseguirlos. Todos los caballos del faraón, sus carros de combate y su caballería, fueron tras ellos en medio del mar. 24 Temprano, a la mañana siguiente, el SEÑOR miró hacia el campamento egipcio desde su columna de nube y de fuego e hizo que cundiera el pánico. 25 También les dañó las ruedas de sus carros de combate para que les costara trabajo avanzar. Entonces los egipcios dijeron:
—¡Vámonos de aquí! El SEÑOR está del lado de los israelitas y está peleando contra nosotros.
26 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Extiende tu brazo sobre el mar para que el agua caiga sobre los egipcios, sus carros de combate y su caballería.
27 Entonces, en la mañana, Moisés extendió su brazo sobre el mar y el agua regresó a su lugar cubriendo a todos los egipcios. El SEÑOR ahogó a todos los egipcios con el agua del mar. 28 El agua regresó cubriendo todos los carros de combate y a los jinetes del ejército del faraón, que habían entrado al mar para perseguirlos. Ninguno de ellos quedó vivo. 29 Sin embargo, los israelitas cruzaron el mar sobre suelo firme, entre dos murallas de agua, una a cada lado.
30 Ese día el SEÑOR salvó a Israel del poder de los egipcios. Los israelitas vieron a los egipcios muertos en la orilla del mar. 31 Al darse cuenta los israelitas del gran poder que el SEÑOR había usado contra los egipcios, sintieron temor del SEÑOR y confiaron en el SEÑOR y en su siervo Moisés.
15La canción de Moisés
1 Luego Moisés y los israelitas le cantaron esta canción al SEÑOR:
«Cantaré al SEÑOR, pues ganó la victoria sobre sus enemigos.
Lanzó al mar al caballo y al jinete.
2 El SEÑOR es mi fuerza y mi canción;+ 15:23 El SEÑOR […] canción o El SEÑOR es un guerrero que nos protege.
se ha convertido en mi salvación.
Él es mi Dios, lo alabaré.
Es el Dios de mi padre, lo adoraré.
3 El SEÑOR es un guerrero.
¡Su nombre es YAVÉ!
4 Lanzó al mar los carros de combate
del faraón y a todo su ejército.
Sus mejores oficiales
se ahogaron en el mar Rojo.
5 Las olas los cubrieron,
se hundieron como piedras en lo más profundo.
6 »¡Oh SEÑOR! Tu mano derecha
es gloriosa y fuerte.
¡Oh SEÑOR! Tu mano derecha
despedazó al enemigo.
7 Con tu gran poder aplastaste
a los que se enfrentaron contigo.
Tú siempre le ganas a tus enemigos y los despedazas;
tu furia los quema como el fuego a la paja.
8 Con el soplo de tu nariz,
amontonaste el agua;
Las olas se levantaron como un muro;
el centro del mar profundo se quedó inmóvil.
9 »El enemigo dijo:
“Los voy a perseguir,
los voy a alcanzar.
Dividiré las riquezas, sacaré mi espada
y usando mi poder haré que sufran”.
10 Pero tú soplaste, y el mar los cubrió.
Se hundieron como plomo en las aguas turbulentas.
11 »Oh SEÑOR, ¿qué otro dios es como tú?
¿Quién es tan grande y santo como tú?
Eres muy poderoso,
haces grandes milagros.
12 Extendiste tu brazo derecho
y la tierra se los tragó.
13 Con tu bondad guiaste
a este pueblo que salvaste.
Con tu poder los llevaste
a tu santa casa.
14 »Los otros pueblos temblarán al oír esta historia.
El pueblo filisteo temblará de angustia.
15 Los líderes de Edom se aterrorizarán.
Los líderes de Moab temblarán de miedo.
El pueblo de Canaán ya no será tan valiente.
16 Esos pueblos se llenarán de terror
cuando oigan acerca de tu poder.
Se quedarán quietos como piedras
hasta que pase tu pueblo, oh SEÑOR,
hasta que pase el pueblo que hiciste tuyo.
17 Guiarás a tu pueblo hacia la montaña.
SEÑOR, los dejarás vivir cerca del lugar
que elegiste para hacer tu trono, Señor;
el santuario que armaste con tus manos.
18 »¡El SEÑOR reinará por toda la eternidad!»
Canto de Miriam
19 Cuando los caballos, los carros de combate y la caballería del faraón entraron al mar, el SEÑOR hizo que el agua se desplomara sobre ellos, mientras que los israelitas habían caminado sobre tierra firme en medio del mar. 20 Luego la hermana de Aarón, la profetisa Miriam, tomó una pandereta. Todas las otras mujeres la siguieron, bailando y tocando panderetas, 21 mientras ella repetía las siguientes palabras:
«Canten al SEÑOR,
ha hecho maravillas.
Lanzó al mar al caballo y al jinete».
De agua amarga a agua dulce
22 Moisés guió a los israelitas lejos del mar Rojo, por el desierto de Sur. Viajaron durante tres días por el desierto sin poder encontrar agua. 23 Cuando llegaron a Mara+ 15:23 Mara En hebreo esta palabra suena parecido a la palabra que significa amargo., no pudieron tomar del agua que había allí porque era amarga. Por eso ese sitio se llama Mara. 24 El pueblo se quejó con Moisés y le preguntaron: «¿Qué vamos a beber?»
25 Moisés le pidió ayuda al SEÑOR y el SEÑOR le mostró un árbol. Moisés echó el árbol al agua y el agua se volvió dulce. En ese lugar Dios puso a prueba al pueblo y estableció una ley y una norma de conducta. 26 Les dijo: «Si ustedes en verdad obedecen al SEÑOR su Dios, hacen lo que a él le parece bien, escuchan sus órdenes y cumplen sus leyes, no les enviaré ninguna de las plagas que le envié a Egipto, porque yo soy el SEÑOR, el que los sana».
27 Luego se fueron a Elim, donde había 12 manantiales y 70 palmeras. El pueblo acampó cerca del agua.
16El maná
1 Toda la comunidad de Israel salió de Elim viajando hacia el desierto de Sin entre Elim y Sinaí. Llegaron al desierto de Sin el día 15 del segundo mes+ 16:1 el segundo mes Este es el día 15 del mes de iyar., apenas un mes después de salir de Egipto. 2 Luego, en el desierto, la comunidad israelita comenzó otra vez a reclamarles a Moisés y Aarón. 3 Les dijeron:
—Hubiéramos preferido que el SEÑOR nos matara en Egipto. Al menos allá teníamos suficiente comida, toda la que necesitábamos. Ahora nos trajeron a este desierto a matarnos de hambre.
4 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Voy a hacer que les llueva comida del cielo. Cada día, el pueblo irá y recogerá sólo lo necesario para ese día. De esta manera los pondré a prueba para saber si realmente obedecen mis leyes. 5 En el sexto día cuando preparen su comida, se darán cuenta de que tienen la cantidad suficiente para dos días.+ 16:5 En el sexto […] dos días Esto era para que el pueblo no tuviera que realizar ningún trabajo el día sábado, porque era el día de descanso.
6 Moisés y Aarón les dijeron a los israelitas:
—Por la tarde se van a dar cuenta de que el SEÑOR fue el que los sacó de Egipto, 7 y por la mañana verán la gloria del SEÑOR, que escuchó sus quejas en contra del SEÑOR. Pero, ¿quiénes somos nosotros para que se estén quejando en contra nuestra?
8 Moisés dijo:
—Por la tarde el SEÑOR les va a dar carne para comer y por la mañana les va a dar pan de sobra, porque el SEÑOR oyó que ustedes se estaban quejando de él. Pero nosotros ¿quiénes somos? Sus quejas no son contra nosotros, sino contra el SEÑOR.
9 Luego Moisés le dijo a Aarón:
—Habla con toda la comunidad israelita y dile: “Acérquense al SEÑOR porque él escuchó sus reclamos”.
10 Cuando Aarón habló con la comunidad israelita, ellos voltearon hacia el desierto y vieron aparecer la gloria del SEÑOR en una nube. 11 El SEÑOR le dijo a Moisés:
12 —Escuché los reclamos de los israelitas, así que diles que al atardecer comerán carne y por la mañana comerán pan hasta quedar bien llenos. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios.
13 Esa tarde llegaron unas codornices que llenaron el campamento y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 Cuando se evaporó la capa de rocío, algo muy fino y parecido a la escarcha quedó sobre la superficie del desierto. 15 Como no sabían qué era, cuando los israelitas lo vieron se preguntaron unos a otros: «¿Qué es esto?»+ 16:15 ¿Qué es esto? En hebreo esta expresión es similar a la palabra maná. Ver Maná en el vocabulario. Entonces Moisés les respondió:
—Este es el pan que el SEÑOR les da para comer. 16 El SEÑOR ordenó que cada uno de ustedes recoja la cantidad que pueda comer. Recogerán aproximadamente dos kilos+ 16:16 dos kilos Textualmente un gómer. Ver tabla de pesas y medidas. Igual en 16:32,33. por persona, dependiendo del número de personas que haya en su casa.
17 Los israelitas hicieron exactamente eso. Algunos de ellos recogieron mucho y otros poco. 18 Cuando midieron la comida, tanto los que recogieron mucho como los que recogieron poco, recogieron lo suficiente para que cada persona de su familia comiera lo suficiente y no sobrara nada. Recogieron exactamente la cantidad que podían comer.
19 Moisés les dijo:
—Ninguno de ustedes debe guardar comida para mañana.
20 Pero algunos no lo obedecieron y guardaron comida para el día siguiente. Esta comida se llenó de gusanos y empezó a oler muy mal. Moisés se enojó mucho con ellos.
21 Cada día por la mañana, el pueblo recogía toda la comida que podían comer. Sin embargo, cuando empezaba a hacer mucho calor, la comida se derretía. 22 El viernes recogieron el doble: como cuatro kilos por persona, pero todos los líderes de la comunidad fueron a contárselo a Moisés. 23 Entonces Moisés les dijo:
—Esto fue lo que ordenó el SEÑOR: Mañana es sábado, día de descanso dedicado al SEÑOR. Cocinen hoy lo que tengan que cocinar y hiervan lo que tengan que hervir y guarden para mañana todo lo que les sobre.
24 Ellos guardaron lo que les sobró, tal como Moisés les había ordenado. A la mañana siguiente, la comida guardada no olía mal ni tenía gusanos.
25 Luego Moisés dijo:
—Cómanse esa comida hoy, que es sábado, el día de descanso dedicado al SEÑOR. Si van a buscar comida al campo, no la van a encontrar. 26 Podrán recoger comida durante seis días, pero el día de descanso no van a encontrar nada.
27 El día de descanso algunos fueron a recoger maná, pero no encontraron nada. 28 Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés:
—¿Hasta cuándo van a seguir desobedeciendo mis órdenes y mis leyes? 29 Tengan presente que el SEÑOR les dio el día de descanso y esa es la razón por la cual les da la comida necesaria para dos días. Todos ustedes deben quedarse en su carpa; ninguno debe venir aquí el día de descanso.
30 Entonces el pueblo se dedicó a descansar el día de descanso.
31 Los israelitas llamaron a esa comida «maná». Era blanco como semilla de cilantro y sabía a hojuelas con miel. 32 Moisés dijo:
—Esto fue lo que ordenó el SEÑOR: “Guarden como dos kilos de maná para que sus descendientes vean la comida que yo les di en el desierto, cuando los saqué de Egipto”.
33 Luego Moisés le dijo a Aarón:
—Toma una vasija y pon en ella unos dos kilos de maná. Ponla en la presencia del SEÑOR y guárdala para tus futuras generaciones.
34 Aarón hizo lo que el SEÑOR le había ordenado a Moisés y puso la vasija ante el cofre del pacto. 35 Los israelitas comieron maná durante 40 años, hasta que llegaron a tierras habitadas. Lo comieron hasta que llegaron a la frontera de la tierra de Canaán. 36 Usaban en ese tiempo una medida llamada gómer. Diez gómer equivalían a un efa.
17Sale agua de la roca
1 Toda la comunidad israelita atravesó el desierto de Sin por etapas, tal como el SEÑOR les dijo que hicieran. Montaron el campamento en Refidín, pero allí no había agua para beber. 2 El pueblo le reclamó a Moisés. Dijeron:
—Danos agua para beber.
Moisés les dijo:
—¿Por qué se están quejando conmigo? ¿Por qué ponen a prueba al SEÑOR?
3 Pero el pueblo tenía mucha sed y quería tomar agua, por eso siguieron quejándose en contra de Moisés. Le preguntaron:
—¿Por qué nos sacaste de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y al ganado?
4 Entonces Moisés rogó al SEÑOR y le dijo:
—¿Qué voy a hacer con este pueblo? Un poco más y me matan a pedradas.
5 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Pasa delante del pueblo y hazte acompañar de algunos ancianos líderes de Israel. Lleva en tu mano el bastón que usaste para golpear el Nilo y ve. 6 Yo me voy a colocar frente a ti, sobre la roca que está en Horeb. Cuando golpees la roca, saldrá agua de ella para que beba el pueblo.
Entonces Moisés hizo exactamente eso, frente a los ancianos. 7 Llamó a ese sitio Masá+ 17:7 Masá Este nombre significa juicio, tentación o prueba. y Meribá+ 17:7 Meribá Este nombre significa rebelión. porque los israelitas se quejaron y pusieron a prueba al SEÑOR preguntando: «¿Está o no está el SEÑOR con nosotros?»
Victoria sobre los amalecitas
8 Los amalecitas vinieron y lucharon contra Israel en Refidín. 9 Entonces Moisés le dijo a Josué:
—Elige algunos de nuestros hombres y vayan a pelear contra Amalec. Yo me voy a parar mañana en la cima de la colina sosteniendo el bastón de Dios en mi mano.
10 Josué obedeció a Moisés y se fue a pelear contra Amalec. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima de la colina. 11 Cuando Moisés levantaba sus brazos, Israel ganaba la batalla; pero cuando bajaba sus brazos, Amalec comenzaba a ganar.
12 Cuando se le cansaron los brazos a Moisés, le colocaron una roca debajo. Él se sentó en la roca mientras Aarón y Jur, uno a cada lado, le sostenían los brazos. De esta manera sus brazos se mantuvieron arriba hasta que anocheció. 13 Así, a filo de espada, Josué derrotó a Amalec y a su ejército.
14 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Escribe este mensaje en un documento para que se le grabe en la mente a Josué: “Quedará sólo vaga memoria de los amalecitas. Los voy a destruir por completo”. Así el pueblo nunca olvidará lo que he dicho.
15 Luego Moisés construyó un altar y lo llamó «El SEÑOR es mi estandarte». 16 Y dijo: «Tomemos el estandarte del SEÑOR, él siempre va a estar en guerra contra el pueblo de Amalec».
18Consejo del suegro de Moisés
1 Jetro, sacerdote de Madián y suegro de Moisés, se enteró de todo lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel y de cómo el SEÑOR los había sacado de Egipto. 2 Entonces Jetro fue a donde estaba Moisés y llevó con él a Séfora, la esposa de Moisés. Séfora no estaba con Moisés porque Jetro la había recibido después de que ella había sido enviada a casa. 3 Jetro también llevó con él a los dos hijos de Séfora. El nombre de uno de ellos era Guersón+ 18:3 Guersón En hebreo la palabra inmigrante se pronuncia guer. porque Moisés dijo: «Yo era un inmigrante en tierra extranjera». 4 El otro hijo se llamaba Eliezer+ 18:4 Eliezer Este nombre significa Mi dios ayuda. porque Moisés dijo: «El Dios de mi papá me ayuda y me salvó de la espada del faraón». 5 Jetro, la esposa y los hijos de Moisés fueron al monte de Dios+ 18:5 monte de Dios Se trata del monte Horeb, también llamado monte Sinaí., en el desierto, donde estaba acampando Moisés.
6 Jetro le dijo a Moisés:
—Yo, Jetro, tu suegro, vengo a verte, junto con tu esposa y tus dos hijos.
7 Moisés salió a recibir a su suegro, se inclinó ante él y lo saludó de beso. Cuando los dos se habían saludado, entraron en la carpa. 8 Moisés le contó a su suegro todo lo que el SEÑOR les había hecho al faraón y a los egipcios con el fin de ayudar a Israel. También le contó sobre todas las dificultades que habían tenido en el camino y cómo el SEÑOR los había salvado. 9 Jetro se alegró mucho por todo el bien que el SEÑOR le había hecho a Israel al salvarlo del poder de Egipto 10 y dijo:
—Bendito sea el SEÑOR que los salvó del poder de Egipto y del faraón.
11 Ahora sé que el SEÑOR es más grande que todos los dioses, porque salvó al pueblo del poder de Egipto cuando los egipcios los estaban tratando muy mal.
12 Jetro, el suegro de Moisés, hizo ofrendas y sacrificios para honrar a Dios, y Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer frente a Dios con el suegro de Moisés.
13 El día siguiente, Moisés se sentó a juzgar al pueblo. El pueblo se colocó alrededor de Moisés todo el día. 14 El suegro de Moisés vio todo lo que Moisés estaba haciendo por el pueblo y le preguntó:
—¿Qué es lo que estás haciendo con este pueblo? ¿Por qué eres el único juez? ¿Y por qué siempre viene a ti todo el pueblo para que se haga justicia?
15 Moisés le respondió a su suegro:
—Porque el pueblo viene a buscarme para consultar a Dios. 16 Cuando tienen algún problema entre ellos, vienen y yo decido quién tiene la razón. Yo doy a conocer las leyes y normas de Dios.
17 Pero el suegro de Moisés le dijo:
—Lo que estás haciendo no está bien. 18 Tú y el pueblo que está contigo se van a cansar. Este trabajo es muy difícil para ti, no puedes hacerlo solo. 19 Ahora escúchame, te voy a dar un consejo para que Dios esté contigo. Tú serás el representante de Dios ante el pueblo y llevarás los problemas de ellos ante él. 20 Enséñales las leyes y las normas y hazles saber de qué manera deben vivir y qué deben hacer. 21 Pero elige hombres buenos, dignos de confianza, que respeten a Dios, que no se dejen sobornar y haz que ellos manden sobre el pueblo. Coloca a unos de ellos a cargo de 1000 personas, a otros a cargo de 100, a otros a cargo de 50, e incluso otros a cargo de 10. 22 Ellos estarán encargados de juzgar al pueblo en todo momento. Los casos más graves te los llevarán a ti, pero los casos menores los juzgarán ellos. Facilítate las cosas, encargándoles parte del trabajo. 23 Si haces todo esto y lo ordena Dios, vas a poder sobrellevar tu trabajo y todo el pueblo se irá en paz a sus hogares.
24 Moisés siguió el consejo de su suegro e hizo todo lo que él le dijo. 25 Nombró hombres capaces de entre todo Israel e hizo que ellos gobernaran al pueblo. Nombró quienes estuvieran a cargo de grupos de 1000, de 100, de 50 e incluso de 10 personas. 26 Ellos administraban justicia permanentemente entre los israelitas. Los casos difíciles se los llevaban a Moisés, pero los sencillos los resolvían ellos mismos.
27 Después Moisés se despidió de su suegro y Jetro regresó a su tierra.
19Pacto de Dios con Israel
1 Los israelitas llegaron al desierto del Sinaí el mismo día que llegó la Luna Nueva. O sea, durante el tercer mes de su viaje. 2 Viajaron desde Refidín hasta el desierto de Sinaí y acamparon en el desierto, frente al monte. 3 Moisés subió al monte y el SEÑOR le dijo:
—Diles todo esto a los israelitas, los descendientes de Jacob: 4 “Ustedes ya vieron lo que le hice a Egipto y que a ustedes los levanté como sobre alas de águila y los traje aquí, frente a mí. 5 Ahora bien, si en verdad ustedes me escuchan y me obedecen, yo los trataré a ustedes como mi propiedad preferida. O sea, si de veras cumplen mi pacto, aunque todos los pueblos del mundo me pertenecen, de entre todos ellos a ustedes los trataré como mi pueblo. 6 Ustedes serán un reino de sacerdotes, una nación santa”. Eso es lo que les dirás a los israelitas.
7 Moisés fue, reunió a los ancianos líderes, y les dijo todo lo que el SEÑOR le había ordenado. 8 Todo el pueblo respondió al mismo tiempo:
—Vamos a hacer todo lo que el SEÑOR dijo.
Entonces Moisés regresó a la montaña y le contó al SEÑOR lo que el pueblo había dicho.
9 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Voy a ir en una nube densa a donde tú estás para que el pueblo me escuche hablar contigo y así siempre te crean lo que les digas.
Luego Moisés le contó al SEÑOR todo lo que el pueblo le había dicho.
10 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ve a donde está el pueblo, haz que hoy y mañana sean días santos y diles que laven sus ropas. 11 Deben estar listos para el tercer día porque ese día, a la vista de todo el pueblo, el SEÑOR vendrá al monte Sinaí. 12 Diles que no se acerquen a la montaña. Establece un límite y no dejes que el pueblo lo cruce porque el que llegue a tocar el monte será ejecutado. 13 Nadie deberá tocar al que haga eso y lo matarán lanzándole piedras o disparándole una flecha. Tendrá que morir, sin importar si es un ser humano o un animal. El pueblo podrá subir al monte sólo cuando suene la trompeta.
14 Entonces Moisés bajó del monte y fue a donde estaba el pueblo, los santificó y ellos lavaron sus ropas. 15 Luego les dijo:
—Estén listos para pasado mañana y no tengan relaciones sexuales durante estos tres días.
16 En la mañana del tercer día, una nube muy densa se colocó sobre el monte. Cayeron truenos y relámpagos y se escuchó el fuerte sonido de una trompeta. Todos los que estaban en el campamento temblaron. 17 Moisés llevó al pueblo fuera del campamento para encontrarse con Dios y ellos se detuvieron al pie del monte. 18 El monte Sinaí estaba totalmente cubierto de humo porque el SEÑOR había bajado sobre él entre el fuego. El humo subía como de un horno y todo el monte temblaba. 19 El sonido de trompeta se hacía cada vez más fuerte mientras que Moisés hablaba con Dios y él respondía con truenos.
20 El SEÑOR bajó hasta la cima del monte Sinaí y llamó a Moisés el SEÑOR para que subiera. Entonces Moisés subió.
21 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Baja y adviértele a la gente que no se acerque ni trate de pasar el límite para mirar al SEÑOR, pues si lo hacen muchos morirán. 22 Además, los sacerdotes que se acerquen a mí, el SEÑOR, deben santificarse para que yo, el SEÑOR, no los castigue.
23 Moisés le dijo al SEÑOR:
—Pero el pueblo no puede subir este monte, tú mismo nos dijiste que debíamos establecer un límite para evitar que el pueblo pasara y que debíamos considerarlo sagrado.
24 Entonces el SEÑOR le dijo:
—Baja a donde está todo el pueblo, busca a Aarón y tráelo aquí contigo, pero no dejes que ningún sacerdote ni nadie se acerque al SEÑOR. Yo castigaré al que se pase del límite.
25 Luego Moisés fue a donde estaba el pueblo y les contó todo esto.
20Los diez mandamientos
(Dt 5:1-21)
1 Luego Dios dijo:
2 «Yo soy el SEÑOR tu Dios que te rescató de Egipto donde eras esclavo.
3 »No adores otros dioses además de mí.
4 »No hagas para ti ningún ídolo ni nada parecido de lo que hay arriba en cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas que están debajo de la tierra. 5 No te inclines ante ellos ni los adores porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy un Dios celoso. Castigaré a los hijos por el pecado de los padres, e incluso a los nietos y bisnietos, por culpa de los que me desprecian, 6 pero mostraré fiel amor por mil generaciones a los que me aman y obedecen mis mandamientos.
7 »No jures a la ligera+ 20:7 a la ligera o falsamente. por el nombre del SEÑOR tu Dios, pues el SEÑOR no dejará sin castigo al que jure usando su nombre a la ligera.
8 »Recuerda el día de descanso y considéralo un día santo. 9 Seis días a la semana podrás trabajar y cumplir todas tus actividades,+ 20:9 o Seis días a la semana podrás servirme y cumplir todo tu trabajo.10 pero el séptimo día es de descanso, dedicado al SEÑOR tu Dios. Ese día no trabajarás ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco el inmigrante que viva en tus ciudades. 11 Porque en seis días el SEÑOR hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que está en ellos pero el séptimo día él descansó. El SEÑOR bendijo el día de descanso y lo declaró día santo.
12 »Respeta a tu papá y a tu mamá para que tengas una larga vida en la tierra que te da el SEÑOR tu Dios.
13 »No mates.
14 »No cometas adulterio.
15 »No robes.
16 »No sirvas de testigo falso contra los demás.
17 »No codicies la casa de tu semejante, ni codicies su esposa, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su burro, ni nada de lo que él tenga».
El pueblo siente temor de Dios
(Dt 5:22-33)
18 Todos vieron los relámpagos, y escucharon los truenos y el sonido de la trompeta. Además vieron el monte cubierto de humo. Temblaban de miedo y se mantuvieron alejados. 19 Luego le dijeron a Moisés:
—Si quieres hablar con nosotros, te escucharemos. Pero, por favor, no dejes que Dios nos hable; porque si lo hace, moriremos.
20 Entonces Moisés les dijo:
—No teman de esa manera. Dios vino a ponerlos a prueba para que por medio del temor de Dios eviten el pecado.
21 El pueblo se mantuvo alejado, pero Moisés se acercó a la nube oscura donde estaba Dios.
Ley acerca del altar
22 Luego el SEÑOR le ordenó a Moisés que le dijera esto al pueblo de Israel: «Ya ustedes vieron que yo les hablé desde el cielo, 23 así que no hagan ídolos para ponerlos junto a mí. Tampoco deben hacerlos para ustedes.
24 »Constrúyeme un altar de tierra y sacrifica ahí tus rebaños y tu ganado para hacerme sacrificios que deben quemarse completamente y ofrendas para festejar. Yo vendré y te bendeciré en cada lugar en que yo quiera que se recuerde mi nombre. 25 Si me construyes un altar de piedras, no utilices piedras labradas porque las herramientas con que labras la piedra la hacen indigna de un altar. 26 No le hagas escaleras a mi altar para que así al subirlas la gente no vea tus genitales debajo de tu ropa.
21Otras leyes y mandamientos
(Dt 15:12-18)
1 »Estas son las otras leyes que les darás:
2 »Cuando compres un esclavo hebreo, él debe servirte durante seis años, pero en el séptimo año quedará libre sin tener que pagarte nada por su libertad. 3 Si llegó soltero, se irá soltero. Si llegó casado, su esposa se irá con él. 4 Si su amo le da una mujer y ella le da hijos, la mujer y los hijos serán de su amo y el esclavo se irá solo.
5 »Pero si el esclavo decide que quiere quedarse con el amo, debe declarar: “Amo a mi amo, a mi esposa y a mis hijos y no quiero mi libertad”. 6 Entonces el amo debe traerlo ante Dios+ 21:6 Dios o los jueces. También en 22:8,9., lo llevará ante la puerta o el marco de la puerta y le perforará la oreja con un punzón. De esta manera será su esclavo de por vida.
7 »Si alguien tiene que vender a su hija como esclava para pagar una deuda, ella no saldrá libre como los esclavos varones. 8 Si no le agrada al amo que la compró para que fuera su concubina, él debe permitir que deshagan la venta. No la puede vender a ningún extranjero debido a que no fue justo en la manera de tratarla. 9 Si se la da a su hijo para que ella se case con él, la debe tratar como a una hija.
10 »Si además se casa con otra mujer, no debe reducirle a su primera esposa la comida, ni la ropa ni los deberes conyugales. 11 Si él no cumple cualquiera de estas tres cosas, ella quedará libre sin tener que pagar nada por su libertad.
12 »El que golpee a otro y lo mate, será condenado a muerte. 13 Sin embargo, si alguien mata a otro por accidente, fue porque Dios así lo quiso. Yo estableceré un lugar a donde esa persona pueda huir. 14 Pero si alguien con premeditación mata a otro, será condenado a muerte, aunque haya que sacarlo de mi altar.
15 »El que golpee a su papá o su mamá será condenado a muerte.
16 »El que secuestre a alguien será condenado a muerte, así haya vendido a la persona secuestrada o la tenga todavía en su poder.
17 »El que maldiga a su papá o a su mamá, será condenado a muerte.
18 »Si en una pelea un hombre golpea a otro con una piedra o con un puño y el otro no se muere pero queda enfermo en cama, 19 el que lo golpeó debe pagarle las curaciones y el tiempo perdido hasta que se recupere. Si puede levantarse y caminar con la ayuda de un bastón, el que lo golpeó será declarado inocente.
20 »Si un hombre golpea con su bastón a un esclavo y lo mata, la muerte del esclavo debe ser vengada. 21 Pero si el esclavo no muere de inmediato, la muerte del esclavo no debe ser vengada. Cuando muere el esclavo o la esclava, el dueño pierde su propio dinero porque él pagó por el esclavo o la esclava cuando los compró.
22 »Si dos hombres mientras pelean golpean a una mujer embarazada y hacen que pierda su bebé, pero la mujer no queda gravemente herida, el responsable pagará una multa. El esposo de la mujer, con la ayuda de los jueces, decidirá de cuánto es la multa. 23 Si la mujer queda herida, se debe cobrar vida por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura, herida por herida y golpe por golpe.
26 »Si alguien golpea a su esclavo o esclava en el ojo y queda ciego de ese ojo, lo debe dejar en libertad a cambio del ojo. 27 Si de un golpe le tumba un diente a su esclavo o esclava, debe darle libertad a cambio del diente.
28 »Si un toro embiste con sus cuernos a una persona y la mata, el toro debe morir a pedradas y nadie comerá su carne. Sin embargo, no se castigará al dueño del toro. 29 Pero, si el mismo toro ya desde antes tenía esa costumbre y el dueño ya había sido advertido, entonces el dueño es culpable. Al toro lo matarán a pedradas y el dueño será condenado a muerte. 30 Si le cambian la pena de muerte por una multa, pagará toda la multa para salvar su vida.
31 »Esta misma ley se aplica en el caso de que el toro mate al hijo o a la hija de alguien. 32 Si el toro mata a un esclavo o una esclava, el dueño del toro pagará 30 monedas de plata+ 21:32 30 monedas de plata El precio de un esclavo sano. Textualmente 30 siclos de plata. Ver tabla de pesas y medidas. al dueño del esclavo o de la esclava, y al toro se le dará muerte a pedradas.
33 »Si un hombre deja abierto un pozo o hace un pozo y no lo tapa, y un toro o un burro caen en él, 34 el dueño del pozo pagará por el animal; pero podrá quedarse con su cuerpo.
35 »Si un toro mata a otro toro de diferente dueño, ese toro debe ser vendido y entre los dos propietarios se repartirán el dinero. También se dividirán entre ambos el cuerpo del animal muerto. 36 Pero si ese toro ya tenía la costumbre de herir a otros toros y su dueño no lo había encerrado, entonces el dueño debe pagar toro por toro, pero el cuerpo del animal muerto le pertenece.
221 »Si alguien se roba un toro o una oveja y lo mata o vende, pagará cinco toros por cada toro y cuatro ovejas por cada oveja. 2 Si atrapan al ladrón de noche en el momento del robo, lo golpean y se muere, nadie será culpable de asesinato. 3 Pero si ya es de día, será castigado quien lo haya golpeado y dado muerte. El ladrón debe pagar lo que se robó; si no tiene con qué pagar, será vendido como esclavo para que pague así lo que se robó. 4 Si lo que se robó ya sea un toro, un burro o una oveja, todavía está vivo, el ladrón pagará el doble.
5 »Si alguien deja pastar a alguno de sus animales en un campo o viñedo que no le pertenece, pagará lo que el animal se comió. El pago saldrá de la mejor parte de su cosecha.
6 »Si alguien prende un fuego y el fuego se esparce y quema el trigo que ya ha sido cosechado o el que está por cosecharse, o cualquier otra siembra, tendrá que pagar los daños ocasionados por el fuego.
7 »En caso de que una persona le dé a otra dinero o cosas de valor para que se lo guarde y se lo roban de la casa, entonces si agarran al ladrón, el ladrón pagará el doble de lo que se robó. 8 Pero si no lo agarran, llevarán al dueño de la casa ante Dios para que jure que no fue él que robó la propiedad de su vecino.
9 »Si hay un desacuerdo con respecto a quién es el dueño de un toro, un burro, una oveja, ropa o cualquier otra cosa que se haya perdido y ambas personas dicen: “Eso es mío”, los llevarán a los dos ante Dios. Aquel que Dios decida que es culpable pagará el doble de lo que se robó.
10 »En caso de que una persona le dé a otra un burro, un toro, una oveja o cualquier otro animal para que se lo cuide y el animal muere, o lo hieren o se lo roban, 11 ambas personas jurarán por el SEÑOR que no fueron culpables de apoderarse de lo ajeno. El dueño aceptará el juramento y la otra persona no tendrá que pagar nada. 12 Pero si el que lo cuidaba fue quien se robó el animal, tendrá que pagarle el animal al dueño. 13 Si el animal fue destrozado por una fiera, el que lo cuidaba traerá los restos del animal destrozado y así no tendrá que pagar nada.
14 »Si alguien pide prestado un animal y el animal es herido o muere sin que el dueño esté presente, el que lo pidió prestado tiene que pagarlo. 15 Pero si el dueño está presente, no tendrá que pagar nada. Si el animal estaba alquilado, lo único que tendrá que pagar será el costo del alquiler.
16 »Si un hombre seduce a una mujer virgen que no esté casada+ 22:16 casada o comprometida En el Israel antiguo, muchas de las leyes que tenían que ver con las mujeres comprometidas eran iguales a las que tenían que ver con las mujeres casadas. y tiene relaciones sexuales con ella, tendrá que pagar la dote+ 22:16 dote Dinero que el novio pagaba a la familia de la novia. y casarse con ella. 17 Si el papá de la muchacha dice que definitivamente no quiere que ella se case con él, de todas maneras el hombre tendrá que pagar la dote completa.
18 »Tienes que dar muerte a toda mujer que practique la brujería.
19 »Quien tenga relaciones sexuales con un animal será condenado a muerte.
20 »Quien ofrezca sacrificios a otro dios distinto al SEÑOR, también será condenado a muerte.
21 »No maltrates ni oprimas a los inmigrantes porque ustedes también fueron inmigrantes en Egipto.
22 »No maltrates a las viudas ni a los huérfanos. 23 Si los maltratas y ellos me piden ayuda, con toda seguridad que yo los voy a oír. 24 Me enojaré mucho y te mataré a espada, tus mujeres quedarán viudas y tus hijos huérfanos.
25 »Si le prestas dinero a algún pobre de mi pueblo, no te portes con él como un prestamista y no le cobres intereses. 26 Si él te entrega su abrigo para garantizarte que te va a pagar, devuélveselo antes del anochecer, 27 pues si no tiene su abrigo para protegerse del frío, no va a tener con qué cubrir su cuerpo a la hora de dormir. Si él me pide ayuda, lo escucharé porque yo soy compasivo.
28 »No ofendas a Dios ni maldigas al gobernante de tu pueblo.
29 »En tiempo de cosecha me darás tu primer fruto y tu primer vino. No esperes hasta más adelante en el año.
»Me darás tu primer hijo. 30 Me entregarás también la primera cría de tus vacas y de tus ovejas. Los primeros siete días se quedará con su mamá, pero al octavo día de nacida me la entregarás.
31 »Ustedes serán mi pueblo santo. No coman carne de animales que las fieras hayan matado; que los perros se coman esa carne.
231 »No digas mentiras de los demás. Si vas a ser testigo en un juicio, no te asocies con el perverso para dar testimonios falsos.
2 »No hagas cosas malas sólo porque la mayoría de la gente las hace. No te unas con ellos. Cuando hagas declaraciones en un caso legal, no hagas confundir a la justicia dejándote llevar por la mayoría.
3 »Tampoco muestres preferencia al juzgar a un pobre sólo porque es pobre.
4 »Si te encuentras a un toro o un burro perdido, devuélvelo aunque el dueño sea enemigo tuyo.
5 »Si ves a un burro caído porque va cargando mucho peso, detente y ayúdalo, no importa que el dueño sea enemigo tuyo.
6 »En las demandas legales no seas injusto con el pobre de tu pueblo.
7 »Apártate de la falsedad y no des muerte al que es honesto e inocente porque yo no perdonaré al culpable.
8 »No aceptes sobornos, porque el soborno vuelve ciegos a los jueces y corrompe las decisiones judiciales que tienen que ver con gente inocente.
9 »No maltrates a los inmigrantes ya que tú sabes muy bien lo que siente un inmigrante porque tú fuiste un inmigrante en Egipto.
10 »Cultiva tus campos y cosecha los frutos durante seis años, 11 pero en el séptimo año dejarás descansar la tierra para que los pobres coman de ella y los animales salvajes se alimenten de lo que quede. Haz lo mismo con tus viñedos y tus olivos.
12 »Trabajarás durante seis días, pero el séptimo día descansarás para que así también tu toro y tu burro descansen, y el hijo de tu esclava y el inmigrante recuperen sus fuerzas.
13 »Presta atención a todo lo que te he dicho y no invoques a otros dioses; que ni siquiera se oiga que tu boca pronuncia sus nombres.
Principales fiestas
(Éx 34:18-26; Dt 16:1-17)
14 »Tres veces al año celebrarás fiesta en mi honor. 15 La primera fiesta es la de los Panes sin Levadura. Puesto que en el mes de aviv salieron de Egipto, en ese mes comerán pan sin levadura durante siete días tal como yo se los ordené. Nadie se acercará a mí sin traer una ofrenda.
16 »La segunda será la fiesta de la Cosecha+ 23:16 fiesta de la Cosecha También llamada fiesta de la Recolección o Sucot.. Esta fiesta la celebrarás cuando comiences a cosechar lo que hayas sembrado en tus campos.
»La tercera será la fiesta de la Recolección. Se llevará a cabo en el otoño+ 23:16 otoño Textualmente al final del año, o sea al final de la cosecha. cuando termines de cosechar todo lo que creció en tus campos.
17 »Tres veces al año, todos los hombres deben presentarse ante el Señor DIOS.
18 »Cuando sacrifiques un animal para ofrecérmelo, no ofrezcas junto con su sangre pan que tenga levadura, y tampoco dejarás ni la grasa de mi fiesta hasta la mañana siguiente.
19 »Llevarás lo mejor de los primeros frutos de tu cosecha a la casa+ 23:19 casa La Carpa Sagrada donde el pueblo iba al encuentro con Dios. Ver Éx 25:8,9. del SEÑOR tu Dios.
»No cocines al cabrito en la leche de la mamá del cabrito.
20 »Voy a mandarte mi ángel para que te guíe y te cuide en tu camino hacia el lugar que te he preparado. 21 Préstale atención y obedécele. No te rebeles contra él, porque si lo haces, no los perdonará, pues él va en mi nombre. 22 Si realmente le obedeces y haces todo lo que yo te digo, seré enemigo de tus enemigos y estaré en contra de los que estén en tu contra.
23 »Cuando mi ángel vaya delante de ti, te llevará a la tierra de los amorreos, heteos, ferezeos, cananeos, heveos y jebuseos, y los destruirá a ellos.
24 »No te inclines ante los dioses de ellos ni los adores, ni sigas las costumbres que ellos tienen. Todo lo contrario, destruye sus ídolos y derriba sus monumentos. 25 Si adoras al SEÑOR tu Dios, él bendecirá tu alimento y tu agua. Yo alejaré de ti la enfermedad. 26 Ninguna de tus mujeres abortará ni será estéril y te bendeciré con larga vida.
27 »Yo haré que cunda el miedo delante de ti, confundiré a todos tus enemigos y haré que deseen huir. 28 Haré que todos tengan miedo de ustedes. Así podrán expulsar a los heveos, a los cananeos y a los heteos. 29 No los voy a echar en un solo año para que los animales salvajes no se multipliquen en tu contra al ver la tierra abandonada. 30 Los voy a expulsar de tu presencia lentamente y así tendrás tiempo de reproducirte lo suficiente como para ocupar la tierra. 31 Te voy a dar la tierra que está entre el mar Rojo y el mar de los filisteos+ 23:31 mar de los filisteos Se refiere al mar Mediterráneo. y entre el desierto y el río Éufrates. Los ayudaré a derrotar a los habitantes de esa tierra y tú los expulsarás de tu presencia.
32 »No harás ningún pacto con ellos ni con sus dioses. 33 No se quedarán ellos en tu tierra para que no te hagan pecar contra mí, pues podrías adorar a sus dioses y eso sería caer en una trampa».
24Pacto de Dios con Israel
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Sube aquí donde yo estoy y trae contigo a Aarón, Nadab, Abiú y a 70 de los ancianos líderes de Israel, e inclínense ante mí a cierta distancia. 2 Luego únicamente Moisés se acercará al SEÑOR; que no se acerquen los demás, ni que el pueblo lo acompañe al subir.
3 Entonces Moisés vino y le contó al pueblo lo que el SEÑOR le dijo y cuáles eran sus órdenes. Entonces todo el pueblo le dijo:
—¡Haremos todo lo que el SEÑOR ha ordenado!
4 Moisés escribió todo lo que el SEÑOR había dicho. A la mañana siguiente, se levantó temprano y construyó un altar al pie de la montaña. Colocó 12 piedras sagradas, una por cada tribu de Israel. 5 Luego, envió a unos jóvenes de Israel para que ofrecieran sacrificios y ellos ofrecieron toros al SEÑOR en señal de paz.
6 Moisés echó la mitad de la sangre en unas vasijas y derramó la otra mitad sobre el altar.+ 24:6 La sangre se utilizaba para sellar el pacto entre Dios y el pueblo. Se derramaba sobre el altar como indicación de que Dios tomaba parte en el pacto.7 Luego tomó el libro donde estaba escrito el pacto y se lo leyó al pueblo. Ellos dijeron:
—Cumpliremos y obedeceremos todo lo que el SEÑOR nos ha ordenado.
8 Moisés recogió la sangre que tenía en las vasijas y la roció sobre el pueblo diciendo:
—Esta es la sangre del pacto que el SEÑOR ha hecho con ustedes. El pacto está basado en todas estas leyes.
9 Luego Moisés, Aarón, Nadab, Abiú y 70 de los ancianos líderes de Israel subieron 10 y vieron al Dios de Israel. Bajo los pies de él parecía haber un pavimento de piedras de zafiro tan claro como el cielo. 11 Dios no le hizo daño a ninguno de estos líderes de Israel. Ellos vieron a Dios y comieron y bebieron.+ 24:11 En otros textos la Biblia dice que el pueblo no podía ver a Dios. Pero Dios quería que estos líderes supieran cómo era él, así que permitió que ellos lo vieran de una manera especial.
Moisés va por la ley de Dios
12 El SEÑOR dijo a Moisés:
—Sube al monte donde estoy yo y espérame ahí. Te daré unas tablas de piedra en las que he escrito mi ley y mis mandamientos para enseñárselos a los israelitas.
13 Entonces Moisés y su siervo Josué se levantaron. Moisés subió al monte de Dios, 14 pero les dijo a los ancianos:
—Espérennos aquí hasta que volvamos. Aarón y Jur se quedarán aquí con ustedes. El que tenga alguna demanda legal que hable con ellos.
15 Moisés subió a la montaña y una nube lo cubrió. 16 La gloria del SEÑOR bajó al monte Sinaí y la nube cubrió el monte durante seis días. El séptimo día, el SEÑOR llamó a Moisés desde adentro de la nube. 17 A la vista de los israelitas, el aspecto de la gloria del SEÑOR era como un fuego que consumía la cima de la montaña.
18 Moisés entró en la nube, subió al monte y ahí permaneció durante 40 días y 40 noches.
25Ofrendas para el santuario
(Éx 35:4-9)
1 El SEÑOR le dijo a Moisés: 2 «Diles a los israelitas que me traigan ofrendas. Tú aceptarás lo que cada uno ofrende de corazón y voluntariamente para mí. 3 Esto es lo que recibirás de ellos: oro, plata, bronce, 4 tela azul, morada y roja, lino fino, pelo de cabra, 5 pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, madera de acacia, 6 aceite para lámparas, perfumes para el aceite de consagrar y para el incienso aromático, 7 piedras de ónice y otras piedras preciosas para colocar en el efod y en el pectoral.
8 »Construirán un santuario para mí y yo habitaré entre ustedes. 9 Lo harán de acuerdo al modelo que te voy a mostrar de la Carpa Sagrada y de todo su mobiliario.
El cofre del pacto
(Éx 37:1-9)
10 »Haz un cofre de madera de acacia. Medirá un metro con diez centímetros de largo, 66 centímetros de ancho y 66 centímetros de alto.+ 25:10 Las medidas en metros presentadas en Éxodo son equivalentes a lo que está textualmente en codos. Ver tabla de pesas y medidas.11 Recubre el cofre por dentro y por fuera de oro puro y coloca un ribete de oro alrededor de todo el cofre. 12 Haz cuatro argollas de oro y colócalas en las cuatro esquinas del cofre; dos a un lado y dos al otro. 13 Luego haz unas varas largas de madera de acacia y recúbrelas de oro. 14 Mete las varas por las argollas del cofre y úsalas para cargarlo. 15 Las varas tienen que dejarse dentro de las argollas, no se deben sacar de ahí.
16 »Mete dentro del cofre el pacto que te voy a entregar. 17 Luego construye una tapa de oro puro, que mida un metro con diez centímetros de largo y 66 centímetros de ancho. 18 Después construye dos querubines de oro martillado y colócalos en los dos extremos. 19 Pon un querubín en un extremo de la tapa y el otro en el otro extremo, formando una sola pieza con la tapa. 20 Los querubines deben estar frente a frente mirando hacia la tapa y sus alas se extenderán por encima, cubriendo el cofre.
21 »Voy a entregarte el Testimonio, mételo en el cofre y tápalo. 22 Cuando me reúna contigo, voy a hablarte desde lo alto de la tapa, entre los querubines que están sobre la tapa del cofre. Desde ahí te voy a dar todas mis órdenes para el pueblo de Israel.
La mesa
(Éx 37:10-16)
23 »Haz una mesa de madera de acacia. La mesa debe medir 90 centímetros de largo, 44 centímetros de ancho y 66 centímetros de alto. 24 Recubre la mesa de oro puro y hazle un borde de oro alrededor. 25 Luego hazle un marco de siete centímetros de ancho y ponle un ribete de oro. 26 Haz también cuatro argollas de oro y colócalas en las cuatro esquinas de la mesa, sobre las cuatro patas. 27 Pon las argollas cerca del marco, para sostener las varas que vas a usar para cargar la mesa. 28 Usa madera de acacia para hacer las varas y recúbrelas de oro. Las varas son para cargar la mesa. 29 Harás de oro puro los platos, cucharones, jarras y tazones. Las jarras y los tazones se usarán para servir las ofrendas. 30 Colocarás en la mesa, permanentemente ante mí, el pan de la presencia+ 25:30 pan de la presencia También llamado pan de la proposición..
El candelabro
(Éx 37:17-24)
31 »Harás también un candelabro. Toma oro puro y martíllalo para formar la base y el tronco. Haz flores, copas y pétalos de oro puro y únelo todo en una sola pieza.
32 »El candelabro tendrá seis brazos a cada lado del tronco, tres de un lado y tres del otro. 33 Cada brazo tendrá tres copas en forma de flores de almendra con su cáliz y sus pétalos. 34 El tronco del candelabro tendrá cuatro copas en forma de flor de almendra con su cáliz y sus pétalos. 35 Pon las copas en los sitios donde se unen cada uno de los tres pares de brazos del candelabro. 36 Las copas y los brazos deberán formar una sola pieza con el candelabro, el cual debe ser de oro puro martillado. 37 Luego hazle siete lámparas y colócalas de tal forma que alumbren hacia el frente. 38 Sus tenazas y platillos también deben ser de oro puro. 39 Usa 33 kilos+ 25:39 33 kilos Textualmente un talento. Las medidas de peso de metales presentadas en Éxodo son textualmente siclos o talentos. Ver tabla de pesas y medidas. de oro puro para construir todo el candelabro. 40 Asegúrate de hacer todo conforme al modelo que te mostré en el monte.
26La Carpa Sagrada
(Éx 36:8-38)
1 »Haz que la Carpa Sagrada tenga 10 cortinas hechas de lino fino y de lana azul, morada y roja, con querubines artísticamente bordados en ellas. 2 Las cortinas medirán 12.5 metros de largo por 2 metros de ancho, todas del mismo tamaño. 3 Cose las cortinas en dos grupos de cinco cortinas cada uno. 4 Usa lana azul para hacerle presillas al borde de la cortina que está en la orilla del primer grupo y haz lo mismo con el borde de la última cortina del segundo grupo. 5 Hazle 50 presillas a la cortina del primer grupo y 50 presillas a la orilla de la cortina del segundo grupo, de tal manera que cada presilla quede una frente a otra. 6 Después haz 50 argollas de oro para unir las dos cortinas por las presillas y así la Carpa Sagrada quedará unida.
7 »Haz 11 cortinas de pelo de cabra para que sirvan como techo de la Carpa Sagrada. 8 Todas estas cortinas deben ser del mismo tamaño, 13.5 metros de largo por 2 metros de ancho. 9 Cose 5cortinas para formar un grupo y cose también las otras 6 cortinas para formar otro grupo. Dobla la sexta cortina por el frente de la carpa. 10 Luego haz 50 presillas en el borde de la última cortina de cada uno de los grupos. 11 Haz 50 argollas de bronce, ponlas en las presillas y une las cortinas para que toda la carpa quede unida. 12 Cuelga detrás de la Carpa Sagrada la mitad del largo sobrante de las cortinas. 13 Los 44 centímetros que quedan del largo sobrante de las cortinas de cada lado de la carpa colgarán a cada lado de la carpa para cubrirla. 14 Haz una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo para la Carpa Sagrada y una cubierta de pieles finas para la parte de arriba.
15 »Haz tablas de madera de acacia, para sostener la Carpa Sagrada. 16 Cada tabla medirá 4.5 metros de alto y 66 centímetros de ancho. 17 Haz que cada tabla tenga 2 espigas para que cada tabla encaje con la otra. Haz esto con todas las tablas de la Carpa Sagrada. 18 Cuando hagas las tablas de la Carpa Sagrada, haz 20 para colocar al lado sur. 19 También debes hacer 40 bases de plata para las tablas. Cada tabla debe tener 2 bases; una para cada espiga. 20 También harás 20 tablas para poner al lado norte de la Carpa Sagrada, 21 y 40 bases de plata para colocar dos debajo de cada tabla. 22 Para la parte trasera de la Carpa Sagrada, es decir al occidente, harás 6 tablas. 23 Haz 2 tablas para las esquinas de la parte trasera de la Carpa Sagrada. 24 Las tablas de las esquinas deben estar parejas por la parte de abajo. Arriba, una argolla las mantendrá unidas. Haz lo mismo en ambas esquinas. 25 Habrá un total de 8 tablas y 16 bases; o sea 2 bases debajo de cada tabla.
26 »Haz varios travesaños de madera de acacia, 5 para las tablas de un lado de la Carpa Sagrada, 27 5 para las tablas del otro lado y 5 para las tablas de atrás, que dan hacia el occidente. 28 El travesaño central pasará de un lado a otro, a media altura de las tablas.
29 »Recubre de oro las tablas y haz argollas de oro para sostener los travesaños. Los travesaños también los recubrirás de oro. 30 Construye la Carpa Sagrada exactamente igual al modelo que se te mostró en el monte.
31 »Haz un velo de lino fino y tela azul, morada y roja, y bórdale artísticamente unos querubines. 32 Cuelga el velo en 4 postes de madera de acacia recubiertos de oro y ponles ganchos de oro. Colócales 4 bases de plata y cuelga el velo en los ganchos de oro. 33 Cuelga pues, el velo bajo los ganchos de oro y guarda el cofre del pacto detrás del velo. Este velo les va a separar el Lugar Santo del Lugar Santísimo. 34 Pon la tapa sobre el cofre del pacto, en el Lugar Santísimo.
35 »Colocarás la mesa afuera del velo, en el lado norte de la Carpa Sagrada y el candelabro en el lado sur, frente a la mesa.
36 »Además harás una cortina que cubra la entrada de la carpa. La cortina estará bordada y se hará de lino fino y tela azul, morada y roja. 37 Para esta cortina harás 5 postes de madera de acacia, recubiertos de oro, con sus ganchos de oro y funde 5 bases de bronce para los postes.
27El altar para los sacrificios
(Éx 38:1-7)
1 »Construye un altar cuadrado, de madera de acacia, que mida 2 metros y 20 centímetros de cada lado y un metro y 30 centímetros de alto. 2 Haz cuatro cuernos para sus cuatro esquinas, que formen una sola pieza con el altar y recubre de bronce el altar.
3 »Todos los utensilios y herramientas que van a ser utilizados en el altar deben ser de bronce. Fabrica portacenizas, palas, tazones, tenazas y braseros para usar en la limpieza de las cenizas del altar. 4 Haz también una rejilla de bronce y coloca cuatro argollas de bronce en cada una de las cuatro esquinas. 5 Después, pon la rejilla bajo el borde del altar para que quede a media altura.
6 »Haz varas de madera de acacia para el altar y recúbrelas de bronce. 7 Mete las varas entre las argollas que hay a ambos lados del altar. Con estas varas se carga el altar. 8 El altar debe ser hueco y de madera. Constrúyelo tal como se te mostró en el monte.
El patio alrededor de la Carpa Sagrada
(Éx 38:9-20)
9 »Haz un patio para la Carpa Sagrada. El lado sur tendrá una pared de cortinas de 44 metros de largo. Las cortinas estarán hechas de lino fino. 10 Haz que tenga 20 postes y 20 bases de bronce. Los ganchos de los postes y los anillos serán de plata. 11 El lado norte también tendrá una pared de cortinas de 44 metros de largo, con 20 postes y 20 bases de bronce. Los ganchos de los postes y los anillos serán de plata.
12 »En el lado occidental del patio habrá una pared de cortinas de 22 metros de largo, con sus 10 postes y 10 bases. 13 La parte oriental del patio también medirá 22 metros de largo. 14 En el lado oriental quedará la entrada del patio. Uno de los lados de la entrada tendrá cortinas de 6 metros y 60 centímetros de largo, 3 postes y 3 bases. 15 El otro lado también tendrá cortinas de 6 metros y 60 centímetros de largo, 3 postes y 3 bases.
16 »Haz una cortina de 8 metros y 80 centímetros de largo para cubrir la entrada al patio. Hazla con lino fino y tela azul, morada y roja. Borda imágenes en la cortina. Esa cortina tendrá 4 postes y 4 bases. 17 Todos los postes que hay alrededor del patio tendrán argollas y ganchos de plata y bases de bronce. 18 El patio medirá 44 metros de largo, 22 metros de ancho y 2 metros y 20 centímetros de alto. Las cortinas serán de lino fino y las bases de bronce. 19 Serán de bronce todos los utensilios usados en las ceremonias de la Carpa Sagrada y también serán de bronce las estacas de la Carpa Sagrada y las estacas del patio.
El aceite del candelabro
(Lv 24:1-4)
20 »Ordénales a los israelitas que te traigan el mejor aceite de oliva prensada. Mantén encendido permanentemente el candelabro+ 27:20 Mantén […] candelabro Las lámparas del candelabro se mantenían encendidas toda la noche desde el atardecer hasta el amanecer. con este aceite. 21 Aarón y sus hijos se encargarán de que el candelabro esté encendido permanentemente, ardiendo día y noche en la presencia del SEÑOR. Ellos estarán en el primer cuarto de la carpa del encuentro al otro lado de la cortina que separa los dos cuartos. El pueblo de Israel y sus descendientes deben obedecer esta ley por siempre.
28La ropa de los sacerdotes
(Éx 39:1-31)
1 »Haz que se presenten ante ti Aarón y sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. De entre todos los israelitas ellos van a ser mis sacerdotes. 2 Hazle a tu hermano Aarón ropa sagrada que le dé honra y distinción. 3 Mándala hacer a los que yo les di la habilidad para confeccionarla; que la hagan para que él se dedique a mí y pueda así ser mi sacerdote. 4 Esta es la ropa que confeccionarán: el pectoral, el efod, la capa y la túnica bordada, el turbante y el cinturón. Les harán esa ropa sagrada a tu hermano Aarón y a sus hijos para que sean mis sacerdotes. 5 En la confección de esta ropa se utilizarán hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja.
El efod y el cinturón
6 »El efod lo harán con hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja. Ese trabajo lo hará una persona experta. 7 Tendrá dos hombreras con correas unidas a sus dos extremos.
8 »El cinturón debe estar unido al efod y debe hacerse con mucho cuidado. Para el cinturón también se usarán hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja.
9 »Toma dos piedras de ónice y graba en ellas los nombres de los 12 hijos de Israel, 10 ordenándolos desde el hijo mayor hasta el menor. Graba seis nombres en una piedra y seis en la otra. 11 Grabarás los nombres en las dos piedras de la misma manera que un joyero graba un sello. Luego pon las dos piedras en engastes de oro. 12 Después coloca las dos piedras en las hombreras del efod como piedras recordatorias de los hijos de Israel. Aarón llevará esos nombres sobre sus hombros delante del SEÑOR como un recordatorio. 13 Haz de oro los engastes 14 y también haz de oro puro dos cadenas, trenzadas a manera de cordones y luego asegúralas a los engastes.
El pectoral
15 »Harás el pectoral del juicio, producto de manos expertas, tal como se hizo con el efod. Se confeccionará con hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja. 16 El pectoral será doble y cuadrado, de 22 centímetros de lado. 17 Ponle cuatro hileras de piedras preciosas+ 28:17 piedras preciosas Algunas de estas piedras preciosas no se han podido identificar con exactitud.. En la primera hilera coloca un rubí, un topacio y un berilo. 18 La segunda hilera tendrá una turquesa, un zafiro y una esmeralda. 19 La tercera tendrá un jacinto, un ágata y una amatista, 20 y la cuarta, un topacio, un ónice y un jaspe. Las piedras estarán montadas en engastes de oro. 21 Habrá en total 12 piedras porque 12 son los nombres de los hijos de Israel. Cada piedra tendrá grabado el nombre de un hijo de Israel, como si fuera un sello.
22 »Haz cadenas de oro puro, trenzadas a manera de cordones para usarse en el pectoral. 23 Haz dos argollas de oro y colócalas en los dos extremos del pectoral. 24 Mete las dos cadenas entre las dos argollas que están a los extremos del pectoral. 25 Junta los cabos de las dos cadenas a los dos extremos del pectoral y átalos a las hombreras del efod por la parte delantera. 26 Haz otras dos argollas de oro y colócalas en los otros dos extremos del pectoral en el borde interior, junto al efod. 27 Haz dos argollas de oro más y colócalas en las hombreras del efod por la parte inferior delantera, cerca de la costura por encima del cinturón del efod. 28 Asegurarán con un cordón de tela azul las argollas a las del efod para que no se corra, así el pectoral quedará cerca del cinturón del efod. 29 Así, cuando Aarón entre al Lugar Santo, portará permanentemente los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio, cerca de su corazón, como recordatorio al SEÑOR. 30 Pon el urim y el tumim dentro del pectoral del juicio. Estarán cerca del corazón de Aarón cuando él venga ante el SEÑOR. Así Aarón llevará permanentemente cerca de su corazón el juicio de los israelitas ante el SEÑOR.
Otra ropa de los sacerdotes
31 »Haz con tela azul toda la capa del efod. 32 Tendrá una abertura en el centro para meter la cabeza. El borde de la abertura tendrá un refuerzo, como el refuerzo del cuello de un chaleco de cuero+ 28:32 chaleco de cuero La identificación de esta palabra en hebreo es incierta. Se trataba probablemente de una prenda militar llamada coselete o cota, que se colocaba antes de ponerse la coraza., para evitar que se rompa. 33 Confecciona granadas de tela azul, morada y roja, cuélgalas en el borde inferior de la capa y cuelga una campanita de oro entre cada granada. 34 O sea que irá una granada seguida de una campanita de oro, luego otra granada, seguida de otra campanita de oro y así sucesivamente por todo el borde de la capa. 35 Aarón deberá llevar puesta esta capa cuando oficie como sacerdote. Las campanitas sonarán cuando Aarón entre al Lugar Santo ante el SEÑOR y cuando salga. De esa manera Aarón se librará de la muerte.
36 »Haz una placa de oro puro y graba esta inscripción en ella como se graba en un sello: Dedicado al Señor . 37 Sujeta la placa con una cinta azul de tal modo que quede fija sobre la parte delantera del turbante. 38 Aarón la portará sobre su frente y así llevará toda culpa si hay algo que no esté bien en las ofrendas que el pueblo ofrezca, pero él tiene que llevar siempre la placa en su frente para que el SEÑOR acepte las ofrendas.
39 »Teje con lino fino la túnica bordada y también el turbante. Haz un cinturón que sea hecho por manos expertas. 40 También harás túnicas, cinturones y turbantes para los hijos de Aarón y de esa manera les darás honra y distinción. 41 Así vestirás a tu hermano Aarón y a sus hijos. Luego derrama aceite sobre ellos, haz que tomen posesión de su cargo y dedícalos a Dios para que puedan ejercer como sacerdotes.
42 »Confecciona para ellos ropa interior que los cubra desde la cintura hasta los muslos. 43 Aarón y sus hijos tendrán puesta esa ropa siempre que vayan a la carpa del encuentro y cuando se acerquen al altar para servir en el Lugar Santo. De esa manera no cometerán falta y se librarán de la muerte. Esta es una ley que deben cumplir siempre Aarón y sus descendientes.
29La ceremonia para los sacerdotes
(Lv 8:1-36)
1 »Ahora te voy a decir lo que harás con Aarón y sus hijos para consagrarlos como sacerdotes. Consigue un becerro y dos carneros jóvenes que estén sanos. 2 Luego toma harina fina de trigo y haz pan sin levadura, tortas con aceite de oliva y sin levadura, y hojuelas sin levadura rociadas con aceite. 3 Los colocarás en un canasto y me los ofrecerás junto con el becerro y los dos carneros.
4 »Después lleva a Aarón y a sus hijos a la entrada de la carpa del encuentro y báñalos con agua. 5 Ponle a Aarón la ropa sacerdotal: la túnica bordada, la capa azul, el efod y el pectoral. Átale el efod con el cinturón decorado. 6 Colócale el turbante en la cabeza y la placa sobre el turbante que lo consagra como sacerdote. 7 Conságralo derramando el aceite de consagrar sobre la cabeza.
8 »Luego trae a los hijos de Aarón y ponles las túnicas. 9 Les atarás los cinturones en la cintura a Aarón y a sus hijos y les enrollarás los turbantes. Entonces, por ley eterna, quedarán consagrados sacerdotes. Así es como consagrarás a Aarón y a sus hijos.
10 »Luego lleva el toro frente a la carpa del encuentro y haz que Aarón y sus hijos pongan las manos sobre la cabeza del toro. 11 Después, en la entrada de la carpa del encuentro, mata al toro frente al SEÑOR. 12 Luego toma un poco de la sangre del toro y úntala con los dedos en los cuernos del altar. El resto de la sangre la derramarás en la base del altar. 13 Después saca toda la grasa que cubre los intestinos, la parte grasa del hígado, de ambos riñones y la grasa que está alrededor, y quema toda esta grasa en el altar. 14 Toma la carne del toro, su piel y todo lo demás, sal del campamento y quémalos afuera. Esta es una ofrenda por el pecado.
15 »Después diles a Aarón y a sus hijos que pongan sus manos sobre la cabeza de uno de los carneros. 16 Luego mata al carnero y rocía su sangre alrededor del altar. 17 Córtalo en pedazos, lava los intestinos y las patas, y ponlos junto con los otros pedazos y la cabeza. 18 Quema todo el carnero en el altar como sacrificio que debe quemarse completamente al SEÑOR. Es una ofrenda de comida con olor agradable al SEÑOR.
19 »Luego diles a Aarón y a sus hijos que pongan sus manos sobre la cabeza del otro carnero. 20 Mata al carnero, toma un poco de sangre y úntasela a Aarón y a sus hijos en la parte inferior de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho. Luego rocía el resto de la sangre por todo el altar. 21 Toma un poco de la sangre y el aceite de consagrar que quedó sobre el altar y rocíalo sobre Aarón y su ropa y sobre sus hijos y su ropa. Así quedarán consagrados Aarón, sus hijos y su ropa.
22 »Quítale la grasa al carnero, la grasa de la cola, la grasa que cubre sus entrañas, la grasa del hígado, la grasa de los dos riñones y la del muslo derecho. Este será el carnero que se utilizará para consagrar a Aarón como sacerdote. 23 Luego saca del canasto que pusiste ante el SEÑOR, uno de los panes, una torta hecha con aceite y una hojuela. 24 Coloca todo esto en las manos de Aarón y sus hijos y haz el movimiento de presentación ofreciéndolos al SEÑOR. 25 Después retírales todo eso de las manos y quema todo en el altar junto con el cordero, que es el sacrificio que debe quemarse completamente, de olor agradable al SEÑOR, una ofrenda de comida para el SEÑOR.
26 »Toma el pecho del carnero con el que harás la ceremonia para consagrar al sacerdote Aarón y agítalo en el aire ante el SEÑOR. Esa va a ser la parte que te comerás tú. 27 Consagrarás el pecho y el muslo del carnero que fueron agitados en el aire para consagrar como sacerdotes a Aarón y a sus hijos, luego dáselos a ellos para que se los coman. 28 En toda ocasión que los israelitas quieran darle una ofrenda de amistad al SEÑOR, siempre les darán esas partes a Aarón y a sus hijos.
29 »Guarda la ropa sacerdotal que ha sido hecha para Aarón. Esa ropa pasará a sus descendientes. Ellos se pondrán esa ropa cuando sean consagrados como sacerdotes. 30 El hijo que remplace a Aarón usará la ropa sagrada durante siete días en toda ocasión que vaya a la carpa del encuentro para oficiar como sacerdote.
31 »Toma la carne del carnero con la que harás la ceremonia para consagrar como sacerdote a Aarón y cocínala en el Lugar Santo. 32 Aarón y sus hijos se comerán la carne del carnero y el pan que está en el canasto a la entrada de la carpa del encuentro. 33 Se comerán esas ofrendas porque se ofrecieron para quitarles los pecados, santificarlos y consagrarlos como sacerdotes. Nadie más debe comer esas cosas porque son sagradas. 34 Si sobra un poco de carne o de pan hasta el otro día, lo quemarás. No se lo deben comer porque es sagrado.
35 »Harás que Aarón y sus hijos hagan exactamente como te dije. La ceremonia para consagrarlos como sacerdotes debe continuar durante siete días. 36 Matarás un toro cada día ofreciéndolo como sacrificio por los pecados de Aarón y de sus hijos, y como una manera de purificar el altar. Tienes también que derramar aceite sobre él para consagrarlo. 37 Durante siete días purificarás el altar y lo consagrarás. Luego el altar quedará consagrado y todo lo que toque el altar quedará consagrado.
Ofrendas diarias
(Nm 28:1-8)
38 Todos los días, continuamente, ofrecerás en el altar dos corderos de un año. 39 Ofrecerás un cordero por la mañana y el otro al atardecer. 40 Cuando mates el primer cordero, ofrece también un poco más de dos kilos+ 29:40 dos kilos Textualmente la décima parte de un efa. Ver tabla de pesas y medidas. de harina de trigo fina mezclada con un litro+ 29:40 un litro Textualmente un cuarto de hin. Ver tabla de pesas y medidas. de aceite de oliva fino y un litro de vino. 41 Cuando mates el segundo cordero al atardecer, ofrécelo con la ofrenda de cereal y de vino, igual a como ofreciste el de la mañana. Es una ofrenda de comida de olor agradable al SEÑOR.
42 »Todos los días, de generación en generación, a la entrada de la carpa del encuentro, debes quemar todo eso como ofrenda al SEÑOR. Entonces él se encontrará contigo ahí para hablarte. 43 Yo me encontraré ahí con el pueblo de Israel y mi gloria hará que ese sitio sea sagrado.
44 »Voy a consagrar la carpa del encuentro y el altar. También voy a consagrar como sacerdotes míos a Aarón y a sus hijos. 45 Me voy a quedar en el pueblo de Israel y voy a ser su Dios. 46 El pueblo va a saber que yo soy el SEÑOR su Dios. Sabrán que yo fui el que los sacó de Egipto para venir a vivir con ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios.
30El altar para quemar incienso
(Éx 37:25-28)
1 »Construye un altar de madera de acacia para que quemes incienso. 2 Será cuadrado y medirá 44 centímetros de largo, 44 centímetros de ancho y 90 centímetros de alto. Los cuernos del altar formarán una sola pieza con él. 3 Cubre con oro puro los lados, la tapa y los cuernos. Ponle un borde de oro alrededor. 4 Coloca dos argollas de oro en cada uno de los dos costados del altar, debajo del ribete, para que sirvan para pasar por ellos las varas con las que se transportará el altar. 5 Haz dos varas de madera de acacia y recúbrelas de oro. 6 Coloca el altar delante del velo que está ante el cofre del pacto, ante la tapa que cubre el Testimonio, donde me voy a encontrar contigo.
7 »Todas las mañanas mientras alista las lámparas, Aarón quemará incienso sobre el altar. 8 También al atardecer mientras vuelve a revisar las lámparas. Así siempre se quemará incienso frente al SEÑOR. 9 No uses este altar para quemar ningún otro tipo de incienso u ofrenda, ni para ofrecer cereales ni libación alguna.
10 »Una vez al año Aarón celebrará sobre los cuernos del altar un sacrificio para el perdón de los pecados. Se ofrecerá la sangre del sacrificio para el perdón de los pecados una vez al año de generación en generación. El altar quedará consagrado al SEÑOR».
El impuesto del templo
11 El SEÑOR le dijo a Moisés: 12 «Haz un censo de los israelitas para saber cuántos hay. Siempre que hagas un censo, cada persona debe pagar un impuesto por sí mismo al SEÑOR para que nada malo le suceda al pueblo cuando se haga el censo. 13 Todo el que sea censado pagará cinco gramos+ 30:13 cinco gramos Textualmente medio siclo. Ver tabla de pesas y medidas. de plata, pesados conforme a la mitad del peso oficial del santuario, que es de diez gramos. Estos cinco gramos de plata son una ofrenda al SEÑOR. 14 Lo pagará toda persona mayor de 20 años que sea censada. 15 Ni el rico pagará más de cinco gramos de plata ni el pobre pagará menos. Este pago será una ofrenda al SEÑOR para pagar por su vida. 16 Recoge esta plata del pueblo de Israel y úsala para el servicio de la carpa del encuentro. Será una forma en que el SEÑOR se acuerde de su pueblo, de que dieron el rescate por su vida».
El lavamanos
17 El SEÑOR le dijo a Moisés: 18 «Haz un lavamanos de bronce y colócalo sobre una base de bronce. Colócalo entre la carpa del encuentro y el altar, y llénalo de agua. 19 Aarón y sus hijos se lavarán los pies y las manos con esa agua. 20 Cada vez que entren a la carpa del encuentro o se acerquen al altar para presentar una ofrenda de comida al SEÑOR deben lavarse con agua. De esta forma no morirán. 21 Se lavarán las manos y los pies para no morir. Esta es una ley que Aarón y sus descendientes seguirán por siempre».
El aceite de consagrar
22 El SEÑOR le dijo a Moisés: 23 «Consigue las mejores plantas aromáticas: 500 medidas de mirra líquida, 250 medidas de canela aromática, 250 medidas de caña aromática, 24 500 medidas de casia y 3.5 litros de aceite de oliva. Todas esas medidas conforme al peso oficial del santuario.
25 »Como un perfumero hace sus preparaciones, mezcla todo eso para preparar un aceite aromático santo de consagrar. 26 Derrámalo sobre la carpa del encuentro, el cofre del pacto, 27 la mesa y todos sus utensilios, el candelabro y todos sus utensilios, el altar de incienso, 28 el altar para los sacrificios que deben quemarse completamente y todos sus utensilios, y el lavamanos y su base. 29 Así los consagrarás y serán sagrados. Todo lo que toque esos objetos quedará consagrado.
30 »Derrama aceite sobre Aarón y sobre sus hijos para consagrarlos como mis sacerdotes. 31 Dile al pueblo de Israel: “Este será mi aceite santo de consagrar, de generación en generación. 32 No intenten hacer una imitación ni lo derramen sobre ningún ser humano. Está consagrado y se tratará como algo sagrado. 33 Si alguien trata de hacer una imitación o se lo suministra a un extraño, deben expulsarlo de la comunidad israelita”».
El incienso
34 El SEÑOR le dijo a Moisés: «Toma una cantidad igual de las siguientes plantas aromáticas: resina, ámbar, gálbano e incienso aromático. 35 Prepara con ellas un incienso puro, salado y sagrado, mezclándolo todo bien, como un perfumero al hacer los perfumes. 36 Muele una parte para que quede muy fina y colócala frente al Testimonio en la carpa del encuentro donde yo me presento ante ti. Será sagrado para ustedes. 37 Usarás este incienso de esta forma particular solamente para el SEÑOR. No hagas ningún otro incienso de esta forma particular. 38 Si alguien hace un incienso como este para olerlo, lo deben expulsar de la comunidad israelita».
31Bezalel y Aholiab
(Éx 35:30—36.1)
1 El SEÑOR le dijo a Moisés: 2 «Mira, elegí a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá. 3 Lo voy a llenar con el Espíritu de Dios, con sabiduría, inteligencia y aptitud para realizar todo tipo de trabajo, 4 diseñar, trabajar con oro, plata y bronce, 5 cortar y colocar piedras preciosas, trabajar con madera y hacer toda clase de obra artística. 6 Le he dado como ayudante a Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. También les he dado aptitud a todos los hombres hábiles para que se encarguen de hacer el trabajo que yo te ordené:
7 la carpa del encuentro,
el cofre del pacto,
la tapa del cofre;
y todos los accesorios de la carpa del encuentro;
8 la mesa y todos sus utensilios;
el candelabro con todos sus accesorios;
el altar para quemar incienso;
9 el altar para los sacrificios que deben quemarse completamente y sus utensilios;
el lavamanos con su base;
10 la ropa tejida del sacerdote Aarón y la ropa tejida de sus hijos para cuando me sirvan como sacerdotes;
11 el aceite aromático de consagrar
y el incienso aromático para el Lugar Santo.
Esos trabajadores harán todo esto tal y como te lo ordené».
El día de descanso
12 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés: 13 «Dile al pueblo de Israel: “Cumplirán mis normas respetando el día de descanso ya que será una señal entre ustedes y yo, de generación en generación. Así sabrán que yo soy el SEÑOR, el que los santifica.
14 »”Respetarán el día de descanso porque es un día sagrado para ustedes. Condenarán a muerte al que no respete el día de descanso. Si alguien trabaja ese día, lo eliminarán de entre su pueblo. 15 Se trabajará durante seis días, pero el séptimo día es el día sagrado de descanso, el día sagrado del SEÑOR. El que trabaje el día de descanso será ejecutado. 16 El pueblo de Israel respetará el día de descanso y seguirá cumpliéndolo de generación en generación. Es un pacto eterno. 17 Será una señal permanente entre el pueblo de Israel y yo. El SEÑOR trabajó durante seis días para hacer el cielo y la tierra, pero en el séptimo día dejó de trabajar y descansó”».
18 Cuando Dios terminó de hablarle a Moisés en el monte Sinaí, le entregó las dos tablas del Testimonio; las tablas escritas por el dedo de Dios.
32El becerro de oro
(Dt 9:6-29)
1 El pueblo vio que Moisés se estaba demorando en bajar del monte, así que se reunieron alrededor de Aarón y le dijeron:
—Ven y haznos unos dioses para que nos guíen porque no sabemos qué le pasó a Moisés, el hombre que nos sacó de Egipto.
2 Aarón le dijo al pueblo:
—Quítenles los aretes de oro que sus esposas, hijos e hijas tienen en las orejas y tráiganmelos.
3 Entonces todo el pueblo se quitó los aretes de oro de las orejas y se los llevaron a Aarón. 4 Aarón recibió el oro, lo fundió, y con un cincel le dio la forma de un becerro. Luego el pueblo dijo:
—¡Israel, aquí están tus dioses! ¡Estos son los dioses que te sacaron de Egipto!
5 Cuando Aarón vio todo esto, construyó un altar frente al becerro y anunció:
—Mañana vamos a celebrar una fiesta en honor al SEÑOR.
6 A la mañana siguiente el pueblo se levantó muy temprano, ofreció sacrificios que deben quemarse completamente y trajo ofrendas para festejar. Luego el pueblo se sentó a comer y a beber y después se levantó a celebrar. 7 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Baja, porque el pueblo que sacaste de Egipto cometió un terrible pecado. 8 Rápidamente se olvidaron de lo que les ordené, hicieron un becerro de oro, se inclinaron ante él y le ofrecieron sacrificios. El pueblo dijo: “¡Israel, aquí están tus dioses que te sacaron de Egipto!”
9 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Ya me he fijado en este pueblo y me he dado cuenta de que son muy tercos. 10 Ahora, déjame solo para poder descargar mi ira contra ellos. Después haré de ti una gran nación.
11 Moisés le rogó al SEÑOR su Dios y le dijo:
—Oh SEÑOR, ¿por qué vas a descargar tu ira contra tu pueblo, el que tú mismo sacaste de Egipto demostrando tu gran poder? 12 Si lo haces, el pueblo de Egipto podría decir: “Los liberó con malas intenciones, para matarlos en las montañas y borrarlos de la superficie de la tierra”. Deja ya esa ira y quítate esa idea de hacerle daño a tu pueblo. 13 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac e Israel a los que les juraste en tu nombre y les prometiste: “Voy a multiplicar a tus descendientes y haré que sean tantos como las estrellas del cielo. Les voy a dar esta tierra a tus descendientes tal como lo prometí y será de ellos por siempre”.
14 Entonces el SEÑOR renunció a la idea de hacerle daño a su pueblo.
15 Luego Moisés bajó del monte llevando en las manos las dos tablas de piedra del Testimonio, estaban escritas por ambos lados, por el frente y por atrás. 16 Dios mismo hizo las piedras y él mismo escribió los mandamientos en ellas.
17 Cuando Josué escuchó los gritos del pueblo, le dijo a Moisés:
—Se oyen sonidos de guerra en el campamento.
18 Moisés respondió:
—No oigo sonido de gritos de victoria ni lamentos de derrota; son cantos lo que oigo».
19 Moisés se enojó mucho cuando llegó al campamento y vio al becerro de oro y al pueblo bailando. Entonces arrojó las tablas contra el suelo, las cuales se hicieron pedazos al pie del monte. 20 Luego Moisés agarró al becerro que el pueblo había hecho, lo quemó en el fuego y lo molió hasta volverlo polvo. Después roció el polvo sobre el agua e hizo que los israelitas se tomaran esa agua.
21 Moisés le preguntó a Aarón:
—¿Qué te hizo este pueblo para que los hayas llevado a cometer un pecado tan grande?
22 Aarón respondió:
—Señor, no te enojes conmigo. Tú sabes que este pueblo siempre está dispuesto a hacer el mal. 23 Ellos me dijeron: “Haznos unos dioses para que nos guíen porque no sabemos qué le pasó a Moisés, el hombre que nos sacó de Egipto”. 24 Entonces yo les dije: “Si alguien tiene oro quíteselo y entréguemelo”. Luego lo arrojé en el fuego y salió este becerro.
25 Moisés vio que el pueblo estaba fuera de control convirtiéndose en motivo de burla de sus enemigos porque Aarón no los había controlado. 26 Entonces Moisés se puso a la entrada del campamento y dijo:
—Que se acerquen a mí los que están del lado del SEÑOR.
Todos los levitas se le unieron. 27 Luego Moisés les dijo:
—El SEÑOR, Dios de Israel dijo: “Tome cada uno de ustedes la espada y vaya de un extremo a otro del campamento matando a su hermano, su amigo y vecino”.
28 Los levitas hicieron lo que Moisés les dijo. Ese día murieron aproximadamente 3000 hombres. 29 Luego Moisés les dijo:
—Hoy el SEÑOR los eligió por haberse opuesto a sus hijos y hermanos. Así que hoy él los bendice.
30 A la mañana siguiente, Moisés le dijo al pueblo:
—Ustedes cometieron un gran pecado. Sin embargo yo voy a subir ahora a donde está el SEÑOR para ver si puedo hacer algo para que él los perdone.
31 Entonces Moisés subió a donde estaba el SEÑOR y le dijo:
—Por favor escúchame. Este pueblo cometió un gran pecado por haberse hecho dioses de oro. 32 Ahora, ¡perdónalos por su pecado! Si no los perdonas borra mi nombre del libro+ 32:32 el libro El libro de la vida se refiere al registro de los nombres de todo el pueblo de Dios. que tú escribiste.
33 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—A los únicos que borro de mi libro son a los que cometen pecado contra mí. 34 Baja y guía al pueblo a donde yo te diga. Mi ángel irá frente a ti para guiarte. Cuando llegue el momento de castigar a los que han pecado contra mí, los castigaré.
35 Luego el SEÑOR hizo que una plaga cayera sobre el pueblo y se enfermaron por haber adorado al becerro de oro que Aarón les había hecho.
33La carpa temporal del encuentro
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Tú y el pueblo que sacaste de Egipto deben salir de aquí e irse a la tierra que les prometí a Abraham, a Isaac y a Jacob diciendo: Se las daré a sus descendientes. 2 Voy a mandar a un ángel delante de ti y voy a sacar a los cananeos, amorreos, heteos, ferezeos y jebuseos de su tierra. 3 Vayan a la tierra que rebosa de leche y de miel. Yo no los voy a acompañar porque ustedes son muy tercos. Si voy con ustedes podría terminar destruyéndolos en el camino.
4 El pueblo escuchó esa mala noticia y se puso muy triste. Nadie se puso las joyas 5 porque el SEÑOR le dijo a Moisés:
—Dile al pueblo de Israel: “Ustedes son muy tercos. Puedo llegar a destruirlos, incluso si viajo sólo por un momento con ustedes. Quítense todas las joyas mientras decido qué voy a hacer con ustedes”.
6 Entonces el pueblo dejó de usar sus joyas a partir del monte Horeb.
7 Moisés tomó la carpa, la armó a cierta distancia afuera del campamento y la llamó la carpa del encuentro. Aquel que quería pedirle algo al SEÑOR debía ir a la carpa del encuentro, fuera del campamento. 8 Cuando Moisés iba a la carpa, todos se ponían de pie y cada uno se paraba en la entrada de su carpa. Observaban a Moisés hasta cuando entraba en la carpa. 9 Cuando Moisés entraba en la carpa, una columna de nube bajaba y se colocaba frente a la entrada de la carpa del encuentro. Luego el Señor le hablaba a Moisés. 10 Cuando el pueblo veía la columna de nube frente a la entrada de la carpa del encuentro, se inclinaba frente a la entrada de su propia carpa.
11 El SEÑOR le hablaba a Moisés cara a cara, como quien le habla a un amigo. Cuando Moisés regresaba al campamento, su siervo Josué hijo de Nun, no se alejaba de la Carpa de reunión.
Moisés ve la gloria del Señor
12 Moisés le dijo al SEÑOR:
—Tú me dijiste que guiara a este pueblo pero no me dijiste a quién ibas a mandar conmigo. También me dijiste que me conocías muy bien y estabas contento conmigo. 13 Si en verdad estás contento conmigo, enséñame tus planes para así seguir siendo de tu agrado. Acuérdate de que todo este pueblo es tuyo.
14 —Yo mismo te voy a guiar+ 33:14 te voy a guiar o te voy a dar descanso. —dijo el Señor.
15 Luego Moisés le dijo:
—Si tú no vas a ir con nosotros, entonces no nos hagas ir de aquí. 16 ¿Cómo voy a saber que estás contento con tu pueblo y conmigo si no vas a acompañarnos? Si nos acompañas, tu pueblo y yo podremos distinguirnos de todas los otras naciones de la tierra.
17 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Voy a hacer lo que me pides porque estoy contento contigo y te conozco por tu nombre.
18 Moisés dijo:
—Te ruego que me dejes ver tu gloria.
19 Y él dijo:
—Voy a hacer que toda mi bondad pase ante ti y pronunciaré mi nombre, YAVÉ, delante de ti. Tendré misericordia de quien yo quiera y tendré compasión de quien yo quiera. 20 Pero no vas a poder ver mi cara porque ningún ser humano puede ver mi cara y seguir con vida.
21 »Aquí hay un lugar cerca de mí, el SEÑOR, donde tú puedes colocarte en la roca. 22 Cuando mi gloria pase por ese lugar, te meteré en una grieta de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Cuando quite la mano, podrás ver mi espalda pero no mi rostro.
34Las nuevas tablas de piedra
(Dt 10:1-5)
1 El SEÑOR le dijo a Moisés:
—Corta dos tablas de piedra iguales a las primeras que rompiste. Voy a escribir en esas tablas las mismas palabras que escribí en las primeras. 2 Prepárate para subir mañana temprano a la cima del monte Sinaí y para esperarme ahí. 3 Ningún otro debe acompañarte ni debe haber nadie más en todo el monte. Ninguna oveja o rebaño debe pastar frente a la montaña.
4 Entonces Moisés cortó dos tablas de piedra iguales a las anteriores. A la mañana siguiente se levantó temprano y con las tablas en sus manos subió al monte Sinaí, tal como el SEÑOR le había ordenado. 5 El SEÑOR bajó en la nube, se quedó ahí con él y pronunció su nombre+ 34:5 su nombre Textualmente el nombre YAVÉ..
6 El SEÑOR pasó frente a él y le dijo:
«YAVÉ, el SEÑOR,
es Dios misericordioso y compasivo,
que no se enoja con facilidad,
lleno de fiel amor y lealtad.
7 Muestra su fiel amor por mil generaciones
y perdona culpas, ofensas y pecados.
Sin embargo no se olvida de castigar a los culpables.
Castiga a los hijos y a nietos,
hasta la tercera y la cuarta generación,
por los pecados de sus padres».
8 Rápidamente Moisés se postró rostro en tierra y lo adoró 9 diciendo:
—Si realmente estás contento conmigo, acompáñanos aunque ellos sean tercos. Perdónanos las maldades que hemos hecho y acéptanos como tu pueblo.
10 Entonces Dios dijo:
—Voy a hacer un pacto frente a tu pueblo y voy a realizar milagros que no se han visto nunca antes en la tierra. El pueblo verá las obras del SEÑOR porque voy a realizar un acto asombroso con ustedes. 11 Obedece lo que hoy te ordeno y yo expulsaré de la presencia de ustedes a los amorreos, cananeos, heteos, ferezeos, heveos y jebuseos. 12 Ten cuidado, no hagas ningún pacto con el pueblo que vive en las tierras donde ustedes van a vivir. Si haces pactos con ese pueblo, ellos te traerán problemas. 13 Tienes que derribar sus altares, destruir las piedras que adoran y cortar sus postes de Aserá. 14 No adores a ningún otro dios, porque el SEÑOR es muy celoso. Su nombre es Dios celoso. 15 Así que no hagas ningún pacto con la gente que vive en esa tierra. Si haces pactos con ellos, corres el riesgo de abandonarme y comenzar a adorar a sus dioses, de que uno de esos pueblos termine invitándote a que te les unas a comer de sus sacrificios, 16 o de querer elegir a algunas de sus hijas para que se casen con tus hijos. Ellas adoran a dioses falsos y te llevarán a ti a hacer lo mismo.
17 »No harás ídolos de metal fundido.
18 »Celebra la fiesta de los Panes sin Levadura. Comerás pan sin levadura durante siete días en el mes de aviv, que es la fecha indicada, tal como te lo ordené ya que en el mes de aviv saliste de Egipto.
19 »Todos los hijos mayores me pertenecen. Todos los machos hijos mayores de tu ganado, tanto de vacas como de ovejas, me pertenecen. 20 Si quieres quedarte con el hijo mayor de un burro, lo rescatarás pagando a cambio una oveja. Si no lo quieres rescatar le romperás el cuello. Darás rescate por todos tus hijos mayores. Nadie debe venir ante mí sin una ofrenda.
21 »Trabajarás seis días pero descansarás en el séptimo día, aun en las épocas de siembra y cosecha.
22 »Celebrarás la fiesta de las Semanas+ 34:22 fiesta de las Semanas También llamado Pentecostés o Shabuot., la de los primeros frutos de la cosecha de trigo. Después, al final del año celebrarás la fiesta de la Cosecha+ 34:22 fiesta de la Cosecha También llamada fiesta de la Recolección o Sucot..
23 »Tres veces al año todos los hombres se presentarán ante el SEÑOR, Dios de Israel.
24 »Cuando vayas a tu tierra, voy a echar a tus enemigos y voy a ampliar tus fronteras. Nadie intentará adueñarse de tu tierra mientras vas esas tres veces al año a donde está el SEÑOR, tu Dios.
25 »Cuando me ofrezcas sangre de un sacrificio, no me ofrezcas pan que tenga levadura al mismo tiempo. No dejes hasta la mañana siguiente carne que haya sobrado de la Pascua.
26 »Lleva a la casa+ 34:26 casa La Carpa Sagrada donde el pueblo iba al encuentro con Dios. Ver Éx 25:8,9. del SEÑOR tu Dios lo mejor de los primeros frutos de tu cosecha.
»No cocines al cabrito en la leche de la mamá del cabrito».
27 Luego el SEÑOR le dijo a Moisés: «Escribe lo que te acabo de decir. Esas palabras son el pacto que hice contigo y el pueblo de Israel».
28 Moisés se quedó ahí con el SEÑOR durante 40 días y 40 noches sin comer ni beber nada. Escribió en las tablas las palabras del pacto, que son los Diez Mandamientos.
La cara brillante de Moisés
29 Cuando Moisés bajó del monte Sinaí, llevaba consigo las dos tablas. Moisés no se daba cuenta de que, por haber hablado con Dios, la piel de su rostro estaba brillando. 30 Cuando Aarón y todos los israelitas vieron que la piel de Moisés estaba brillando, les dio miedo acercarse. 31 Entonces Moisés los llamó y Aarón y todos los líderes del pueblo fueron a donde él estaba. Moisés habló con ellos, 32 y luego todo el pueblo de Israel se acercó. Moisés les dio los mandamientos que el SEÑOR le había dado en el monte Sinaí.
33 Cuando Moisés terminó de hablarles, se cubrió la cara con un velo. 34 Siempre que Moisés iba a hablar con el SEÑOR, se quitaba el velo de la cara. Cuando salía, le contaba al pueblo de Israel lo que él le había ordenado. 35 Como el pueblo veía que la piel de su cara brillaba, Moisés se cubría la cara con el velo y se lo dejaba puesto hasta que volvía a hablar con Dios.
35Normas sobre el día de descanso
1 Moisés reunió a todos los israelitas y dijo: «Les voy a dar las órdenes que el SEÑOR pide que cumplan: 2 Trabajarán durante seis días, pero el séptimo día descansarán y lo ofrecerán al SEÑOR. El que trabaje ese día será condenado a muerte. 3 El día de descanso no encenderán ni siquiera un fuego en el lugar donde viven».
Ofrendas para la Carpa Sagrada
(Éx 25:1-9)
4 Moisés les dijo a los israelitas: «Esto es lo que el SEÑOR les ordenó que hicieran: 5 Recojan entre ustedes una ofrenda al SEÑOR. Todo el que voluntariamente quiera, traerá una ofrenda al SEÑOR. La ofrenda puede ser de oro, plata o bronce; 6 tela azul, morada y roja, lino fino, pelo de cabra, 7 cueros de carnero teñidos, cuero fino, madera de acacia, 8 aceite para lámparas; perfumes para el aceite de consagrar y para el incienso aromático, 9 piedras de ónice y otras piedras preciosas para colocar en el efod y en el pectoral.
10 »Todos los que tengan habilidades artísticas deben venir a hacer lo que el SEÑOR ordenó: 11 El santuario, su carpa y su cubierta, sus ganchos, sus marcos, sus varas, sus columnas y sus bases; 12 el cofre del pacto con sus varas y su tapa; la cortina que cubre el sitio donde está el cofre; 13 la mesa con sus varas, utensilios y el pan de la presencia; 14 el candelabro para la iluminación con sus accesorios, lámparas y el aceite para iluminar; 15 el altar para quemar incienso con sus varas, el aceite de consagrar y el incienso aromático; la cortina que cubre la puerta de la entrada de la Carpa Sagrada, 16 el altar para los sacrificios que deben quemarse completamente con su rejilla de bronce, varas y utensilios; el lavamanos con su base; 17 las cortinas del patio con sus columnas y sus bases; la cortina que cubre la entrada del patio; 18 las estacas para sostener la Carpa Sagrada; las estacas para sostener las cortinas; las cuerdas del patio, 19 toda la ropa que han de hacer para que los sacerdotes oficien en el santuario; la ropa del sacerdote Aarón y la ropa para sus hijos cuando oficien como sacerdotes».
La gran ofrenda del pueblo
20 Luego todos los israelitas se retiraron de donde estaba Moisés. 21 Todo el que se motivó y tuvo buena voluntad vino y trajo una ofrenda al SEÑOR para la hechura de la carpa del encuentro, de sus utensilios y de la ropa sagrada. 22 Todos los hombres y mujeres que voluntariamente quisieron, trajeron broches, aretes, anillos, brazaletes y todo tipo de joyas de oro, dándole así al SEÑOR ofrendas de oro.
23 Todo el que tenía lino fino, tela azul, morada y roja, cueros de carnero teñidos y cuero fino, lo traía. 24 Todo el que quería dar plata o bronce, lo daba ofreciéndolo al SEÑOR. Todo el que por alguna razón tenía madera de acacia, la llevaba. 25 Las mujeres que tenían la habilidad de tejer a mano traían sus tejidos de tela azul, morada y roja y lino fino. 26 Todas las mujeres que tenían capacidades artísticas hilaron pelo de cabra.
27 Los jefes trajeron piedras de ónice y otras piedras para poner en el efod y en el pectoral. 28 Además trajeron especias aromáticas, aceite para las lámparas y aceite para consagrar, y también incienso aromático.
29 Todos los israelitas que buenamente quisieron le llevaron ofrendas al SEÑOR, para construir todo lo que el SEÑOR le ordenó a Moisés.
Bezalel y Aholiab
(Éx 31:1-11)
30 Luego Moisés les dijo a los israelitas: «El SEÑOR eligió a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, 31 y lo llenó del Espíritu de Dios, con sabiduría, inteligencia y aptitud para realizar todo tipo de trabajo, 32 diseñar y trabajar con oro, plata y bronce, 33 cortar y montar piedras preciosas y hacer toda clase de carpintería artística. 34 Dios les dio habilidad para enseñar a Bezalel y a Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. 35 Les dio también habilidad para realizar los trabajos de carpintero y orfebre, y la destreza para tejer y coser tela azul, morada y roja y lino fino. Además son capaces de realizar cualquier trabajo de planeación y diseño.
361 »Así que Bezalel, Aholiab y todos los otros que tengan habilidades, harán lo que el SEÑOR les ordenó. El SEÑOR les dio esa capacidad para realizar todo el trabajo necesario para construir este santuario».
2 Moisés llamó a Bezalel, a Aholiab y a todos los demás a los que el SEÑOR les había dado habilidades. Todos fueron porque querían ayudar. 3 Moisés les entregó todas las ofrendas que el pueblo había dado para la construcción del santuario. Todas las mañanas el pueblo llevaba más ofrendas, 4 hasta que todos los trabajadores expertos que estaban trabajando en la construcción del santuario dejaron su labor, fueron a ver a Moisés, 5 y le dijeron: «El pueblo está trayendo mucho más de lo que necesitamos para construir lo que el SEÑOR nos pidió».
6 Entonces Moisés dio una orden y ellos se encargaron de difundirla por todo el campamento: «Que nadie, hombre ni mujer, haga más ofrendas para la construcción del santuario». Así se le prohibió al pueblo que siguiera llevando más ofrendas 7 porque ya había llevado más que suficiente para realizar todo el trabajo.
La Carpa Sagrada
(Éx 26:1-37)
8 Luego los trabajadores expertos comenzaron a hacer la Carpa Sagrada con 10 cortinas hechas de lino fino y tela azul, morada y roja. Las hicieron con diseños de querubines bordados hábilmente. 9 Cada cortina medía 12.5 metros de largo y 2 metros de ancho. Todas las cortinas eran del mismo tamaño.
10 Unieron las cortinas en dos grupos de 5 cortinas. 11 Utilizaron lana azul para hacer presillas en la última cortina del primer grupo, luego hicieron lo mismo para el segundo grupo. 12 Le hicieron 50 presillas a la última cortina del primer grupo y 50 presillas a la última cortina del segundo grupo. Las presillas quedaron una frente a la otra. 13 Después hicieron 50 argollas de oro para unir las dos cortinas por las presillas. Así la Carpa Sagrada conformó un todo único.
14 Hicieron otra carpa para que sirviera de techo para la Carpa Sagrada. Usaron 11 cortinas hechas de pelo de cabra. 15 Todas estas cortinas eran del mismo tamaño, cada una medía 13.5 metros de largo y 2 metros de ancho. 16 Cosieron 5 cortinas para formar un grupo y cosieron también las otras 6 cortinas para formar otro grupo. 17 Luego hicieron 50 presillas en el borde de la última cortina de cada uno de los dos grupos. 18 Hicieron 50 argollas de bronce, para que la carpa quedara unida. 19 Hicieron también dos cubiertas para la carpa de afuera. La primera hecha de cueros de carnero teñidos de rojo y la segunda hecha de cuero fino.
20 Hicieron tablas con madera de acacia para sostener la Carpa Sagrada. 21 Cada tabla medía 4.5 metros de alto y 66 centímetros de ancho. 22 Cada tabla tenía 2 varas unidas la una a la otra. Así fabricaron todas las tablas de la Carpa Sagrada. 23 Hicieron tablas para poner en la Carpa Sagrada: 20 tablas para el lado sur 24 y 40 bases de plata para las tablas. Cada tabla tenía 2 bases, una para cada espiga. 25 También hicieron 20 tablas para poner al lado norte de la carpa, 26 y 40 bases de plata para colocar 2 bases debajo de cada tabla. 27 Para la parte trasera de la Carpa Sagrada, hacia el occidente, construyeron 6 tablas. 28 Hicieron 2 tablas para las esquinas de atrás de la Carpa Sagrada. 29 Las tablas de las esquinas eran dobles, separadas por abajo, pero unidas por arriba. 30 Había un total de 8 tablas y 16 bases, 2 bases para debajo de cada tabla.
31 Luego los trabajadores hicieron travesaños de madera de acacia: 5 para las tablas de un lado de la Carpa Sagrada, 32 5 para las tablas del otro lado y 5 para las tablas de atrás, que daban hacia el occidente.
33 Hicieron el travesaño central que pasaba de un lado a otro, a la mitad de las tablas. 34 Recubrieron de oro las tablas, y les hicieron argollas de oro para pasar a través de ellas los travesaños ya recubiertos de oro. 35 Hicieron un velo con lino fino y tela azul, morada y roja, y le bordaron muy hábilmente un diseño con querubines.
36 Hicieron 4 postes de madera de acacia, los recubrieron de oro y les colocaron ganchos de oro y 4 bases de plata. 37 Luego hicieron la cortina para cubrir la entrada de la carpa. La hicieron con tela azul, morada y roja y con lino fino. Además le bordaron figuras. 38 Hicieron los 5 postes con madera de acacia, los recubrieron de oro y les colocaron ganchos de oro. Además les pusieron 5 bases de bronce.
37El cofre del pacto
(Éx 25:10-40; 27:1-8; 30:1-10)
1 Bezalel utilizó madera de acacia para construir un cofre que medía 110 centímetros de largo, 66 centímetros de ancho y 66 centímetros de alto. 2 Recubrió de oro el cofre por dentro y por fuera, y le hizo un borde de oro a todo el cofre. 3 Colocó 4 argollas de oro en las 4 esquinas del cofre, 2 en un lado y 2 al otro. 4 Luego hizo unas varas largas de madera de acacia y las recubrió de oro. 5 Metió las varas por las argollas del cofre para que se pudiera cargar. 6 Luego construyó una tapa de oro puro. Medía 110 centímetros de largo y 66 centímetros de ancho. 7 Hizo dos querubines de oro martillado y los colocó en la tapa. 8 Puso un querubín en cada extremo de la tapa para que formaran una sola pieza. 9 Los querubines estaban frente a frente mirando hacia la tapa y sus alas se extendían por encima, cubriendo el cofre.
La mesa
10 Bezalel hizo una mesa de madera de acacia. La mesa medía 90 centímetros de largo, 44 centímetros de ancho y 66 centímetros de alto. 11 La recubrió de oro puro y le hizo un borde de oro alrededor. 12 Luego le hizo un marco de 7 centímetros de ancho y le puso una moldura de oro. 13 Hizo 4 argollas de oro y las colocó en las cuatro esquinas de la mesa, sobre las 4 patas. 14 Las argollas estaban cerca del marco y se usaban para sostener las varas con las que se cargaba la mesa. 15 Usó madera de acacia para hacer las varas y las recubrió de oro. Las varas eran para cargar la mesa. 16 Hizo de oro puro los utensilios que estarían sobre la mesa: los platos, cucharones, jarras y tazones. Las jarras y los tazones se usaban para servir las ofrendas.
El candelabro
17 Bezalel hizo el candelabro de oro puro. Hizo la base, el tronco, las flores, las copas y los pétalos de oro puro y lo unió todo en una sola pieza. 18 Tenía 6 brazos: 3 de un lado y 3 del otro. 19 Cada brazo tenía 3 copas. Las copas parecían flores de almendra con su cáliz y sus pétalos. 20 El tronco del candelabro tenía 4 copas en forma de flor de almendra con su cáliz y sus pétalos. 21 Las copas estaban en los sitios donde se une cada uno de los 3 pares de brazos del candelabro. 22 Las copas y los brazos formaban una sola pieza con el candelabro, el cual era de oro puro martillado. 23 Bezalel construyó 7 lámparas, con sus tenazas y platillos de oro puro. 24 Usó 33 kilos de oro puro para construir el candelabro y todos sus accesorios.
El altar para quemar incienso
25 Construyó con madera de acacia el altar para quemar incienso. Era cuadrado y medía 44 centímetros de largo, 44 centímetros de ancho y 90 centímetros de alto. Tenía cuernos que formaban una sola pieza con él. 26 Le recubrió de oro puro los lados, la tapa y los cuernos, y le puso un borde de oro alrededor. 27 Hizo dos argollas de oro y las colocó bajo el borde en los dos lados del altar, una frente a la otra. Las argollas servían para sostener las varas con las que se carga el altar. 28 Hizo 2 varas de madera de acacia y las recubrió de oro.
29 Luego hizo el aceite santo de consagrar y el incienso aromático. Ambos los preparó tal como lo hubiera hecho un perfumero.
38El altar para los sacrificios
1 Bezalel hizo el altar para las ofrendas que deben quemarse completamente con madera de acacia. Era cuadrado y medía 2 metros y 20 centímetros de ancho y 1 metro y 30 centímetros de alto. 2 Le hizo 4 cuernos en sus 4 esquinas, los cuales formaban una sola pieza con el altar y lo recubrió de bronce. 3 También hizo de bronce todos los utensilios del altar: los portacenizas, las palas, los tazones, las tenazas y los braseros. 4 Le hizo también una rejilla de bronce y la colocó bajo el borde del altar para que quedara a media altura. 5 Hizo 4 argollas de bronce y a cada una de las 4 esquinas de la rejilla de bronce le colocó una argolla para pasar las varas por ellas. 6 Hizo varas de madera de acacia para el altar y las recubrió de bronce. 7 Metió las varas entre las argollas a ambos lados del altar. Estas varas se usaban para cargar el altar. Bezalel hizo el altar hueco y con tablas a los lados.
El lavamanos
8 Hizo de bronce el lavamanos y su base. Utilizó el bronce de los espejos que habían donado las mujeres que servían a la entrada de la carpa del encuentro.
El patio alrededor de la Carpa Sagrada
(Éx 27:9-19)
9 Luego hizo el patio. El lado del sur tenía una pared de cortinas de 44 metros de largo. Las cortinas las hizo de lino fino. 10 Los 20 postes y 20 bases eran de bronce pero los ganchos de los postes y los anillos eran de plata. 11 El lado norte también tenía una pared de cortinas de 44 metros de largo, con 20 postes y 20 bases de bronce. Los ganchos de los postes y los anillos eran de plata.
12 En el lado occidental del patio había una pared de cortinas de 22 metros de largo, con sus 10 postes y 10 bases.
13 La parte del frente del patio, que queda al oriente, medía 22 metros de largo. 14 Uno de los lados de la entrada tenía cortinas de 6 metros y 60 centímetros de largo, 3 postes y 3 bases. 15 El otro lado también tenía cortinas de 6 metros y 60 centímetros de largo, 3 postes y 3 bases. 16 Todas las cortinas alrededor del patio eran de lino fino. 17 Todos los postes que había alrededor del patio tenían sobre ellos unas tapas de plata. Las bases de los postes eran de bronce, los ganchos y sus anillos eran de plata. Todos los postes tenían anillos de plata.
18 La cortina que cubría la entrada del patio estaba hecha de tela azul, morada y roja y de lino fino. Medía 8 metros y 80 centímetros de largo y 2 metros y 20 centímetros de alto. Tenía la misma altura que las cortinas que estaban alrededor del patio. 19 La cortina la sostenían 4 postes y 4 bases de bronce. Los ganchos de los postes eran de plata y la parte superior de los postes estaba recubierta de plata. 20 Todas las estacas de la Carpa Sagrada y del patio eran de bronce.
21 Por órdenes de Moisés y bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón, los levitas llevaron la cuenta de los materiales de construcción de la Carpa Sagrada.
22 Bezalel, el hijo de Uri y nieto de Jur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que el SEÑOR le había ordenado a Moisés que hiciera. 23 Con él estaba Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, que era artesano, diseñador y recamador de tela azul, morada y roja, y lino fino.
24 Todo el oro que se ofrendó para la construcción del santuario pesaba cerca de una tonelada conforme al peso oficial del santuario.
25 La congregación contribuyó con un total de 3.5 toneladas de plata, según la medida oficial. 26 El censo de los varones de 20 o más años de edad dio una cifra de 603 550, cada uno de los cuales dio 5.5 gramos de plata, conforme al peso oficial del santuario. 27 Se dispuso de 3300 kilos de plata para hacer las bases del santuario y las bases de las cortinas. Como hicieron 100 bases, emplearon 33 kilos de plata por cada una. 28 Se emplearon 20 kilos de plata para hacer los ganchos y los anillos de los postes y las tapas de plata de encima de los postes.
29 El total de bronce que se ofrendó fue de 2340 kilos. 30 Ese bronce se utilizó para hacer las bases de la entrada de la carpa del encuentro. También usaron bronce para hacer el altar, la rejilla y las herramientas y los utensilios del altar. 31 También se usó para hacer las bases alrededor del patio y las bases de la entrada del patio. Además se empleó para hacer todas las estacas de la Carpa Sagrada y del patio alrededor.
39La ropa de los sacerdotes
(Éx 28:1-43)
1 La ropa para uso de los sacerdotes en el santuario se hizo con tela azul, morada y roja. Además hicieron también la ropa que Aarón usaría en el santuario. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera.
El efod
2 Usaron hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja, para hacer el efod. 3 Martillaron el oro hasta formar placas y las cortaron para formar hilos largos. Después cosieron en forma artística los hilos a la tela azul, morada y roja y al lino fino. 4 Hicieron dos hombreras unidas a sus dos extremos. 5 Bordaron el cinturón y lo aseguraron al efod. Lo hicieron de la misma manera como hicieron el efod; usaron hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés.
6 Colocaron las piedras de ónice en engastes de oro y grabaron sobre ellas los nombres de los hijos de Israel, de la manera como se graba un sello. 7 Luego las colocaron en las hombreras del efod como piedras recordatorias de los hijos de Israel. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera.
El pectoral
8 Hicieron el pectoral de una manera muy hábil, tal como se hizo el efod. Para hacerlo utilizaron hilos de oro, lino fino y tela azul, morada y roja. 9 El pectoral era doble y cuadrado y medía 22 centímetros de largo y 22 centímetros de ancho. 10 Le pusieron 4 hileras de piedras preciosas. La primera hilera tenía un rubí, un topacio y un berilo. 11 La segunda hilera tenía una turquesa, un zafiro y una esmeralda. 12 La tercera tenía un jacinto, un ágata y una amatista. 13 La cuarta tenía un crisólito, un ónice y un jaspe. Las piedras estaban montadas en engastes de oro. 14 Eran 12 piedras porque 12 son los nombres de los hijos de Israel. Cada piedra tenía grabado el nombre de un hijo de Israel, como si fuera un sello.
15 Trenzaron cadenas de oro puro a manera de cordones para usarse en el pectoral. 16 Hicieron 2 engastes de oro y 2 argollas de oro. Las argollas las colocaron en las esquinas del pectoral. 17 Metieron las 2 cadenas en las argollas que estaban en los extremos del pectoral, 18 aseguraron los otros extremos de las cadenas a los engastes y, por la parte delantera, a las correas del efod.
19 Hicieron otras dos argollas de oro y las aseguraron en las otras esquinas del pectoral. Estas quedaban en el borde interior al lado del efod. 20 Hicieron otras dos argollas de oro más y las colocaron en las hombreras del efod por la parte inferior delantera, cerca de la costura por encima del cinturón del efod. 21 Aseguraron con un cordón de tela azul las argollas del pectoral a las del efod para que no se corriera, así el pectoral quedaba cerca del cinturón del efod. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera.
Otra ropa de los sacerdotes
22 Toda la capa del efod la hicieron bordada con tela azul. 23 Tenía una abertura en el centro para meter la cabeza. Todo el borde de la abertura estaba bordado para evitar que se rasgara. 24 En el borde de la capa hicieron granadas de tela azul, morada y roja y lino fino. 25 Hicieron también campanitas de oro puro y las colgaron en el borde de la capa entre las granadas. 26 Había una campanita de oro y luego una granada, otra campanita de oro y luego otra granada y así sucesivamente por todo el borde de la capa tal como el SEÑOR le ordenó a Moisés.
27 Bordaron capas de lino fino para Aarón y sus hijos. 28 Además hicieron de lino fino el turbante, las bandas de la cabeza y la ropa interior. 29 Luego hicieron el cinturón de lino fino y tela azul, morada y roja y le cosieron diseños. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera.
30 Luego hicieron la placa de oro puro para la corona sagrada, le escribieron el sello Dedicado al Señor 31 y aseguraron la placa al turbante con una cinta azul. Todo se hizo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera.
Moisés revisa la Carpa Sagrada
(Éx 35:10-19)
32 Terminaron entonces la construcción de la Carpa Sagrada, o sea la carpa de reunión. Los israelitas hicieron todo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera. 33 Luego le mostraron a Moisés la Carpa Sagrada y todos sus accesorios. Le mostraron sus ganchos, sus marcos, sus barras, sus columnas y sus bases; 34 los cueros de carnero teñidos, los cueros finos, el velo para cubrir el cofre; 35 el cofre del pacto, sus varas y su tapa; 36 la mesa, sus utensilios y el pan de la presencia; 37 el candelabro de oro puro, sus utensilios y sus lámparas acomodadas en una fila; el aceite para iluminar, 38 el altar de oro, el aceite de consagrar, el incienso aromático, la cortina de la entrada de la carpa; 39 el altar de bronce, su rejilla de bronce, sus varas y sus utensilios; el lavamanos con su base; 40 las cortinas del patio con sus columnas y sus bases; la cortina que cubre la entrada del patio, las cuerdas y estacas y todos los utensilios que se iban a utilizar en la Carpa Sagrada, o sea la carpa del encuentro. 41 También le mostraron toda la ropa que habían hecho para que los sacerdotes oficiaran en el santuario; la ropa del sacerdote Aarón y la ropa para sus hijos cuando oficien como sacerdotes.
42 El pueblo de Israel hizo todo tal como el SEÑOR le había dicho a Moisés que hiciera. 43 Cuando Moisés examinó la labor de los trabajadores, los bendijo porque vio que ellos habían hecho exactamente lo que el SEÑOR había ordenado.
401 El SEÑOR le dijo a Moisés: 2 «El primer día del primer mes instalarás la Carpa Sagrada, o sea la carpa del encuentro. 3 Coloca allí el cofre del testimonio y cuelga un velo que cubra el acceso a él. 4 Mete la mesa y acomódala, mete el candelabro y acomoda las lámparas. 5 Coloca el altar de oro para quemar incienso, frente al cofre del testimonio y cuelga la cortina de la entrada de la Carpa Sagrada. 6 Coloca frente a la entrada de la Carpa Sagrada, o sea la carpa del encuentro, el altar para los sacrificios que deben quemarse completamente. 7 Pon el lavamanos entre la carpa del encuentro y el altar y llénalo de agua. 8 Arma el patio alrededor y cuelga la cortina de la entrada del patio.
9 »Toma luego el aceite de consagrar y santifica la Carpa Sagrada y todo lo que está dentro de él; 10 rocíalo sobre la Carpa Sagrada y todos sus accesorios para consagrarlos. 11 Rocía el aceite de consagrar también sobre el lavamanos y su base para que queden consagrados.
12 »Trae a Aarón y sus hijos a la entrada de la carpa del encuentro y haz que se bañen con agua. 13 Haz vestir a Aarón con su ropa sagrada, derrama sobre él aceite de consagrar y conságralo para que pueda oficiar como mi sacerdote. 14 Haz que se acerquen sus hijos y ponles sus capas. 15 Derrama aceite sobre ellos como hiciste con su papá para que puedan oficiar como mis sacerdotes. Con este derramamiento de aceite sobre ellos quedarán consagrados como mis sacerdotes eternamente». 16 Moisés obedeció todo lo que el SEÑOR le dijo.
17 La Carpa Sagrada se instaló el primer día del primer mes del segundo año. 18 Moisés armó la Carpa Sagrada, colocó las bases, puso las tablas, metió los postes y levantó las columnas. 19 Extendió la carpa exterior sobre la Carpa Sagrada y colocó la cubierta de la carpa, tal como el SEÑOR se lo había ordenado.
20 Moisés tomó el Testimonio y lo metió en el cofre. Al cofre le metió las varas y le puso la tapa. 21 Metió el cofre dentro de la Carpa Sagrada y colgó el velo para cubrir el acceso a él, tal como el SEÑOR se lo había ordenado. 22 Puso la mesa dentro de la carpa del encuentro, fuera del velo, en la parte norte de la Carpa Sagrada. 23 Acomodó el pan sobre la mesa ante la presencia del SEÑOR, tal como el SEÑOR se lo había ordenado. 24 Colocó el candelabro dentro de la carpa del encuentro, frente a la mesa, en el lado sur de la Carpa Sagrada. 25 Acomodó las lámparas ante el SEÑOR, tal como el SEÑOR se lo había ordenado.
26 Luego Moisés colocó el altar de oro dentro de la carpa del encuentro, frente al velo, 27 y quemó incienso sobre él, tal como el SEÑOR se lo había ordenado. 28 Después colgó la cortina de la entrada de la Carpa Sagrada.
29 En la entrada de la Carpa Sagrada, o sea la carpa del encuentro, Moisés colocó el altar para los sacrificios que deben quemarse completamente. Luego ofreció el sacrificio que debe quemarse completamente y quemó la ofrenda de cereal, tal como el SEÑOR le había ordenado.
30 Puso el lavamanos entre la carpa del encuentro y el altar y lo llenó de agua para lavarse. 31 Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron las manos y los pies ahí. 32 Se lavaban siempre que entraban a la carpa del encuentro o se acercaban al altar, tal como el SEÑOR se lo había ordenado a Moisés.
33 Después Moisés instaló el patio alrededor de la Carpa Sagrada y del altar, colgó la cortina de la entrada y terminó su labor.
La gloria del Señor
(Nm 9:15-23)
34 La nube cubrió la carpa del encuentro y la gloria del SEÑOR llenó la Carpa Sagrada. 35 Moisés no podía entrar en la carpa del encuentro porque la nube se había colocado sobre ella y la gloria del SEÑOR había llenado la Carpa Sagrada. 36 Siempre que la nube se levantaba de la Carpa Sagrada, los israelitas se ponían en marcha. 37 Si la nube no se levantaba, los israelitas esperaban hasta que se levantara para poder continuar. 38 Durante el día la nube del SEÑOR se colocaba sobre la Carpa Sagrada y de noche se veía un fuego dentro de la nube. Esto sucedía a la vista de todos los israelitas durante toda su marcha.