Segundo libro de

Samuel

1

David recibe la noticia de la muerte de Saúl

1 Saúl ya había muerto y David regresó a Siclag después de derrotar a los amalecitas. Se quedó allí dos días 2 y al tercer día un joven del campamento de Saúl llegó a Siclag. Tenía la ropa rasgada y la cabeza cubierta de ceniza.+ 1:2 la ropa […] de ceniza Esta era una forma de expresar profunda tristeza, duelo o angustia. Se postró rostro en tierra ante David.

3 —¿De dónde vienes? —le preguntó David.

—Vengo huyendo del campamento israelita —respondió.

4 Entonces David le dijo:

—Dime, ¿quién ganó la batalla?

El joven dijo:

—Nuestro ejército ha huido de la batalla. Muchos han muerto, incluso Saúl y su hijo Jonatán.

5 David le preguntó al joven:

—¿Cómo sabes que Saúl y su hijo están muertos?

6 El joven respondió:

—De casualidad estaba yo en el monte Guilboa y vi que Saúl se apoyaba en su lanza, mientras los carros de combate y la caballería de los filisteos estaban casi encima de él. 7 Saúl se volvió y al verme me llamó y yo le respondí. 8 Me preguntó quién era yo y le dije que era un amalecita. 9 Entonces Saúl me dijo: “Acércate y mátame. Estoy agonizando, pero aún sigo con vida”. 10 Al darme cuenta de que no iba a vivir, lo maté. Luego le quité la corona y el brazalete que llevaba en el brazo para traérselos a usted, mi señor.+ 1:10 El amalecita probablemente encontró el cadáver de Saúl y le quitó el brazalete y la corona. Mintió pensando que David iba a premiarlo por matar a Saúl. Ver 1 S 31:3-5.

11 Entonces David y los que estaban con él rasgaron su ropa en señal de duelo. 12 Tristes, lloraron y ayunaron hasta el anochecer por la muerte de Saúl y Jonatán. También lloraron por el ejército del SEÑOR y por la nación de Israel. Saúl, Jonatán y muchos israelitas habían muerto en la batalla.

13 Entonces David habló con el joven que le había traído la noticia de la muerte de Saúl y le preguntó:

—¿De dónde eres?

—Soy amalecita, hijo de un inmigrante —respondió el joven.

14 —¿Cómo no tuviste miedo de matar al rey elegido del SEÑOR? —le preguntó David al joven.

15 Entonces David mandó a uno de sus siervos que matara al amalecita y él cumplió la orden. 16 David le decía al amalecita:

—Has cavado tu propia tumba. Al decir que mataste al rey, el elegido del SEÑOR, tú mismo te has declarado culpable.

Lamento de David por Saúl y Jonatán

17 David compuso este lamento en honor de Saúl y de su hijo Jonatán, 18 y ordenó a sus hombres que se lo enseñaran al pueblo de Judá. Lo llamó el «Cántico del Arco», y se encuentra en El libro de Jaser + 1:18 El libro de Jaser Libro antiguo sobre las guerras de Israel.:

19 «¡Ay, Israel! En los montes agredieron la flor de nuestra juventud.

¡Cómo cayeron los valientes en la guerra!

20 No lo anuncien en Gat+ 1:20 Gat Capital de los filisteos.,

ni lo cuenten en las calles de Ascalón+ 1:20 Ascalón Una de las cinco ciudades filisteas..

Esas ciudades filisteas se alegrarían

y los infieles+ 1:20 infieles Textualmente incircuncisos. lo celebrarían.

21 »Que no caiga lluvia ni rocío en ustedes,

montes de Guilboa.

Que no haya ofrenda de sus campos,

porque allí cayó el escudo de los héroes.

Allí mancharon el escudo de Saúl.

22 Las flechas de Jonatán lograron penetrar el cuerpo de guerreros

y derramar sangre enemiga.

La espada de Saúl tuvo éxito al matar

a muchos de ellos.

23 »Saúl y Jonatán se querían mucho en vida,

y ni la muerte pudo separarlos.

Más rápidos que las águilas

y más fuertes que los leones.

24 ¡Lloren por Saúl, hijas de Israel!

Él las cubrió con hermosos vestidos rojos

y con joyas de oro.

25 »¡Cómo han caído los valientes en la batalla!

Jonatán yace muerto en los montes de Guilboa.

26 ¡Cómo te extraño, mi hermano!

Tu amistad fue más preciosa para mí que el amor de las mujeres.

27 ¡Cómo han caído los valientes en la batalla!

Las armas de guerra han perecido».

2

David, rey de Judá

1 Después, David pidió consejo al SEÑOR:

—¿Me apodero+ 2:1 Me apodero Textualmente ir en contra. de alguna de las ciudades de Judá?

—Sí —respondió el SEÑOR.

—¿A dónde debo ir? —preguntó David.

—A Hebrón —respondió.

2 Así que David y sus dos esposas se fueron a Hebrón. Sus esposas eran Ajinoán la jezrelita, y Abigail la que había sido esposa de Nabal de Carmel. 3 David también llevó consigo a sus hombres con sus familias, y todos se establecieron en Hebrón y los pueblos vecinos. 4 Los habitantes de Judá fueron a Hebrón, y allí consagraron+ 2:4 consagraron Textualmente ungieron. Ver vocabulario. a David como rey de Judá. Cuando le avisaron a David que los habitantes de Jabés de Galaad habían sepultado a Saúl, 5 él les envió el siguiente mensaje: «Que el SEÑOR los bendiga por haberle mostrado fiel amor a su señor Saúl y por haberle dado sepultura.+ 2:5 haberle dado sepultura Se incineraron los cuerpos de Saúl y Jonatán y se sepultaron sus huesos. Ver 1 S 31:12.6 El SEÑOR les mostrará su fiel amor y su lealtad, y yo también quiero agradecerles lo que han hecho. 7 Sean fuertes y valientes, pues aunque su señor Saúl ha muerto, el pueblo de Judá me ha consagrado como su rey».

Guerra entre Israel y Judá

8 Abner hijo de Ner, general del ejército de Saúl, llevó a Isbaal hijo de Saúl a Majanayin, 9 y lo hizo rey de Galaad, de Guesurí, de Jezrel, de Efraín, de Benjamín y de todo Israel+ 2:9 Israel A veces se refiere a todo el país de Judá e Israel, pero aquí sólo se refiere a las tribus que no pertenecían a Judá.. 10 Isbaal hijo de Saúl tenía 40 años cuando empezó su reinado sobre Israel, y reinó durante dos años. El pueblo de Judá seguía a David, 11 quien gobernó al pueblo de Judá desde Hebrón durante siete años y seis meses.

12 Abner hijo de Ner salió de Majanayin hacia Gabaón con las tropas de Isbaal hijo de Saúl. 13 Joab hijo de Sarvia y las tropas de David también salieron para Gabaón. Los dos ejércitos se encontraron a lados opuestos en el estanque de Gabaón.

14 Abner le dijo a Joab:

—Propongo que salgan los soldados jóvenes y combatan aquí.

Joab le dijo:

—Sí, estoy de acuerdo.

15 Los dos grupos eligieron a sus hombres para el combate, 12 de la tribu de Benjamín para pelear por Isbaal hijo de Saúl, y 12 de las tropas de David. 16 Cada uno agarró a su oponente por la cabeza y le clavó la espada en el costado, de manera que los combatientes de ambos bandos murieron al mismo tiempo. Por eso ese lugar de Gabaón se conoce como campo de las dagas+ 2:16 campo de las dagas Textualmente Jelcat Hazurín.. 17 El combate se convirtió en una dura batalla y las tropas de David derrotaron a Abner y a los israelitas ese día. 18 Sarvia tenía tres hijos: Joab, Abisay y Asael. Este último corría tan ligero como un venado del campo. 19 Asael corrió tras Abner, persiguiéndolo. 20 Abner vio hacia atrás y preguntó:

—¿Eres tú, Asael?

Asael dijo:

—Sí, soy yo.

21 Así que Abner le dijo a Asael:

—Déjame en paz. Persigue a algún otro soldado y apodérate de su armadura.

Pero Asael no dejó de perseguir a Abner.

22 Entonces Abner le dijo de nuevo a Asael:

—Déjame en paz o tendré que matarte, y entonces no podré darle la cara a tu hermano Joab.

23 Pero como Asael no dejaba de perseguirlo, Abner le clavó la parte trasera de su lanza en el estómago, de modo que la lanza salió por su espalda, matándolo al instante. El cuerpo de Asael quedó en el suelo, y todos los hombres al pasar se detenían a verlo. 24 Pero Joab y Abisay siguieron persiguiendo a Abner. Al ponerse el sol, llegaron a la colina de Amá, frente a Guiaj, camino al desierto de Gabaón. 25 Los hombres de la tribu de Benjamín rodearon a Abner en la cima de la colina. 26 Abner le gritó a Joab y le dijo:

—¿Vamos a continuar esta matanza? Esto sólo traerá tristeza, dile al pueblo que deje de perseguir a sus hermanos.

27 Entonces Joab dijo:

—Bien dices. Tan cierto como que Dios vive que si no hubieras dicho nada, mañana los soldados seguirían persiguiendo a sus hermanos.

28 Así que Joab tocó la trompeta y los soldados dejaron de perseguir a los israelitas. Ya ni lo intentaron. 29 Esa noche Abner y sus hombres atravesaron el valle del Jordán, hasta cruzar el río, y siguieron durante el día hasta que llegaron a Majanayin.

30 Joab dejó de perseguir a Abner y regresó. Al reunir a sus hombres, se dio cuenta de que faltaban Asael y 19 soldados. 31 Pero los soldados de David habían matado a 360 soldados de Abner de la tribu de Benjamín. 32 Los soldados de David tomaron el cuerpo de Asael y lo sepultaron en la tumba de su padre en Belén. Joab y sus hombres marcharon toda la noche hasta que llegaron a Hebrón al amanecer.

3

1 La guerra entre las familias de Saúl y David duró mucho tiempo. David se fortalecía cada vez más, mientras que la familia de Saúl se debilitaba.

Hijos de David nacidos en Hebrón

2 Los hijos de David que nacieron en Hebrón fueron:

Amnón, el mayor, hijo de Ajinoán la jezrelita;

3 el segundo, Daluia hijo de Abigail, viuda de Nabal de Carmel;

el tercero, Absalón hijo de Macá, hija de Talmay de Guesur;

4 el cuarto, Adonías hijo de Jaguit;

el quinto, Sefatías hijo de Abital;

5 el sexto, Itreán hijo de Eglá.

Estos son los hijos de David que nacieron en Hebrón.

Pacto entre Abner y David

6 Mientras las familias de Saúl y David peleaban entre sí, Abner iba ganando más poder en la familia de Saúl. 7 Saúl tenía una concubina llamada Rizpa hija de Ayá, pero Isbaal le reclamó a Abner:

—¿Por qué te acostaste con la concubina de mi papá?

8 Abner se enojó mucho y le dijo:

—Yo he sido fiel a Saúl y a su familia y no te entregué en manos de David. No soy un traidor que trabaja para Judá,+ 3:8 No […] para Judá Textualmente ¿Soy la cabeza de un perro de Judá? y ahora alegas que he estado con esa mujer. 9 ¡Que Dios me castigue si no hago nada por hacer realidad lo que el SEÑOR le prometió a David! 10 Voy a quitar el reino de la familia de Saúl y se lo entregaré a David. Lo haré rey de Judá y de Israel, desde Dan hasta Berseba.+ 3:10 Dan hasta Berseba Se refiere a toda la nación de Israel, norte y sur. El pueblo de Dan estaba en el norte de Israel y Berseba estaba en el sur de Judá.11 Isbaal, atemorizado, se quedó sin palabras.

12 Abner le envió un mensaje a David:

—¿Quién cree Su Majestad que debe gobernar este país? Haga usted un pacto conmigo y yo lo ayudaré a que todo Israel se ponga de su parte.

13 David respondió:

—De acuerdo. Haré un pacto contigo con la condición de que me traigas a Mical hija de Saúl.

14 David le envió un mensaje a Isbaal hijo de Saúl:

—Devuélveme a mi esposa Mical, por quien di a cambio la vida de 100 filisteos.+ 3:14 por quien […] filisteos Textualmente por ella pagué 100 prepucios de filisteos. Ver 1 S 18:20-30; 25:44.

15 Entonces Isbaal mandó a sus hombres que se la quitaran a su esposo Paltiel hijo de Lais. 16 Paltiel los siguió llorando todo el camino hasta Bajurín, hasta que Abner le ordenó que se regresara y Paltiel obedeció.

17 Abner les envió un mensaje a los líderes de Israel:

—Ustedes han querido a David como rey. 18 ¡Pues háganlo rey! El SEÑOR se refería a David cuando dijo: “Por medio de mi siervo David salvaré a los israelitas de los filisteos y de todos sus demás enemigos”.

19 Abner habló de esto con David en Hebrón. Después habló con la familia de Benjamín y con todo el pueblo de Israel, a quienes les pareció bien lo que él decía.

20 Abner fue a Hebrón con 20 de sus hombres, y David hizo una fiesta para ellos.

21 Abner le dijo a David:

—Permítame, Su Majestad, convocar a todos los israelitas para que hagan un pacto con usted, y así empiece su reinado sobre todo Israel, como usted quería.

David despidió a Abner, quien se fue en paz.

Muerte de Abner

22 Cuando Joab y las tropas de David regresaron de la batalla, traían un gran botín. Abner ya no estaba en Hebrón porque David y Abner ya se habían despedido en paz. 23 Al llegar a Hebrón, los soldados le dijeron a Joab:

—Abner hijo de Ner fue ante el rey David, y David lo dejó irse en paz.

24 Joab fue ante el rey y le dijo:

—¿Qué ha hecho usted? ¡Abner vino y usted lo dejó irse como si nada! 25 Su Majestad lo conoce y bien sabe que vino con engaño para averiguar dónde está usted y todo lo que usted está haciendo.

26 Después de hablar con David, Joab envió a unos mensajeros para que buscaran a Abner en el pozo de Sira. Lo hallaron y lo trajeron sin que David lo supiera. 27 Al llegar Abner a Hebrón, Joab lo llevó a un lado de la entrada para hablar con él en privado. Allí le dio una puñalada en el estómago y lo mató. Así Joab vengó la muerte de su hermano Asael. 28 Cuando David se enteró de la noticia, dijo: «Hago constar ante el SEÑOR que mi reino y yo somos inocentes de la muerte de Abner hijo de Ner. 29 Los responsables son Joab y su familia y sólo ellos son los culpables. ¡Que los acosen los problemas, que contraigan enfermedades venéreas, lepra, que queden cojos, que mueran en batalla y que pasen hambre!»

30 Joab y su hermano Abisay habían estado preparando una emboscada contra Abner porque en la batalla de Gabaón Abner había matado a Asael, el hermano de ellos.

31 David les dijo a Joab y a todos los que estaban con él que rasgaran su ropa y se vistieran de luto e hicieran duelo por Abner. David asistió al funeral 32 en Hebrón, donde lo enterraron. El rey lloró a gritos junto a la tumba de Abner y todos lloraron con él. 33 El rey David cantó este lamento por Abner:

«¿Acaso Abner murió como un criminal?

34 Tus manos, Abner, no estaban atadas,

ni tus pies estaban encadenados.

¡Caíste en manos de perversos!»

Y el pueblo lloró más por Abner. 35 Todos trataban de animar a David para que comiera, pero David había hecho la promesa de no comer, diciendo: «Que Dios me castigue si pruebo bocado antes de que se oculte el sol». 36 Al ver lo que pasaba, a todos les agradó lo que había hecho el rey David. 37 Todo Judá y todo Israel reconocieron que David no había matado a Abner hijo de Ner.

38 El rey David les dijo a sus oficiales: «Como ustedes saben, hoy ha muerto un líder importante de Israel, 39 al mismo tiempo que fui ungido como rey. Los hijos de Sarvia han causado todo esto, y espero que el SEÑOR les envíe el castigo que merecen».

4

Asesinato de Isbaal (Isboset)

1 Isbaal hijo de Saúl se enteró de que Abner había muerto en Hebrón, eso le quitó las ganas de pelear y todo Israel se atemorizó. 2 El mando del ejército pasó entonces a dos hermanos, hijos del benjamita Rimón, Recab y Baná, que eran dos capitanes de las fuerzas de asalto del hijo de Saúl. Eran de Berot de la tribu de Benjamín, 3 aunque los de Berot actualmente viven en Guitayin+ 4:3 Guitayin Ciudad ubicada dentro del territorio filisteo. porque a allí huyeron.

4 También había un hijo del príncipe Jonatán. Era un nieto del rey Saúl, llamado Mefiboset, el cual era lisiado de los pies. Tenía cinco años cuando murieron su papá y su abuelo. Al recibirse la noticia de la muerte de ellos, la niñera salió corriendo llevándolo en brazos, pero el niño se le cayó y quedó lisiado. 5 Recab y Baná, hijos de Rimón el berotita, fueron a la casa de Isbaal al medio día, mientras Isbaal descansaba porque hacía mucho calor. 6 Entonces Recab y su hermano Baná entraron a la casa como si fueran a sacar un poco de trigo. Allí apuñalaron a Isbaal en el vientre y luego se escaparon. 7 Hirieron a Isbaal a puñaladas y lo mataron mientras estaba descansando en su habitación. Luego le cortaron la cabeza y después de viajar toda la noche por el valle del Jordán, 8 se la entregaron a David en Hebrón, y le dijeron:

—Aquí tiene la cabeza de su enemigo Isbaal. Era hijo de Saúl el que quería matarlo a usted, pero el SEÑOR ha castigado hoy a Saúl y a su familia por lo que le hicieron a usted.

9 Pero David les respondió a Recab y a su hermano Baná:

—Tan cierto como que vive el SEÑOR, quien me ha librado de todos mis problemas, que no seguirán con vida. 10 Ya una vez antes alguien pensó que me traía buenas noticias, y me dijo: “Saúl está muerto”, pero yo agarré a ese hombre y lo maté en Siclag, de esa forma le pagué la buena noticia. 11 Así que ahora debo matarlos y exterminarlos de la tierra también a ustedes, hombres perversos, que han matado a un hombre inocente mientras dormía en su propia cama.

12 Así que David les ordenó a los soldados que mataran a Recab y a Baná. Les cortaron las manos y los pies y colgaron su cuerpo junto al estanque de Hebrón. Después tomaron la cabeza de Isbaal y la enterraron en Hebrón, en el mismo lugar donde habían enterrado a Abner.

5

David es consagrado rey de todo Israel

1 Todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón para decirle: «Somos parientes, tenemos la misma sangre. 2 Aun cuando Saúl era nuestro rey, Su Majestad era el que nos dirigía en batalla, el que traía al pueblo de la guerra. El mismo SEÑOR le dijo a Su Majestad: “Serás el pastor de mi pueblo, Israel, y reinarás sobre él”». 3 Así que todos los líderes de Israel se reunieron con el rey David en Hebrón. Allí el rey David hizo un pacto con ellos ante el SEÑOR. Luego los líderes lo consagraron+ 5:3 consagraron Textualmente ungieron. Ver Ungir en el vocabulario. Ver también 5:17. rey de Israel. 4 David tenía 30 años cuando empezó a reinar y fue rey durante 40 años. 5 Reinó sobre Judá durante 7 años y 6 meses, en Hebrón; y reinó sobre todo Israel y Judá durante 33 años, en Jerusalén.

6 El rey y sus soldados atacaron a los jebuseos que vivían en Jerusalén. Los jebuseos le dijeron a David: «No entrarás a nuestra ciudad,+ 5:6 No entrarás […] ciudad Era difícil capturar la ciudad de Jerusalén porque estaba construida sobre una colina y rodeada de murallas. hasta los ciegos y cojos te detendrán». Lo decían porque creían que David no podría entrar en la ciudad. 7 Pero David logró tomar el fuerte de Sion, el cual es actualmente la Ciudad de David 8 Ese día David les dijo a sus soldados: «Todo el que ataque a los jebuseos que los hiera en la garganta».+ 5:8 Todo el que […] garganta o Todo el que ataque a los jebuseos que suba por el canal. Esto puede referirse a un túnel o canal que comunicaba a la ciudad por el arroyo de Gihón, el cual estaba fuera de las murallas de la ciudad. David dijo eso porque odiaba a esos jebuseos «cojos y ciegos». Por eso la gente dice: «Los ciegos y los cojos no pueden entrar a la casa+ 5:8 casa o el templo o el palacio real. Como la ley de Moisés tenía prohibido que la gente mutilara su cuerpo, los cojos y ciegos tenían prohibido entrar al área del templo.».

9 David se pasó a vivir al fuerte y lo llamó «la Ciudad de David». Construyó una muralla alrededor desde el área llamada El Terraplén hacia el interior. 10 David se fortalecía más y más porque el SEÑOR Dios Todopoderoso estaba con él. 11 Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David, junto con madera de cedro, carpinteros y canteros para construirle una casa. 12 David se dio cuenta que realmente el SEÑOR lo había puesto como rey de Israel y que había hecho que su reino fuera importante por consideración a su pueblo Israel.

13 Cuando David se cambió de Hebrón a Jerusalén, tomó más concubinas y esposas, con las cuales tuvo más hijos e hijas. 14 Estos son los nombres de los hijos de David que nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón, 15 Ibjar, Elisúa, Néfeg, Jafía, 16 Elisama, Eliadá, Elifelet.

David pelea contra los filisteos

17 Cuando los filisteos supieron que David había sido consagrado rey de Israel, fueron a buscar a David para matarlo, pero David se enteró de sus planes y se refugió en la fortaleza en Jerusalén. 18 Los filisteos acamparon en el valle de Refayin. 19 Entonces David le preguntó al SEÑOR:

—¿Debo pelear contra los filisteos? ¿Cuento contigo para derrotarlos?

El SEÑOR le dijo:

—Sí, cuenta conmigo.

20 Entonces David fue a Baal Perasín y después de derrotar a los filisteos, dijo: «El SEÑOR penetró en mis enemigos como penetra el agua en una presa abierta». Por eso David llamó «Baal Perasín»+ 5:20 Baal Perasín Significa el Señor penetra. a ese lugar. 21 Los filisteos dejaron allí las estatuas de sus dioses, y David y sus hombres se las llevaron.

22 Los filisteos acamparon de nuevo en el valle de Refayin. 23 David consultó al SEÑOR, y él le respondió así:

—No subas allá. Rodéalos y atácalos por la retaguardia, desde el otro lado de los árboles de bálsamo. 24 Cuando desde las copas de los árboles escuches el sonido de tropas que avanzan para atacar, debes actuar rápidamente, porque en ese momento el SEÑOR irá al frente de ti para derrotar a los filisteos.

25 David obedeció al SEÑOR y derrotó a los filisteos. Los persiguió y los mató por el camino desde Gabaón hasta Guézer.

6

Llevan el cofre de Dios a Jerusalén

1 De nuevo, David reunió a 30 000 de los mejores soldados de Israel, 2 y partió con todos ellos a Balá de Judá+ 6:2 Balá de Judá Otro nombre para Quiriat Jearín. Ver 1 Cr 13:6. para llevar allá el cofre de Dios sobre el cual se invoca el nombre del SEÑOR Todopoderoso quien está sentado en su trono sobre los querubines. 3 Los hombres de David sacaron el cofre de la casa de Abinadab, que estaba situada en una colina. En una carreta nueva guiada por Uza y Ajío, hijos de Abinadab, 4 pusieron el Cofre Sagrado y Ajío iba delante del cofre. 5 Mientras tanto David y todo el pueblo de Israel danzaban ante el SEÑOR al compás de instrumentos musicales. Cantaban al son de liras, arpas, tambores, panderetas, címbalos.

6 Cuando llegaron al lugar donde se trilla el trigo, propiedad de Nacón, los bueyes tropezaron, haciendo caer el cofre de Dios, pero Uza alcanzó a sostenerlo antes de que se cayera. 7 Sin embargo, la ira del SEÑOR se volvió contra Uza y lo mató por atrevido. Uza murió allí mismo junto al cofre. 8 David se enojó porque el SEÑOR había atacado a Uza con tanta violencia, así que llamó a aquel lugar «Peres Uza»+ 6:8 Peres Uza Nombre que significa La violencia contra Uza., y hasta el día de hoy ese es su nombre. 9 Ese día David sintió miedo del SEÑOR y pensó: «Es mejor que no me lleve el cofre del SEÑOR». 10 Así que no llevó el cofre del SEÑOR a la Ciudad de David, sino que lo llevó a la casa de Obed Edom de Gat+ 6:10 Obed Edom de Gat Un hombre de la tribu de Leví que vivía cerca de Jerusalén.. 11 Allí permaneció el cofre del SEÑOR durante tres meses, y el SEÑOR bendijo a Obed Edom y a toda su familia.

12 Después, el pueblo le dijo a David:

—El SEÑOR ha bendecido a Obed Edom y a toda su familia porque el cofre está en su casa.

David se dijo a sí mismo:

—Voy a hacer volver la bendición a mi familia.

Así que David fue con mucha alegría y emoción, y llevó el cofre de la casa de Obed Edom a la ciudad de David. 13 Apenas habían avanzado seis pasos los hombres que llevaban el cofre del SEÑOR, cuando David sacrificó un toro y un ternero engordado. 14 Vestido con un efod de lino, David empezó a danzar con toda energía ante el SEÑOR. 15 David y el pueblo israelita llenos de alegría gritaban y tocaban la trompeta mientras llevaban el cofre del SEÑOR a la ciudad. 16 Cuando el cofre del SEÑOR entró en la ciudad, Mical hija de Saúl se asomó por la ventana y al ver a David saltando y danzando ante el SEÑOR, sintió desprecio por él.

17 Los israelitas pusieron el cofre del SEÑOR en una carpa que David había preparado para el cofre, y después David ofreció sacrificios que deben quemarse completamente y ofrendas para festejar delante del SEÑOR. 18 Después de que David había ofrecido los sacrificios, bendijo al pueblo en el nombre del SEÑOR Todopoderoso. 19 También les repartió pan, una torta de uvas pasas y una torta de dátiles a todos los israelitas, hombres y mujeres. Después de eso, el pueblo se fue a su casa.

20 Cuando David volvió para bendecir a su familia, Mical salió a recibirlo, y le dijo:

—¡El rey de Israel no se vio nada bien hoy, desnudándose como un tonto y un cualquiera frente a las esclavas+ 6:20 desnudándose […] las esclavas David llevaba puesto el efod, que era generalmente usado por los sacerdotes, pero no se sabe cuánto le cubría. de sus oficiales!

21 Entonces David respondió:

—El SEÑOR me eligió a mí para ser líder de Israel, el pueblo del SEÑOR. No eligió a tu papá ni a nadie de su familia. Así que seguiré bailando y celebrando delante del SEÑOR, 22 y a lo mejor hasta haga cosas más humillantes. Tal vez tú no me respetes, pero las esclavas de las que hablas sí estarán orgullosas de mí.

23 Y Mical hija de Saúl murió sin haber tenido hijos.

7

Dios hace una promesa a David

1 Cuando el rey David se instaló en su palacio, el SEÑOR le dio descanso de todos los enemigos que lo rodeaban. 2 El rey David le dijo al profeta Natán:

—Mira, ahora vivo en una buena casa hecha de cedro, mientras que el cofre de Dios se encuentra en una carpa.

3 Natán le respondió:

—Disponga Su Majestad, que el SEÑOR está con usted.

4 Pero aquella noche, la palabra del SEÑOR vino a Natán, diciendo:

5 «Dile a mi siervo David que el SEÑOR dice: “No eres tú quien me construirá una casa para que yo viva en ella. 6 Cuando saqué de Egipto al pueblo de Israel, no vivía en una casa, sino que viajaba en una carpa que era mi casa. 7 He estado por todo Israel pero ¿acaso he pedido a alguno de los jefes que elegí para que guiara a mi pueblo que me construyera una casa de cedro?” 8 También dile: “Esto es lo que dice el SEÑOR Todopoderoso: Yo te elegí cuando pastoreabas las ovejas, te saqué de eso y te hice el líder de mi pueblo, Israel. 9 He estado contigo dondequiera que has ido. He derrotado a tus enemigos y te haré uno de los personajes más famosos del mundo. 10 También elegí un lugar para mi pueblo Israel. Lo he establecido en ese lugar para que tenga un sitio propio y allí nadie los moleste ni la gente mala los oprima como sucedió antes, 11 cuando envié jefes para que dirigieran al pueblo de Israel. Te libraré de todos tus enemigos y yo, el SEÑOR, quiero que sepas que te daré descendencia.+ 7:11 te daré descendencia Textualmente te construiré una casa. Se refiere a que Dios ha decidido establecer una dinastía real que comienza con David.

12 »”Cuando llegues al final de tu vida, morirás y serás sepultado con tus antepasados, pero entonces haré rey a uno de tus hijos y protegeré su reino. 13 Él me construirá una casa para mi nombre, y yo fortaleceré su reino para siempre. 14 Yo seré su padre y él será mi hijo.+ 7:14 padre […] hijo Dios adoptó a todo Israel como hijo suyo y especialmente a los reyes de la familia de David. Como representantes de Israel pasaron a ser sus hijos. Ver Éx 4:22; Sal 2:7 y Os 11:2. Cuando peque, lo castigaré como un padre azota a su hijo. 15 Pero yo nunca le quitaré mi fiel amor, como se lo quité a Saúl a quien hice a un lado cuando me dirigí a ti. 16 Puedes estar seguro de que en tu familia seguirá habiendo reyes. Porque yo te favorezco, tu dinastía durará para siempre”».

17 Natán le informó a David sobre esa visión y todo lo que Dios había dicho.

Oración de David

18 Entonces el rey David fue y se sentó en la presencia del SEÑOR+ 7:18 en la presencia del SEÑOR Se refiere a estar delante del cofre del pacto. y le dijo:

«Mi Señor DIOS, ¿por qué soy tan importante para ti? ¿Por qué es importante mi familia? ¿Por qué me has hecho tan importante? 19 Mi Señor DIOS, he recibido tanto y aún así te ha parecido poco, pues me has hecho a mí, siervo tuyo, grandes promesas sobre el futuro de mi dinastía. ¿Es esta la manera que usas para tratar con la gente, Oh Señor mi DIOS?+ 7:19 ¿Es esta […] mi DIOS? o ¿Me has permitido ver más del futuro de lo que un ser humano puede entender? Ver 1 Cr 17:17.20 ¿Qué más puedo decirte? Mi Señor DIOS, tú sabes que yo sólo soy un siervo. 21 Has hecho todo esto que es tan grande para tu siervo porque así lo decidiste, y todo esto se lo has revelado a tu siervo. 22 Mi Señor DIOS, ¡por eso eres tan grande! Todo lo que hemos escuchado con nuestros propios oídos nos lleva a una sola conclusión: tú eres el único Dios y no existe nadie como tú. 23 ¿Qué otra nación en la tierra es como tu pueblo Israel? Tú lo salvaste para hacerlo tu pueblo e hiciste que tu nombre se conociera al hacer por tu pueblo prodigios y maravillas. Tú expulsaste a las naciones y a sus dioses delante de tu pueblo que rescataste de Egipto. 24 SEÑOR, tú mismo te convertiste en Dios de Israel y lo hiciste tu pueblo. Israel es tu pueblo por siempre y tú eres su Dios.

25 »Ahora, SEÑOR mi Dios, confirma para siempre tu promesa con respecto a mí, tu siervo, y a mi dinastía. Haz conforme a todo lo que has dicho. 26 Entonces tu nombre recibirá honor por siempre y el pueblo dirá: “El SEÑOR Dios Todopoderoso reina sobre Israel. Que la dinastía de tu siervo David siga fuerte a tu servicio”. 27 Tú, SEÑOR Todopoderoso, Dios de Israel, has revelado a tu siervo que establecerás mi dinastía, por eso yo, tu siervo, me he atrevido a hacer esta oración. 28 Mi Señor DIOS, tú eres Dios y tus palabras son verdaderas. Tú le has prometido todo este bien a tu siervo. 29 Te ruego el favor de bendecir a mi dinastía para que siga por siempre a tu servicio. Mi Señor DIOS, como lo prometiste, has bendecido a mi dinastía de una manera que será bendita para siempre».

8

Victorias de David

1 Después de un tiempo, David atacó y puso a los filisteos bajo su control. Y les quitó Meteg Amá del poder de los filisteos. 2 David también derrotó a los moabitas. Los obligó a tenderse en el suelo y los midió con una cuerda: mató a los que quedaban dentro de cada dos medidas de la cuerda, y a los que quedaban dentro de una medida les perdonó la vida. De esa manera, los moabitas se convirtieron en siervos de David y le pagaban tributo.

3 David fue al área cercana al río Éufrates para levantar ahí un monumento a sus triunfos.+ 8:3 levantar ahí […] sus triunfos Textualmente estableció su marca. Con frecuencia, los reyes ponían marcas de piedras en señal de victoria en la guerra o conquista de algún lugar. Ahí David venció al rey de Sobá, Hadad Ezer hijo de Rejob. 4 David capturó 1000 carros de combate, 7000 jinetes y 20 000 soldados de infantería de Hadad Ezer. También les cortó las patas a los caballos que tiraban de los carros,+ 8:4 cortó […] los carros o David destruyó todos, con excepción de 100. dejando sanos sólo a 100.

5 Los sirios de Damasco acudieron en auxilio de Hadad Ezer, rey de Sobá, pero David los derrotó matando a 22 000 sirios. 6 Luego David puso tropas en Damasco. Los sirios pasaron a ser siervos de David y le pagaban tributo. El SEÑOR le daba la victoria a David dondequiera que iba.

7 David tomó todos los escudos+ 8:7 escudos o cajas para guardar los arcos. de oro que llevaban los oficiales de Hadad Ezer y se los llevo para Jerusalén. 8 También tomó muchos objetos de bronce de Tébaj y Berotay, ciudades que habían pertenecido a Hadad Ezer.

9 Cuando Tou, rey de Jamat, se enteró de que David había derrotado a todo el ejército de Hadad Ezer, 10 envió a su hijo Jorán a ver al rey David para saludarlo y felicitarlo por su victoria contra Hadad Ezer, pues Tou también había peleado antes contra Hadad Ezer. Jorán le trajo obsequios de plata, oro y bronce. 11 David los tomó, los consagró al SEÑOR y los puso con los otros objetos que había tomado de las naciones que había derrotado, los cuales también había consagrado. 12 David derrotó a Edom, a Moab, a los amonitas, a los filisteos y a los amalecitas. También derrotó a Hadad Ezer, hijo de Rejob, rey de Sobá. 13 David se hizo aún más famoso cuando regresó a su casa después de derrotar a 18 000 edomitas en el valle de la sal. 14 David instaló tropas por toda la tierra de Edom. Todos los edomitas pasaron a ser siervos de David y el SEÑOR le daba la victoria a dondequiera que iba.

Funcionarios de David

15 David gobernó sobre todo Israel con justicia y equidad para todo el pueblo. 16 Joab hijo de Sarvia era el comandante del ejército. Josafat hijo de Ajilud era el cronista. 17 Sadoc hijo de Ajitob y Ajimélec hijo de Abiatar eran sacerdotes. Seraías era el secretario. 18 Benaías hijo de Joyadá estaba a cargo de los mercenarios cretenses y filisteos,+ 8:18 cretenses y filisteos Textualmente quereteos y peleteos. Era la guardia personal de David, los cuales probablemente eran mercenarios extranjeros contratados por él. Una antigua traducción aramea dice los arqueros y lanza piedras, lo cual indica que estos hombres estaban entrenados específicamente en el manejo del arco y la honda. y los hijos de David eran sacerdotes.

9

Actitud de David hacia la familia de Saúl

1 David preguntó:

—¿Queda alguno de la familia de Saúl a quien yo pueda beneficiar en memoria de Jonatán?

2 Los siervos de David mandaron llamar a un siervo llamado Siba de la familia de Saúl. El rey David le preguntó:

—¿Tú eres Siba?

Y Siba dijo:

—Sí, yo soy su siervo Siba.

3 El rey dijo:

—¿Queda alguien más aquí de la familia de Saúl a quien yo pueda beneficiar en el nombre de Dios?

Siba le dijo al rey David:

—Jonatán tiene un hijo que está tullido de ambos pies.

4 El rey le preguntó a Siba:

—¿Dónde está?

Siba le respondió:

—En Lo Debar, en la casa de Maquir hijo de Amiel.

5 Entonces el rey David envió a sus oficiales a Lo Debar para buscar al hijo de Jonatán en la casa de Maquir hijo de Amiel. 6 Mefiboset hijo de Jonatán y nieto de Saúl, fue a donde estaba David y se postró rostro en tierra frente a él.

David le dijo:

—¿Eres tú Mefiboset?

Mefiboset le respondió:

—Sí señor, a las órdenes de Su Majestad.

7 David le dijo:

—No temas. Yo quiero beneficiarte en memoria de tu papá Jonatán. Te devolveré toda la tierra de tu abuelo Saúl, y siempre podrás sentarte a mi mesa.

8 Mefiboset se inclinó ante David de nuevo y dijo:

—Yo no valgo más que un perro muerto, y sin embargo Su Majestad me trata con bondad.

9 Entonces el rey David llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo:

—Le he dado a la familia de Saúl todo lo que pertenecía al nieto de tu amo. 10 Tú, tus hijos y tus siervos trabajarán la tierra de Mefiboset y guardarán las cosechas para que el nieto de tu amo tenga comida en abundancia. Pero Mefiboset, el nieto de tu amo, siempre podrá sentarse a mi mesa.

Siba tenía 15 hijos y 20 siervos.

11 Siba le dijo al rey David:

—Tu siervo hará todo lo que mi señor el rey le ordena.

Así Mefiboset se sentaba a la mesa de David como si fuera uno de los hijos del rey. 12 Mefiboset tenía un hijo llamado Mica. Toda la familia de Siba estaba al servicio de Mefiboset 13 en Jerusalén. Tullido de ambos pies, Mefiboset se sentaba a la mesa del rey todos los días.

10

David derrota a los amonitas

1 Después de un tiempo, murió el rey de los amonitas y su hijo Janún reinó en su lugar. 2 David pensó: «Como Najás fue leal conmigo, yo seré leal con Janún». Así que envió a sus funcionarios para expresar sus condolencias a Janún por la muerte de su papá y ellos fueron a la tierra de los amonitas. 3 Pero los líderes amonitas le dijeron a su amo Janún: «¿En verdad cree Su Majestad que David está honrando la memoria de su papá enviando a sus hombres a darle el pésame? David en realidad envió a sus hombres para espiar la ciudad y luego planear cómo combatirlo».

4 Entonces Janún mandó arrestar a los oficiales de David, hizo que les rasuraran media barba y que les quitaran la ropa de la cintura para abajo. Luego los envió de regreso. 5 Cuando se le informó a David lo que había pasado, envió mensajeros para que encontraran a los oficiales, pues los hombres estaban avergonzados. El rey David les dijo: «Esperen en Jericó hasta que les crezca la barba de nuevo y luego regresen».

6 Al darse cuenta de que se habían convertido en enemigos de David, los amonitas contrataron sirios de Bet Rejob y Sobá. Contrataron a 20 000 soldados de infantería y al rey de Macá con 1000 hombres y 12 000 más de Tob. 7 Al enterarse David envió a Joab con todos los soldados del ejército. 8 Los amonitas se alistaron para la batalla y avanzaron hacia la entrada de la ciudad. Los sirios de Sobá y Rejob y los hombres de Tob y Macá se colocaron aparte en campo abierto.

9 Al verse con enemigos por el frente y por la retaguardia, Joab escogió a las mejores tropas israelitas y las formó para combatir a los sirios. 10 Luego encargó los demás hombres a su hermano Abisay para que enfrentaran a los amonitas. 11 Joab le dijo a Abisay: «Si los sirios son más fuertes que yo, ven en mi ayuda. Si son más fuertes que tú, yo iré en tu ayuda. 12 Esfuérzate y luchemos con valentía por nuestro pueblo y las ciudades de nuestro Dios y que SEÑOR haga su voluntad».

13 Entonces Joab y sus hombres atacaron a los sirios, quienes huyeron de ellos. 14 Al ver que los sirios huían, los amonitas huyeron de Abisay y regresaron a su ciudad. Así, Joab suspendió la batalla y regresó a Jerusalén.

15 Al verse derrotados por Israel, los sirios se unieron y formaron un gran ejército. 16 Hadad Ezer envió mensajeros para que trajeran a los sirios que vivían al otro lado del río Éufrates, los cuales fueron a Jelán, bajo el mando de Sobac, el comandante del ejército de Hadad Ezer.

17 Cuando David se enteró de esto, reunió a todos los israelitas y juntos cruzaron el río Jordán rumbo a Jelán. Al llegar, los sirios se prepararon para la batalla y atacaron, 18 pero resultaron huyendo de los israelitas. David mató a 700 soldados de los carros y 40 000 de caballería y también mató a Sobac, comandante del ejército sirio. 19 Al ver que los israelitas los habían derrotado, los reyes que servían a Hadad Ezer pactaron la paz con Israel y se sometieron. Los sirios tuvieron miedo de volver a ayudar a los amonitas.

11

Pecado de David con Betsabé

1 En la primavera, época en que los reyes salían en campaña militar, David envió a Joab, a sus oficiales y a todos los israelitas a destruir a los amonitas. El ejército de Joab también atacó a la capital, Rabá, pero David se quedó en Jerusalén.

2 Una tarde, David se levantó de la cama y mientras se paseaba por la azotea del palacio, vio a una mujer que se estaba bañando. La mujer era muy hermosa. 3 David mandó llamar a sus oficiales y les preguntó quién era la mujer. Uno de ellos respondió: «Es Betsabé, hija de Elián, esposa de Urías el hitita». 4 Betsabé recién acababa de terminar su período menstrual y estaba cumpliendo los ritos de purificación+ 11:4 Esta es una clara indicación de que Betsabé no estaba embarazada cuando se acostó con David. de este, cuando David envió mensajeros a que la trajeran ante él. Cuando ella llegó, él se acostó con ella. Después de eso, ella volvió a su casa. 5 Betsabé quedó embarazada y se lo hizo saber a David.

6 Entonces David envió este mensaje a Joab: «Envíame a Urías el hitita», y así lo hizo Joab. 7 Urías se presentó ante David, quien habló con él sobre Joab, los soldados y la guerra. 8 Entonces David le dijo a Urías: «Ve a descansar+ 11:8 descansar Textualmente lavar los pies. Una forma de referirse a tener relaciones sexuales. a tu casa». Urías se fue del palacio con un regalo que el rey le había dado. 9 Pero Urías no se fue a su casa, sino que durmió afuera de la puerta del palacio, como cualquier otro siervo del rey. 10 Los siervos le informaron a David que Urías no se había ido a su casa. Entonces David le dijo a Urías:

—Tuviste un largo viaje, ¿por qué no te fuiste a tu casa?

11 Urías le respondió:

—El Cofre Sagrado y los soldados de Israel y Judá acampando en Sucot. Mi amo Joab y los oficiales de mi señor acampan al aire libre. No está bien que yo vaya a mi casa, beba y me acueste con mi esposa.

12 David le dijo:

—Quédate aquí esta noche, mañana te enviaré a la batalla.

Urías se quedó en Jerusalén esa noche, hasta la mañana siguiente. 13 Luego David llamó a Urías para que se presentara ante él. Urías comió y bebió con David hasta que David lo emborrachó. Pero Urías seguía sin irse a su casa, sino que esa noche se quedó de nuevo donde dormían los siervos del rey. 14 A la mañana siguiente, David le escribió una carta a Joab y la envió con el mismo Urías. 15 En la carta David le indicaba a Joab que pusiera a Urías al frente del combate, donde la pelea fuera más dura, y que lo dejara solo hasta que lo mataran.

16 Joab observó la ciudad para ver dónde estaban los amonitas más fuertes y allí envió a Urías. 17 Los hombres de la ciudad salieron a pelear contra Joab. Entre los hombres de David que habían muerto se encontraba Urías el hitita.

18 Entonces Joab envió un mensajero para darle a David un informe detallado de la batalla. 19 Le dijo lo siguiente al mensajero: «Cuando termines de darle el informe completo, 20 si Su Majestad se enoja y pregunta: “¿Por qué el ejército de Joab se acercó tanto a la ciudad? ¿Es qué no sabe que hay hombres en las murallas de la ciudad que pueden matar a sus soldados con flechas? 21 ¿Es que no recuerda que una mujer le arrojó una piedra de molino a Abimélec, el hijo de Yerubéset, en Tebes y lo mató?+ 11:21 Se puede leer más acerca de la muerte de Abimélec en Jue 9:50-55. ¿Entonces por qué se acercó tanto a la muralla?” Si el rey David dice esto, entonces dile además que el oficial Urías el hitita también murió».

22 El mensajero fue y le dijo a David todo lo que Joab le había indicado:

23 —Los amonitas nos atacaron en el campo, peleamos y los perseguimos hasta la entrada de la ciudad, 24 pero los soldados que estaban en las murallas nos lanzaron flechas y algunos de sus oficiales murieron. Entre ellos Urías el hitita.

25 Entonces David dijo al mensajero:

—Dile a Joab que no se aflija tanto por lo que ha pasado, la espada puede matar a un hombre igual que a otro, que planee un ataque más fuerte contra Rabá y conseguirá la victoria.

26 Cuando Betsabé se enteró de que Urías, su esposo, había muerto, hizo duelo por él. 27 Después del luto, David mandó que la llevaran al palacio. David se casó con ella y ella le dio un hijo, pero al SEÑOR no le agradó lo que David había hecho.

12

Natán reprende a David

1 El SEÑOR envió a Natán para que le dijera a David:

—Había dos hombres que vivían en una ciudad. Uno era rico, y otro pobre. 2 El rico tenía muchas ovejas y ganado. 3 Pero el pobre no tenía nada, excepto una ovejita que había comprado y criado. La ovejita creció en su propia casa junto con él y sus hijos, comía de su comida, bebía de su vaso y dormía en su regazo. Ella era para el hombre pobre como su propia hija. 4 Sucedió entonces que un viajero llegó a visitar al hombre rico. Este quería ofrecerle de comer pero como no quería matar a ninguna de sus ovejas ni ganado para alimentar al viajero, tomó la ovejita del hombre pobre y la mandó preparar para darle de comer a su huésped.

5 David se enojó tanto contra el hombre rico que le dijo a Natán:

—¡Tan cierto como que el SEÑOR vive, que el que hizo eso merece la muerte! 6 Debe pagar cuatro veces el valor de la oveja por haber cometido este acto terrible y no haber tenido piedad.

7 Entonces Natán le dijo a David:

—¡Tú eres ese hombre! El SEÑOR Dios de Israel dice: “Te elegí+ 12:7 elegí Textualmente ungí. Ver Ungir en el vocabulario. para que fueras el rey de Israel. Te libré de Saúl. 8 Dejé que tomaras a la hija de tú amo y a sus esposas, y te di las hijas de Israel y Judá. Y si no fuera suficiente, te habría dado aún más. 9 ¿Por qué entonces ignoraste mi mandato e hiciste lo que me desagrada? Dejaste que los amonitas mataran a Urías el hitita para quedarte con su esposa. Es como si tú mismo lo hubieras matado en batalla. 10 ¡Por eso tu familia jamás tendrá paz! Al tomar a la esposa de Urías el hitita, me despreciaste”. 11 Ahora el SEÑOR dice: “Traeré desastre contra ti, y vendrá de tu misma familia. Tomaré a tus mujeres y se las entregaré a un hombre cercano a ti. Él dormirá con ellas y todo el mundo lo sabrá. 12 Tú te acostaste con Betsabé a escondidas, pero tu castigo estará a la vista de todo Israel”.

13 Entonces David reconoció ante Natán diciendo:

—He pecado contra el SEÑOR.

Natán le dijo a David:

—El SEÑOR te perdonará incluso este pecado, no morirás. 14 Porque en este asunto tú le has faltado gravemente al respeto al SEÑOR, tu hijo sí morirá.

Muerte del hijo de David y Betsabé

15 Después de esto, Natán regresó a su casa. El SEÑOR hizo que el niño que David había tenido con la esposa de Urías enfermara de gravedad. 16 David rogó a Dios por el niño y se negaba a comer o beber. Se fue a su casa y por las noches se quedaba allí tirado en el suelo. 17 Los ancianos líderes de la familia de David iban a verlo y trataban de levantarlo, pero él se negaba a levantarse y a comer con ellos. 18 Cuando el niño murió al séptimo día, los siervos de David tenían miedo de darle la noticia porque pensaban que se podría hacer algún daño a sí mismo al recibir la noticia, ya que no los había escuchado cuando el niño aún vivía.

19 Pero al ver David que sus siervos murmuraban, comprendió que el niño había muerto. Así que les preguntó a sus siervos:

—¿Ha muerto el niño?

Los siervos contestaron:

—Sí, ya ha muerto.

20 Entonces David se levantó, se bañó y se cambió de ropa. Luego fue a la casa del SEÑOR para adorar. Después regresó a su casa y les pidió a sus siervos algo de comer.

21 Los siervos le preguntaron:

—¿Por qué actúa así? Cuando el niño estaba vivo, usted se negaba a comer y lloraba, pero ahora que murió se levanta y pide de comer.

22 David les respondió:

—Cuando el niño estaba vivo, ayuné y lloré porque pensé: “¿Quién sabe? Tal vez el SEÑOR se compadezca de mí y deje vivir al niño”. 23 Pero ahora el niño murió. ¿Para qué ayunar? ¿Puedo acaso devolverle la vida? Algún día iré adonde él está, pero él no puede volver a mí.

24 Entonces David fue a consolar a su esposa Betsabé y se acostó con ella. Betsabé quedó embarazada de nuevo y tuvo otro hijo, a quien David llamó Salomón. El SEÑOR tuvo agrado del niño. 25 El SEÑOR envió al profeta Natán para ordenar que lo llamaran Jedidías+ 12:25 Jedidías Nombre que significa amado del Señor..

26 Joab atacó Rabá, capital de los amonitas y tenía rodeada la fortaleza del rey. 27 Envió mensajeros a David para decirle: «He atacado Rabá y he capturado los depósitos de agua de la ciudad. 28 Ataque Su Majestad ahora la ciudad y captúrela antes que yo. Si soy yo quien la capture, le pondrán mi nombre».

29 Así que David reunió a sus soldados y se dirigió a Rabá para atacarla y capturarla. 30 Él le quitó la corona del dios Milcón+ 12:30 dios Milcón o su rey. Milcón era el dios principal de los amonitas., la cual era de oro y piedras preciosas y pesaba 33 kilos.+ 12:30 33 kilos Textualmente un talento. Ver tabla de pesas y medidas. Luego se la pusieron a David, quien además se llevó un buen botín de la ciudad. 31 David también expulsó a los habitantes de la ciudad de Rabá y los puso a trabajar con sierras, picos y hachas, y los obligó a hacer construcciones de ladrillo. Hizo lo mismo en todas las ciudades amonitas y luego regresó con su ejército a Jerusalén.

13

Amnón y Tamar

1 Absalón hijo de David tenía una hermana muy bella que se llamaba Tamar. Amnón+ 13:1 Amnón Amnón era medio hermano de Absalón y Tamar. Todos eran hijos de David, pero Amnón era de otra mamá. Ver 2 S 3:2,3., otro hijo de David, 2 estaba enamorado de ella. Amnón la quería mucho pero como Tamar era virgen, él no creía que pudiera poseerla. La quería tanto que se enfermó de tanto pensar en ella.

3 Un amigo de Amnón llamado Jonadab era muy astuto. Jonadab era hijo de Simá, un hermano de David. 4 Jonadab le dijo a Amnón:

—¿Qué te pasa? Cada día estás peor, ¡anímate, que eres hijo del rey!

Amnón le dijo a Jonadab:

—Estoy enamorado de Tamar, pero es hermana de mi medio hermano Absalón.

5 Jonadab le dijo a Amnón:

—Acuéstate y finge estar enfermo. Cuando tu papá venga a verte, dile que sólo comerás si Tamar viene y prepara la comida en tu presencia.

6 Así que Amnón se acostó y fingió estar enfermo. Cuando el rey David fue a verlo, Amnón le dijo:

—Deja que venga mi hermana Tamar para que me prepare unas empanadas aquí mismo y me las sirva.

7 David envió mensajeros a la casa de Tamar, y le dijeron:

—Ve a la casa de tu hermano Amnón y prepárale algo de comer.

8 Así que Tamar fue a la casa de su hermano Amnón mientras él estaba en cama. Tamar tomó harina, la amasó y le cocinó las empanadas mientras Amnón la observaba. 9 Luego Tamar las sacó y se las sirvió a Amnón, pero él se negó a comérselas diciéndoles a sus siervos que se fueran, que lo dejaran solo. Así que todos sus siervos salieron de la habitación.

10 Entonces Amnón le dijo a Tamar:

—Tráeme la comida a mi cuarto y tú misma dame de comer.

Tamar tomó las tortas que había preparado y fue al cuarto de su hermano. 11 Cuando empezó a darle de comer, él la agarró de la mano y le dijo:

—Ven, acuéstate conmigo.

12 Tamar le dijo:

—¡No, hermano! ¡No me obligues a hacer eso! ¡No cometas esta infamia, que eso no se hace en Israel! 13 No podría librarme de mi vergüenza y la gente te vería como un criminal. Mejor habla con el rey, él dejaría que nos casáramos.

14 Pero Amnón no escuchó a Tamar y como era más fuerte, la forzó a tener relaciones sexuales con él. 15 Pero después de violarla, sintió un odio hacia ella mucho más grande que el amor que sintió antes, y le dijo:

—¡Levántate y vete!

16 Tamar le dijo a Amnón:

—¡No! No me eches así. ¡Eso sería peor de lo que acabas de hacer!

Pero Amnón no la escuchó, 17 sino que llamó a su siervo y le dijo:

—¡Echa de aquí a esta mujer! Y luego cierra bien la puerta.

18 Así que el siervo de Amnón la echó fuera y cerró la puerta.

Tamar llevaba una túnica muy decorada+ 13:18 muy decorada No se sabe bien el significado de este término en hebreo. especial para las princesas solteras. 19 Al salir, rasgó la túnica y se echó ceniza en la cabeza. Luego con las manos en la cabeza, se fue llorando.

20 Entonces su hermano Absalón le dijo:

—¿Has estado con tu hermano Amnón? ¿Te hizo algún daño? Si así es, cálmate, hermana. Amnón es tu hermano, no dejes que esto te preocupe más de la cuenta.

Así que Tamar no dijo nada, y desolada, se fue a vivir a la casa de Absalón.+ 13:20 Tamar […] casa de Absalón o Tamar vivió en la casa de su hermano, como una mujer arruinada.21 Al enterarse de eso, el rey David se enfureció, sin embargo no quiso castigar a su hijo Amnón, porque era su hijo preferido, el mayor. 22 Absalón odiaba a su hermano por haber violado a su hermana y no le dirigía la palabra.

Venganza de Absalón

23 Dos años después, los hombres de Absalón fueron a esquilar las ovejas en Baal Jazor, que queda cerca de la frontera con Efraín. Absalón invitó a todos los hijos del rey para que observaran. 24 Absalón se dirigió al rey y le dijo:

—Venga Su Majestad con sus siervos a observar cómo esquilan mis hombres las ovejas.

25 El rey David le dijo a Absalón:

—No, hijo. Sería mucha molestia si fuéramos todos.

Absalón insistió, pero el rey no quiso ir; sin embargo, le dio su bendición.

26 Absalón le dijo:

—Si Su Majestad no quiere venir, entonces permita que me acompañe mi hermano Amnón.

El rey le preguntó a Absalón:

—¿Por qué quieres que te acompañe?

27 Absalón siguió insistiendo hasta que David consintió en que todos sus hijos fueran con Absalón, incluso Amnón.

28 Entonces Absalón les dio la siguiente orden a sus siervos:

—Vigilen a Amnón. Cuando esté borracho y alegre por el vino, les daré la orden de que lo ataquen y lo maten. No teman ningún castigo. Después de todo, sólo estarán obedeciendo órdenes. Tengan ánimo y sean valientes.

29 De este modo, los jóvenes soldados de Absalón hicieron lo que él les ordenó. Mataron a Amnón, pero los otros hijos de David montaron cada uno en su mula y escaparon.

30 Todavía no llegaban los hijos del rey cuando David recibió noticias de lo ocurrido. Pero el mensaje era que Absalón había matado a todos los hijos del rey, que ninguno había quedado vivo. 31 Entonces, el rey David rasgó su ropa en señal de duelo y se arrojó al suelo y sus oficiales también rasgaron su ropa, 32 pero entonces Jonadab, hijo de un hermano de David llamado Simá, dijo:

—No preste atención Su Majestad a esos rumores, sólo ha muerto Amnón. Ese era el plan de Absalón desde el día que Amnón violó a su hermana Tamar. 33 Así que no haga caso Su Majestad de esos rumores, pues el único que ha muerto es Amnón. 34 En tanto que Absalón habrá huido.

El guardia de la muralla de la ciudad vio que venía mucha gente bajando la colina por el camino de Joronayin. Entonces fue a dar su informe al rey. 35 Así que Jonadab le dijo al rey:

—Vi a hombres bajando por el camino de Joronayin.

36 En cuanto Jonadab dijo eso, llegaron los hijos de David llorando a voz en cuello. También David y sus oficiales empezaron a llorar amargamente. 37 David lloraba a su hijo todos los días.

Absalón se refugió donde Talmay+ 13:37 Talmay Él era el abuelo de Absalón. Ver 2 S 3:3. hijo de Amiud, rey de Guesur. 38 De hecho Absalón había huido y se quedó allí tres años. 39 Cuando le pasó el enojo al rey David por la muerte de Amnón, quiso ver de nuevo a Absalón.

14

David permite que Absalón regrese

1 Joab hijo de Sarvia sabía que el rey David extrañaba mucho a Absalón. 2 Por eso mandó a sus mensajeros a Tecoa para que trajeran a una mujer astuta. Joab le dijo a la mujer: «Vístete de luto, sin mucho arreglo, finge estar muy triste y haber llorado muchos días por alguien que ha muerto. 3 Ve a ver al rey y dile lo que te voy a decir».

Entonces Joab le dijo a la mujer lo que habría de decir. 4 Cuando la mujer de Tecoa fue a ver al rey, se postró rostro en tierra y le dijo:

—¡Ayúdeme, Su Majestad!

5 El rey David le dijo:

—¿Qué te pasa?

La mujer le dijo:

—Soy viuda, mi esposo ha muerto. 6 Tenía dos hijos, pero un día pelearon en el campo y no hubo quién pudiera detenerlos hasta que uno mató al otro. 7 Ahora toda la familia está en contra mía y me dicen que les entregue al asesino para matarlo y vengar así a su hermano. Mi hijo es lo último que me queda. Si lo matan, me quedaré sin nadie. Él es el único que queda vivo para heredar a su papá. Mi difunto esposo no tendrá descendencia y sus pertenencias pasarán a manos de otro.

8 Entonces el rey le dijo a la mujer:

—Regresa a tu casa que yo me encargaré de este asunto.

9 La mujer de Tecoa le dijo al rey:

—Deje Su Majestad que la culpa caiga sobre mí, pues Su Majestad es inocente.

10 El rey le dijo:

—Si alguien te amenaza, tráemelo y no volverá a molestarte.

11 La mujer le dijo:

—Invoque Su Majestad el nombre del SEÑOR su Dios para que no me molesten más y no deje que castiguen a mi hijo por la muerte de su hermano, que no muera también este otro hijo.

David dijo:

—Tan cierto como que el SEÑOR vive que no tocarán ni un solo cabello de la cabeza de tu hijo.

12 La mujer dijo:

—Permita Su Majestad que esta sierva suya diga algo más.

El rey le dijo:

—Habla.

13 Entonces la mujer le dijo:

—¿Por qué ha planeado Su Majestad todo esto contra el pueblo de Dios? Al decir esto Su Majestad se declara culpable porque no deja regresar al hijo que desterró. 14 Todos moriremos un día. Seremos como agua derramada en la tierra, que ya no se puede recoger. Su Majestad bien sabe que Dios perdona. Dios tiene planes para los desterrados que buscan refugio. ¡Él no los destierra! 15 Le digo esto a Su Majestad porque la gente me atemoriza. Pensé para mí misma: “Me acercaré al rey, y tal vez él me ayude. 16 El rey me ayudará y me librará del hombre que quiere matar a mi hijo y también a mí. Ese hombre sólo quiere alejarnos de lo que Dios nos dio”. 17 Su Majestad me hará descansar porque Su Majestad es como un ángel de Dios. Su Majestad sabe distinguir entre lo bueno y lo malo, y el SEÑOR su Dios lo acompaña.

18 El rey le dijo a la mujer:

—Ahora debes decirme una cosa.

La mujer dijo:

—Dígame.

19 El rey le dijo:

—¿Te envió Joab a decirme todo esto?

La mujer contestó:

—Juro por Su Majestad que está en lo cierto, su siervo Joab me envió. 20 Lo hizo para que usted viera las cosas de modo diferente. Su Majestad es tan sabio como los ángeles de Dios y sabe todo lo que sucede en el país.

21 El rey le dijo a Joab:

—Cumpliré mi promesa, tráeme ahora a Absalón.

22 Joab se postró rostro en tierra, bendijo al rey David y le dijo:

—Hoy sé que cuento con el favor de Su Majestad porque ha aceptado lo que le pedí.

23 Entonces Joab se dirigió a Guesur y llevó a Absalón a Jerusalén. 24 Pero el rey David ordenó: «Absalón puede regresar a su casa, pero que no venga a verme». Así que Absalón regresó a su casa, pero no pudo ir a ver al rey.

25 La gente hablaba de lo bien parecido que era Absalón, pues no había israelita más apuesto que él. Era perfecto de pies a cabeza. 26 Absalón se cortó el pelo al fin del año y su cabellera pesó dos kilos+ 14:26 dos kilos Textualmente 200 siclos conforme a la medida de peso del rey. Ver tabla de pesas y medidas.. 27 Absalón tenía tres hijos y una hija. Su hija era muy bella y se llamaba Tamar.

28 Absalón vivió en Jerusalén durante dos años sin permitírsele ver al rey David. 29 Absalón mandó preguntarle a Joab si podía ir a ver al rey, pero Joab se negó a ir a hablar con él. Entonces Absalón envió otro mensaje, pero de nuevo Joab se negó a hablar con él. 30 Entonces Absalón les dijo a sus siervos: «Miren, Joab ha sembrado cebada en el campo que tiene junto al mío. Vayan y préndanle fuego».

Los siervos de Absalón fueron y le prendieron fuego al campo de Joab. 31 Joab fue entonces a la casa de Absalón y le dijo:

—¿Por qué tus siervos le prendieron fuego a mi sembrado?

32 Absalón le dijo a Joab:

—Te envié un mensaje pidiéndote que vinieras. Quería enviarte al rey para que le preguntaras por qué me pidió que regresara de Guesur. Hubiera sido mejor quedarme allá. Déjame ir a ver al rey y si soy culpable de algo, ¡que me mate!

33 Entonces Joab fue a hablar con el rey y le dijo eso. Entonces el rey mandó llamar a Absalón, quien vino y se postró rostro en tierra ante el rey, quien lo recibió con un beso.

15

Rebelión de Absalón

1 Después de esto, Absalón comenzó a usar un carruaje con varios caballos y 50 hombres que iban corriendo delante de él. 2 Absalón se levantaba temprano y se colocaba junto a la entrada+ 15:2 entrada Allí era donde la gente se reunía para hacer negocios. También allí se llevaban a cabo los juicios de los israelitas. de la ciudad para ver a los que iban a presentar sus casos para ser juzgados ante el rey David. Entonces Absalón hablaba con ellos y les decía: «¿De qué ciudad eres?» La persona contestaba: «Soy de tal y tal tribu de Israel». 3 Entonces Absalón le decía: «Tú estás en lo justo, pero el rey no te escuchará». 4 También le decía: «¡Cómo quisiera que me nombraran juez de este país! Así podría ayudar con una solución justa a todos los que vinieran a mí con sus problemas».

5 También si alguien se le acercaba y se postraba rostro en tierra, Absalón lo saludaba y le daba un beso. 6 Hacía lo mismo con todos los israelitas que iban a ver al rey David para resolver asuntos judiciales. Así Absalón se ganó el corazón de todo el pueblo de Israel.

7 Después de cuatro años, Absalón le dijo al rey David:

—Permítame Su Majestad ir a Hebrón para cumplir una promesa que le hice al SEÑOR. 8 Cuando vivía en Guesur de Aram, le prometí que si el SEÑOR me permitía regresar a Jerusalén, yo le serviría al SEÑOR en Hebrón.

9 El rey David le dijo:

—Ve en paz.

Entonces Absalón partió para Hebrón, 10 pero envió espías a todas las tribus de Israel para que les dijeran: «Cuando oigan la trompeta, digan: “¡Absalón es rey en Hebrón!”» 11 Absalón invitó a 200 hombres para que fueran con él, pero ellos no sabían los planes de Absalón. 12 Cuando Absalón ofrecía sacrificios, mandó llamar a Ajitofel, uno de los consejeros de David que era del pueblo de Guiló. Así la conspiración de Absalón fue tomando forma y más gente lo apoyaba.

13 Un mensajero le dio la noticia a David:

—El pueblo de Israel está siguiendo a Absalón.

14 Entonces David les dijo a los oficiales que se habían quedado con él en Jerusalén:

—¡Vámonos, huyamos de aquí! Absalón no dejará a nadie vivo. Démonos prisa, porque si nos alcanza nos matará a todos y destruirá a Jerusalén.

15 Los oficiales del rey le dijeron:

—Como ordene Su Majestad.

16 El rey David salió con toda la gente de su casa. Sólo dejó a diez de sus concubinas a cargo de la casa. 17 El rey se fue con toda la gente que lo atendía. Al llegar a la última casa, 18 todos los oficiales se pusieron al lado del rey, al igual que todos los mercenarios cretenses, filisteos y 600 hombres guititas que se le unieron en Gat.+ 15:18 los mercenarios […] en Gat Textualmente los quereteos, peleteos y los 600 hombres guititas que lo habían seguido desde Gat.19 Entonces el rey le dijo a Itay de Gat:

—¿Por qué nos acompañas? Regresa y quédate con el nuevo rey Absalón. Tú eres extranjero, esta no es tu tierra. 20 Apenas viniste ayer. Como no sé a dónde voy, no te voy a obligar a ir conmigo. Toma a tus hermanos y regresa. Que el SEÑOR sea fiel y leal contigo.

21 Pero Itay le contestó al rey:

—¡Tan cierto como que el SEÑOR y Su Majestad viven, juro que me quedaré con Su Majestad para vida o para muerte!

22 David le dijo a Itay:

—Está bien, ven con nosotros.

Así que Itay de Gat y toda su gente cruzaron con él el arroyo de Cedrón. 23 Todo el pueblo+ 15:23 pueblo Textualmente país. iba llorando amargamente. El rey David cruzó el arroyo de Cedrón y entonces todo el pueblo salió al desierto. 24 Sadoc y los levitas que iban con él llevaban el cofre del pacto. Lo dejaron reposar un rato en el suelo para que Abiatar orara+ 15:24 orara Textualmente subiera. Esto puede significar quemar incienso, ofrecer sacrificios o simplemente que Abiatar se quedara al lado del Cofre Sagrado hasta que pasara todo el pueblo. hasta que todo el pueblo saliera de Jerusalén. 25 El rey le dijo a Sadoc:

—Devuelve el cofre de Dios a Jerusalén. Si el SEÑOR quiere, él permitirá que yo regrese y vea su templo. 26 Pero si dice que no soy de su agrado, entonces él hará conmigo lo que bien le parezca.

27 También el rey le dijo a Sadoc:

—Escúchame, regresa a la ciudad en paz. Lleva contigo a tu hijo Ajimaz y a Jonatán hijo de Abiatar. 28 Te esperaré cerca del cruce del río que lleva al desierto hasta que sepa de ti.

29 Así que Sadoc y Abiatar devolvieron el cofre del pacto a Jerusalén y se quedaron allí. 30 David subió al Monte de los Olivos llorando, con la cara cubierta y los pies descalzos. Todos los que estaban con David también se cubrieron la cabeza y acompañaron a David en su llanto. 31 Alguien le contó a David que Ajitofel era uno de los que planeó la conspiración con Absalón. Entonces David oró: «Te pido SEÑOR que fracasen los planes de Ajitofel».

32 David subió a la cima del monte, donde solía adorar a Dios. Esperándolo allí estaba Husay el arquita, quien estaba con la ropa rasgada y con ceniza en la cabeza en señal de duelo. 33 David le dijo a Husay:

—Si vas conmigo, serás uno más a quien cuidar. 34 Pero si regresas a Jerusalén, puedes hacer fracasar los planes de Ajitofel. Di a Absalón: “Su Majestad, estoy para servirle. De la misma manera que serví a su papá, ahora le serviré a usted”. 35 El sacerdote Sadoc y Abiatar estarán contigo y deberás informarles todo lo que oigas en el palacio del rey. 36 Ajimaz hijo de Sadoc y Jonatán hijo de Abiatar estarán allí con ellos para que los envíes a informarme lo que oigas.

37 Husay, que era amigo de David, llegó a la ciudad al mismo tiempo que Absalón.

16

1 Un poco más allá de la cima del monte, David se encontró a Siba, el siervo de Mefiboset. Siba tenía dos asnos que llevaban 200 panes, 100 racimos de uvas pasas, 100 higos y un odre de vino. 2 El rey David le preguntó a Siba:

—¿Para qué es todo esto?

Siba contestó:

—Los asnos son para que los monte la familia del rey; el pan y los higos son para que alimente a los siervos; y el vino es para que lo beban los que empiecen a sentirse débiles en el desierto.

3 Entonces el rey preguntó:

—¿Y dónde está Mefiboset+ 16:3 Mefiboset Textualmente el nieto de tu amo.?

Siba contestó:

—En Jerusalén. Cree que hoy es el día en que los israelitas le devolverán el reino de su abuelo.+ 16:3 de su abuelo Textualmente de su papá.

4 Entonces el rey le dijo:

—Muy bien, en este momento te entrego todo lo que perteneció a Mefiboset.

Siba dijo:

—Me postro a los pies de Su Majestad y espero siempre contar con su favor.

Simí maldice a David

5 Cuando el rey David llegó a Bajurín, un hombre de la familia de Saúl llamado Simí hijo de Guerá, salía de allí maldiciendo a David una y otra vez. 6 Simí empezó a tirarles piedras a David y a sus oficiales, pero la gente y los soldados rodearon a David completamente. 7 Simí seguía maldiciendo a David diciendo:

—¡Largo de aquí asesino+ 16:7 asesino Textualmente hombre sanguinario. bueno para nada! 8 El SEÑOR te ha castigado por todos los que mataste de la familia de Saúl. Destronaste a Saúl y ahora a ti te pasa lo mismo. El SEÑOR le ha dado el reino a tu hijo Absalón porque tú eres un asesino.

9 Abisay hijo de Sarvia le dijo al rey:

—¿Cómo se atreve este perro muerto a maldecir a Su Majestad? Déjeme ir y cortarle la cabeza.

10 Pero el rey le contestó:

—Hijos de Sarvia, ¿Es que no tienen nada que hacer? ¿Qué pasa si Simí me maldice por orden del SEÑOR? ¿Quién le va a decir que no lo haga?

11 David también le dijo a Abisay y a todos sus siervos:

—Si mi mismo hijo está tratando de matarme, qué puedo esperar de este hombre de la tribu de Benjamín. Déjenlo que me maldiga. El SEÑOR se lo ha ordenado. 12 Tal vez el SEÑOR vea las cosas malas que están sucediendo y el SEÑOR me dé algo bueno por cada maldición de Simí.

13 Así que David y sus hombres siguieron por el camino mientras Simí los seguía caminando al otro lado del camino. Él continuaba maldiciendo a David, tirándole piedras y polvo. 14 El rey David y su gente llegaron al río Jordán cansados, así que descansaron allí y se refrescaron.

15 Absalón, Ajitofel y todo el pueblo de Israel llegaron a Jerusalén. 16 Husay el arquita, el amigo de David, fue a ver a Absalón y le dijo:

—¡Viva el rey! ¡Viva el rey!

17 Absalón le preguntó:

—¿Por qué le eres desleal a tu amigo David? ¿Por qué no huyes de Jerusalén con él?

18 Husay le dijo:

—Pertenezco a quien el SEÑOR elija. Esta gente y el pueblo de Israel lo han elegido a usted y a usted serviré. 19 Antes serví al papá así que ahora serviré al hijo.

20 Absalón le dijo a Ajitofel:

—Dinos qué debemos hacer.

21 Ajitofel le dijo a Absalón:

—Acuéstese usted con las concubinas que su papá dejó a cargo del palacio. Así todos los israelitas sabrán que su papá lo odia y usted recibirá aun más apoyo del pueblo.

22 Pusieron entonces una carpa en la azotea del palacio para que Absalón se acostara con las concubinas de su papá a la vista de todo Israel. 23 Absalón, al igual que David, escuchaba el consejo de Ajitofel. En esa época el consejo de Ajitofel se consideraba como la misma palabra de Dios.

17

El consejo de Ajitofel y el de Husay

1 Ajitofel también le dijo a Absalón:

—Permíteme elegir 12 000 hombres esta noche y yo perseguiré a David. 2 El rey está en desventaja y debilitado. Lo sorprenderé y eso hará huir a su ejército; quedará sin apoyo y podré atacarlo. 3 Luego te traeré toda su gente como una novia volviendo a su esposo. Una vez muerto David, toda la gente regresará en paz.

4 A Absalón y a todos los líderes de Israel les pareció bien el plan. 5 Pero Absalón dijo:

—Llama ahora a Husay el arquita porque quiero oír su opinión.

6 Cuando Husay fue a ver a Absalón, le dijo:

—¿Qué crees? ¿Deberé seguir el plan que me aconseja Ajitofel?

7 Husay le dijo a Absalón:

—El consejo de Ajitofel no es acertado esta vez. 8 Sabes que tu papá y sus hombres son fuertes y peligrosos como una osa salvaje a la que le han robado su cría. Tu papá es un guerrero hábil. No se quedará toda la noche con su gente. 9 Probablemente ya esté escondido en una cueva o en algún otro lugar. Si tu papá ataca a tus hombres primero, entonces el pueblo se enterará y pensarán: “¡Los seguidores de Absalón están perdiendo!” 10 Entonces hasta el que sea tan valiente como un león, se asustará. Los israelitas saben que tu papá es un gran guerrero y que sus hombres son valientes.

11 »Esto es lo que yo sugiero: reúne a todo Israel, desde Dan hasta Berseba.+ 17:11 Dan hasta Berseba Se refiere a toda la nación de Israel, norte y sur. El pueblo de Dan estaba en el norte de Israel y Berseba estaba en el sur de Judá. Entonces habrá mucha gente, como la arena del mar, y ustedes entrarán en batalla. 12 Atraparemos a David en su escondite y lo atacaremos con muchos soldados. Estaremos en todas partes como el rocío que cubre la tierra. Mataremos a David y a todos sus hombres, no quedará ni uno vivo. 13 Pero si David se escapa a la ciudad, entonces todos los israelitas traerán cuerdas a la ciudad. Derribaremos las murallas de la ciudad y las sacaremos al valle de manera que no quedará ni una piedrita en la ciudad.

14 Absalón y los israelitas dijeron:

—El consejo de Husay el arquita es mejor que el de Ajitofel.

Dijeron esto porque era el plan del SEÑOR, quien había planeado hacer fracasar el acertado consejo de Ajitofel. De este modo el SEÑOR castigaría a Absalón. 15 Husay les habló a los sacerdotes Sadoc y Abiatar sobre lo que les sugirió Ajitofel a Absalón y a los líderes de Israel. También les dijo sobre lo que él mismo había sugerido diciendo: 16 «¡Rápido! Envía un mensaje a David. Dile que no se quede en el cruce hacia el desierto, sino que cruce el río inmediatamente. Si lo cruza, entonces el rey y su gente no podrán atraparlo».

17 Los hijos de los sacerdotes Jonatán y Ajimaz esperaron en Enroguel. No querían ser vistos en el pueblo, así que una joven sierva salió a encontrarlos para darles el mensaje. Después Jonatán y Ajimaz fueron y pusieron al tanto al rey David. 18 Sin embargo, un muchacho los vio y corrió a decírselo a Absalón. Jonatán y Ajimaz escaparon rápidamente hasta llegar a la casa de un hombre en Bajurín. La casa tenía un pozo en el patio, y Jonatán y Ajimaz se metieron en el pozo. 19 La esposa del hombre extendió una sábana sobre la boca del pozo y la cubrió con grano. 20 Al llegar a la casa, los siervos de Absalón le preguntaron a la señora de la casa:

—¿Dónde están Ajimaz y Jonatán?

La mujer les dijo a los siervos de Absalón:

—Cruzaron el arroyo.

Entonces los siervos de Absalón se fueron a buscar a Jonatán y a Ajimaz, pero al no poder encontrarlos regresaron a Jerusalén. 21 Después de que los siervos de Absalón se fueron, Jonatán y Ajimaz salieron del pozo y se fueron a informar al rey David: «Apresúrese Su Majestad y cruce el río porque Ajitofel está conspirando contra usted». 22 Entonces David y toda su gente cruzaron el río Jordán. Antes de que saliera el sol, toda la gente de David ya había cruzado el río Jordán. 23 Al ver Ajitofel que los israelitas no habían seguido su consejo, ensilló un asno y se fue a su pueblo natal. Después de dejar en orden sus asuntos familiares, se ahorcó. Y murió y fue sepultado en la tumba de su padre.

24 Cuando David llegó a Majanayin, Absalón y los israelitas que estaban con él cruzaron el río Jordán. 25 Absalón nombró a Amasá capitán del ejército y así tomó el lugar de Joab.+ 17:25 Amasá […] de Joab Joab, uno de los tres capitanes del ejército de David cuando huyeron de Absalón, todavía apoyaba a David. Ver 2 S 18:2. Amasá era hijo de Itrá el ismaelita. Itrá tuvo relaciones sexuales con Abigail hija de Najás y hermana de Sarvia, la mamá de Joab. 26 Absalón y los israelitas acamparon en la tierra de Galaad.

27 Cuando David llegó a Majanayin, Sobí, Maquir y Barzilay estaban allí. Sobí hijo de Najás era del pueblo amonita de Rabá. Maquir hijo de Amiel era de Lo Debar. Barzilay era de Roguelín en Galaad. 28 Así que trajeron camas, tazones y vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, frijoles, lentejas, semillas secas, 29 miel, mantequilla, ovejas y queso de vaca, para David y los que estaban con él. Los tres sabían que la gente que estaba en el desierto estaba cansada y tenía hambre y sed.

18

Derrota de Absalón

1 David contó a su gente y eligió capitanes sobre grupos de 1000 y de 100 soldados. 2 Luego los envió a la batalla. Una tercera parte la puso bajo el mando de Joab, otra tercera parte bajo el mando del hermano de Joab, Abisay hijo de Sarvia, y la otra parte la dirigió Itay el guitita. El rey David le dijo al ejército:

—Yo también iré con ustedes.

3 Pero ellos respondieron:

—¡No! No debe Su Majestad ir con nosotros porque si tenemos que huir de la batalla, a los hombres de Absalón no les importará. Aun si nos mata a la mitad de nosotros, no les importará. Pero Su Majestad es como 10 000 de nosotros. Es mejor que se quede usted en la ciudad. Si necesitamos ayuda, entonces nos ayudará desde la ciudad.

4 El rey les dijo:

—Yo haré lo que ustedes crean que sea mejor.

Entonces el rey se quedó en la entrada de la ciudad, y el ejército salió en grupos de 100 y de 1000.

5 El rey les dio un mandato a Joab, Abisay e Itay:

—¡Háganme el favor de tratar bien al joven Absalón!

Todo el ejército oyó las órdenes que el rey dio a los capitanes.

Muerte de Absalón

6 El ejército de David salió al campo en contra de los israelitas que estaban de parte de Absalón. Pelearon en el bosque de Efraín. 7 El ejército de David derrotó a los israelitas matando a 20 000 hombres ese día. 8 La batalla se esparció por todo el país, pero ese día más hombres murieron en el bosque que por espada. 9 Al encontrarse con los oficiales de David, Absalón se montó en su mula y trató de escapar. La mula se metió por debajo de un gran roble y la cabeza de Absalón se quedó trabada en las ramas. La mula siguió galopando dejándolo a él colgando del árbol.+ 18:9 colgando del árbol Textualmente entre el cielo y la tierra.10 Al ver esto un hombre, le dijo a Joab:

—Vi a Absalón colgando de un roble.

11 Joab le dijo al hombre:

—¿Por qué no lo mataste y lo derribaste? ¡Te hubiera dado un cinturón y diez piezas de plata!

12 El hombre le dijo a Joab:

—Yo ni siquiera intentaría matar al hijo del rey aunque me dieras 1000 piezas de plata, porque bien escuchamos la orden que les dio el rey a ti, a Abisay y a Itay, diciendo: “Cuidado de no hacerle daño al joven Absalón”. 13 Si hubiera matado a Absalón, el rey se enteraría, y tú mismo me castigarías.

14 Joab dijo:

—¡No voy a perder más tiempo hablando contigo!

Absalón todavía estaba vivo colgando del roble, pero Joab tomó tres varas y golpeó con ellas a Absalón en el pecho. 15 Los diez jóvenes soldados que eran compañeros de batalla de Joab rodearon a Absalón y lo mataron. 16 Joab tocó la trompeta y le ordenó al pueblo que dejara de perseguir a los israelitas. 17 Entonces los hombres de Joab tomaron el cuerpo de Absalón, lo tiraron en un pozo grande en el bosque y luego lo rellenaron con muchas piedras. Mientras tanto todos los israelitas huyeron a sus casas.

18 Cuando Absalón vivía, se había hecho construir un monumento de piedras en el Valle del Rey, diciendo: «No tengo descendencia que mantenga vivo mi nombre». Así que al monumento de piedras le puso su propio nombre, y por eso hasta la fecha se conoce como «El Monumento de Absalón».

19 Ajimaz hijo de Sadoc le dijo a Joab:

—Permíteme ir y llevarle la noticia al rey David. Le diré que el SEÑOR ha destruido a su enemigo.

20 Joab le contestó a Ajimaz:

—No, no le lleves la noticia hoy. Lo harás otro día, pero hoy no, porque el que ha muerto es el hijo del rey.

21 Entonces Joab le dijo a un etíope:

—Ve y dile al rey lo que has visto.

Así que el etíope se inclinó ante Joab y corrió a informar a David. 22 Pero Ajimaz hijo de Sadoc le rogó de nuevo a Joab:

—Pase lo que pase, permíteme que yo también vaya con el etíope.

Joab dijo:

—Muchacho, ¿por qué quieres llevar tú la noticia? No recibirás ningún premio.

23 Ajimaz contestó:

—Pase lo que pase, quiero ir.

Joab le dijo entonces:

—Bueno, ve e informa a David.

Ajimaz corrió entonces por el valle Jordán y pasó al etíope.

24 David se hallaba sentado entre las dos puertas de la ciudad. El guardia subió al techo de los muros de la entrada y vio a un hombre que corría solo. 25 El guardia le avisó al rey David, quien dijo:

—Si viene solo, es que trae noticias.

El hombre se acercaba cada vez más a la ciudad. 26 Entonces el guardia vio a otro hombre que corría y se acercaba cada vez más a la ciudad y le dijo al guardia de la puerta:

—¡Mira! Viene otro hombre corriendo solo.

El rey dijo:

—También ha de traer noticias.

27 El guardia dijo:

—Me parece que el primero corre como Ajimaz hijo de Sadoc.

El rey dijo:

—Ajimaz es un buen hombre, debe de traer buenas noticias.

28 Ajimaz le dijo al rey:

—Todo está bien.

Ajimaz se postró rostro en tierra ante el rey y dijo:

—¡Alabado sea el SEÑOR! Dios de Su Majestad que ha derrotado a los hombres que estaban en contra de mi señor y rey.

29 El rey preguntó:

—¿Está bien el joven Absalón?

Ajimaz contestó:

—Cuando Joab me envió, vi mucho alboroto pero no supe qué pasaba.

30 Entonces el rey dijo:

—Pasa y espera ahí.

Ajimaz pasó y se quedó esperando ahí.

31 Cuando el etíope llegó, le dijo:

—Traigo noticias para Su Majestad. Hoy el SEÑOR ha castigado a los que estaban en su contra.

32 El rey le preguntó al etíope:

—¿Está bien el joven Absalón?

El etíope contestó:

—Que todos sus enemigos y los que intenten hacerle algún daño sufran igual que este joven.

33 Al oír esto, el rey se puso muy mal y subió a su habitación sobre la entrada de la ciudad gritando: «¡Ay, Absalón, hijo mío! ¡Mi hijo Absalón, quisiera haber muerto yo y no tú! ¡Ay, mi hijo Absalón!»

19

Joab reprende a David

1 El pueblo le informó a Joab que el rey lloraba y estaba triste por Absalón. 2 Así que la alegría de la victoria se tornó en tristeza para todo el pueblo. Fue un día muy triste porque el pueblo sabía que el rey estaba muy triste por su hijo. 3 El pueblo entró en silencio a la ciudad, como si hubiera sido derrotado en batalla y hubiera tenido que huir. 4 El rey se había cubierto la cara y lloraba amargamente: «¡Ay, Absalón, hijo mío! ¡Absalón, hijo mío, hijo mío!»

5 Joab fue al palacio del rey y le dijo:

—¡Su Majestad está humillando a sus oficiales! Ellos le salvaron la vida hoy y también salvaron la vida de sus hijos, hijas, esposas y concubinas. 6 Su Majestad ama a los que lo odian y odia a los que lo aman. Hoy ha puesto en claro que no le importan sus oficiales y sus soldados. ¡Se ve que estaría usted feliz y contento si Absalón viviera y nos hubiera matado a todos hoy! 7 Vaya ahora y anime a sus oficiales. Si no lo hace ahora mismo, juro por el SEÑOR que no tendrá a nadie de su parte para esta misma noche, y eso sería peor que cualquiera de los problemas que ha tenido desde su niñez.

8 Entonces el rey se dirigió a la entrada de la ciudad+ 19:8 entrada de la ciudad Lugar donde se llevaban a cabo las reuniones públicas. a retomar el mando. Al correr la noticia de que el rey estaba en la entrada de Mahanaim, las tropas se presentaron ante él.

David vuelve a Jerusalén

Todos los israelitas que estaban de parte de Absalón habían huido. 9 Las diferentes tribus discutían y decían: «El rey David nos salvó de los filisteos y de nuestros enemigos, pero huyó de Absalón. 10 Por eso elegimos a Absalón como rey, pero ahora que Absalón ha muerto en batalla, debemos pedirle al rey David que vuelva».

11 El rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar con el siguiente mensaje: «Hablen con los líderes de Judá y díganles: “¿Por qué son ustedes la última tribu en aceptar que yo, el rey David, vuelva a mi palacio? Todos los israelitas me están pidiendo que vuelva al palacio. 12 Ustedes son mis hermanos, mi familia. Entonces ¿por qué han de ser los últimos en aceptar que vuelva?” 13 También dígale a Amasá: “Tú eres parte de mi familia. Que Dios me castigue si no te nombro capitán del ejército en lugar de Joab”».

14 Amasá llegó al corazón de todo el pueblo de Judá, de manera que todos estuvieron de acuerdo como si fueran una misma persona. El pueblo de Judá envió este mensaje al rey: «Vuelve al palacio con tus oficiales». 15 El rey David se dirigió al río Jordán. El pueblo de Judá fue a encontrar al rey en Guilgal para ayudarle a cruzar el río. 16 Simí hijo de Guerá, de la familia de Benjamín, vivía en Bajurín. Simí se apresuró a ir a recibir al rey David junto con el pueblo de Judá. 17 Alrededor de 1000 personas de la tribu de Benjamín fueron con Simí. El siervo de la familia de Saúl, Siba, también fue con sus 15 hijos y 20 siervos. Todos se apresuraron a ir al río Jordán para recibir al rey David. 18 El pueblo cruzó el río Jordán para ayudar a la familia del rey en su regreso a Judá. El pueblo hacía que el rey se sintiera complacido. Mientras el rey cruzaba el río, se le acercó Simí hijo de Guerá. Simí postró su rostro en tierra ante el rey 19 y le dijo:

—Le ruego a Su Majestad que olvide mis malas acciones. No recuerde las cosas malas que hice cuando usted salió de Jerusalén. 20 Su Majestad sabe que he pecado, por eso soy el primero de la familia de José+ 19:20 familia de José Probablemente se refiere a los israelitas que siguieron a Absalón. Con frecuencia, se usa el nombre de Efraín (un hijo de José) para referirse a todas las familias del norte de Israel. en venir a recibirlo.

21 Pero Abisay hijo de Sarvia dijo:

—Debemos matar a Simí porque maldijo al rey que el SEÑOR eligió.

22 Entonces David les dijo:

—¿Qué voy a hacer con ustedes, hijos de Sarvia? Ahora están contra mí. No se matará a nadie en Israel. Hoy sé que de nuevo soy rey de Israel.

23 Entonces el rey le dijo a Simí:

—No morirás.

El rey le prometió a Simí que él no lo mataría.+ 19:23 El rey […] no lo mataría David no mató a Simí. Sin embargo, unos años después, Salomón, el hijo de David, mandó matarlo. Ver 1 R 2:44-46.

24 También Mefiboset, nieto+ 19:24 nieto Textualmente hijo. de Saúl, fue a recibir al rey David. Desde que el rey había salido de Jerusalén hasta que regresó en paz, Mefiboset no se había lavado los pies ni cortado el bigote ni cambiado de ropa. 25 Cuando Mefiboset vio al rey en Jerusalén, el rey le dijo:

—Mefiboset, ¿por qué no me acompañaste cuando salí de Jerusalén?

26 Mefiboset contestó:

—Mi siervo me engañó, Su Majestad. Como soy cojo, le dije a mi siervo Siba que me ensillara un asno para ir con el rey, 27 pero me engañó y me maldijo. Pero Su Majestad es como un ángel de Dios y hará lo que le parezca correcto. 28 Su Majestad podía haber matado a toda la familia de mi abuelo,+ 19:28 de mi abuelo Textualmente de mi papá. pero no lo hizo. Por el contrario, me sentó a su mesa, y por eso no tengo derecho a quejarme de nada ante el rey.

29 El rey le dijo a Mefiboset:

—No tienes que decir más. Está decidido que tú y Siba dividirán la tierra.

30 Mefiboset le dijo al rey:

—Me conformo con que Su Majestad haya regresado en paz. Deje que Siba se quede con la tierra.

31 Barzilay el galaadita salió de Roguelín para ir al río Jordán con el rey David. Acompañó al rey para dirigirlo al cruzar el río. 32 Barzilay era un hombre viejo de 80 años. Él había alimentado y le había dado otras cosas a David cuando estaba en Majanayin porque era muy rico. 33 David le dijo a Barzilay:

—Acompáñame al río, yo te cuidaré si vienes a vivir conmigo en Jerusalén.

34 Pero Barzilay le dijo al rey:

—¿Sabe Su Majestad cuántos años tengo? ¿Cree que puedo irme con usted a Jerusalén? 35 ¡Tengo 80 años! Estoy viejo, sin sentido común y no le hallo el gusto a la comida ni a la bebida. Estoy muy viejo para ponerme a oír el canto de los hombres y mujeres. ¿Para qué se molesta Su Majestad conmigo? 36 No necesito nada de lo que quiere usted darme. Cruzaré el río Jordán con Su Majestad, 37 pero después déjeme ir a casa para que muera en mi pueblo y me sepulten en la tumba de mis padres. Puede Su Majestad quedarse con mi siervo Quimán. Deje que lo acompañe y haga con él lo que le parezca.

38 El rey contestó:

—Que me acompañe Quimán. Por ti, lo trataré bien, y a ti te daré lo que quieras.

39 El rey se despidió de Barzilay y lo bendijo. Barzilay regresó a su casa, y el rey y todo el pueblo cruzaron el río 40 rumbo a Guilgal, acompañado de Quimán. Todo el pueblo de Judá y la mitad del pueblo de Israel cruzaron el río con David. 41 Los israelitas se acercaron al rey y le dijeron:

—¿Cómo es que nuestros hermanos, el pueblo de Judá, se han adueñado del rey al cruzar el río Jordán con sus soldados?

42 El pueblo de Judá les contestó a los israelitas:

—¿Por qué se enojan por eso? Lo hicimos porque el rey es nuestro pariente cercano. No hemos comido por cuenta del rey ni se nos dio ningún regalo.

43 Los israelitas contestaron:

—Nosotros tenemos herencia en David,+ 19:43 herencia en David Judá y Benjamín eran dos de las tribus que después se convirtieron en el reino de Judá, después de que el reino se dividió. Las otras diez tribus estaban en el reino de Israel. así que tenemos más derecho sobre él que ustedes, pero ustedes nos ignoraron. Nosotros fuimos los primeros en querer traer de vuelta al rey.

Las palabras del pueblo de Judá eran más duras que las de los israelitas.

20

Rebelión de Sabá

1 En ese lugar había un hombre perverso de la tribu de Benjamín que se llamaba Sabá hijo de Bicrí. Sabá tocó la trompeta para reunir al pueblo y dijo:

«No tenemos herencia con David.

No tenemos nada que ver con el hijo de Isaí.

Vamos a casa, Israel,

a nuestras propias carpas».

2 Así que todos los israelitas+ 20:2 israelitas Aquí se refiere a las tribus que no son parte de Judá. dejaron a David y siguieron a Sabá hijo de Bicrí. Pero el pueblo de Judá se quedó con su rey todo el camino, desde el río Jordán hasta Jerusalén. 3 Cuando David regresó al palacio en Jerusalén, puso a las diez concubinas que había dejado a cargo del palacio en una casa bajo vigilancia. David se encargaba de ellas y les daba de comer, pero nunca volvió a acostarse con ellas. Allí permanecieron como si fueran viudas, hasta que murieron. 4 El rey le dijo a Amasá:

—Dile al pueblo de Judá que se reúna conmigo en tres días. Tú también debes estar ahí.

5 Así que Amasá fue a reunir al pueblo, pero le llevó más del tiempo dicho. 6 Entonces David le dijo a Abisay:

—Sabá hijo de Bicrí representa más peligro para nosotros que Absalón. Así que persíguelo con mis oficiales. Apresúrate para que no entre a las ciudades amuralladas, porque si lo hace, no podremos atraparlo.

7 Así que Joab salió de Jerusalén para perseguir a Sabá hijo de Bicrí. Joab llevó a sus propios soldados junto con los cretenses y filisteos.+ 20:7 cretenses y filisteos Textualmente quereteos y peleteos. Guardia personal de David.8 Cuando Joab y el ejército llegaron a la gran roca que está en Gabaón, Amasá les salió al encuentro. Llevaba puesto su uniforme, con cinturón y la espada envainada. Pero al caminar, la espada se le cayó. 9 Joab le preguntó a Amasá:

—¿Cómo estás, hermano?

Con la mano derecha, Joab lo tomó por la barba para saludarlo de beso. 10 Amasá no se fijó que Joab tenía una espada en la mano. Joab se la clavó en el estómago a Amasá, haciendo que sus entrañas se derramaran por el suelo. Joab no tuvo que clavarle la espada de nuevo, pues ya estaba muerto. Entonces Joab y su hermano Abisay empezaron a perseguir a Sabá hijo de Bicrí. 11 Uno de los soldados jóvenes se quedó con el cuerpo de Amasá y dijo:

—Todos los que apoyen a Joab y a David, sigan a Joab.

12 Allí estaba el cuerpo de Amasá todo cubierto de sangre en medio del camino. El hombre que lo vigilaba vio que todo el ejército se detenía a verlo. Entonces lo sacó del camino, lo puso en el campo y lo cubrió con un trapo. 13 Después de quitar el cuerpo del camino, la gente pasaba y seguía a Joab, uniéndose a él en la persecución de Sabá hijo de Bicrí.

14 Sabá hijo de Bicrí recorrió todas las familias de Israel rumbo a Abel Betmacá. Los beritas también siguieron a Sabá. 15 Al llegar Joab y sus hombres a Abel Betmacá rodearon el pueblo. Construyeron una rampa contra la muralla de la ciudad para poder treparla y también empezaron a derribar la muralla. 16 Al verlos, una mujer sabia que vivía en esa ciudad les gritó:

—¡Escúchenme! Díganle a Joab que venga acá para que pueda hablar con él.

17 Cuando Joab fue a hablar con la mujer, esta le preguntó:

—¿Es usted Joab?

Joab contestó:

—Sí, soy yo.

18 Entonces la mujer dijo:

—En la antigüedad la gente decía: “Pide ayuda en Abel y encontrarás lo que necesites”. 19 Yo soy una de las muchas personas pacíficas y leales de este pueblo. Usted está tratando de destruir una metrópolis+ 20:19 metrópolis Textualmente Ciudad y madre. de Israel. ¿Por qué quiere destruir algo que pertenece al SEÑOR?

20 Joab contestó:

—¡Yo no quiero destruir ni acabar con nada! 21 Pero en tu ciudad hay un hombre de la tierra de Efraín que se llama Sabá hijo de Bicrí. Este hombre se ha rebelado contra el rey David. Sólo entréguenmelo y dejaré la ciudad en paz.

La mujer le dijo a Joab:

—Está bien. Le arrojaremos su cabeza sobre la muralla.

22 Entonces la mujer les habló de manera muy inteligente a todos los habitantes de la ciudad. El pueblo le cortó la cabeza a Sabá hijo de Bicrí y se la arrojaron a Joab sobre la muralla.

Joab tocó la trompeta y el ejército salió de la ciudad. Los soldados regresaron a casa y Joab regresó a Jerusalén, donde estaba el rey.

23 Joab era capitán de todo el ejército de Israel. Benaías hijo de Joyadá estaba al mando de los cretenses y filisteos. 24 Adonirán supervisaba a los hombres que realizaban trabajo forzado. Josafat hijo de Ajilud era el secretario. 25 Seva era el cronista. Sadoc y Abiatar eran los sacerdotes; 26 e Ira el yairita era el sacerdote personal de David.+ 20:26 sacerdote personal de David o consejero.

21

Venganza de los gabaonitas

1 Durante el reinado de David, hubo escasez de alimentos por tres años. David oró al SEÑOR, y el SEÑOR le contestó: «Saúl y su familia asesina+ 21:1 familia asesina Textualmente casa sanguinaria. son la causa de esta escasez de alimentos por haber matado a los gabaonitas». 2 Los gabaonitas no eran israelitas, sino amorreos, y los israelitas habían prometido no hacerles daño,+ 21:2 los israelitas […] daño Esto sucedió en el tiempo de Josué, cuando los gabaonitas engañaron a los israelitas. Leer Jos 9:3-15. pero Saúl trató de matarlos debido a los celos que tenía del pueblo de Israel y Judá. El rey David reunió a los gabaonitas 3 y les preguntó:

—¿Qué puedo hacer por ustedes? ¿Cómo puedo reparar el daño del pecado de Israel para que ustedes bendigan al pueblo del SEÑOR?

4 Los gabaonitas le contestaron:

—No hay suficiente oro ni plata para que la familia de Saúl pague por lo que hizo. Pero nosotros no tenemos el derecho de matar a nadie en Israel.

David dijo:

—¿Entonces, qué puedo hacer por ustedes?

5 Los gabaonitas respondieron:

—Saúl hizo planes contra nosotros. Trató de destruir a nuestra gente que vivía en la tierra de Israel. 6 Entréganos siete de los hijos de Saúl, el elegido del SEÑOR, para que los ejecutemos ante el SEÑOR en el monte Guibeá de Saúl.+ 21:6 Entréganos […] de Saúl o Entréganos siete de los hijos de Saúl, el elegido del SEÑOR, para que los ejecutemos ante el SEÑOR en Gabaón, en el monte del SEÑOR.

El rey dijo:

—Se los entregaré.

7 Pero el rey protegió al hijo de Jonatán, Mefiboset. Jonatán era hijo de Saúl, pero como David le había hecho una promesa a Jonatán+ 21:7 David […] a Jonatán David y Jonatán se habían hecho la promesa de no hacerles daño a sus respectivas familias. Leer 1 S 20:12-23,42. con el SEÑOR como testigo, el rey no los dejó hacerle ningún daño a Mefiboset+ 21:7 Mefiboset Este es otro Mefiboset, no el hijo de Jonatán.. 8 David les entregó a Armoní y Mefiboset hijos de Saúl y su esposa Rizpa, hija de Aja. Saúl también tenía una hija llamada Merab, quien estaba casada con Adriel hijo de Barzilay, el mejolatita. Así que David tomó a los cinco hijos de Merab y Adriel, 9 y les entregó estos siete hombres a los gabaonitas, quienes los llevaron al monte y los ejecutaron ante el SEÑOR. Así murieron al mismo tiempo los siete durante el principio de la cosecha de cebada.

10 Entonces Rizpa hija de Ayá tomó una tela de luto y la puso sobre la roca+ 21:10 roca Esta palabra se puede referir a la Gran Roca de Gabaón (leer 2 S 20:8), la roca sobre la que estaban los cuerpos o la roca que marca el lugar donde fueron sepultados sus hijos.. Allí se quedó la tela desde que empezó la cosecha hasta que llegaron las lluvias. Rizpa vigilaba los cuerpos día y noche. De día, no dejaba que se acercaran las aves de rapiña y de noche no dejaba que se acercaran los animales salvajes. 11 Entonces la gente le dijo a David lo que estaba haciendo la concubina de Saúl. 12 Entonces David recogió los restos de Saúl y Jonatán que estaban en Jabés de Galaad. Los hombres de Jabés de Galaad habían tomado los restos de Saúl y Jonatán cuando los mataron en Guilboa. Los filisteos habían colgado sus cuerpos en una pared en Betsán+ 21:12 Betsán o posiblemente: Betseán., pero los hombres de Jabés de Galaad habían ido ahí y se los robaron.

13 David recogió los restos de Saúl y Jonatán que estaban en Jabés Galaad junto con los cuerpos de los siete hombres que estaban colgados. 14 Sepultaron los restos de Saúl y su hijo Jonatán en el área de Benjamín y los sepultaron en uno de los túneles en la tumba de Quis, papá de Saúl. Dios escuchó las oraciones del pueblo en esa tierra porque hacían todo lo que el rey les ordenaba.

Guerra con los filisteos

15 Los filisteos atacaron a Israel, así que David y sus hombres salieron a pelear contra ellos, pero David se sintió muy cansado y débil. 16 Entonces Isbibenob, uno de los soldados consagrados al dios Rafá, pensó matar a David. Tenía una espada nueva y su lanza pesaba más de tres kilos.+ 21:16 más de tres kilos Textualmente 300 siclos de bronce. Ver tabla de pesas y medidas.17 Pero Abisay hijo de Sarvia le salvó la vida a David y mató al filisteo. Entonces los hombres de David le rogaron: «De ahora en adelante ¡qué su Majestad nunca vaya con nosotros en batalla, no sea que Israel pierda su mejor líder!»

18 Después hubo otra batalla con los filisteos en Gob. Sibecay el jusatita mató a Saf, otro de los soldados consagrados al dios Rafá.+ 21:18 consagrados al dios Rafá Textualmente uno de los criados de Rafá. Ver 1 Cr 20:4.19 De nuevo hubo otra batalla en Gob contra los filisteos. Eljanán hijo de Yaré Oreguín de Belén mató a Goliat el guitita+ 21:19 Goliat el guitita Ver 1 Cr 20:5.. Su lanza era tan grande como el rodillo de un telar. 20 Hubo otra batalla en Gat. Había allí otro soldado consagrado al dios Rafá que tenía 24 dedos, seis en cada mano y seis en cada pie. 21 Este hombre se puso a desafiar a los israelitas y a burlarse de ellos, por lo cual Jonatán hijo de Simá, que era hermano de David, lo mató. 22 David y sus hombres mataron a esos cuatro soldados consagrados al dios Rafá de Gat.

22

Canto de alabanza de David al Señor

1+ 22:1 Este cántico también se encuentra en el Sal 18. David cantó al SEÑOR esta canción cuando el SEÑOR lo libró de Saúl y todos sus enemigos.

2 «El SEÑOR es mi roca, mi fortaleza y mi libertador.

3 Dios es mi refugio, él me protege;

es mi escudo, me salva con su poder.

Él es mi escondite más alto,

mi protector y Salvador.

¡Tú me salvas de la violencia!

4 ¡El SEÑOR es digno de alabanza!

Le pedí ayuda, y me rescató de mis enemigos.

5 »Me encerraron olas gigantes

y sentí miedo ante la temible corriente.

6 El lugar de los muertos+ 22:6 lugar de los muertos Textualmente Seol. me enredó en sus cuerdas,

tendía ante mí trampas mortales.

7 En mi angustia clamé al SEÑOR,

y pedí ayuda a mi Dios.

Desde su templo, él escuchó mis lamentos,

y oyó mis gritos pidiendo auxilio.

8 »Entonces la tierra tembló y se tambaleó,

las bases de los cielos se estremecieron;

la tierra tembló y retumbó

porque Dios estaba furioso.

9 Salía humo de su nariz+ 22:9 Salía humo de su nariz o En su furia, salía humo de él.

y llamas de su boca;

lanzaba carbones encendidos.

10 »Dios abrió el cielo

y bajó sobre una nube negra.

11 Bajó cabalgando sobre los querubines del cielo;

se deslizaba con el viento.

12 Estaba oculto en nubes, espesas y oscuras,

que lo cubrían totalmente.

13 Entonces la gloria resplandeciente de Dios brilló en las nubes

arrojando granizo y emitiendo fuertes rayos.

14 »La voz del SEÑOR retumbó en el cielo,

el Altísimo se hizo oír y hubo rayos y granizo.

15 Dios lanzó sus flechas+ 22:15 flechas Se refiere a los rayos. y dispersó al enemigo.

Lanzó muchos rayos y todos salieron espantados.

16 SEÑOR, tú alzaste la voz para hacerte escuchar

y sopló un viento fuerte+ 22:16 SEÑOR […] viento fuerte o SEÑOR, tú hablaste con fuerza y un soplo de viento salió de tu nariz.

que dejó el fondo del mar a la vista.

Las bases de la tierra quedaron al descubierto.

17 »Luego extendió la mano y me rescató.

Me sacó de las aguas turbulentas.

18 Me salvó de mis poderosos enemigos,

de los que me odiaban,

pues eran más fuertes que yo.

19 Cuando yo estaba en dificultades

y mis enemigos me atacaban,

el SEÑOR me dio su apoyo y protección.

20 Él me rescató porque me ama;

me llevó a un lugar seguro.

21 »El SEÑOR me recompensó como merecía porque actué con justicia.

Él me recompensó porque no he obrado con maldad.

22 Me he preocupado por vivir como el SEÑOR quiere que lo haga.

Por eso no he hecho nada que pueda separarme de Dios.

23 Siempre tengo en cuenta sus enseñanzas

y nunca me aparto de sus leyes.

24 He sido siempre honesto con él

y me he mantenido apartado del mal.

25 Por eso, el SEÑOR me recompensará en la medida que yo actúe con justicia.

Lo hará en tanto yo no haga el mal.

26 »Dios es fiel con los que le son fieles;

sincero con los que le son sinceros.

27 Eres bueno y puro con la gente que es buena y pura;

pero le sales adelante a la gente tramposa.

28 Tú salvas a la gente humilde

y humillas a los más soberbios.

29 SEÑOR, tú iluminas mi sendero;

eres mi luz en la oscuridad, SEÑOR.

30 Dios mío, con tu ayuda podré correr con los soldados.

Con tu ayuda asaltaré las murallas de mis enemigos.

31 »El camino de Dios es perfecto;

las promesas del SEÑOR han sido probadas.

Él protege a quienes buscan su ayuda y protección.

32 El SEÑOR es el único Dios.

Nuestro Dios es la única roca.

33 Él es quien me fortalece

y perfecciona mi camino.

34 Él me ayuda a correr tan rápido como una gacela

y me mantiene firme aún en los lugares más altos.

35 Él me prepara para la guerra.

Les da fuerza a mis brazos para que puedan lanzar dardos poderosos.

36 Dios mío, me has dado el escudo de tu salvación,

y me has ayudado a prosperar.

37 Tú me ayudas a correr más rápido

y les das fuerzas a mis piernas.

38 »Así puedo perseguir y destruir a mis enemigos;

no descansaré hasta derrotarlos.

39 Acabaré con ellos.

Los derrotaré de modo que ellos nunca puedan levantarse de nuevo;

todos ellos estarán bajo mis pies.

40 Dios mío, tú me das fuerzas en la batalla;

haces que aquellos que me persiguen tengan que rendirse ante mí.

41 Tú me ayudas a derrotar a mis enemigos

y a derribar a los que me odian.

42 Ellos buscaron ayuda, pero nadie fue en su auxilio.

También llamaron al SEÑOR, pero él no les respondió.

43 Dispersé a mis enemigos como el polvo de la tierra.

Los pisoteé como al barro en las calles.

44 »Tú me salvaste de conflictos militares,

me pusiste a cargo de naciones.

Gente que yo no conocí antes,

ahora me sirve.

45 Esos que no me conocían

tratarán de halagarme.

46 Tendrán temor de mí.

Saldrán de sus escondites temblando de miedo.

47 »¡El SEÑOR vive! ¡Bendita sea mi roca!

Alabado sea Dios mi Salvador.

48 Dios castiga a mis enemigos

y los pone bajo mi control.

49 Él me salva de mi enemigo,

me ayuda a vencer a los que me atacan.

Me salva del cruel enemigo.

50 Por eso alabo al SEÑOR

y adoro su nombre en todas partes.

51 Él le da la victoria a David, su rey elegido.

A él y a sus descendientes

les muestra siempre toda su bondad».

23

Últimas palabras de David

1 Estas son las últimas palabras de David:

«Mensaje de David hijo de Isaí,

a quien Dios hizo un gran hombre,

a quien el Dios de Jacob eligió,

el dulce cantor de Israel.+ 23:1 el dulce cantor de Israel o el favorito del Protector de Israel.

Este es el mensaje:

2 »El Espíritu del SEÑOR habla por medio de mí

y ha puesto su palabra en mi lengua.

3 El Dios de Israel me ha hablado,

el refugio+ 23:3 refugio Textualmente roca, una forma de referirse a Dios como lugar de refugio y seguridad. de Israel me ha dicho:

“El que gobierne a la gente con justicia,

respetando a Dios,

4 será como la luz de la aurora,

como una mañana sin nubes,

como hierba que brilla después de la lluvia”.

5 »¿No está así mi casa+ 23:5 casa Se refiere a la familia de David. con Dios?

Dios hizo conmigo un pacto eterno,

completamente reglamentado y seguro.

Es seguro que él me dará la victoria total

y hará que se cumplan todos mis deseos.

6 Pero la gente mala es como espinos arrancados,

que no pueden agarrarse con la mano.

7 Si alguien los agarra,

lo hace con un hierro o una lanza

y los arroja al fuego para que ardan completamente».

Los tres héroes

8 Estos son los nombres de los hombres más valientes de David:

Joseb Basébet el tacmonita+ 23:8 Joseb Basébet el tacmonita o Yasobeán el jacmonita. Ver 1 Cr 11:11., que era el capitán de los tres héroes, mató con su lanza a 800 hombres en una sola batalla.

9 Después estaba Eleazar hijo de Dodó+ 23:9 Eleazar hijo de Dodó o Eleazar su primo., el ajojita, que era uno de los tres famosos y estaba con David cuando desafió a los filisteos que se habían reunido en Pas Dammim para la batalla. Los israelitas huyeron, 10 pero Eleazar se quedó y peleó contra los filisteos hasta que se le cansó tanto la mano que se le quedó pegada a la espada. Ese día el SEÑOR ganó una gran victoria. El pueblo de Israel regresó, pero sólo para tomar las pertenencias de los muertos. 11 Luego estaba Sama hijo de Agué el ararita, quien cuando los filisteos se reunieron para pelear, peleó en un campo de lentejas. El pueblo huyó de los filisteos, 12 pero Sama se paró en medio del campo y lo defendió, hasta que derrotó a los filisteos. Ese día el SEÑOR le dio a Israel una gran victoria.

13 Una vez, al comienzo de la cosecha, tres de los 30 héroes+ 23:13 30 héroes Estos hombres formaban el famoso grupo de soldados valientes de David. bajaron hasta la cueva de Adulán para unirse a David.+ 23:13 tres de […] a David El hebreo es oscuro; comparar con 1 Cr 11:15. Un destacamento filisteo estaba acampando en el valle de Refayin. 14 David estaba en el fuerte y en ese tiempo había tropas de los filisteos acantonadas en Belén. 15 A David le dio sed y dijo: «Si sólo pudiera tomar un poco del agua del pozo que está en la entrada de Belén», pero en realidad sólo lo dijo por decir. 16 Los tres héroes+ 23:16 tres héroes Los tres soldados más valientes de David. avanzaron peleando entre el ejército filisteo y tomaron agua del pozo que está cerca de la entrada de la ciudad de Belén. Entonces los tres héroes le llevaron el agua a David, pero él no la bebió, sino que la derramó en la tierra como ofrenda al SEÑOR. 17 David dijo: «SEÑOR, no puedo beber esta agua. Sería como beber la sangre de los que arriesgaron su vida por mí». Por eso David se negó a tomársela. Los tres héroes hicieron muchos actos de ese tipo.

18 Abisay, hermano de Joab hijo de Sarvia, era el jefe de los tres héroes. Abisay mató a 300 enemigos con su lanza y por eso se hizo famoso entre los tres. 19 Abisay se hizo igual de famoso que los tres héroes y se convirtió en su jefe, aunque no era uno de ellos.

20 Después estaba Benaías hijo de Joyadá, quien era de Cabsel y tenía mucho poder. Benaías mató a los dos hijos de Ariel de Moab. Un día nevado, Benaías se metió en un pozo y mató a un león. 21 También mató a un soldado egipcio de gran estatura a pesar de que el egipcio tenía una lanza en la mano. Benaías lo atacó con un palo, le quitó la lanza y con la misma lanza lo mató. 22 Benaías hijo de Joyadá hizo muchas cosas así y fue tan famoso como los tres héroes. 23 Era aun más famoso que los 30 héroes, pero no era parte de ellos, y David lo nombró jefe de sus escoltas.

Los 30 héroes

24 Los siguientes hombres estaban entre los 30 héroes:

Asael hermano de Joab;

Eljanán hijo de Dodó+ 23:24 Eljanán hijo de Dodó o su sobrino (de Asael), Eljanán. de Belén;

25 Sama el jarodita;

Elicá el jarodita;

26 Heles el paltita;

Irá hijo de Iqués el tecoíta;

27 Abiezer el anatotita;

Mebunay el jusatita;

28 Zalmón el ajojita;

Maray el netofatita;

29 Jéled hijo de Baná el netofatita;

Itay hijo de Ribay de Guibeá de Benjamín;

30 Benaías el piratonita;

Hiday de los arroyos de Gaas;

31 Abí Albón el arbatita;

Azmávet el bajurinita;

32 Elijaba el salbonita;

los hijos de Jasén;

Jonatán; 33 el hijo de Sama el ararita;

Ahían hijo de Sarar el ararita;

34 Elifelet hijo de Ajasbay el macateo;

Elián hijo de Ajitofel el guilonita;

35 Jezró el de Carmel;

Paray el arbita;

36 Igal hijo de Natán de Sobá;

el hijo de Hagrí;

37 Sélec el amonita;

Najaray el berotita que era el escudero de Joab hijo de Sarvia;

38 Ira el itrita;

Gareb el itrita;

39 y Urías el hitita.

En total fueron 37.

24

David hace un censo militar

1 Una vez más el SEÑOR se enojó con Israel e hizo que David se volviera contra los israelitas ordenándole: «Levanta un censo de Israel y de Judá». 2 Así que el rey David le dijo a Joab, comandante del ejército:

—Vayan por todas las tribus de Israel y levanten un censo, desde Dan hasta Berseba,+ 24:2 Dan hasta Berseba Se refiere a toda la nación de Israel, norte y sur. Dan era un pueblo en la parte norte de Israel y Berseba estaba en la parte sur de Judá. para que yo sepa cuántos pueden cumplir el servicio militar.

3 Pero Joab le dijo al rey:

—Que el SEÑOR su Dios multiplique 100 veces el número de sus tropas y que Su Majestad pueda verlo con sus propios ojos pero, ¿por qué quiere Su Majestad hacer tal cosa?

4 No obstante el rey David les ordenó enérgicamente a Joab y los demás capitanes del ejército que fueran a levantar el censo. Así que salieron a hacer lo que el rey pedía. 5 Cruzaron el río Jordán y acamparon en Aroer, al lado derecho de la ciudad. La ciudad está en medio del valle de Gad, camino a Jazer. 6 Luego se dirigieron al este, a Galaad, hasta Tajtín Jodsí. Luego al norte a Dan Jaán y a los alrededores de Sidón. 7 Fueron al fuerte de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y los cananeos. Luego se dirigieron al sur, a Berseba en el sur de Judá. 8 Les tomó nueve meses y 20 días hacer este recorrido por el país. Después de este tiempo, regresaron a Jerusalén, 9 y Joab le entregó el resultado del censo al rey. Había 800 000 hombres en Israel que podían pelear a espada, y 500 000 en Judá.

10 Entonces David se sintió avergonzado de haber ordenado el censo y le dijo al SEÑOR: «¡SEÑOR, he cometido un gran pecado! He sido un tonto, te ruego que me perdones».

11 Cuando David se levantó a la mañana siguiente, Gad, el vidente de David, recibió este mensaje del SEÑOR: 12 «Ve y dile a David que el SEÑOR dice: “Escoge entre estos tres castigos. ¿Cuál prefieres?”» 13 Gad fue a ver a David, le informó del asunto y le dijo:

—Escoge entre estos tres castigos: tres años de escasez de alimentos para ti y tu tierra; persecución de parte de tus enemigos durante tres meses; o tres días de epidemia en tu país. Piénsalo, escoge y dímelo para que yo se lo comunique al SEÑOR que me envió.

14 Entonces David le dijo a Gad:

—¡Estoy en un verdadero aprieto! Pero es mejor que nuestro castigo venga del SEÑOR y no de la gente, pues su amor es grande.

15 Así que el SEÑOR envió enfermedad contra Israel. Empezó en la mañana y continuó hasta el tiempo designado. Murieron 70 000 hombres desde Dan hasta Berseba. 16 El ángel alzó su brazo para destruir Jerusalén, pero el SEÑOR se arrepintió del castigo que había enviado y le dijo al ángel que destruyó a la gente: «¡Basta! Detén tu mano». El ángel del SEÑOR estaba junto al lugar donde se trilla el trigo, propiedad de Arauna+ 24:16 Arauna También escrito: Ornán. el jebuseo+ 24:16 jebuseo Así se le decía a los que vivían en Jerusalén antes de que los israelitas tomaran la ciudad. «Jebús» era el nombre antiguo de Jerusalén..

17 Cuando David vio que el ángel mató a la gente, le dijo al SEÑOR:

—¡El que pequé fui yo! ¡Yo soy el que hizo mal! Esta gente sólo hizo lo que les ordené, sólo me siguieron como ovejitas. No hicieron nada malo. Que tu castigo caiga sobre mí y la familia de mi papá.

18 Ese día Gad fue a ver a David y le dijo: «Ve y construye un altar para el SEÑOR en el lugar donde se trilla el trigo, propiedad de Arauna el jebuseo». 19 Así que David fue e hizo lo que el SEÑOR le dijo y fue a ver a Arauna. 20 Al ver Arauna que el rey David y sus oficiales se acercaban, salió y se postró rostro en tierra, 21 diciendo:

—¿En qué puedo servir a mi señor y rey?

David le contestó:

—Vengo a comprarte el lugar donde se trilla el trigo para poder construir un altar al SEÑOR y así se termine la epidemia.

22 Arauna dijo a David:

—Tome mi señor y rey lo que quiera para ofrecer sacrificio. Aquí tiene bueyes para ofrecer en sacrificio que debe quemarse completamente, los tablones de trillar y los yugos de las yuntas para que los use como leña. 23 ¡Todo es de Su Majestad!

Arauna también le dijo:

—Que el SEÑOR tu Dios acepte con agrado tus ofrendas.

24 Pero el rey le dijo a Arauna:

—No. Yo te compro el lugar al precio justo porque no voy a ofrecerle al SEÑOR algo que te pertenece. Ni tampoco le voy a ofrecer sacrificios+ 24:24 sacrificios Textualmente sacrificios que deben quemarse completamente. que no me cuesten nada.

Así que David compró los bueyes y el lugar donde se trilla el trigo por 50 monedas+ 24:24 monedas Textualmente siclos. Ver tabla de pesas y medidas. de plata.

25 David construyó allí un altar para el SEÑOR y le ofreció sacrificios que deben quemarse completamente y ofrendas de paz+ 24:25 ofrendas de paz u ofrendas para festejar.. El SEÑOR escuchó la oración de David por su país y detuvo la enfermedad que había enviado a Israel.